La luna de miel fue el mejor viaje de toda la vida del nuevo matrimonio Malfoy, pasaron los tres maravillosos días recorriendo los hermosos paisajes de Francia tomados de la mano, riendo, tomándose fotos en muchos ángulos.

Draco jamás había estado más feliz en toda su vida, por primera vez disfruto de unas vacaciones placenteras que desde la adolescencia no había disfrutado, gracias a los múltiples problemas a los que se había enfrentado a temprana edad.

Estaba totalmente seguro que si no hubiese sido víctima de los malditos prejuicios de sangre inculcados por su familia,el hubiera podido casarse con la mujer de la cuál secretamente se enamoró en sus años de estudiante y por cobarde nunca se atrevió a dirigirle siquiera la palabra.

Pero Hermione había evaporado ese primer amor no correspondido, ella lo había enamorado con su sencillez, inteligencia y humildad.

Una noche antes de regresar a Londres mientras Draco admiraba el cuerpo desnudo de Hermione a su lado, se pregunto como nunca se había fijado en ella, si era lo mujer más bella que sus fríos ojos habían visto.

Necesitaba de ella a cada instante, tenerla siempre a su lado, casi nunca le decía un te quiero,más bien la acariciaba, miraba y le hacía el amor de una manera que tal vez para el rubio "un te quiero" no era del todo necesario.

Hermione se sintió observada, sonrió sin abrir los ojos pegándose mucho al cuerpo de su marido muy feliz ajena a los pensamientos del platinado.

-Amo eso

-De que hablas- respondió el rubio aspirando el suave aroma del cuello de la castaña haciéndola estremecer.

-Que me observes tanto, mientras duermo-

-Deberíamos quedarnos aquí el día de hoy,pienso hacerte el amor todo el día. No pienso salir de la habitación- dijo seductoramente el rubio pocisionandose encima de ella.

La castaña lo tomó por el cuello dándole un profundo beso seductor...

Habían pasado varios meses,y poco a poco sus vidas se fueron adaptando, eran un matrimonio ahora y pronto tendrían un bebé. Pansy Potter se cargaba un pesado vientre de cinco meses de embarazo que le hacía cada día más difícil su trabajo como reportera en la revista "corazón de bruja" y aunque Harry había tratado de persuadirla ,su esposa estaba renuente a dejar su trabajo.

A Harry le resultaba estresante los cambios de humor de su mujer, quien cuando se enojaba lo dejaba en abstinencia sexual,cosa difícil para Harry que desde que se lió con la morena había disfrutado del acto del amor casi a diario.

Una mañana que la pelinegra se levanto de buen humor decidió levantarse a preparar ella misma el desayuno de su esposo que ya estaba por irse al Ministerio de magia donde laboraba como jefe de auror.

Pansy había preparado los acostumbrados huevos con jamón y panqueques,cuando un dolor en el vientre le vino de pronto,la mujer se dobló de dolor cuando sintió un líquido caer de entre sus piernas.

En ese instante Harry entró muy sonriente a la cocina, pero al ver a su esposa agarrada a la mesa se preocupó mucho.

-Que te ocurre

-Harry, ¡ayúdame! Lo estoy perdiendo- decía Pansy con su voz con claro tono de histeria.

Sin pensarlo dos veces Harry cargo entre brazos a su mujer llevándola directamente ,al hospital san mungo donde fue atendida inmediatamente. Harry mando un patronus a Draco para informarle la situación, en minutos el matrimonio Malfoy hizo aparición en el hospital

-Potter,¿ Que pasó?

-Tuvo una hemorragia, aún no me informan- dijo Harry con preocupación agarrándose su cabello ,Hermione lo abrazo con cariño como el hermano que era.

-Todo saldrá bien, lo veras

Minutos después salió un rubio medimago con semblante serio,tenía agarrrado un sujeta papeles .Al mirar a Harry se aproximó

-Sr. Potter

-¿Como esta? ¡Digame! -ordenó el azabache.

-Por favor calma,su esposa esta estable.

-Y mi hijo, ¿Como esta? -Pregunto Harry con desesperación.

-Señor Potter podría hablar a solas con usted. -pregunto el medimago señalando con discreción a Draco y Hermione.

-Ellos son de confianza- afirmó el azabache.

-Bien entonces. El mes pasado hable claramente con su esposa y le platique del riesgo de dar a luz de esa forma muggle llamada "parto bajo el agua"

-¿Que demonios es eso? -Intervino el rubio perdiendo la paciencia.

-calma Draco- susurro la castaña tomando la mano de su esposo para tranquilizarlo,Harry estaba impaciente.

-Su esposa quería dar a luz bajo el agua,acá lo practicamos pero le hable a la señora Pansy que con su anemia no es conveniente y hoy fue una prueba de ello. Ella necesita reposo absoluto previamente le ordene dejar de trabajar por lo visto fui ignorado ,el embarazo gemelar es complicado señor Potter y..,

-Un momento ¿Gemelar? ¿Son dos?

-Potter aprendiste a sumar- ironizó Draco rodando los ojos

-Si señor, su esposa lo sabía. Y me temo que se le practicará un procedimiento muggle llamado cesárea al séptimo mes de gestación, esperar el nacimiento natural sería muy riesgoso. Con su permiso,pueden visitarla mañana por ahora es mejor dejarla descansar, a estado un poco...

-Histérica- terminó Draco conociendo a su amiga se imaginaba como se había puesto

-Si,con su permiso- se retiró el medimago.

-¡Es una necia! ,wow gemelos- dijo Harry dejándose caer en una banca

-Como se le ocurre poner en riesgo la vida de mis ahijados. Mañana a primera hora estaré aquí y me va escuchar- afirmó Draco.

Después de despedirse de Harry, Draco y Hermione se fueron a casa donde les esperaba una inesperada visita. Cuando llegaron vieron sentado cómodamente a un joven castaño de ojos azules sonreír ampliamente: Theo Nott,el joven era muy apuesto alto, llevaba unos jeans y una sudadera azul.

-Así que es verdad,Draco Malfoy se casó con Hermione Granger- dijo sonriendo el ex Slytherin mientras abrazaba a Draco como un verdadero hermano y besando luego la mano de Hermione

-Donde estabas Theo,tres años sin verte

-Andaba de viaje por el mundo,en una de esos conocí al amor de mi vida y me caso Draco,exactamente en dos meses-

-Es una broma cierto

-¡No,en verdad!

-Theodore te gustaría tomar algo,te por ejemplo - ofreció Hermione

-Si gracias, Hermione.

La castaña fue a la cocina por el té dejando solos a los amigos que suponía tenían muchas cosas que decirse.