CAPÍTULO 17
La castaña aún estaba boquiabierta por la propuesta de Draco,esa noche pidió al rubio le diera el día para pensarlo,Hermione realmente quería darle el si al rubio pero sabía que una boda tan precipitada tal vez llegaría al fracaso, así que tenía en mucho en que pensar. Pero al igual que Draco su prioridad eran las niñas.
La que se alteró demasiado al enterarse de la carta de los Greengrass fue Pansy, quien les envío un vociferador para luego ir a decirle a Hermione de la manera más atenta que pudo que aceptase la propuesta del rubio,
la ex slytherin poso sus manos en las de la castaña ,mirándola con cariño
-Hermione, desde lo que pasó del intercambio de casas y eso,te has convertido en mi única amiga. Y Harry es mi todo- confesó Pansy, y Hermione la abrazo como a una hermana.
-Yo también te consideró muy buena amiga. Pansy, Harry se merece ser feliz ya sufrió bastante toda su vida.
-Bueno,Hermione. Lo importante ahora es que te cases con Draco, así protegeran a las niñas, además no me negarás lo quieres y estoy seguro que el a ti.- Pansy escruto el rostro de Hermione quien sonreía tímidamente .
-Hoy le daré la respuesta
-Espero sea la correcta, nos vemos. Ya me avisaras para mandarte aquí tus cosas- agregó la ojiverde con picardía.
Las amigas se despidieron brevemente. Y la castaña suspirando se encaminó al piso superior, llamó a una elegante puerta de caoba nerviosamente, sabía que esa decisión sería crucial para su vida.
-Pase- se oyó desde adentro.
La castaña giro el picaporte y entró,Draco tenía el rostro tranquilo aunque realmente Hermione veía en sus hermosos ojos glaciales la preocupación reflejada.
Al verla entrar el platinado se puso de pie sonriendo de lado,ese claramente era un gesto de nerviosismo.
-Buenos días Draco-
-¿Lo has pensado? -Pregunto Draco con seriedad ,ambos se miraron realmente conteniendose como en varias ocasiones después del trabajo donde terminaban haciendo el amor sobre el escritorio,la castaña se ruborizo ante ese pensamiento.
-He tomado una decisión. Me casare contigo-
-Eso es fantástico- respondió Draco extasiado
El rubio sonrió ampliamente rodeando la mesa, tomó por la cintura a Hermione y chocó sus labios con los de ella,se besaron con suavidad profundizando el beso, el rubio la recosto encima del escritorio ,pasando sus delgados labios por la clavícula, dando pequeños mordiscos al cuello de la castaña quien cerraba los ojos disfrutando cada caricia de su prometido.
-Quiero hacerte el amor-pidió Draco
-Por favor hazlo- con la varita Draco puso un hechizo a la habitación para que nadie entrase.
El rubio le dedicó una mirada cargada de Deseo, y de un sólo tirón desabotono la blusa de la castaña devorando su perfecta anatomía. El hombre desató su cinturón liberando su intimidad, acarició las bien torneadas piernas de la castaña subiendo un poco su falda, la excitación hizo que de un sólo golpe entrará en ella haciéndole soltar un grito ahogado,Hermione rodeó con sus piernas la cintura de Draco y así fueron entregandose hasta juntos alcanzar la cima del placer.
Ya vestidos ambos redactaron la carta para el abogado de los Greengrass y a ellos mismos invitandoles a la cena de compromiso que sería organizado para el fin de semana,que exactamente eran dos días.
-Te explicaré Hermione, nos harán firmar un contrato y abandonaremos esta casa. Hay un poderoso sortilegio que al casarme con Astoria sus padres me obligaron hacer. Aquí nadie puede vivir conmigo como pareja, es decir casados solamente Daphne ya que es una Greengrass. De modo que no viviremos aquí, regresaremos a Londres a buscar una casa. Tampoco quiero ir a Malfoy manor, no quiero insultos por parte de mi padre,así que ya veremos.
-Draco,vivamos en mi casa. Es grande,tiene alberca,jardín. Ahí las niñas podrían jugar a gusto. La casa es enorme
-¿Eso es cierto? Te gustaría vivieramos en tu casa
-Si
-Gracias Hermione. Esto era sólo tiempo- empezó el rubio,la castaña quedó perpleja- a fin de mes te pensaba pedir matrimonio fuera de todo este problema.
-Te quiero -la castaña abrazo a Draco con amor y de sus ojos cafés brotaron lágrimas de felicidad.
Un hombre de cabello negro azabache miraba las estanterías de un local del callejón Diagon,había salido temprano y decidió dar un paseo por el lugar.
Totalmente decidido por la última plática que había tenido con su novia entró al local mirando a su alrededor.
Se acercó una joven mujer a atenderlo.
-Buenas tardes señor ¿Buscaba algo en especial?
-Si,quisiera ver ...
Después de enseñarle infinitos modelos, el azabache salió del lugar tras haber pagado 1500 galeones. Al salir de la tienda se encontró a una mujer pelirroja que vestía con elegancia un vestido negro de manga larga y tomado de su mano un niño rubio de ojos azules. El azabache trató de pasar de largo pero la pelirroja lo llamó
-¿Ya perdiste la educación Harry?
-Que quieres Ginevra, mejor sigue tu camino
La pelirroja bufó y decidió su camino,estaba con su hijo.
Si hubiera estado a solas hubiera seguido a Harry y con mucha facilidad se metería un su cama.(- Ya habrá otra oportunidad -pensó Ginny)
