Hola Chicas... Lo prometido es deuda. Con el inicio del año, les traigo esta nueva historia. Esta vez quise abordar el tema un poco fuerte, y que creo no lo han tocado con Candy Candy... Me base en un manga que leí hace muchos años, y que para mi es una joya... La historia original, esta situada en japón, y muestra en esa historia, lo que podría ser la forma en que ellos esperan a que cumplan con su sentencia, la cual en este caso, es la muerte. La situe en Londres, ya que hay detalles en que, muestra que la penitenciaria, tiene reglas un poco especiales, ademas de que entre comillas, mantienen un respeto muy remarcado entre preso y custodio. Es algo complicado explicarles así, mejor léanla ... tratare de describir las escenas lo mejor que pueda .. xD Espero les agrade...

N/a: En la primera parte.. los parrafos van intercalando el sentir de Candy y Terry, los que estan en negrita, refiere sobre Terry... y el marcado (*) es de ambos...


Las 10:00 de la mañana de cada jueves…..

Es el único momento en que podemos vivir…

Nuestras horas felices….

Capitulo 1

Primer encuentro

Este es mi diario..

Puede que a la gente le resulte preocupante, las palabras que uso en él; y es que este diario no esta exento de tristeza. Sin embargo, era para mí una oportunidad para contar mi forma de sentir por lo acontecido en aquellos días.

La mentalidad que me aquejaba meses atrás…

Por aquel entonces, temía enormemente los rayos del sol. Y eso se debía a que tenía la certeza que si permanecía en la oscuridad, podría vivir sin sentirme afectada por la verdadera identidad, de todo aquello que me rodeaba.

La primera vez que lo vi… fui un momento idéntico a este….

Ese día... En donde la incipiente lluvia no paraba de caer, envolvía a la ciudad en ese color grisáceo, en donde ocasional mente las nubes se abrían y brillaba por partes, la rojiza luz de sol…

Las gotas de lluvia, caían sobre de mi… y mis lagrimas se confundían con ella…

Los gritos distantes…

No podía moverme… no podía escapar de aquel acto horroroso que cometí…

Cansada de todo… mire por la gran ventana de mi apartamento como la llovizna poco a poco iba decreciendo… bajo esa luz que amenazaba con llenar poco a poco toda la ciudad…

Si con esto consigo que tu alma descanse en paz…. Si tan solo con esto, pudiera acallar ese creciente sentimiento… ¿pude haber hecho algo mejor?… fue mi culpa el que hayas muerto…

Esta será la última vez que la vea… -Pensé feliz mente -La última vez que tenga que soportar un día mas, de esta basura de vida… -Sonreí- Mientras mis ojos se cerraban lentamente por las pastillas que tome…..

El frasco de estas resbaló de mi mano… y las pocas que restaban se desperdigaron por mi habitación….

Cuando eso ocurrió, Noviembre estaba por llegar a su fin.

*Ese día, de mi mano experimente la muerte.


Hospital Sant Jaques

Londres Inglaterra.


24 horas después…

Llegaba a él, en un carro lujoso, la extravagante señora cabeza de los Andley…

La que por largos años, se había negado y no le había vuelto a ver…

mientras ingresaba al lugar escuchaba los cuchicheos de algunas enfermeras , unas de estas hablaban sobre su sobrina…

-Candice Andley… Si es ella la chica que llego ayer… Creo que intento suicidarse…. –comento una enfermera a su compañera, al pasar cerca de la habitación de la rubia. –

-Es una de las hijas del Clan Andley, ya sabes… los que son conocidos por ser unos de los más ricos y poderosos del país. Parece que lleva tiempo haciéndose este tipo de cosas

-Acoto la enfermera a su compañera, mientras esta se horrorizo….

-No me digas! ….. Es tan ilógico…. Como puede ser que siendo ella alguien tan hermosa y de alto estatus económico, pueda pensar en hacer este tipo de cosas..

-Yo tampoco lo entiendo... aunque se dice que su familia es muy severa y fría… Quizás… es su forma de escape… no sabes si ella, es infeliz..—dijo esta, quedándose por un momento pensativa- también puede ser un padecimiento mental…

-Aun así… no me explico cómo puede ser que haya gente que pueda llegar tan lejos… -dijo la compañera, reprobando totalmente su proceder.

Las enfermeras desaparecieron por el pasillo, dejando libre el paso a la señora ya mayor vestida pomposamente, con una cara de pocos amigos…

¿ Como podría ser posible que gentuza como esa laboraran en ese hospital?, Ella; tendría que hablar con los directivos de este, para que nada de lo ocurrido, saliera del nosocomio… Aunque ese trámite era insoportable para su persona, no podía dejarle de lado. Mas siendo ella la jefa y cabeza de la familia.

Caminando lento, paso de largo hasta llegar a la habitación de su sobrina. Abrió la puerta de golpe y le encontró pasivamente mirando por la ventana… Al principio pareció verla un poco decaída, pero al girarse a mirarla, esa tristeza que pensó haber visto reflejada en sus ojos se desvaneció, dejando nuevamente a esa escuincla rubia que no soportaba, ni siquiera mirar por algunos minutos.

Los ojos de Candice, no habían cambiado nada.. En ellos solo reflejaban enojo, burla y altanería….

-Vaya … vaya… que raro me resulta todo esto… ahora que por fin he despertado, de solo ver tu cara tía Elroy, he sentido ganas de volver a morir.

Elroy endureció su cara aun mas…. - Muy graciosa Candice… ¿Ves bien decirle ese tipo de cosas a tu familia? … Ya tienes la suficiente edad, para que dejes de hacer este tipo de tonterías…

Desvió la mirada y hago como si no me importase… mientras sigo mirando por la ventana del hospital, y a lo lejos veo a una pareja feliz saliendo con su hijo recién nacido en brazos…. mientras ella prosigue con su plática…

-Me he enterado que mañana te dan de alta, así que daré la orden para que alisten un coche mañana temprano para que te recojan . – Hace una mueca de fastidio y prosigue -Tengo un dolor terrible de cabeza desde esta mañana..Lo siento mucho Candice, pero me retirare de inmediato.

Elroy da la vuelta para salir de la habitación…. Y al verla salir, no puedo soportar las ganas de volverla hacer rabiar…

- No pierdes tu tenacidad ante la vida tía… eres la misma de siempre. Aun cuando mi madre nos ha abandonado, tú sigues con fuerzas para seguir viviendo.

Ella da la vuelta enfurecida y arremete contra mí.

-Eres patética- dijo con su voz aristocrática llena de desdén… Y por alguna razón sus palabras me duelen…

-¡¿Candice, te has puesto a pensar como se sienten lo demás?

-Y tu lo has hecho tía?... Si he decidido morir, es porque no me cabe duda que si sigo con vida, llegara el día en que termine matándote..

Como si no hubiese dicho nada..su mirada continua sin un atisbo de sentimientos….

-Deberías de estar agradecida… - antes de salir de la habitación… - Todo sería más fácil, todo sería tan diferente, si tu no hubieses nacido…

Cerrando la puerta de golpe. Dejándome nuevamente sola en esa habitación….

Desde que nací hasta hoy…

No sé cuantas veces he escuchado esas palabras..

Palabras que siempre retumban fuertemente en mis oídos y me hacen recordar a mi madre..

Hace mucho tiempo, mi madre fue una famosa pianista… quedo embarazada de mi después de varios años de haber dado la vida a mis hermanos…

Mi madre ya era un poco mayor cuando quedo embarazada de mí, y por ello no quería correr el riesgo a tenerme. Pero mi padre la disuadió , ya que al contrario de ella..El deseaba mi nacimiento y por ello estaba muy feliz..

Por esa razón..

Yo fui la responsable de la parálisis que sufrió mi madre en su mano derecha..

Mi madre, tuvo que dejar lo que más amaba en la vida...ya que no pudo recuperar del todo bien, el movimiento de su mano. Frustrada por haber perdido su carrera se fue ensimismando, alejándose de todo el mundo y…. Sola lloraba en la sala donde se encontraba el piano.

Con el pasar del tiempo, aun siendo niña descubrí que mi padre también se sentía culpable por lo que le ocurrió… por desgracia, ella cayó más en su depresión y después de algunos años ella murió cuando yo era muy joven…

Desde ese día, mi tía Emilia, no para de recriminarme la muerte de su hermana…

-Todo sería más fácil si no existiese…. –Repito en un murmullo para mí, sin darme cuenta que nuevamente la puerta se abre.

Al girar el rostro, me topo con esa mirada amable, esa que no deja que me valla de este mundo… Otra de mis tías entra regalándome una sonrisa afligida, haciendo que mi corazón se derrumbe nuevamente…

-Tía Paulina..

Me pregunto cuánto tiempo ha pasado, desde la última vez que la vi… Ella sigue usando hábito, y sin querer sonrió ya que al parecer si pudo consagrase de monja. Pareciera que ella lee mi pensamiento porque enseguida responde..

-Hace más de 10 años Candice… ya hace 10 años que no te veo … la última vez que te vi, fue un poco antes de que fueras a estudiar a Francia..¡¿No crees que el tiempo pasa muy rápido?! …

Tomo de la pequeña cómoda, un paquete de cigarrillos y enciendo uno antes de contestar.. Aspirando lentamente el humo… busco el no mostrarme triste ante ella, por el hecho de lo que me escucho decir…

- Si tía. El tiempo pasa rápido, he crecido bastante desde ese entonces, el próximo mayo cumpliré los 30…

- Cierto pero…. No has crecido lo suficiente como para morirte ya.. – ella me mira, reprochándome mi proceder a lo cual rehuyó a su mirada - ha de pasar demasiado tiempo todavía para que llegues ese momento…

-No quiero tener que esperar a que llegue ..Para mí las horas he de vivir, son solo una agonía…. Una agonía, que deseo echar a la basura.

-Candy…¡¿Qué fue lo que ocurrió ese día?

-No me apetece hablar de eso Poni… ha pasado tan tiempo que no nos vemos…. ¿Qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿Aun continuas como voluntaria en ese programa de presidiarios.

-Candy..! -Mi tía me mira de manera dolida- Emilia quiere que recibas terapia durante un mes, ha pensado que te sería bueno el que permanecieras recluida aquí, durante ese tiempo…

Doy otra bocanada… y trato de sonreír, ocultando con ello mis sentimientos…

-No me sorprende… eso es algo muy típico de ella… -digo en tono de burla— Cuando ve que algo se le está escapando de las manos, se le hace más fácil encargárselo a otra persona, así si sale mal, ya no será su problema….

-Es algo, a lo que ya estoy acostumbrada….

-Numero 3789….

-Eh?

-Numero 3789, es el prisionero al que le estoy enviando cartas, el está condenado a muerte. Le envió cartas, pero nunca le he visto en persona. Ese hombre, ha intentado suicidarse infinidad de ocasiones estando en prisión. Al igual que tu…

-uhmm!.. –Desvió la mirada y finjo que hay algo más interesante que mirar por la ventana

-Dime Candy.. ¡¿No te gustaría echarme una mano?!

Por más que quise resistir el reír no pude hacerlo…

-jajajaja..tia… ¡¿estás de broma verdad?! Ni siquiera puedo ser capaz de vivir mi vida ¿Cómo quieres que de consejos a otras personas?

-Bueno, no voy a tratar de convencerte ni nada de eso… si prefieres estar encerrada aquí el próximo mes completo, por mi no hay problema…

Tiro nerviosamente la colilla de mi cigarrillo y le miro para cerciorarme de que habla enserio..

-¿Qué ha hecho ese hombre?

-Esto no tiene que ver nada con el pasado… absolutamente nada que ver.. Candy…

¿lo harás?...

…..

Salí al día siguiente del hospital… Poni estuvo acompañándome en todo momento..Sería el próximo jueves en donde comenzaría a acompañarle en sus visitas…

Mi tía Paulina, lleva siendo voluntaria o Capellán, desde hace varios años..Más bien desde hace ya varias décadas..

Los días fueron pasando y el día acordado llego…

Para ser sincera, no tengo ni el mas mínimo interés en ese tipo de asuntos…Eso de vivir tratando de apoyarte en sermones sin sentido me harían sentir aun peor…

Pero mi tía, conoce muy bien lo que es la soledad… y puede que sus palabras lleven un poco de calma a esas personas…

El sol brilla por lo alto… aun siendo temprano por la mañana…

Conduciendo en mi auto, siento que me sofoco… y en ese momento, no se me hace tan mala la idea de permanecer encerrada en el hospital… En el reloj del auto dan las 10:05..y golpeo el volante en total frustración…

- ¡Mierda! Llegare muy tarde y el trafico parece no moverse ni un ápice…

Como odio las mañanas, De verdad no las soportó, todas ellas me dan nauseas..

Estaciono el carro y decido recorrer la distancia faltante a pie… solo unas cuantas calles… por diez minutos mas no se molestara…

Aun faltándome un poco el aire, vislumbro a mi tía, parada en la puerta de la penitenciaria… trato de recomponer un poco mi respiración y camino tranquila hasta llegar adonde se encuentra…

-Te pedí que llegaras máximo 9:30.. –Me grita—

Sin importarme mucho, saco un cigarrillo y trato de encenderlo antes de contestar

-Si… Poni… Lo se… El tráfico en esta zona es terrible… además son 10:15… no es muy tarde.. -Doy una bocanada – he venido lo más rápido que he podido….

No esperaba la reacción de mi tía…. Ya que no vi el momento en que levanto la mano para abofetéame… tirando con ello el cigarro recién prendido.

-oie! Porque hiciste eso? - Suelto, sobándome un poco la mejilla.

-Candy… deja que te diga algo… según tu, las horas que pasas viva, no son más que una basura. Mas sin embargo, esa es la forma en que personas como tú, personas con suerte le da la bienvenida a la llegada de cada día. Cuando te pregunte si querías ayudarme, era para darte una salida fácil a tu situación.. Si no vas a tomarte esto enserio y lo haces de mala gana. Lo mejor será que regreses a el área psiquiátrica del hospital..

Poni da la vuelta y comienza a caminar dejándome dolida por sus palabras…

-Tia.. Espera… por favor…. Tia..

Camino detrás de ella, e ingreso con ella a ese lugar…

-Vas a dejar que conozca a ese hombre ¿verdad?... Ni siquiera es seguro que lo podamos ver hoy..tía por favor perdóname.. No volverá a ocurrir… lo siento…. No debí decir aquello..Perdóname…

Sigo detrás de ella, llegando a una pequeña sala en donde aguardamos por algunos minutos…

-Me rindo …. –Dije al final, esperando un cambio en ella…

Se mira molesta conmigo, pero al salir un guardia cambia su semblante, dejando ver nuevamente, a esa mujer amable que realmente es…

-Hermana Poni… ¡! -Grito de alegría el señor que venía detrás del guardia- No era mi intención hacerla esperar… por favor discúlpeme..

-Buenos días director Hathaway…

El hombre de repente pareciera mirarme intrigado …..

-Ella es del comité de educación católica? -Me señala y yo pongo cara de sorpresa… mientras mi tía sonría y asiente…

-Si..s i… ella es del comité, además de mi sobrina… ven por favor Candice, deja te presento al director de la penitenciaria…

-Mi nombre Candice Andley.. – Contesto un poco apenada—

-Caray! Terry seguro que estará encantado que una chica tan guapa venga a verle… ah! Por cierto hermana, por alguna razón dijo que quería encontrarse hoy con usted…

-Es en serio! ¡ Que gusto! - dijo alegre poni—

-Acompáñeme por favor, les llevare hasta la sala de visitas..

-Muchas gracias…

El señor Hathaway, nos llevo a un cuarto austero pintado de blanco, en donde solo había una silla, dando a una pared de cristal reforzado..

-¿Es aquí?... –pregunto mi tia un tanto desilusionada—

-Si… aquí es… -contesto Hathaway, como si ese lugar fuera lo más natural—

-Pero así no será muy distinto de lo que está acostumbrado?

-Lo siento mucho hermana, pero aquí así son las normas…

-Ahora que por fin podre encontrarme frente a frente con él, hay un cristal que nos separa… es una habitación muy fría…

-Lo se hermana..pero es que…

-Por favor… se lo suplico..Déjeme aunque sea estrecharle la mano..

Hathaway luce contrariado ante la petición de mi tia.. pero parece pensarlo…

-Podría meterme en un lio…. –Luego voltea a mirarme

—Por favor señorita Andley..Mantenga este asunto en un secreto.. si se llegasen a enterar, me echarían.

Sonrio- Claro … todo esto lo hace por hacerle un favor a mi tía. Así que no tiene de que preocuparse, esto quedara entre nosotros..

Hathaway, en ese momento ordena a los custodios que le acompañan, que le traigan.

Miro detalladamente alrededor… antes de dirigirme nuevamente al señor Hathaway..

-Por cierto, no pensé que este lugar fuese tan tranquilo..de tanto ver películas, tenia la idea de que sería un lugar ruidoso, por el alboroto de los presos…

El director del penal, cambio drásticamente su sonrisa, por una cara un poco pensativa…

-Cada persona es un mundo ..pero aun así, podría decirse que por lo general, aquellos que son condenados a muerte… pasan el tiempo que les queda lo más solos que puedan…

-eh!? - Su franca respuesta, me descoloca..

-Cada día tienen 45 minutos de ejercicio y en total hacen 3 comidas… eso es todo lo que hacen debido a que cada uno de ellos posee su celda privada, están completamente solos el resto del tiempo . Si tienen alguna aspiración en especial, pueden trabajar… pero seamos sinceros , no es algo que se dé muy habitual mente, cuando sabes que no saldrás de aquí, a menos que lo hagas muerto …

En nuestro país, rara vez se da la condena de muerte, y el día nunca es fijado. Por lo tanto se ven forzados a vivir de esta forma durante varios años.

Mis manos tiemblan un poco de solo imaginarme tal tortura … Yo … Me vi impresionada por las palabras del director de ese lugar… a tal grado que sin querer las repeti..

-Varios años?¡¿No tienen oportunidad de que demuestren su inocencia o arrepentimiento, a ellos no se les puede ofrecer una segunda oportunidad? -Le refute-

-No lo creo… -Hathaway pareció consternado- Por lo que yo sé, aquí hay presos que llevan esta situación desde hace 7 años…

-Increíble! .. No sabía que así funcionaran las cosas en nuestro país… Si su condena es la muerte, no entiendo porque han de pasar tanto tiempo sufriendo así, me parece increíble en lo que se ha llegado a convertir el comité de ejecución…

-Existe un gran número de personas que quieren que se reconsidere el uso de la pena capital, pero por ahora… las cosas no parecen que vayan a cambiar..

-Da igual como se mire o el empeño que le pongan… -Digo más para mí - al final todo terminara igual. O más bien, termina de la misma manera para todos.

- Es posible que muchos de esas personas condenadas a muerte les parezca bien esa sentencia… Ya que podrían desear el poder pagar por lo que han cometido ¡¿Pero?! ; Eso de obligarlas a vivir de esta forma por tanto tiempo. –Digo en voz baja, convencida de mis palabras-

-¿Esa es su forma de pensar Señorita Andley?.. –Me pregunta en tono preocupado Hathaway

-Eh?..

-Numero 3987… pasa…

No había notado que había llegado… Levante la vista y nuestras miradas se encontraron…. Su mirada es adusta y fría… Sus ojos de color azul… me recuerda el gélido mar del atlántico…. El Shock que recibí al mirar su rostro fue demasiado grande..

Es mucho más joven de lo que yo pensé… de lo que yo había esperado…. Si acaso tendrá un año o dos más que yo… y eso me perturbo

Su cabello castaño, luce largo… y un poco descuidado, dándole ese toque salvaje y de alguna forma, pareciera que no podía apartar la mirada de él.

El brillo del metal llama mi atención… así que me doy cuenta de que viene esposado…

Después de unos segundos baja la mirada… como si no le importase el que estuviéramos ahí por él…

Mi tía corre en su dirección animada para recibirlo…

-Así que eres tu… eres Terry … Terry Grandchéster.. – Poni le toma las manos de forma amorosa - Déjame que te vea bien tu cara… hay tantas cosas de lo que deseo platicar contigo .. Dime hijo, ¿como piensas vivir tu vida de ahora en adelante?

-¿Con eso trata de preguntarme si voy a tratar de suicidarme nuevamente, hermana? – Contesta ese joven, de manera cortante… su voz es tan fuerte, que incluso llego a espantarme…

-S… Si.. –Mi tía tartamudea- Si, yo también quería preguntarte sobre de eso ..

Sonríe de manera irónica antes de contestar nuevamente- He abandonado esa idea.. En una carta que usted me envió, me dijo que el suicidio no expiara mis pecados… y después de meditarlo por bastante tiempo, llegue a la conclusión de que usted tiene razón, así que hermana, no debe de preocuparse por eso, esperare gustoso hasta el día, en que sea asesinado..

-Terry ¡! No hables así… -El Director Hathaway interviene..

-No tiene importancia Robert…-Sonrió irónico - discúlpeme… Director Hathaway…

- Por lo pronto por qué no nos sentamos a conversar un poco. –Dijo de repente poni, tratando de suavizar un poco el ambiente - oh! Si.. lo olvidaba, traigo un presente… los niños del orfanato te hicieron un dibujo… lo tengo por aquí.. – Poni comienza a hurgar en su bolso- espera un segundo… espero que te guste, ya que lo han hecho con mucho cariño..

-Por favor hermana, No me mal interprete … La razón por la que he venido hasta aquí, no es por ponerme a platicar con usted.. Le pido que pare por favor… las cartas, las visitas.. Nada de eso es necesario ..

-Vamos hijo… no hables de esa manera… Veras que..

Deja comienzo con eso de nuevo, yo no tengo hijos propios y tal vez me dirigí a ti de manera inapropiada..

No supe cómo tratarte como es debido… Si te ofendí, te pido perdón… pero por favor entiende que ya soy un poco mayor y cuando uno ya tiene cierta edad…

Yo solo te pido que dejes que pueda cuidar de ti..

La verdad es que me gustaría que confiaras en mi como si fuera tu madre..

Podemos hablar de todo aquello que tú quieras…

Terry sonrió tan fría mente….

-Cuando yo era niño, acudí a algunos servicios católicos…. Lo hacía para poder comer. Hasta entonces, no había conocido a ningún adulto que valiera la pena, pero las hermanas, me acogieron y me contaban historias que para mi eran maravillosas… ellas para mi eran como ángeles… pero un día, apareció un vagabundo que parecía estar cercano a la muerte. El se encontraba muy sucio, y algunas llagas que llegaban a notársele, parecían serle muy dolorosas. Llego ahí, por los rumores de la gentileza de las hermanas y se acerco a ellas con tanta emoción,al pensar que encontraría en ellas consuelo …

Animosamente él vagabundo quería tomarle de las manos, pero entonces ella se alejo poniendo cara de asco y rechazo…Sus ojos… los ojos de aquel hombre….se llenaron de lagrimas mientras pedía perdón por su osadía.…

Aquel pobre vagabundo, no paraba de llorar mientras se alejaba del lugar…

-Va.. Vaya… es una historia bastante triste… te pido disculpas por la grosería que hizo aquella hermana..Lo siento mucho… -poni se acerco, para poder tomar las manos de Terry, pero el dio un tirón y mi tía cayó al suelo..

-Así exactamente.. esa mujer, más o menos puso esa cara…. – Mi tía estaba atemorizada- En el fondo, se que usted es igual a las demás..

El Director Hathaway, se interpone entre poni y Terry

-Terry..Pero ¡¿Qué diablos estás haciendo?!

Hathaway llama a varios guardias para llevárselo de ahí… poco a poco van inmovilizándolo aunque él no deja de forcejear..

-Hermana, aprendí algo importante de aquella experiencia.. Aprendí que las personas que mas discriminan a los demás, son precisamente las que intentan hacer creer que son las más tolerantes…

Puede que yo haya matado personas, pero lo que aquella mujer hizo, no es muy distinto, según mi punto de vista.

Cuando veo gente como usted, solo siento nauseas…

No puedo moverme… solo observo la escena sin decir nada…. Entonces después de unos minutos, pudieron sacarle de ahí… cuando el abandona la habitación, un escalofrió recorre mi espina dorsal, y esa sensación hace que vuelva nuevamente en mi… y corro a donde mi tía para ayudarle a levantarse.

-Te encuentras bien tía…

-Candy..Toma esto… -Tiene lagrimas en los ojos- Me gustaría … me haría muy feliz si al menos le echase un vistazo al dibujo que le hicieron los niños..

-tía… no creo que él, sea el tipo de persona que necesite tu ayuda…

-Aun es muy pronto para saberlo ..Te lo pido por favor…

Derrotada por su petición

-…..uhmm… está bien…. Veré que puedo hacer…

Salgo corriendo en su dirección y le pido a los custodios que esperen un momento… Ellos lo hacen…

Renuente, me mira Grandchéster, con sus ojos llenos de rencor e ira… Siento flaquear mis piernas, de solo soportar la mirada de ese hombre, mirada que a todos brinda por igual…

-Este… bueno , mi tía me ha pedido que se lo entregue..Ella estaría muy feliz de que pudiera echarle al menos un vistazo..

El mira el papel enrollado en mis manos y vuelve a sonreír…

-Parece que el clero es muy persistente en eso de despreciar a las personas… puede quedárselo o tírelo a la basura, no me interesa. –Acto seguido, da media vuelta dejándome con el dibujo en la mano.

El coraje y la impotencia de lo ocurrido, hace que mis palabras fluyan.

-Creo que tanto tu y el vagabundo han tenido demasiada suerte -Mi voz resuena, un poco ronca en ese largo pasillo-Después de todo, si te paso eso a ti cuando apenas eras un niño … comienzas a comprender las cosas, cuando aún, eres muy joven, cuando tu vida apenas ha comenzado.. Eso te dará la oportunidad de elegir como quieres vivir tu vida…. O igual, si eres traicionado como ese vagabundo, al final de tu vida. Al menos habrás pasado toda esta, aferrado a una esperanza, que te da fuerzas para vivir. En los dos casos es una suerte.

Terry se detiene y voltea a verme…

-Lo peor que te puede llegar a pasar, es que todo se venga abajo cuando aun vas por la mitad de tu vida.

Doy la vuelta y me alejo en dirección de la puerta, ya que ese lugar comenzaba a hacerme sentir insegura, porque las palabras de esa persona, en algún punto tiene razón…

En ese momento, Grandchéster fijo su mirada en mí… Quería decir algo, pero los custodios a rastras se lo llevaron de ahí…

Después de algunos minutos, salimos de ese lugar. Poni aun temblaba un poco, aun así, trataba de ocultar su sentir, mostrando esa sonrisa afable, que hace a todo mundo sentir bien.

-Poni.. si quieres puedo acercarte en el coche…

-No hace falta, solo no olvides que el próximo jueves debes de llegar antes de las 10.

-¡¿Qué?! ¿Es que quieres que vuelva la próxima vez?

Poni deja salir un suspiro antes de contestar… -Por su puesto—

-Pero..Pensé que no querías que volviera, por aquellas cosas que le dije..Además has visto lo que ha pasado, ese hombre no busca ayuda. No puedo decir que en cierta forma, no le entienda…

-pero!

-Por lo que ocurrió en "aquel entonces".. Yo… Siento las mismas nauseas hacia las palabras del clero, como el… -Poni agacha la cabeza, para en un momento después contestarme..

-Hmm!... Lo comprendo.. Lo comprendo perfectamente Candy… porque algunas veces yo también me siento así…

-¡¿entonces porque?! –Pregunte un poco alterada—

-Porque?... porque también tiene palabras que pueden resultar de mucha ayuda.

Siento una grande opresión en mi pecho… - No a mí, tía… a mí no me ayudan!-

-Candy.. Por favor… -Poni trata de consolarme… con palabras dulces, que no sirven de nada…-

-No a mí.. Todavía no soy capaz de perdonar, por esa razón yo… no puedo ser como tu .. tía Paulina…

Doy la vuelta y me alejo de ahí, dejando a mi tia gritando mi nombre… en medio de esa penitenciaria…

Porque.. Simplemente..

No dejan que yo …

Porque todo esto me sofoca…

C/ Terry..

Era ella… Porque no me di cuenta de eso antes.. Sus ojos han perdido el brillo, pero aun siguen siendo tan hermosos… Aun en mi vive esa música… Los acordes de piano… El color de tu cabello al atardecer…

-Mira Terry… -La voz de Robert, me saca de mis pensamientos - que bien dibujan esos niños, porque no vienes y le echas un vistazo.

Cabizbajo, solo agacho la cabeza … -Hmm!..

-¿Por qué hiciste eso Terry?.. Esa monja… lo único que quería era ayudarte..

-Lo más sencillo es no involucrarse con nadie.. –Conteste en un hilo de voz-

-Aunque creo que usted es de las personas que si lo hace ¿No es así director Hathaway?

-¡Disculpa?! Como has dicho, no logre escucharte…

-Nada.. No he dicho nada…


-Continuara...

Sakurai-Alighieri