Disclaimer: Primeramente, yo no poseo ni a Narnia ni a "Una Vida Asombrosa." Ambos son obras de literatura que pertenecen solamente a sus respectivos autores.

Segundamente, yo no escribí esta historia. Es mi traducción de la historia "An Amazing Life" por Jesus' girl 4ever. A mi personalmente me gustó mucho, así que le pedí permiso de ella para traducirlo al español. Espero que a Uds. le guste esta historia tanto como a mi me ha gustado.

Prólogo

Edmund colocó sus codos en el balcón y la barbilla en las manos. Era la víspera de Navidad, la primera verdadera Navidad que los narnianos habían tenido durante cien años. Suspiró.

"Entonces ¿por qué estoy triste?" Volvió para mirar hacia donde sus hermanos supervisaban la fiesta. Todas las mujeres se agruparon juntos a Susan, los hombres alrededor de Peter, y todos los niños donde Lucy. Edmund se quedó mirando el suelo, recordando lo que había pasado mas temprano ese mismo día, esa misma semana, lo demás del mes y del año ...

Él había estado supervisando los juicios, junto con sus hermanos. Todo el mundo llevaba sus casos legales a ellos. Edmund todavía pensaba que un traidor como él no tenía derecho de participar en la administración de justicia. Era una especie de ironía, ya que él era el rey justo. Incluso, cuando él trataba de contribuir, parecía que todo salía mal de su boca. Se confundio entre el acusado con el fiscal, combinaba partes de dos leyes antiguas muy distintas, e incluso se olvidó de convertir de las monedas inglesas (lo que estaba en su cabeza) a las monedas narnianas (lo que debería haber salido de su boca.) Finalmente, Susan le había dicho que podía tomar un descanso si lo necesitaba. Había escapado de la sala del tribunal y no volvió ha entrar en ella por el resto del día.

Otra vez exhalo fuertemente. Otra vez girando a ver el paisaje nevado, susurró: "Tal vez todos estarían mejor si yo nunca hubiera nacido."

"¿Qué dijiste, hijo mío?"

Edmund giró la cabeza para ver a Aslan parado junto a él. "N-nada, Aslan."

"Edmund".

Ese reproche silencioso obligó al joven rey que admitiere: "Quisiera que yo nunca hubiera nacido."

Aslan suspiró y grandes lágrimas de león empezaron a caer de sus ojos. "¿De verdad deseas eso?"

El muchacho de doce años se mordió el labio. "Sí, eso deseo. Todo el mundo estaría mejor sin que yo existiera. Lo único que hago es cometer errores."

Aslan contempló con tristeza a su hijo. "Muy bien, Edmund. ¡Suba a mi espalda! Vamos a ver un mundo en la cual Ud. nunca nació."

¿Qué piensan hasta ahora?