Hola Chicas! Que tal su domingo?.. Bueno yo aqui reportandome, dejandoles el segundo capitulo, de esta historia.
Muchas gracias, por sus comentarios, Dulce Lu, Liz Carter, Becky70, Ladygmimi, Celia, Nekito 1 y Lucre Lpez... Es muy diferente esta historia a las otras que he escrito, espero que le den una oportunidad, en mi caso desde que la leí por primera vez, me atrapo .. xD No es mía la historia, solo la estoy adaptando de un manga ... Yo creo que para mañana estare publicando la continuacion del otro fic...
Hasta entonces.. nos seguimos leyendo... Que tengan un lindo dia...
Desde México con mucho cariño, para ustedes...
Fue en mi segundo encuentro con él, que descubrí su terrible pasado.
-NUESTRAS HORAS FELICES-
Segundo encuentro
-El piano-
Si he de ser sincera, nunca me gusto mucho el piano
Pero lo tocaba, porque mis padres parecían disfrutarlo mucho… ellos parecían felices.
Mi madre se la pasaba todo el día gritando, y el único momento en que no lo hacía era cuando me escuchaba tocar…
Por esa razón, no dejaba de hacerlo… por querer verla por unos momentos feliz…
-Flash back-
- Terry-
La imagen de esa señora cincuentona encima de mí no puedo borrarla…
Tenía escasos 17 años..
Aun en mis oídos, puedo oír su pastosa voz… su risa petulante… y esos ruidos extraños…. Que hacia al gemir… mientras en el fondo, moría de asco y repulsión… aguantando las lagrimas, que no dejaba salir…
Después de terminar, corría a la azotea de ese viejo y desvencijado edificio en busca de mi pequeño y único hermano…
Recuerdo que ese día, era uno muy luminoso… y la fresca brisa soplaba tenue mente… Mi hermano se encontraba sentado en un rincón a la sombra, sin moverse… cada vez que íbamos a ese lugar… siempre permanecía igual…
-Disculpa por la tardanza Stears… anda párate y vamos a comer algo rico, tengo mucha hambre y tú debes de tener también… esta vieja zorra me ha pagado muy bien…
-Escucha hermano… -Dijo Stear de repente- Desde aquí oigo música de piano…
-Uhm!... si es cierto… En otra ocasión, no detendremos a escuchar, vámonos!
-Es una hermosa música, como me gustaría saber ¿cómo es la persona que está tocando?..
Renuente, me acerque a la baranda del edificio… en ese momento la vi.. Los risos dorados que caían en pulcritud, con un hermoso vestido de fiesta blanco, totalmente concentrada en el piano….
-Es la chica que anuncian mucho en la tele… Es Candice Andley… dicen que es muy talentosa..Es un año menor que yo..O eso creo haber escuchado… Si pudieras verla Stear… ella parece una princesa…
-Han sido varias veces, que venimos y escucho su música... Cuando la oigo tocar el piano, todo lo malo de mi corazón desaparece.. – Contesto en tono melancólico, mi hermano, de escasos 13 años…-Su música me hace sentir mejor…
-Ah! ¿Enserio? –Le conteste…
-Si… De hecho… cuando le oigo, ni siquiera te puedo escuchar llorar…
Desconcertado, mire en dirección de mi hermano.. -¿De qué estás hablando? .. Yo, no lloro nunca…
-Si, sí que lo haces.. Todo el tiempo … por favor no trates de ocultármelo..
-Cállate!... –Grite a mi hermano, al sentirme expuesto… al sentirme impotente de no poder brindarle una vida mejor-
-Lo siento mucho Terry… -dijo Stear en tono afligido- Si yo no estuviera aquí, tu vida sería mucho más fácil… así que por lo menos escucha su música …seguro que también a ti te hará sentir mejor….
Escondiendo mis lagrimas, mire la tranquilidad que desprendía en ese momento aquella princesa que parecía incansable… escuchado los suaves acordes de piano, que entraban poco a poco en mi alma… apenado agache la cabeza y le pedí perdón a mi hermano…
Fin del flash back
Aun estando solo en esta celda, pido todos los días perdón a Stears..
-Terry..Estas despierto? –La voz de Hathaway se cuela por la rendija de la celda..
-Mhmm!...
-Terry.. Contéstame… ¿dime si la recuerdas? La chica que vino hace poco..La de el comité de educación … Andley.. –Robert continuo y saco de su chamarra un Cd – Pues mira esto Terry, creo que te iras de espaldas…
Al ver el Cd, un sentimiento extraño se apodero de mi…
-Me pareció conocida, como si la hubiese visto en otra parte, entonces recordé que ella solía tocar el piano, no te vas a creer, pero yo era uno de sus admiradores –dijo en tono alegre Robert—Me sentí un poco nostálgico, así que fui a comprar un disco de ella.. Aunque supongo que estas cosas te dan igual ¿no?..
Si te parece bien, pensaba poner el disco para que pudieras escuchar su música… aunque - Dijo como si dudase - tal vez prefieras algo más moderno…¿no… es así?
-Siempre he soñado con un lugar, en el que los malos momentos desaparecen.. Dije casi sin pensar – Esas palabras, me las dijo una vez mi hermano Stear ..
-Como dices? –Pregunto Robert , al no haber escuchado bien lo que pronuncie..
-Que… a mi… me encantaría escucharlo… por favor podrías ponerlo ..
Robert me miro sorprendido.. –Claro..Claro..Enseguida lo hago… creo que tengo un viejo reproductor en mi oficina, iré a buscarlo… enseguida vuelvo…
Entonces el desapareció de la puerta para ir corriendo por el aparato…
C/ Candy..
Los días en la escuela en donde era profesora sustituto, pasaban mejor de lo que esperaba, aun así, la imagen de aquel hombre, no podía sacármela de la mente… ¿que era lo que habría hecho, para llevar esa condena? Esa tarde, Poni me esperaría en la entrada del subterráneo… solo que me retrase por la insistencia de un idiota que estaba aferrado en invitarme un café…
La gente en el metro, comenzaba a arremolinarse en un lado y los gritos de una mujer se escuchaban por toda la estación..
-disculpen, puede dejarme pasar por favor… -Me abro paso a través de la gente- ¡por favor, hágase a un lado!… -
-¡Como quiere que perdone a una persona que mato a 3 personas?! -Grita mas fuerte esa mujer más que alterada - ¿Supongo que lo dirá de broma? ¿Cómo se atreve, siquiera a sugerirlo? Ese maldito bastardo!
Al escuchar los reclamos de esa mujer, entiendo rápidamente lo que mi tía quiere llegar hacer…
-¡Lo que desearía… es poder matarle con mis propias manos! .. –Jalonea a mi tía y corro alejándole de ella… y la mujer enfurecida, sigue con su alegato - ¡La gente como ustedes siempre son iguales!..Juzgando a todos por igual... ¡No tienen idea de nada, y actúan como si lo supiesen absolutamente todo! ¡Lárguese! No quiero seguir con esto!..No lo perdonare! Nunca lo haré!
Aun con manos temblorosas, trato de llevar a otro lado a Poni, que parece estar en ese momento un poco afectada. Por la manera en que esa mujer nos empujo, mi tía cojea un poco, y minutos después me doy cuenta que lo que le ocurrió era algo mucho más serio, y busco que pueda sentarse, para revisar lo que ocurrió a su pie….
A paso lento, llegamos a las escaleras de la estación, y le ayudo como puedo, para que mi tía logre sentarse en los viejos escalones.
-Parece que te has lastimado, de hecho, creo que es un esguince… - Zafo su zapato y trato de dar un poco de masaje en el área afectada, para que mi tía no sienta tanto dolor- ¡¿tía, te duele mucho? - ella no me contesta, y su cara por un momento deja ver, la angustia que por dentro siempre quiere esconder…
-¿tía, porque lo haces?... Esa mujer que te grito, del asesino del que hablaba, ¿era él, verdad? Era de Grandchéster, de la persona que hablaba?
Soltando un largo suspiro, Poni busca entre su habito un pañuelo y con el seca el sudor en su frente, ignorándome.
-Ese preso te trato muy mal, y esa señora ... que es familiar de los afectados… Ella te ha empujado. Aun así, sigues manteniendo la calma, en verdad, te admiro tía… Si yo estuviese en tu lugar, creo que yo me derrumbaría.
-Candy… en el fondo, no me encuentro nada calmada. –Dijo con voz temblorosa- hay días en los que siento que mi corazón va a romperse. Pero cuando eso me pasa, trato de pensar en cosas más alegres, y viene a mí, la hermosa música que solías tocar.
Candy… ¿Recuerdas a mi hijo? Sé que pudiera ser el caso que no lo hicieras, eras muy pequeña cuando él murió. Pero Edward, amaba tu música al igual que yo. Cuando mi hijo se fue, y las tantas horas que pase en los juzgados y en la prisión, tu música, era lo único que lograba animarme.
-Basta ya de viejas historias, no era tan talentosa como dicen… solo fue que la fama de mi madre, fue la causante de que hicieran tanto escándalo cada vez que tocaba… yo no.. No sabía qué era lo que esperaban de mi… solo tenía escasos 16 años. Eso… ya no importa, ocurrió hace tanto tiempo..
-Pero me encantaría, que volvieras a tocar nuevamente… Candy, alguna vez para mí. Y poder escuchar tu maravillosa música, se que también a mi hijo, también le hubiera gustado, el que tu siguieras tocando.
-En la penitenciaría-
Revolviendo entre su oficina, Robert buscaba unas baterías para hacer funcionar un viejo reproductor que tenia ahí tiempo arrumbado.
Ya había dejado todo regado, los papeles se miraban desordenados en varios lugares. Abiertos por todo el lugar, había varias cajas y estantes, en los que él, momentos atrás había buscado.
Un joven custodio, había llegado a su oficina, con mas papeles, para la inspección y firma del susodicho, pero aun así, después de ver el estado del lugar, el joven custodio, no se sorprendió de lo alterado que parecía el Director Hathaway, al estar rodeado de todo el desastre.
-¿Ocurre algo, Sr. Hathaway? –Pregunto curioso el joven recién llegado.
-No, nada importante… -Siguiendo con su búsqueda- Es solo que no encuentro, algunas baterías que funcionen bien…
-Es para ese recluso, verdad? La otra vez, oí que ocurrió algún incidente con una visita que tuvo.
-Robert sonrió casi sin ganas- Bueno si.. Algo así ocurrió, pero eso ya es pasado.
-El custodio, miro como Robert se afligía un poco, ante su comentario, entonces añadió- Se que es algo que no me incumbe, pero no creo que sea apropiado que hagas demasiada amistad con ese recluso, cuando todo haya terminado para él, el que llevara la peor parte serás tú, si continuas así.
Robert abandono por un momento su búsqueda, dejándose caer en la silla de su escritorio.
-Eso.. .—Dijo reflexivo Robert- Eso lo había pensado desde un principio.
Yo, ya llevo 2 años trabajando en este lugar. No puedo ni recordar, cuantas veces se me ha puesto la piel de gallina al pensar en los atroces crímenes, que cometieron esas personas, fuera de estas paredes.
Siempre pensé, que sería incapaz de sentir la más mínima compasión, por alguno de ellos. Hay criminales, a los que odias, a tal grado que deseas su muerte, pero… También hay otros que no pueden evitar, que sus vidas lleguen a un cierto punto, del cual, en circunstancias normales nunca hubieran querido llegar.
¿Has leído el historial de Terry? –El custodio negó rápidamente, entonces Robert añadió -
Su padre, era un alcohólico maltratador, su madre no pudo soportar los arrebatos de este hombre y les abandono, dejándoles en custodia de su padre.
Terry tenía un hermano 3 años menor que él. Dicho hermano perdió la vista, por culpa de los excesivos maltratos que recibió de su padre. Después de algunos años, su padre murió debido a la gran cantidad de alcohol que consumía a diario. Al quedar huérfanos, ambos hermanos tuvieron que ir a un orfanato, ya que ningún familiar, quiso hacerse cargo de ellos.
Pero ahí, el hermano de Terry nuevamente fue convertido en víctima de abusos, por parte de los demás niños. Entonces decidieron escapar de ahí. ¿Puedes siquiera imaginártelo? ¿Puedes imaginarte, el terrible infierno que tuvo que soportar Terry a la edad de 13 años? El tenía que cuidar de él y de su hermano ciego, en un mundo carente de amabilidad. El pasar por hambre, por frio además de maltratos.
Una mañana mientras dormía en la calle, fue despertado por el ruido de las sirenas, su hermano que tendría que estar dormido junto a él, ya no estaba. ¿Qué piensas que estaba observando la multitud de gente que ahí estaba?
Observaban a su hermano pequeño.
Su hermano pequeño, se sentía tan culpable de que Terry se tuviera que prostituir, para poder cuidarle, que pensó que lo mejor, era tirarse a la carretera y desaparecer de este mundo.
Perdiendo, lo único que le importaba, Terry comenzó a cometer crímenes, matando así, a 3 personas. Una mujer de apariencia feliz y a su hijo. Y a un hombre acaudalado que le llamo la atención. La envidia que sentía hacia el resto de las personas, que parecían tener suerte, en tener una mejor vida a comparación de la suya, exploto de la peor manera.
Sé que lo que hizo, no tiene justificación. Y yo no trato de excusarle. Fue juzgado por los crímenes que cometió y esta y será castigado por ello.
-Robert!..
-Pero, ponerle una soga al cuello y ahorcarlo..¿Es lo único que podemos hacer, por alguien que tuvo que nacer con esa suerte? Por alguien que no ha conocido la amabilidad ni ha podido sonreír a conciencia, ni una vez en la vida. ¿Acaso, no es triste que las cosas, sean de esa forma?
-Robert… -El custodio estiro la mano, para que este le viera- Tal vez no sean la pilas, lo que no funcionan. Puede que el reproductor tenga un cable suelto. Si me la permites, la revisare. En secundaria tuve un curso de electrónica. No te preocupes, veras, que queda como nuevo.
Robert le tendió el reproductor, agradecido por el gesto de aquel muchacho…
Más tarde el reproductor, estaba fuera de la celda de Terry, reproduciendo música de piano, dejándole escuchar la música de aquella chica, que hacía años no veía…
Continuara…
Sakurai-Alighieri
