Capítulo 17: Un mundo plano
Había pasado un mes desde que James y yo estábamos juntos, desde aquella vez en que me había invitado a salir y yo como una tonta había aceptado a pesar de que sabía que ese día tenía una cita con un maravilloso chico llamado Jude. Sí, un rubio alto que cantaba y tocaba música con su guitarra, un chico que si lo hubiera conocido unos años atrás seguramente me había encantado, ya que, ¿qué chica no podría enamorarse de un músico? Si es el sueño adolescente.
Sin embargo, Jude llegó un poco tarde pues ya estaba perdida e irrevocablemente enamorada de James. Mi hermanastro. Oh, sí. Sobre todo después de aquel fin de semana tan emotivo, me había olvidado por completo siquiera avisarle o disculparme con él por no haber ido a nuestra cita. Pensé en encontrarme con James sólo para ver que pasaba y después acudir a mi cita con Jude y así poder tener mi respuesta bien definida si sería si novia o no, porque ese mismo día aún seguía con dudas al respecto. Después me encontré con James, me besó y lo demás es historia, olvidé a Jude por completo… todo el fin de semana.
El próximo lunes me había llegado un mensaje después de un maravilloso almuerzo en compañía de mi hermanastro, lo abrí distraídamente y casi se me cae el alma a los pies al darme cuenta que quién provenía. En ese momento me percaté de que no sólo había olvidado avisarle que no iría a la cita, sino que había olvidado avisarle que había olvidado avisarle. ¿Confuso? No tanto. Mucho menos cuando ignoré el mensaje y tuve toda la tarde con el móvil vibrando en mi bolso.
En realidad no quería contestarle, ¿qué le iba a decir?, no tenía nada que decir y me sentía fatal de contarle la verdad. Todo sería tan doloroso y , en realidad, no soy ese tipo de mujeres que disfruta de rechazar chicos para hacer crecer su ego, al contrario, de verdad, me hacía sentir realmente mal tener que rechazar a un sujeto tan agradable. En ese momento, me volví como un hombre, sí, como un hombre evitando el encuentro para no romper un corazón.
Tomé nuevamente mi teléfono celular pues estaba vibrando –de nuevo-. Ya estaba realmente cansada, todo el día había tenido migraña probablemente a causa de estrés acumulado no sólo por la presencia de Jude que me traía de cabeza con tanta insistencia y yo sin saber que hacer, sino que aumentando el hecho de que cada vez James y yo estábamos más unidos y me aterraba que nuestros padres se fueran a enterar y que eso causara problemas. No sólo eso sino que aumentando que Caroline no dejaba de llamar por una causa de la que yo sabía no me podría librar y James tendría que hacerse cargo del hijo que la francesa esperaba.
Tantas cosas y queriendo librar mi cabeza de esos problemas emocionales de mi vida persona, me hizo colgar una llamada y apagar el móvil definitivamente, y por primera vez en este mes desde que Jude llamaba. Tenía que concentrarme en el trabajo lo más que pudiera, pues aunque parezca patético mi horario de escape de la realidad era el trabajo. Podía enfrascarme demasiado en lo que estaba haciendo que olvidaba por algunas horas mi vida personal, era mi único break, mi único descanso.
-¿Te sientes bien, querida?- preguntó Thanya llamando mi atención con un rostro que aparentaba ser preocupado.
-En realidad, me duele bastante la cabeza y estoy muy cansada- me limité a decir.
-No tienes buen aspecto, tal vez deberías pedir el resto del día- me sugirió- estoy segura que James te lo concederá después de ver esa cara que traes.
-No sé si eso me hace sentir mejor- sonreí amargadamente, pues si había algo que Thanya no tenía era prudencia y ese último comentario me había caído en el hígado.
Traté de concentrarme lo más que pude en mi trabajo y aunque logré envolverme en las redacciones más o menos hechas de James de algunos informes, no lograba ignorar esa pequeña presión en mi cabeza que me causaba dolor. Ya me imaginaba la cara que traía, definitivamente unas grandes ojeras con mi tez más pálida que de costumbre.
-Disculpe, busco a Lily Evans- escuché una voz que me resultó bastante familiar, no estaba tan concentrada en los informes como yo creía pues levanté la vista y miré una espalda ancha enfundada en una brillante camisa azul.
-Dios mío…- susurré sin podérmelo creer, ¿cómo me había encontrado?
-Sí, ella se encuentra allá- escuché la voz de Amelie señalando el cubículo donde estábamos Thanya y yo.
-Muy amable- susurró.
Estuve tentada a esconderme debajo del escritorio pero sabía que eso sería lo más infantil que habría hecho en mi vida, después de pisar un juguete de Mike en plena oficina desatando mi rabia el día que conocí a Caroline. No, eso sería peor, definitivamente peor. Lo único que me quedó hacer fue hacerme la que no había escuchado la conversación e ignorar la entrada de Jude.
-Hola…- escuché que me habló cuando estaba lo suficientemente cerca de mí.
-¿Digame? ¿Tiene cita con el señor Potter?-pregunté tratando de hacerme lo más tonta que pude, obviamente sin levantar la vista.
-No, en realidad…-susurró- mírame, Lily, soy Jude.
No había más, se había acabado mi engaño tan pronto como empezó. ¡Demonios!
-¡Jude!- no me quedó más que hacerme la sorprendida.
Me puse de pie y lo saludé con un beso en la mejilla.
-¿Qué haces aquí?- pregunté lo más inocente que pude.
-No sé si lo habrás notado, Lilian, pero tengo llamándote un mes- me habló serio, por primera vez desde que lo conocía.
Dios mío, Dios mío, ¿qué le digo? No le puedo decir la verdad, claro que no. Esos ojos castaños lucen en extremo desilusionados y no me hace sentir bien haber causado ese sentimiento en él.
-Lo siento, Jude- dije- pero he estado tan ocupada que ni te imaginas. Tengo demasiado trabajo y tengo algunos problemas familiares que me tienen fuera de orbita. Disculpa haberte dejado plantado el otro día, pero me sentía tan mal que no quería hablar con nadie. No creo que sea la mejor compañía después de las cosas que me han pasado recientemente y de verdad lo siento…
De inmediato su semblante cambió, no sólo la expresión de su rostro, sino que hasta sus hombros se habían inclinado ligeramente para enfrente demostrando que mis palabras lo habían doblegado. En realidad, no me sentía tan mal conmigo misma, no había mentido… bueno, no tanto. La mayoría era verdad, aunque fuera de contexto.
-No tenía idea…- susurró con la cabeza gacha- lo siento tanto. Me porté como un insensible.
-No te preocupes…
En ese momento, sentí que la habitación se hacía más pequeña, el aire comenzó a volverse escaso y una fuerte sacudida recorrió todo mi cuerpo. Una de las puertas de los abogados se abrió, sí, esas que siempre logran ponerme los pelos de punta. Ni me moví del lugar donde estaba de pie, sólo miré de reojo y supe que mi peor pesadilla se había vuelto realidad. James salía de su oficina con un montón de papeles en las manos.
-¿Te sientes bien, hermosa?- me preguntó Jude preocupado.
Tuve que sentarme nuevamente porque sentía que en cualquier momento me iba a desplomar. James iba con Thanya sin embargo, nuestros escritorios están uno al lado del otro por lo que en cuestión de segundos, esos dos hombres que podían robarme el aliento estaban lado a lado. Sin siquiera mirarse de reojo.
-Estoy bien, estoy bien.- traté de sonreír pero al parecer mi sonrisa no fue del todo convincente porque incluso llamó la atención de James que dejó de ver los papeles para dirigirme una mirada.
-¿Te encuentras bien, Lily?- me preguntó, por primera vez él, por tercera vez cualquier persona ¿tan mal luzco?
-Tiene todo el día que no luce bien, señor Potter- intervino Thanya tratando de ayudarme- le sugerí que le pidiera permiso de tomarse el día, pero no quiso hacerme caso.
-Es que me siento bien- refuté molesta aunque mentía.
-Tiene razón, Lilian, te ves enferma- opinó esta vez Jude.
¿Jude por qué no pudiste mantener tu pequeña boca cerrada? ¿Tenías que llamar la atención de James? ¡Dios mío, por favor, si de verdad existes haz que me trague la tierra!
James miró a Jude por primera vez, y noté su cara de desconcierto, seguramente se estaba preguntado que hacía él ahí.
-Disculpa, no te había visto- hablo James extendiendo su mano, seguramente pensando que se trataba de algún cliente- soy James Potter
-Jude Ross- respondió el rubio correspondiendo al saludo.
-Creí que no tenía ninguna cita en este horario- dijo James confundido- pero no hay problema, pasa y dime lo que necesitas.
-No, no- sonrió Jude- lo siento, Potter. No tengo una cita contigo, verás… creo que estás confundido. Vine a ver a Lilian, sólo un momento, sé que está trabajando pero ya no le quitaré mucho tiempo.
-Ah- respondió James seco y cortante, una sombra en sus ojos había aparecido mostrando su molestia por la presencia de Jude en el despacho.
-Señor Potter, entonces, ¿usted que dice?- interrumpió Thanya llamando nuestra atención nuevamente- ¿no cree que Lily debería tomarse el día?
James me miró de arriba abajo con una mirada de hielo, y después miró de reojo a Jude con mala cara.
-Debería, señorita Evans- dijo al fin- tómese el día y el lunes repórtese a primera hora.
Creo que olvidó cuales eran los asuntos por los que se había tomado la molestia de salir de su oficina porque caminó de regreso aún con un gran numero de papeles y carpetas bajo su brazo, demasiado molesto como para notar siquiera el error que había cometido.
-Gracias, Thanya- le dije a la mujer aunque sin poder embosar una sonrisa.
-No te preocupes, ve a casa y descansa todo lo que puedas- sonrió y continuó tecleando en la computadora.
-Vamos, Lilian, te llevaré a casa- dijo Jude tomando el bolso que había dejado caer en el escritorio cuando me ponía de pie.
-No hace falta, Jude, caminaré a casa- dije tratando de quitarle el bolso de las manos.
-¿En ese estado?- se ofendió- estás loca. Te llevaré a casa y no quiero más quejas.
No me quise poner más excusas, ni decir más mentiras, en realidad ya no tenía tantas fuerzas para estar refutando todo lo que me dijeran. Asentí con la cabeza y dejé que me guiara al exterior del despacho. Lo último que quería era ir a casa a no hacer nada todo el día, aunque cuando pensé en mi deliciosa cama me di cuenta que moría de cansancio y decidí que lo único que haría todo el día sería dormir. Era aproximadamente mediodía, así que tendría tiempo de sobra para reponerme del tremendo cansancio que tenía de hace días.
Jude tenía un carro sencillo y aunque deportivo unos años pasado de moda. Me abrió la puerta como todo buen caballero que era y con una hermosa sonrisa encendió el auto. Como me sentía mal lo aproveché de excusa para no tener que hablar mucho con Jude, él permanecía en silencio mientras yo recargaba mi cabeza en el asiento producto de la migraña. Cerré los ojos un momento y me concentré en el movimiento del auto, entonces sentí que se detenía, sabía que era a causa de un semáforo así que no le tomé importancia hasta que sentí unos calidos labios sobre los míos. Me incorporé tan rápido que sentí multiplicarse la jaqueca.
Noté que el auto estaba estacionado enfrente de mi casa y yo no calculé bien el tiempo de viaje. Jude estaba tan cerca de mí todavía que podía contar los colores castaños que adornaban sus iris.
-Sé que estás enferma, Lily, y en realidad no pretendía molestarte pero la verdadera causa por lo que fui a tu trabajo fue por una invitación- dijo mirándome a los ojos muy serio- no estaba seguro si leías mis mensajes así que quería estar seguro que realmente supieras que hoy tocaría en el bar más popular actualmente de la ciudad, "The luke's bar". Quería invitarte, sólo quiero que vallas a escuchar nuestra música, me haría muy feliz verte entre el público.
No sabía que decir, su sonrisa me hacía sentir la peor persona del mundo. Él se portaba tan lindo conmigo y yo lo único que hacía era despreciarlo después de haberlo ilusionado tanto.
-¡Cielos, Jude!- exclamé- no lo sé, en verdad me siento tan mal que no estoy segura de reponerme para la noche.
No dijo nada, pero noté en su mirada cierta desilusión, su boca se había curvado hacia un lado en una mueca y eso me rompía el corazón.
-Haré todo lo posible por ir, tan siquiera a oir una canción- le prometí y con esto su semblante cambió y pinto una sonrisa en su rostro- gracias por traerme, has sido muy amable.
No quise decir nada más, ni siquiera acercarme a besar su mejilla pues eso podía cambiar el curso de todo. Simplemente bajé del auto y traté de ignorar su mirada sobre mi persona.
Cuando entré a casa al fin me pude liberar, me quité las zapatillas permitiéndome andar descalza sobre el suelo y comencé a soltar horquilla por horquilla hasta dejar mi cabello sobre mi espalda. Estaba por comenzar a abrir mi blusa cuando me pareció escuchar unos sonidos en el cuarto de lavado. Me extrañé, en ese horario, definitivamente no debía haber nadie en casa. Mamá estaría trabajando y Charlus ni se diga, James permanece en el despacho y Mike y Emily están en el colegio. Entonces el miedo llegó a mí. ¿Sería algún ladrón? Estaba muerta de miedo, tanto que comenzaron a temblarme las piernas. Tranquila, Lily, tranquila, serénate y camina hacia la cocina. De acuerdo, en la cocina no hay nada ni nadie. ¿Cuarto de lavado? Ahí voy. Estaba tan asustada que ni siquiera recordé tomar algo para golpear al individuo, un sartén, un cuchillo, algo, ¡Lo que sea!
Dos pasos más y estoy dentro del cuarto de lavado. Nadie. Pero entonces me doy cuenta que la puerta está ligeramente abierta y se mueve con el frío viento que ha sacudido a la ciudad en el último mes. Me alegró un poco al comprobar que ni estoy loca ni tampoco hay nadie dentro de casa, sin embargo, para asegurarme doy un vistazo hacia el jardín y en la sala exterior compruebo que hay dos personas. Pierdo el miedo al reconocer a una de ellas, la más pequeña y con el uniforme que recordaba muy bien de la secundaria miro a Emily besándose con alguna persona.
Me acercó tratando de hacer el menor ruido posible lo cual me ayuda haberme quitado los zapatos, sin embargo no me percato de que las rocas están humedas hasta que caigo de rodillas sobre el pasto. Las dos personas voltean a verme asustadas.
-¡Lily!- grita Emily poniéndose de pie y corriendo a ayudarme, de repente me siento muy débil.
Llega a mí y con ayuda de sus manos me pongo de pie, entonces consigo ver a la persona que está con ella. Es un chico, quizá no mucho menor que yo, sólo un par de años lo noto por la madurez de su rostro y que no usa uniforme. Debe estar en la universidad. Es rubio y tal vez no tan guapo como Shane, sin embargo, tiene un atractivo en su porte elegante.
-¿Qué haces aquí?- le pregunté molesta- deberías estar en el colegio.
-Por favor, Lily, luego te explico- me susurró para que el chico no escuchara- ¿te importaría dejarnos solos?
Los miré una vez más de arriba abajo asegurándome que lo único que hacían era besarse y me encaminé al interior de la casa nuevamente. No hacían mucho ruido que digamos, ni siquiera estaba tan preocupada tal vez porque enseguida me recosté en mi cama me hundí en un profundo sueño.
Desperté cerca de las seis de la tarde con un hambre de los mil demonios. La jaqueca se había ido, pero aún así me costó mucho abandonar mi cama para ir a buscar algo de comer, solamente estar recostada muriendo de hambre hacía que se me antojara una rica lasagna, sí, casi podía olerla, el queso derretido sobre la pasta con jugo de tomate con un poco de carne. Delicioso. Solamente pensar eso me tuve que incorporar y avanzar a la cocina buscando los ingredientes para satisfacer mi pequeño capricho. Mamá ya estaba en casa junto con Mike pues la televisión estaba encendida y escuchaba el sonido de la lavadora.
Estaba muy concentrada dándole sabor a la carne cuando vi pasar a Emily por el comedor muy cambiada y arreglada como si fuera a salir. De acuerdo, es viernes, pero ¿no le bastó con saltarse la escuela sino que además quiere salir por la noche?
-¡Emily!- la llamé.
Ella volteó con cara de fastidio y se acercó a hablarme.
-Te lo explicaré todo- me anunció- ¿Está Mamá ahí?- preguntó señalando el cuarto de lavado.
-Creo que está arriba- negué.- Dime absolutamente todo, ¿quién era él?
-Se llama Bartemius, todos le dicen Barty- dijo.
-¿Barty? ¿Barty Crouch?- pregunté inconciente.
-Sí- sonrió Emily- ¿Lo conoces?
-Barty Crouch trabaja con Charlus- recordé- pero este Barty debe ser su hijo, Barty Jr.
-Bueno, el caso es que lo conocí en aquella fiesta en la que me llevó James, ¿recuerdas?- asentí- él se me quedaba viendo desde que llegué pero no le tomé mucha importancia porque se veía mucho mayor que yo. Sin embargo, se acercó a mí después de varias horas y comenzó a sacarme platica, me di cuenta que era muy agradable.
-Ajá- respondí para que se diera cuenta que la escuchaba a pesar de que tenía mi vista puesta en la carne.
-Poco después me besó- volteé a verla para comprobar una gran sonrisa pintada en su rostro y una cara de soñadora recordando aquel momento.- y después…
Se quedó callada. Ya no continuó. ¿Por qué no continuó? Volteé a verla nuevamente y me desepcioné al ver su cara sonrojada y mirando a otro lado evitando a toda costa mi mirada.
-¿No lo hiciste con él, verdad?- pregunté directa, conociendo la mente de las chicas de su edad. Su cara se encendió aún más y me sorprendió ver a una Emily mayor, sobre esa revelación me había dado cuenta de lo mayor que lucía ahora mi pequeña hermanita, de cómo su cuerpo se había transformado y sus ojos habían dejado atrás la inocencia.- pero ¿se protegieron, verdad?- pregunté ahora sí con mirada fulminante.
-Claro que sí, Lily- exclamó- no hay tan descuidada.
Entonces era un hecho, mi pequeña hermanita había tenido relaciones sexuales a la misma edad que yo. Tan pequeñas, a ¿dónde iremos a parar con esta juventud? ¡Dios mío!
-Menos mal- susurré aún sorprendida- eso quiere decir que eres responsable.
-¿Cuándo fue la tuya, Lily?- preguntó Emily cuando yo estaba de espalda.
-¿Eh?
-Tu primera vez- aclaró- no me vallas a decir que aún no es, porque eso sí no me lo creo.
Tragué saliva, bueno, mi primera vez fue a los quince años con tu hermano mayor con nuestros padres en la habitación de alado y tú descansando tranquilamente en la puerta de enfrente.
-A los quince años- respondí seca y tratando de cerrar el tema por la paz, no quiero más preguntas porque si soy nerviosa ahora con ese tipo de preguntas tan comprometedoras me vuelvo un manojo de nervios- sólo quiero que sepas, Emily, que si alguna vez tienes alguna duda o algún inquietud, sabes que puedas decírmela, ¿de acuerdo?
-¡Claro, Lily!- sonrió mi pequeña hermana- tienes mi entera confianza.
Y andando con pequeños saltos se dirigió a las escaleras. Suspiré. Esta pequeña definitivamente me hace recordar mis años de secundaría y me hinche el corazón verla crecer tan rápido.
Cuando por fin saqué la lasagna del horno, me di cuenta que verla, tan deliciosamente derretida me quitó el apetito, de repente me dieron ganas de tirarla y simplemente tomar la manzana que estaba sobre el desayunador. Fue un desperdicio de tiempo así que le dejé sobre la estufa esperando que alguien se la comiera pues yo simplemente consumiría la manzana que estaba sobre el desayunador. ¡Grandioso!
De repente me percaté de algo, iría al bar a escuchar una canción de Jude pero iría sola, ¿qué me pasa? Es realmente patético asistir a un evento social complemente en soledad, ¡Al diablo! Me dirigí hacía el cuarto de Emily que tenía la puerta abierta y estaba sentada en el escritorio con el reproductor de música puesta, se extrañó de verme pero aún así se quitó los auriculares para escucharme mejor.
-¿Te gustaría acompañarme a un bar esta noche?- le pregunté.
-Lily- rió- tengo quince años, esos lugares son para mayores de dieciocho. ¿Realmente crees que me van a dejar pasar? O aún más, ¿qué Papá me dejará ir?
-No le diremos que vamos para alla- sonreí sentándome en su cama- además puedo agregarte unos años más con la ropa y el maquillaje adecuado. Sólo iremos unos minutos, un amigo va a tocar y me pidió que lo acompañara, le dije que tenía cosas que hacer pero que trataría de ir a escuchar una canción. ¿Qué dices? Será rápido, si quieres después te invito al cine.
Puse ojos de borrego a medio morir y me alegró verla sonreír con esa boca tan resplandeciente.
-De acuerdo.
Solamente una hora después y luego de haber convencido a Charlus que sólo iríamos al cine salimos de casa, arreglé a Emily lo más mayor que pude sin embargo para mí elegí un atuendo tan sencillo que seguramente parecía que no me había esmerado lo suficiente, pero que era contrarrestado con mi maquillaje. Tomamos el metro y nos dirigimos al lugar donde yo sabía sería la presentación, pues solamente una semanas antes había ido justo al lugar de al lado con mis amigos.
No fue un viaje demasiado largo, solo veinte minutos y ya estábamos en la entrada de "The Luke's bar". Tenía una apariencia muy bohemia por fuera y además de las personas que entraba no me hacía sentir fuera del lugar mi atuendo pues iban muy cómodos y casuales. Mientras hacimos fila recé y recé para que no se dieran cuenta de la corta edad de mi hermanastra, gracias a Dios no hubo ningún problema pues una niña que iba por delante de nosotros era menor de edad muy evidente, y distrajo tanto al guardia de seguridad que ni siquiera nos volteó a ver cuando retiró la cadena.
-Nunca había estado en un lugar así- me dijo Emily al oído emocionada.
-Tranquila, sólo hay que buscar un lugar donde sentarnos que nos vea mi amigo- dije- para poder irme en paz.
Como si fuera el destino, justo frente al escenario había un mesa alta con dos sillas a los lados. El lugar era pequeño y oscuro sólo con algunas luces que adornaban el lugar y los pasillos, sin embargo la parte principal era el escenario que también era pequeño pero en él cabían cinco músico incluyendo al baterista. Grandes bocinas estaban a los lados del escenario y el lugar comenzaba a llenarse, el grupo ya estaba tocando una canción lenta y me alegró ver a Jude frente al grupo cantando con esa linda voz de la cual nunca me había percatado.
Me había esmerado lo suficiente para hacer que mi cabello se notara pues era la única manera en la que Jude podría distinguirme entre el público y no me equivoque desde que entré al salón hasta que me senté en una de las sillas, Jude no apartó su mirada de mí.
-¿Él es tu amigo?- me preguntó Emily al oído.- Es muy guapo- agregó después que yo asentí.
En ese momento la canción se acabó y el público aplaudió.
-Muchas gracias por venir el día de hoy- dijo Jude en el micrófono aunque mirándome a mí- Esta canción fue inspirada en una persona que desde que la conocí ha provocado tales sensaciones en mí que solamente puedo transmitir por medio de canciones. Esto es para ti, Lily.
Sentí que el mundo se me venía abajo, por eso quería que viniera, porque iba a dedicarme una canción. Emily rió feliz y volteó a verme cuando me volví roja como un tomate pues aunque no me haya señalado directamente el hecho de que siempre estuviera mirándome hizo entender a la gente que esa canción era para mí.
Used to live in a world
Where everything was flat
Could you imagine that?
All the colors were the same
White, black and a little grey
Yeah, pretty much the same
Mientras entonaba esos versos me miraba directamente a los ojos y por Dios que no me quería ir, me encanta que esas palabras hubieran salido de su corazón para dedicármelas a mí, eran unas estrofas lindísimas. Emily no dejaba de mirarme para notar mi reacción y los ojos castaños de Jude me atravesaban. ¿Realmente quería conquistarme con esta canción?
You're like a rush of blood to my head
You're like ice water running down my neck
You're like hot coals under my feet
Had my eyes shut I must've, I must've been asleep
Yeah, I must've been asleep
No pude escuchar el resto de la canción, eran unas palabras bellísimas pero que yo no me merecía, me partía el corazón tener que confesarle a Jude que estaba enamorada de otra persona, pues él era perfecto y sería la persona perfecta para mí en otras circunstancias.
Emily me alcanzó cuando estaba sentada en la banqueta con las lágrimas apunto de escaparse de mis ojos. Se sentó a mi lado y sentí sus pequeños brazos abrazarme brindándome todo su apoyo.
-Jude iba a ser mi novio- confesé- pero en el proceso me enamoré de otra persona.
-Y ahora no sabes cómo decírselo- adivinó Emily.
Asentí con la cabeza al fin soltando aquellas lágrimas que habían estado retenidas todo el día.
¡Hola, chicos!
Un mes sin actualizar, ¡uf! y lo que me costó, de verdad no tienen idea de lo mucho que me ha costado hacer este capítulo. Es horrible sentarse frente a la computadora y no saber como empezar, tuve que buscar inspiración en peliculas, otros fics, canciones, incluso empecé dos veces el capítulos pues no me agradaba como estaba quedando. Sin embargo, creo que quedó bien. Quizá no les gusté tanto porque hay más Jude y Emily que nada, pero los había dejado un poco abandonados a estos personajes y me preguntan demasiado por ellos, así que aquí están.
Por otro lado, recibí varias quejas de los capítulos pasados de los saltos en el tiempo, era la primera vez que trataba de hacer algo de ese estilo y no sé si no me quedó bien o ese tipo de cosas no van con este fic, así que decidí volver a lo tradicional y llevar un orden cronológico como ha sido siempre, aunque con pequeños recuerdos relatados en prosa.
Tal vez noten algunas faltas de ortografía o palabras mal escritas y es que la verdad no me dio tiempo de corregirlas pues son las tres de la mañana y quería subir este capítulo lo antes posible pues descubrí que pierdo lectores por el tiempo que tardo en actualizar. Pido muchas disculpas, de verdad intento actualizar lo más pronto que puedo pero en ocasiones de verdad no puedo hacerlo, quizá parezca exagerado cuando duro tres meses sin actualizar pero es la realidad, a veces no tengo tiempo de escribir en tres meses. Soy de las personas que le dedica varias horas a un solo capítulo pues pienso bien lo que pondré y corrijo lo que no me gusta, sólo a este le he dedicado seis horas, imagínense, si actualizara más seguido. No me justifico, solamente quería compartirles mi razón para durar tanto con las actualizaciones, espero que lo comprendan.
La canción que aparece en este capítulo es Flat World de Shane Harper, hermosa letra y hermosa voz. Fue mi musa para este cap.
Nos vemos en la próxima.
