Habían pasado un par de meses desde aquel año nuevo que pasaron los leones con sus respectivas serpientes y todo realmente marchaba muy bien.

Harry visitaba a Pansy en su cabaña de Estados Unidos todos los fines de semana,teniendo así una relación a distancia, aunque solamente estaban dos días a la semana en brazos de otro eran los más felices . En una ocasión después de hacer el amor, Pansy miraba al techo con cierta nostalgia.

-¿Pasa algo?-preguntó Harry acariciando el cabello de la joven.

-Sabes extraño a mi madre,murió durante la guerra. Ella era la única que me quería, mi padre sólo fue otro títere de el innombrable ,ahora se pudre en azkaban

-Se lo que sientes, yo no recuerdo a mis padres,pero e salido adelante gracias a mis amigos- repuso el azabache,a lo que Pansy hizo una mueca.

-En cambio yo no tuve a nadie,nunca. Mis padres nunca me demostraron cariño y ¿sabes en que me refugie ?-prosiguió Pansy a lo que el azabache negó.

-En el sexo, busque amor, un novio que me quisiera pero esa persona jamás llegó . Sabes Draco y yo somos muy parecidos, vivimos la misma desgracia de vida por esas estupidez de "pureza de sangre" , cuando Draco se casó con Astoria sentí celos,no de el como hombre sino por su felicidad. Luego llegó Blaise, pero fracase otra vez.-terminó Pansy con resentimiento.

-Pero olvida eso,ahora estoy contigo y te quiero- dijo Harry con ternura haciendo sonreír a la ojiverde

-Yo no te quiero Potter,yo te amo- confesó Pansy haciendo que el azabache se sintiera el hombre más feliz del mundo.

Harry se posicionó encima de ella mirándola a los ojos

-¿Eso es cierto?

-Yo no bromeó Harry

Suavemente Harry la fue besando por el cuello perdiéndose en el olor de sus cabellos ,de nuevo se unieron el uno al otro amandose con paciencia con delicadeza. Y Harry no quería dejarla porque la sentía suya,su mujer.

Y quería tenerla siempre a su lado

Esos meses trabajando con Draco la habían hecho sentirse amada y de nuevo en familia. Aunque seguía viviendo con Pansy, ella con regularidad la pasaba casi todos los días cenando con Draco y sus hijas.

Las niñas eran su adoración y aunque al principio Scarlett se mostraba arisca con la castaña ya tenían una excelente relación.

Una tarde mientras Draco y Hermione estaban trabajando arduamente en el despacho del platinado de improviso llegó una notificación de parte de la familia Greengrass,cosa que alteró mucho a Draco.

-¿Ocurre algo? -pregunto la castaña al ver a Draco tan enojado. El rubio no respondió sólo le dio la carta que le había llegado

"Estimado yerno

Hemos recibido de muy buena fuente que usted desatiende a mis nietas llendo a bares a conseguir mujeres y llega a altas horas de la noche a su casa y en estado de ebriedad. Le informó que hemos decidido reclamar la custodia total de mis nietas a no ser usted el adecuado para cuidar de ellas.

Sabe que tiene que hacer en caso de querer quedarse con sus hijas

Att. Marlon Greengrass"

Y anexada a esa carta venía la petición formal de custodia,con la condición que Hermione no alcanzó a leer porque Draco le quitó el pergamino.

-Esto es mentira Draco e visto como te esmeras por tus hijas.

-Lo se Hermione, pero temo perderlas. Y la única solución no me cuadra.

-Y esa solución, ¿Cual sería? -preguntó la castaña sin imaginar la respuesta.

-Casarme-respondió el platinado mirándola fijamente.

La castaña se quedo impactada por la respuesta se limitó a tomar a Draco de las manos.

-No entiendo porque quieren que te cases

-A ellos no les importan mis hijas, ni siquiera querían a Astoria. -Confesó el rubio con amargura.

-Entonces no entiendo a donde quieren llegar-

El rubio se levantó y se sirvió una copa de vino bebiendola de un trago antes de responder

-Quieren que me casé con Daphne, eso quisieron desde el principio.- Ambos se quedaron en silencio un largo tiempo

-Draco ya es tarde. Me tengo que ir

-Esta noche te quedas,no dejaré que vayas sola. No puedo llevarte por si me vigilan.

-No puedo Draco prefiero irme a la cabaña. -

-No me contradigas Granger que no estoy de humor. Te quedas y punto,además Pansy debe estar en pleno apogeo amoroso con el cararajada

-¡Draco! -Replicó la castaña.

Los días pasaron y un par de veces Draco viajó a Londres a ver a sus padres,seguramente para pedir consejo sobre el problema de la custodia de las niñas. Un día después de uno de esos viajes Draco llegó muy serio y la llamó al despacho.

El rubio le hizo una seña para que se siente.

-Hermione, estuve investigando mucho y no hay vuelta atrás, debo cumplir la condición que demandaron los Greengrass .

-¿Te casaras con Daphne? -Pregunto Hermione con el miedo reflejado en su voz

-Estuve revisando bien y ellos no pusieron específicamente con quien, gran error de su parte. Y también hable con mis padres y están de acuerdo de la decisión que tome

-¿Entonces?

-Hermione, casate conmigo- soltó el rubio ante la mirada sorprendida de la castaña