Capítulo 25: The fireflies dance
-¡Te voy a matar, Sirius Black!- gritaba corriendo detrás de él por toda la habitación.
Lauren nos miraba desde la cocina con taza de café en la mano, la acercaba a sus labios y nos miraba por encima de la taza. Sin siquiera intervenir, sabía que no había nada que hacer para que yo calmara todas las ganas que tenía de matar a Sirius.
-¡Perdón, Lily, perdón!- lloriqueaba andando de un lado a otro- Era necesario que lo supiera, y como tú no le querías decir yo tuve que hacerlo.
-¡No tenías ningún derecho de hacerlo, era mi decisión decírselo o no!- grité por fin parando de perseguirlo- Arruinaste todo, Sirius, ni siquiera me dejaste prepararme. ¡No! Y encima le dices en un lugar público donde pudiera escuchar cualquiera.
-¿Y yo cómo rayos iba a saber?- levantó los hombros- ¿Cómo iba a saber que el tipo que estaba ahí era tu novio?
Rugí cual león cuando hizo esa expresión demostrando que se lavaba las manos de lo que había sucedido. Tomé lo que tenía más cerca y se lo arrojé a la cabeza. Resultó ser un libro que esquivó con facilidad.
-Tranquila, Lily- dijo Lauren por fin hartándose de la situación, se había acercado a mi lado y me tomó de los hombros, fue entonces cuando me di cuenta de lo pesada que era mi respiración- Sé que este imbécil arruinó todo- agregó mirando a Sirius con enojo, que ofendido se puso las manos en el pecho- pero debes tranquilizarte, podrías hacerle un daño al bebé.
Eso fue suficiente para pensar racionalmente y darme cuenta que me estaba comportando como una niña, unas acciones muy infantiles. Miré a Sirius que aún permanecía con las pupilas dilatas del susto, estaba agitado por haber tenido que escapar de mí solamente cuando salió de la habitación. James se había ido unos minutos antes azotando la puerta provocando que su mejor amigo saltara de la cama cual conejo, palabras textuales de Lauren.
-Tienes razón, mi pequeño no tiene la culpa.
-Además- agregó- James se iba a enterar de cualquier forma, ayer u hoy, sólo hay que verte para darse cuenta que o estás esperando o cenaste tres hamburguesas.
Suspiré, tenía razón no podría haberlo ocultado por demasiado tiempo, además, me había ahorrado la molestia de tener que decirle. La verdad no sabía ni que palabras podría haber utilizado y no tuve que verlo gritando y tirando todas las cosas de un restaurant. Menos mal, que vergüenza.
-Lo siento, Sirius- susurré mirando al suelo- pero sólo me disculpo por agredirte- dije nuevamente levanto la mirada molesta- porque lo que hiciste no estuvo bien.
Fueron mis últimas palabras y a continuación me metí al baño dispuesta a prepararme para ir al trabajo. Sirius la había cagado de a buenas, ahora no sabía lo que iba a hacer. No, Lily, tú la cagaste primero. ¡No! Rayos, como iba a decirle a Jude que me acompañara al cumpleaños de mi padrastro cuando sólo unas horas antes le dije que nosotros no teníamos una relación. Realmente no sabía que hacer estaba tan confundida que el baño con agua caliente me cayó de perlas, no solamente aclaró mi mente sino que me hizo pensar lo suficiente para tomar una decisión. Mi decisión era Jude, definitivamente él era la mejor opción para mí, era la persona más comprensible que yo había conocido jamás. No sólo eso, se lo merecía, se merecía la oportunidad que él me había pedido tiempo atrás, de demostrarme que realmente quería estar conmigo y que me apoyaría en todo. Ya lo había hecho, ¿qué más había que decir? ¿qué amo a James? Sí, sí amo James. Más que a cualquier otro hombre en este planeta.
-¿Estamos muy confundidos, verdad, mi amor?- le dije a mi bebé sobándome la barriga.
Si mi pequeño pudiera hablar estoy segura de lo que me diría, me lo había demostrado cuando había sentido como una pequeña mariposita en mi vientre cuando vi su rostro sobre la cómoda. No estoy muy segura de que haya sido un movimiento de mi pequeño ya que el ginecólogo me dijo que se podría sentir a partir de la semana dieciséis, pero yo lo había interpretado como una señal de que mi bebé llamaba por su padre, de verdad lo hacía y yo estaba segura. Él escucha y estoy segura que escuchar la voz de su padre por primera vez lo ha de haber emocionado.
Suspiré cansada de la misma situación, ya habían pasado varias semanas y aún no me decidía. No estaba segura de tener una relación con Jude formal, pues no sabía que me depararía el destino y en una relación debe haber más que sólo honestidad y confianza. Lo invitaría, ya lo había decidido pero no lo obligaría a nada y por supuesto no lo presentaría como mi novio.
Estaba nerviosa de verdad que lo estaba, no había pensado en eso hasta el día de hoy, esta noche iría a mi casa por primera vez después de dos meses, vería a mi madre por primera vez y a mis hermanitos, a Charlus lo veía diariamente y aunque siempre me saludaba no me decía palabra de la discusión que había tenido con mi madre, en realidad, no tenía idea de que le hubiera inventado ella con respecto a mi huida, pero sí estaba segura que lo que sea que le hubiera dicho, mi padrastro no lo compartiría conmigo y mucho menos me cuestionaría. Solamente se limitaba a darme los buenos días y de vez en cuando decirme "Te extrañamos en casa".
Me vestí como normalmente para ir al trabajo aunque con un abrigo más grueso, el mes de febrero era el más helado para mí y por primera vez desde que volví de Suiza comenzaba a sentir frío. Me fui sin desayunar al trabajo y me alegré comprobar que en el estacionamiento no estaba la camioneta de James, no había llegado y esperaba con todo el alma que se reportara enfermo o algo así.
-Buenos días, Lily- me saludó como siempre Jane en cuando se abrió el ascensor.
-Buenos días, Jane- sonreí- Disculpa la escena de ayer, no tengo idea que pasó con Jude- agregué recordando la razón por la que me sentía tan apenada con ella.
-No te preocupes, de vez en cuando así son los hombres.
-Me alegra que lo comprendas- suspiré y me dirigí a mi escritorio- ¿ya llegó Crouch? Tengo que entregarle unos expedientes pendientes.
-Sí, claro llegó hace un rato- asintió con la cabeza mientras escribía en el computador- ya sabes.
Desde que era segunda secretaría de Crouch había tratado de mantener la mayor distancia con él, aún me asustada el hecho de que me hubiera besado dos meses atrás y que me mirara de esa manera tan indecorosa, así como el tono con el que se dirigía a mí, pero yo no tenía otra opción así que trataba de ignorarlo y responder lo más neutral posible. Gracias a Dios no había intentado hacer nada parecido a lo anterior, o lo sucedido en la casa de mis padres, pero aún así me podía de nervios solamente saber que tendría que entrar a su oficina y estaría a solas con él.
Tomé las carpetas y con todo el valor que pude toqué la puerta, respondió con un "adelante" y abrí la puerta un tanto insegura. Crouch estaba sentado detrás de su escritorio mirando la pantalla pero cuando se dio cuenta que se trataba de mí, sonrió y dejó de prestar atención en cualquier otra cosa. Siempre hacía eso y me molestaba.
-Lily, precioso, pasa- ensanchó su sonrisa echándose hacia atrás para levantarse.
-Buenos días, señor Crouch- saludé tratando de ser imparcial- aquí tengo terminados los expediente.
-Pero, preciosa, te los pedí para el lunes.
Ignoré el "preciosa" de la oración para responder:
-Lo sé, señor, Crouch, pero hoy es viernes y es el cumpleaños de mi padrastro, así que esperaba que me diera permiso de salir antes para poder irme a preparar y ayudar con los preparativos en mi casa.
-Es cierto- dijo pensativo- hoy se celebra el cumpleaños del buen Charlus. De acuerdo, Lily, puedes salir antes pero quiero que me ayudes con un expediente más. Se lo pedí a Amelia pero al parecer la pobre muchacha no comprendió lo que pedí y esperaba que tú pudiera corregirlo.
-Con mucho gusto- sonreí contenta de que me hubiera dejado salir temprano y además no me hubiera llamado "preciosa" como siempre lo hace.
-Pero ¿sabes? No puedo recordar donde lo puse- murmuro mientras batía los papeles de su escritorio- ¿puedes buscarlo en el archivero es el caso McGregor?
Sin decir una palabra, me dirigí al archivero donde Crouch siempre guardaba los expedientes, normalmente están una carpeta con el nombre del caso, como el lo llama para no confundirse. Debía decir que Crouch siempre llevaba una buena organización y era realmente extraño cuando extraviaba algo, así que me agaché a buscar carpeta por carpeta si encontraba algo. Llevábamos ya varios minutos buscando, cuando de repente encontré una carpeta entre el montón que tenía el nombre "Potter" en el. ¿El caso Potter? ¿Podría tratarse de algo relacionado con mi familia? Con la mayor curiosidad del mundo y sin sacar la carpeta del archivero me encontré con varias hojas que no entendí el significado de lo que pasaba, había una copia de identificación de James y Charlus, varios contratos firmados por ambos, además habían varios comprobantes de depósitos a una cuenta desconocida, había más hojas pero no las alcancé a ver porque Crouch gritó un "ajá" sobresaltándome y haciendo soltar la carpeta.
-La encontré, aquí tienes, preciosa- me dio la carpeta cuando me puse de pie- tú sabes cómo hacer un excelente trabajo.
Salí de la oficina todavía pensando en esa misteriosa carpeta, si realmente fuera algo que se tuviera que esconder no creo que Crouch sería capaz de esconderla con las demás carpetas, aunque siendo franco es casi improbable que entre ese centenal de archivos alguien la pudiera encontrar. Tendría que checarla, sacarle copias y asegurarme de que lo que sea que contenía esa carpeta no fuera ilegal. Realmente no quería pensar mal pues era el amigo entrañable de mi padrastro, pero Crouch era una persona en la que no podía confiar y lo había aprendido a la mala. Solamente me aseguraría que todo estaba bien, por el futuro de la empresa.
-¿Por qué has tardado tanto?- me dijo Amelia cuando me senté en mi escritorio, yo me limité a voltear los ojos e ignorarla, era algo que se me daba muy bien últimamente. Ella se hizo la indignada y me volteó la cara como si a mi me importara algo que ella dijera que no tuviera que ver con el trabajo.
Justo en ese momento cuando mantenía una pelea interna con Amelia en mi mente, se abrió en ascensor dando entrada a mi verdadero dolor de cabeza. Después de varios meses de haber estado con el cabello tan largo como cuando lo conocí, James se presentaba con un nuevo corte que no lucía esta mañana. Miré a mi alrededor dándome cuenta de el efecto que siempre tenía en las mujeres cuando entraba y además todo era un alboroto, "que guapo se ve, ahora sí que me lo llevo a la cama" escuché decir a Amelia. Yo voltee lo ojos y bajé la vista al nuevo expediente que estaba en mis manos, tenía que empezar cuanto antes si quería irme temprano.
Unas cuantas horas después de haber terminado el expediente y haber salido del despacho en mediodía me encontraba caminando por las calles de Londres dirigiéndome a la estación de metro. Jude no había pasado por mí ese día, tal vez seguía muy molesto por lo que había pasado el día anterior y aún más con ese hecho me encontraba más en discusión conmigo misma porque no sabía si hablarle y pedirle que fuera conmigo o simplemente dejar las cosas así como estaban y asistir al cumpleaños de Charlus sin causar más problemas.
-¿Hola?- dijo la voz adormilada de Jude al otro lado del teléfono.
-Hola, Jude- saludé de repente sintiéndome mal- soy Lily.
-¡Lily!- saltó- Dios mío, ¿Qué hora es?
-Es mediodía, ya salí del trabajo, siento haberte despertado- dije caminando a prisa por la calle pues a lo lejos me pareció ver la camioneta de James.- no recordaba que anoche habías tenido una presentación.
-No te preocupes- respondió bostezando- me hubieras avisado hubiera ido por ti.
-No lo sabía, Crouch me dejó salir porque hay un evento y me preguntaba si te gustaría asistir conmigo.
-¿Un evento de tu trabajo?- parecía inseguro- Quieres decir que estarán tu padrastro y hermanastro.
-De hecho, es cumpleaños de Charlus y será en casa de mis padres- respondí mientras entraba a una librería, la camioneta que reconocí como la de James estaba pasando por la calle que caminaba, y no me había equivocado se trataba de él, lo único que se me ocurrió fue esconderme.
-No sé, Lily, no creo que sea buena idea. Él sabe que estás embarazada y no creo que sea el momento para que sepa que estás conmigo, además, no sabes cómo reaccionará ¿qué tal si le dice a tus padres? ¿ah? ¿Qué harás al respecto?
Suspiré mientras miraba a la camioneta alejarse.
-Aún no sé ni que haré con mi vida, Jude- dije- quiero que me acompañes como un amigo, no quiero estar sola en ese lugar realmente soy muy vulnerable si algo pasa y que sé que pasará creo que necesitaré algo de apoyo.
-¿A qué te refieres con que sabes que pasará?
Pensé en no decirle, decirle que era una corazonada pero ya había decidido no mentirle más, él sabía toda la verdad y estaba en su derecho de saber lo que sucedería si me acompañaba. No quería que le tomara por sorpresa.
-De acuerdo- suspiré- James me abordó por la mañana en el departamento de Lauren reclamándome obviamente por no haberle dicho acerca de mi embarazo, él trataba de solucionar las cosas conmigo pero yo simplemente le dije que estaba con alguien más y que me acompañaría esta noche. Jude, de verdad lo siento, no fue mi intensión…
-¡¿Qué?!- gritó- ¿Qué diablos piensas que soy? ¿Tu juguete? ¿Alguien que va a estar ahí solamente para causar celos en tu hermanastro?
-No, Jude, no…- traté de corregir pero sentía un nudo en la garganta y no quería ponerme a llorar en público.
-Tienes problemas, Lily. Estaba dispuesto a afrontar las cosas a tu lado pero cada vez me lo dificultas más. No me pidas que te acompañe porque no lo haré, lejos de ayudarte lo único que haré será empeorar las cosas.
-Yo quiero que vayas conmigo…
Ni siquiera pude continuar porque antes él ya había cortado la llamada, traté de volver a marcar pero el número aparecía como apagado. Dios mío. Lo único a lo que me dedicaba era a cagar las cosas, no tenía la mejor duda. Debía decidirme y lo sabía. ¿Jude o James? ¿James o Jude? Dios, pero es que los dos son tan maravillosos. Yo había pensado que me había decidido por Jude, pero ahora que lo pienso mejor, si realmente lo hubiera elegido no me negaría a tener una relación con él que mis padres lo conocieran, que se volviera parte de la familia a pesar de que mi pequeño fuera hijo de James. Pero muy en el fondo de mí, deseaba con todo el alma que las cosas se solucionaran con James y poder los dos estar juntos criando a nuestro bebé.
Cuando llegué al departamento, no me sorprendió encontrarme a Sirius ahí, Lauren debía estar trabajando mientras él miraba el periódico en busca de alguna buena oferta de trabajo.
-¿Por qué tan temprano?- me dijo.
Lo ignoré pues aún seguía muy molesta con él, pero cuando me dirigía a mi habitación las palabras de Sirius me dejaron helada:
-James vino a buscarte.
Lo voltee a ver y su mirada estaba fija en el periódico, comía unas papitas fritas con un refresco de cola. A pesar de estar en casa estaba bien vestido y parecía que acababa de salir de la ducha pues su cabello estaba húmedo.
-¿Y?- dije tratando de parecer neutral.
Sirius rió.
-Conmigo no necesitas fingir que no te importa. Claro que te importa, pelirroja, sino no me hubieras casi medio-matado por la mañana. – me sacó una sonrisa, situación que aprovechó señalarme la silla que estaba a su lado, quería hablar conmigo de eso no había duda. Dejé mi bolso sobre el sillón y me senté donde Sirius me había indicado- dime todo lo que aflige.
-¿Cómo sé que no le dirás a James de nuevo?
-Sólo tienes que confiar- sonrió.
No sé por qué pero la sonrisa de Sirius me dio confianza, tal vez era que tenía tantas cosas en mi interior y la primera persona que realmente se sentaba dispuesto a escucharme decir todo que no me importó siquiera la posibilidad de que abriera la boca, no, no me importó sólo quería decirlo todo.
-Tienes razón, sí me importa. Sirius, lo sabes, amo a James- él asintió con la cabeza comprendiéndome- sé que no debería hacerlo, sé que es incorrecto porque es mi hermanastro, mi jefe y además me ha lastimado mucho pero no puedo evitarlo. James es el amor de mi vida, lo supe desde que tenía quince años y comencé a enamorarme de él. Sin embargo, quiero una oportunidad para vivir, tener tranquilidad con una persona, alguien que no me lastime como lo hizo él y lo encontré, su nombre es Jude, y él es… es magnífico, es músico y tiene una voz tan hermosa que sus palabras me hacen hacer lo que sea que él me pida- Sirius sonrió, seguramente si me hubiera visto tendría la cara iluminada al decir esas palabras- además es muy comprensivo y atento, él aceptó estar a mi lado aun cuando sabía que yo estaba embarazada y ni siquiera le expliqué mucho acerca del padre pero lo aceptó porque me ama. De verdad me ama.
-Lily, sé que debo ser imparcial porque soy tu amigo, pero en este momento no puedo evitar decírtelo, porque lo sé- me interrumpió Sirius- James es mi mejor amigo, y él te ama, de verdad de ama, y seguramente con mayor intensidad en que dices que lo hace Jude pero a su propia manera. Jude no se ha encontrado con los obstáculos que James, sé que te lastimó mucho, sé que te hirió cuando te abandonó por Caroline. Pero piénsalo, ¿acaso tú no estarías dispuesto a abandonarlo si la vida del hijo que esperas dependiera de ello?
-N-nunca lo había pensado así…- dije sin poder levantar la vista.
-¿Acaso ya se te olvidó que él abandonó a Caroline por ti, lastimándola de la misma manera? ¿Acaso te importa que la hubiera echado de su departamento ayer cuando se enteró que tú esperabas un hijo de él, aunque ni siquiera hubiera cumplido dos meses de la muerte de su hijo?- dijo serio tratando de mirarme a los ojos pero yo seguía sin levantar la vista- Lily, piénsalo bien. Sé que no sabes por cual decidirte, pero si vas a elegir a Jude porque te ama, se porta bien contigo y te canta canciones; creo que deberías pensarlo dos veces. Poner a ambos en una balanza, que no importe si te hirieron o no, que no importe el parentesco, porque todas esas cosas se pueden solucionar. Que solo importe la personalidad de cada uno y el cariño que sientas por ambos. Eso es lo que te va hacer elegir y no arrepentirte después.
Asentí con la cabeza sin dar respuesta a lo que me decía, pero no pude evitarlo, le pregunte:
-¿A qué vino James?
Sirius sonrió, pero me sorprendió que no fuera con burla, sino que más bien fue algo parecido a la ternura.
-Vino a buscarte, quería saber porque te habías ido de la oficina, creyó que te sentías mal. Se preocupa por ti, Lily, aunque trates de negarlo. Dejó la camioneta aquí y se fue en la moto.
-¿La camioneta?- pregunté extrañada.
-Sí, sabe que Lauren y yo sólo cabemos en la moto así que no quería que te fueras caminando. La dejó para caber los tres y que no le pasara nada a su pelirroja.
Kiss me out of the bearded barley
Nighly, beside the green, green grass
Swing, swing, swing the spinning step
You wear those shoes and i will wear that dress.
-Me tengo que ir- dijo poniéndose de pie- tengo que hacer unas cosas. Por cierto, dejó algo en tu habitación- añadió lo último antes de cerrar la puerta.
¿Algo en mi habitación? Caminé un poco desconfiada y a paso lento pero decidido, abrí la puerta en medio de la cama había una caja de regalo con una tarjeta. Me apresuré a abrir el bonito listón dorado para encontrarme entre mucho papel de regalo un pequeño cambio de ropa de bebé. Era color azul, lo que me hizo preguntarme ¿qué sabría él si es niño o niña?, tenía un lindo pantaloncito con su camisita y chalequito, hasta había unos converses miniatura que me resultaron de lo más adorables. Fue entonces cuando me decidí a abrir la tarjeta, la reconocí como la letra de James y comencé a leer:
Mi amor, sé que no quieres hablar conmigo ni siquiera dedicarme una mirada, pero te amo y pese a todo, estoy realmente contento por la pronta llegada de nuestro hijo. Lamento mucho todo lo que sucedió en el pasado, sé que te lastimé y me lastimé a mi mismo por haberte hecho daño, aún no me he perdonado por lo que te hice. Quiero que sepas que esta vez no me alejaré de ti, no necesito una razón más perderte a ti y nuestro hijo; sé que tal vez mis palabras te suenen vacías pues había dicho anteriormente que nada nos separaría, pero el destino es caprichoso, mi amor, y confío en que todo lo que hemos pasado no es en vano y podremos pronto estar juntos. Siendo felices como siempre lo soñamos. No me importa nada de lo que pueda pasar, el trabajo, nuestros padres, nuestros hermanos y amigos. Me importa un comino pues lo único que deseo es que me permitas estar a tu lado y de nuestro hijo. Te suplico por una última oportunidad y te prometo que no te defraudaré.
Te amo,
James.
Cuando terminé de leer me lleve las manos a la cara y me di cuenta que estaba llorando, no lo había notado anteriormente pues estaba tan enfrascada en la carta que había dejado James que me había transportado a sus curveadas letras para irme a otro universo. Leí la carta un par de veces más y de repente me sentí tan cansada que ni siquiera recordé que tenía que comenzar a prepararme, o que tenía que cocinar pues no había probado bocado desde el día anterior. Me recosté en la cama abrazando el pequeño chalequito que venía en el regalo de James y sin planearlo me quedé dormida.
-Lily- me despertó una suave voz llamándome, estaba tan profundamente dormida que ni siquiera distinguía al dueño de esa voz- Lily, se nos hace tarde, debes prepararte- las última palabras me hicieron abrir los ojos de golpe.
Frente a mí, estaba Lauren completamente lista para la fiesta, lucía preciosa y me miraba con esos intensos ojos azules perfectamente maquillados.
-Lauren… me quedé dormida- le dije todavía medio adormilada tratando de sentarme en la cama.
-Ya me di cuenta- sonrió- no sabía que estabas dormida sino te hubiera llamado cuando llegue. Apresúrate, yo te ayudo.
Me puse de pie aún adormilada y me dirigí al closet para sacar el vestido que me pondría esa noche, lo había llevado a la tintorería unos días atrás para que estuviera listo, así que le quité la bolsa que normalmente ponen y le mostré el vestido a Lauren. Se quedó con la boca abierta, realmente era un vestido muy bonito, era color negro con escote en forma de corazón, con la espalda descubierta casi hasta mi cintura, la parte que era descubierta en realidad tenía un encaje encima por lo que el vestido se volvía para invierno con manga larga y conservador para este tipo de eventos; la falda era en forma de A por encima de la rodilla con un poco de tul por dentro dándole esa forma. Había decidido que llevaría medias oscuras debajo para aguantar el frío ya que la fiesta sería en el gran y bonito jardín de Charlus así que sería en exteriores.
-¿Qué llevarás en el cabello?- me había dicho Lauren mientras revisaba mi bolsa de maquillaje para comenzar a prepararme.
-Creo que lo llevaré en un recogido romántico con esto- dije sacando una especie de diadema que tenía detalles en dorado haciendo un gran contraste con mi atuendo en negro.
Lauren era una experta en el arte del maquillaje, así que algunos minutos me había maquillado los ojos de una manera muy natural pero que lograr agrandar mi mirada, por lo que me permitió poder poner un rosa intenso en mis labios. El peinado me lo hice en pocos minutos también y cuando me comencé a colocar una faja con el propósito de ocultar la pequeña pancita que se había formado a causa de mi bebé. No me la puse muy apretada, el doctor me aconsejó no usarla apretada solamente para dar un poco de soporte a mi espalda, pero había descubierto que me disimulaba un poco la pancita así que estaba decidida a usarla.
-¿Y esta caja?- me preguntó de repente Lauren cuando me estaba colocando el vestido.
-James vino por la mañana y me la dejó, fue un regalo- dije tratando de evitar el tema.
-¿Y no te gusto el regalo o qué?- me regañó.
Me giré ya con el vestido perfectamente puesto y me di cuenta que tenía una cajita más pequeña en las manos.
-¿Eso de dónde salió?- pregunté quitándosela de las manos.
-Estaba en la caja de regalo, ¿no lo habías visto?- negué con la cabeza y me senté a su lado en la cama, ella se acercó rápido para ver el contenido.
Cuando abrí la pequeña caja color negro aterciopelada me quedé sin habla. Dentro había una hermosa gargantilla de oro con diamantes incrustados en toda su extensión. Era realmente muy bonito y parecía un regalo muy caro.
Kiss me beneath the milky twilight
Lead me out on the moonlit floor
Lift you open hand
Strike up the band and make the fireflies dance
Silver moon's sparkling
So Kiss me
-¡Dios! Es bellísimo- dijo Lauren saltando de la emoción- tienes que usarlo Lily, combina con tu atuendo.
-¡Por supuesto que no!- negué poniéndome de pie y dejando la cajita en la cama- si cree que puede comprar mi perdón está muy equivocado.
-No seas necia- me regañó- por primera vez puede darse en lujo de obsequiarte algo caro y tú por orgullo lo vas a despreciar. Este tipo de eventos no suceden todos los días y no tendrás oportunidad de usar la gargantilla en mucho tiempo.
Suspiré y aunque sin decir nada dejé que me la pusiera.
Me calcé unas negras zapatillas y tomando mi mejor abrigo salimos ambas de la habitación. Sirius estaba en la sala mirando el televisor ya listo con su esmoquin puesto, y con el largo cabello perfectamente peinado hacia atrás.
-¿Listas, señoritas?- sonrió poniéndose de pie y apagando la tv.
Cada una nos tomamos de uno de sus brazos como en las películas, y salimos del departamento para dirigirnos hacia la camioneta de James. Ahora entiendo por qué no la vi antes, el muy condenado la había puesto una calle atrás para que yo no pudiera verla, y que bien supo que si yo la hubiera visto no me hubiera parado en el departamento en todo el día.
Cuando llegamos a casa comencé a sudar frío, estaban comenzando a darme nervios el hecho de volver a casa dos meses después, afuera estaba solo, solamente estaban los autos de mis padres pues aún era temprano y no habían llegado los invitados. Habíamos llegado temprano porque yo por ser parte de la familia debía estar ahí, además de que había prometido a Charlus ayudar en lo que pudiera, claro que todo había sido una excusa para Crouch porque yo no tenía nada que hacer en mediodía en casa de mis padres.
Sirius estacionó la camioneta y sentí que me arrancaría los pelos cuando estábamos enfrente de la puerta, saqué mis llaves pero estas no fueron necesarias porque la puerta se abrió de golpe. Era mi madre, la cual estaba esplendida con un vestido rojo, sus ojos se fueron directamente a mí y sin decir nada, me abrazó.
-No tienes idea lo mucho que te he extrañado- me dijo al oído- estoy feliz porque hayas venido.
Se apartó de mí y sentí una opresión en el pecho cuando descubrí sus ojos en lágrimas. Trató de disimularlas saludando a Sirius y Lauren, diciéndoles lo guapos que se veían. Cuando entremos a sala, noté lo diferente que se veía todo, habían distribuido de diferente manera la sala por lo que había más espacio en la entrada. Todo estaba perfectamente limpio y andaban algunos jóvenes vestidos de blanco y negro de aquí para allá que identifiqué como los meseros. La cocina se veía que era un completo caos así que no me quise ni acercar. Antes de que me diera cuenta vi bajar a Emily de la mano con Mike las escaleras para lanzarse a mis brazos.
-¡Te extrañé mucho, Lily!- me dijo Emily abrazándome, me di cuenta de lo grande que se veía aunque sólo hubieran pasado un par de meses cada vez abandonaba más esa cara de niña para convertirse en una mujer.
Mike me jaló del vestido para que lo tomara en brazos, vi a Lauren estar a punto de replicar recordándome que estaba embarazada y no debía cargar cosas pesadas, así que permanecí en el suelo agachándome para abrazarlo.
-Están tan grandes- dije sin poder contenerme- yo también los extrañé mucho, prometo que no dejaré tanto tiempo sin venir a ver a mis hermanitos.
-Edo espero- dijo Mike cruzando los bracitos molesto- James siempre dite eso y nunca cumple.
-Siempre digo que trataré- dijo James haciéndose notar por primera vez su presencia, se encontraba recargado en el muro al lado de las escaleras saliendo de la cocina por lo que por justa razón no lo había visto.
Ni falta que hizo verlo primero, porque con sólo escuchar su voz aun cuando me encontraba agachada en el piso hablando con Mike hizo que mi respiración se detuviera, sentí nuevamente esa pequeña mariposa en mi vientre y sentí que me temblaban las rodillas cuando me puse de pie. James no se había movido ni un centímetro, se estaba recargado como es su costumbre con un pie recargado en la pared, llevaba esmoquin y vi como su mirada se iluminaba cuando vio que llevaba puesta la gargantilla que me había regalado.
Rápidamente Sirius y Lauren se habían acercado a saludarlo, mientras mi madre les decía que fueran pasando al jardín para que le dieran su opinión acerca de la decoración. Mike se fue corriendo detrás de ellos diciéndole a Sirius que jugaran al avión, sin embargo, Emily fue y se sentó en la sala con el celular en la mano, así que no hubo más impedimento para que James se acercara a mí.
-Veo que te gustó el regalo- me dijo con una sonrisa.
Kiss me down by the broken tree house
Swing me upon its hanging tire
Bring, bring, bring your flowered hat
We'll take the trail marked on your father's map
-Eh… gracias- respondí simplemente viéndome afectada por la encantadora sonrisa que me había dedicado.
-No tienes que agradecer, lo hice con mucho gusto- susurró- además se te ve fantástico.
En ese momento sonó el timbre y Emily se un salto se puso de pie para abrir, no me sorprendió cuando vi en el portal a la familia Crouch. De hecho, a los dos Barty Crouch. Emily se lanzó a los brazos de su novio y el señor Crouch la saludó simplemente con un beso en la mejilla mientras entraba en la casa, ya nos había visto a ambos cuando llegó.
-Lily, tan preciosa como siempre- me dijo mirándome de pies a cabeza, me sentí incomoda por su mirada, y noté una molestia en el rostro de James- James, un placer verte- dijo estrechando su mano.
-Bienvenido, señor Crouch- respondió amable aunque con un poco de recelo que sólo yo pude notar- pase al jardín todos se encuentran allá.
Hizo una inclinación con la cabeza y dedicándome una última mirada se dirigió al jardín seguido por su hijo y Emily.
-¿Qué le pasa?- replicó enojado James cuando Crouch se perdió de la vista- ¿Siempre te mira así?
Asentí con la cabeza débilmente, y entonces James retomó el mismo papel que tenía hacía un momento. Se acercó nuevamente a mí y mirándome a los ojos me preguntó:
-¿Entonces qué dices? ¿qué dices de lo que te dije en la carta?
-James, yo aún… aún no estoy segura, no he tomado una decisión, tengo que pensarlo muy bien. No quiero cometer ningún error. Recuerda que estoy con alguien más- agregué recordando a Jude y la conversación con Sirius de esa tarde.
-¿Y dónde está él? Porque yo no lo veo- contestó molesto.
-No pudo venir.
Hizo una mueca de desagrado, sin embargo, eso no afectó lo que me dijo después:
-De acuerdo, tienes todo el tiempo para decidir pero no me pidas que no trate de ganarme otra oportunidad, porque lo voy a intentar y no dejaré de insistir, Lily- dijo lo último sonriendo.
Yo estaba por decirle que no estuviera tan seguro cuando en ese momento Charlus bajó de las escaleras, llevaba un esmoquin impecable y una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Charlus!- grité y me lancé a sus brazos- Feliz cumpleaños, me alegra mucho estar contigo celebrando otro año más, te quiero mucho de verdad has sido como un padre para mí.
-Muchas gracias, pequeña- me dijo al oído y me plantó un beso en la cabeza- te adoro.
-Feliz cumpleaños, papá- lo felicitó James cuando iba pasando a su lado.
-¿No te has cansado de felicitarme, hijo?- bromeó Charlus dando a entender que James había pasado todo el día molestando a su padre.
-No.
Charlus rio y con paso alegre se dirigió al jardín donde de repente ya se estaba empezando a acumular la gente. Aproveché y salí detrás de mi padrastro para reunirme con mis amigos. Se habían esmerado mucho en la decoración, había luces resplandeciendo por todo el lugar y estaban las mesas con manteles blancos agrupados en una zona mientras que se habían encargado de montar un pequeño escenario donde tocaba un grupo baladas y una pista de baile en el medio. Todo resplandecía a la luz de la luna y de las luces navideñas que estaba colgadas a todo lo largo del jardín dado la apariencia de había muchas más estrellas.
Cerca de una hora después la mayoría de los invitados ya habían llegado, se encontraban compañeros de trabajo, amigos de mis padres, socios de la empresa Potter y amigos cercanos que habíamos invitado como Sirius, Lauren, Remus y Clarisse. Todo estaba diseñado para alrededor de 100 personas, por lo que los pocos meseros que había se estaban llevando todo el trabajo. La música era suave, y después de la deliciosa cena varias parejas se habían parado a bailar, Sirius bailaba con Clarisse y Remus con Lauren en el centro de la pista y yo no pude evitar mover los pies al compás de la música.
-¿Por qué no bailas?- me dijo Emily pasando a mi lado de la mano de Barty.
-Qué pena bailar sola- me sonrojé.
-No bailarás sola, baila conmigo- apareció de repente James extendiéndome la mano. Emily no me apartaba la mirada esperando respuesta así que no me quedó otra opción más que tomar la cálida mano de mi hermanastro y dejar que me guiara a la pista.
Nos paramos al lado de Emily y Barty cuando empezó una nueva canción.
-¿Qué te parece?- me dijo James comenzando a guiarme.
-Todo quedó espectacular, me hubiera gustado haber formado parte de esto- respondí sinceramente y a la vez sintiéndome triste por el distanciamiento con mi familia.
-Pero tú lo elegiste así, Lily, nadie te corrió de la casa.
Hice una mueca mirando al suelo y dejé que me guiara con la suave música.
-Sí, pero era porque estaba muy molesta con mi madre por no haberme creído- me sinceré- no me arrepiento de lo que hice, pero a veces quisiera volver y estar tan cómoda como lo estaba aquí.
-Tú puedes hacer lo que quieras, lo que desees- me dijo mirándome intensamente a los ojos- solamente tienes que aprender a perdonar.
Kiss mee beneath the milky twilight
Lead me out on the moonlit floor
Lift your open hand
Strike up the band and make the fireflies dance
Silver moon's sparkling
So Kiss me
Aquellas palabras hicieron que sintiera algo en el pecho que crecía, no sabía porque pero a pesar de estar en esa situación, con mil problemas de los dientes para adentro, en una situación deplorable, realmente me sentía feliz, cómoda de estar entre los brazos de James dando vueltas bajo las estrellas. Mirando esos ojos tan castaños de los que siempre estuve enamorada, observando esos labios que se estiraban en una sincera sonrisa.
-¡James!- escuchamos un grito que nos sobresaltó a ambos.
Giramos sobre nuestros pies para encontrar parada en el portal con un vestido de noche y mucho más delgada de lo que la recordaba, Caroline nos miraba a ambos con furia.
Chicas!
¿Qué tal? ¡Estoy contentisima por todo el apoyo que me han brindado después del capítulo pasado y los malos comentarios! De verdad, estoy tan agradecida de que hayan dicho tan lindas palabras que no sabía como recompensarlas más que con una continuación mucho más rápido de lo habitual y un capítulo muchísimo más largo (más de 6000 palabras cuando normalmente alcanzo las 4000).
Creo que estamos en un dilema, porque todas aman a Jude y aunque yo también lo amo, sigo amando más a James y sobre todo después de este capítulo.
¿Ustedes que piensas? ¿James o Jude?
Nos leemos en la próxima,
S.
Nota: La canción que aparece en este cap es "Kiss me- sixpence none the richer".
