Al fiiiiiiiin... Después de unas fallas técnicas, por fin pude subir este capítulo, aunque estaba agendado para subirse el sábado ¬¬ da igual, aquí está finalmente el capítulo 8
-Muy bien ayer me quedó más que claro que los métodos de "Entrenamiento"- Decía Matt haciendo comillas aéreas con sus primarias –Convencionales no sirven en ti- Terminó Matt.
-Am… Está bien…- Dijo Blu confundido.
-Pero en base a tu desempeño de ayer tengo una buena y una mala noticia- Dijo Matt sonriendo –La buena es que me dediqué a buscar métodos más favorables para ti- Dijo Matt sacando una hoja en la que tenía sus anotaciones.
-¿Y cuál es la mala?- Preguntó Blu con curiosidad.
-Que no encontré ninguna- Respondió Matt lanzando la hoja –Blu… Cualquier ave, hasta la más tonta sabe hacer por lo menos 3 de las cosas que te puse ayer- Explicó Matt confundido –Así que a menos que hayas sido criado por humanos no sé de qué manera…-
-De hecho así fue- Interrumpió Blu un poco temeroso.
-¿Qué?- Cuestionó Matt confundido.
-Que sí fui criado por humanos…- Repitió Blu aún temeroso. Matt se quedó callado, realmente no esperaba algo como eso.
-Sabes… Debiste decir eso en cuanto nos conocimos- Dijo Matt cubriendo su rostro con su ala.
-Bueno no lo preguntaste- Dijo Blu.
-Muy bien… Sígueme- Dijo Matt preparándose para volar.
-¿A dónde vamos?- Preguntó Blu confundido.
-Solo sígueme y no cuestiones- Respondió Matt para luego comenzar a volar hacia la selva seguido por Blu.
MIENTRAS TANTO EN LA TRIBU.
Roberto siguiendo las órdenes de Eduardo, salió en busca de Blu a penas hubiera despertado, mas para su sorpresa, Blu despertó mucho antes que él, no lo encontró en su árbol al igual que no mostraba señales en la tribu.
-¿En dónde rayos se metió?- Se preguntaba Roberto, parado sobre una rama mirando en todas direcciones esperando ver a Blu entre los demás guacamayos –Es imposible que alguien como él pueda pasar desapercibido… Debería estar…-
-Hola Beto- Llegó Perla sacando a Roberto de sus pensamientos.
-Oh… Hola Perliux- Saludó Roberto –Oye ¿No sabes dónde está Blu?- Preguntó Roberto con curiosidad.
-De hecho estaba a punto de preguntarte lo mismo, no lo he visto en lo que va de la mañana- Explicó Perla confundida.
-¿Y no tienes alguna idea de en dónde puede estar?- Cuestionó Roberto un tanto insistente.
-Pues no… No es como si le gustara mucho estar en la selva- Respondió Perla –Pero supongo que ya aparecerá, no puede estar muy lejos- Agregó Perla optimista.
-Bueno supongo que es cierto…- "Pero lo necesito ahora" Pensó Roberto preocupado.
-Bueno Beto tengo que irme, iba a ver a papá, adiós- Se despidió Perla retomando su vuelo dejando a Roberto en aquella rama.
EN LA SELVA
Blu y Matt habían volado una gran distancia, Blu no tenía ni la menor idea de por qué o hacia dónde estaban volando, sin importar el motivo, Blu comenzaba a cansarse, para su suerte Matt por fin se detuvo.
-¿Por qué nos detenemos aquí?- Preguntó Blu agitado y algo confundido.
-Antes de seguir con todo esto dime ¿Por qué lo estás haciendo?- Preguntó Matt mirando a Blu.
-¿A qué te refieres?- Cuestionó Blu confundido.
-Mira nunca antes había conocido a una mascota y…-
-Compañero- Interrumpió Blu levemente molesto.
-Como sea. El caso es que un ave de tu… "Tipo" No tiene motivo alguno para siquiera acercarse a la selva- Explicó Matt. –Así que dime ¿Qué motivo tienes tú?-
-Bueno, no llevo mucho tiempo aquí, solo unas cuantas semanas, solía vivir en Río- Contaba Blu.
-¿Y qué te trajo al Amazonas?- Cuestionó Matt con curiosidad.
-Mi esposa… Ella quería venir aquí en primer lugar, la idea solo era venir y quedarnos un par de semanas pero resultó que su familia estaba aquí y bueno… Al final decidimos quedarnos… Fue por ella que estoy aquí… Y es por ella que quiero hacer esto- Dijo Blu de manera firme y decidida.
-Muy bien… Ahora dime ¿Estarías dispuesto a arriesgar tu vida por ella?- Cuestionó Matt con firmeza y bastante serio.
-Sí- Respondió Blu decidido.
-Muy bien- Dijo Matt regresando a su actitud normal –Ahora ¿Qué tal si vamos por el almuerzo?- Dijo Matt comenzando a volar mientras que Blu no terminaba de entender que acababa de pasar.
"¿Qué fue eso? De un momento para otro cambió de actitud… Espero no haber pedido ayuda al ave equivocada" Pensó Blu al mismo tiempo que empezaba a volar siguiendo a Matt.
EN LA TRIBU
Perla aún volaba en busca de Eduardo a quien no encontró en su árbol, llevaba ya buscándolo por varios minutos hasta que por fin lo encontró sobre una rama, aparentemente recolectando nueces.
-Hola papá- Saludó Perla aterrizando a lado de Eduardo.
-¿Cómo estás Perlita?- Respondió Eduardo alegremente para luego abrazar a Perla.
-De maravilla, quería preguntarte si no habías visto a Blu, no lo veo desde la mañana- Explicó Perla.
-Pues no, no lo he visto… ¿No crees que se perdió en la selva?- Insinuó Eduardo un tanto indiferente.
-No lo había pensado… Será mejor que lo siga buscando- Dijo Perla lista para retomar su vuelo.
-Perla espera- La detuvo Eduardo.
-¿Pasa algo?- Preguntó Perla confundida.
-Hay algo de lo que quiero hablar contigo- Respondió Eduardo.
-¿Qué pasa?- Cuestionó Perla regresando a lado de Eduardo.
-Eso algo sobre tu esposo… Entiendo que le tengas tanto cariño y eso pero… No crees que esta fuera de lugar aquí- Dijo Eduardo extrañamente no muy seguro de lo que decía.
-¿Cómo que fuera de lugar?- Preguntó Perla.
-Aquí en la selva… No ha mostrado ninguna aptitud o habilidad para vivir aquí, hay demasiados peligros para quienes no saben nada de la selva… ¿No crees que fue un error traerlo aquí?- Terminó Eduardo de manera un tanto fría.
-(Suspiro) Pues sí… Quizá fue un error- Dijo Perla mirando al suelo –Pero de no ser por el… Yo tampoco estaría aquí…- Agregó Perla subiendo la mirada para ver de frente a Eduardo –Cuando nos conocimos bueno yo estaba encerrada en una gran jaula que parecía la selva, en cuanto conocí a Blu realmente lo odie a primera vista… Una mascota nerd y torpe que ni siquiera sabía volar… Lo único que quería era salir de ese lugar y deshacerme de él pero… Luego en más de una ocasión terminó salvándome la vida de maneras simplemente extrañas, poco a poco fui sintiendo algo por él incluso cuidó de mí cuando me rompí el ala, jamás se separó de mí, recuerdo bien cómo se quedaba despierto toda la noche asegurándose de que yo estuviera bien…- Contaba Perla cada vez más nostálgica.
-¿En verdad hizo todo eso?- Cuestionó Eduardo incrédulo.
-Sí… Y lo que dijiste… Sí fue un error traerlo… A pesar de que decidió vivir conmigo en la selva de Río nunca se había alejado mucho de su vida con los humanos… Pero lo abandonó por completo al venir aquí… Solo porque yo se lo pedí, no tenía idea de que estuvieras aquí y cuando Blu me dijo que nos quedaríamos… Ha sido lo mejor que ha hecho por mí desde que lo conocí… Aunque sea algo torpe, desde que llegamos no ha dejado de intentarlo, en más de una ocasión me ha pedido ayuda para aprender más de la selva, no ha tenido mucho éxito pero vaya que es persistente- Dijo Perla con mucha alegría, Eduardo por otra parte, se quedó sin palabras, Perl realmente amaba a Blu, y según parece, no era el ave que Eduardo creía que era.
-Bueno… Tengo… Que ir a buscarlo- Dijo Perla limpiándose una lágrima de alegría al recordar todo eso –Nos vemos luego papá- Se despidió Perla saliendo del árbol. Eduardo solo veía cómo Perla se alejaba, con una sonrisa en su rostro pero también con mucho que pensar.
EN LA SELVA
-¡No, jamás esto ni de chiste!- Repetía Blu alterado.
-Blu…- Decía Matt aparentemente fastidiado.
-¿Cómo me pides que lo haga? No lo haré- Continuaba quejándose Blu.
-Blu…-
-¡No me interesa que tipo de entrenamiento sea pero esto es una locura!-
-¡Blu!- Gritó Matt bastante molesto –Solo… Comete… El insecto- Dijo Matt entre dientes (Conocen la expresión) Blu no tenía nada más con qué defenderse, al final no tuvo de otra así que lentamente fue introduciendo el pequeño mosquito a su pico.
-Tomate tu tiempo, podemos esperar a que la selva entera vuelva a crecer- Dijo Matt un tanto impaciente.
-Ya oí- Dijo Blu molesto para continuar con su intento por comer un insecto hasta que después de otros 5 minutos por fin se lo tragó.
-¡Gracias!- Exclamó Matt –Al fin terminaste- Agregó Matt viendo como Blu hacia muecas de asco.
-Creo que voy a vomitar…- Dijo angustiado.
-Si lo haces tendrás que comerte otro- Dijo Matt en tono de burla, a lo que Blu solo frunció el seño.
-Muy bien ya entendí…- Dijo Blu molesto -¿Ahora qué?-
-Verás, toda ave nace con ciertos instintos, sabe cómo adaptarse a la selva y sobrevivir en ella… Pero tú no cuentas con ninguno de ellos-
-Oh… Gracias- Dijo Blu sarcásticamente -¿Esto en qué me ayuda?- Cuestionó Blu molesto.
-Bueno ya que no tienes ninguno, tendrás que desarrollarlos- Respondió Matt.
-¿Cómo?- Preguntó Blu con curiosidad.
-Experiencia- Respondió Matt lanzando una mora hacia Blu.
-Auch…- ¿Qué fue eso?- Cuestionó Blu molesto para luego recibir otro ataque -¡Detente!- Exclamó Blu viendo cómo Matt le seguía lanzando moras.
-Empecemos con algo fácil, tus reflejos- Dijo Matt, aún lanzando las moras a Blu quien inútilmente trataba de esquivarlas.
Las moras de Matt acertaron casi todo el tiempo, Blu logró esquivar a lo más 5 moras, terminando con todo el plumaje teñido de violeta.
-¡Esto no sirvió de nada!- Dijo Blu molesto.
-Tienes razón… Probaré otra cosa- Dijo Matt para luego empujar a Blu al río en donde comenzó a huir de un cocodrilo que allí habitaban.
-¡¿Estás loco?!- Cuestionó Blu son quitar su atención del feroz cocodrilo que quería convertirlo en su cena.
-¡Solo un poco!- Respondió Matt burlándose, viendo cómo Blu saltaba de un lado al otro, al mismo tiempo que se preguntaba por qué no simplemente salía del agua. Pasaron varios minutos, y Blu no conseguía librarse del cocodrilo, hasta que llegó un punto en el que Blu no pudo seguir más, terminó desplomándose sobre una roca, en donde el cocodrilo rápidamente lo acorraló, abriendo sus fauces, listo para devorar a Blu.
-¡Ahhhhh!-
-Muy bien Raúl suficiente- Dijo Matt aterrizando sobre la cabeza del reptil.
-Que mal, quería divertirme un poco más- Dijo el cocodrilo apartándose de Blu.
-Será para otra hehe…- Agregó Matt viendo como el peligroso reptil se alejaba nadando.
-¿Qué?... ¿Lo conocías?- Cuestionó Blu bastante enojado y alterado.
-Claro que sí, no esperabas que pusiera tu vida en riesgo ¿O sí?- Dijo Matt relajado.
-¡Te voy a!- Exclamó Blu abalanzándose sobre Matt.
-Espera, espera, espera-
EN LA TRIBU
Después de buscar en todas partes sin éxito alguno, Roberto volaba hacia el árbol de Eduardo sin saber muy bien que le diría.
-¿Ed?- Aterrizó Roberto en la entrada del nido.
-Aquí estoy Roberto- Respondió Eduardo aterrizando a lado de Roberto, aparentemente acababa de llegar.
-Mira estuve buscando a Blu todo el día, pero parece que se lo tragó la tierra, no aparece en ningún lado- Explicó Roberto siguiendo a Eduardo adentro del nido –Sé que me pediste que lo vigilara a diario pero no sé dónde más puede estar-
-Am… Está bien pero con el asunto de vigilarlo…-
-De hecho Roberto… Debo pedirte que dejes de hacerlo- Dijo Eduardo mirando a Roberto a los ojos.
-¿Qué? A penas ayer me pediste que lo vigilara todos los días- Dijo Roberto confundido.
-Lo sé, solo que quiero ser yo quien lo haga… Después de todo es el esposo de mi hija.
-¿Pero quién cuidará la tribu?- Cuestionó Roberto.
-¿La pregunta va enserio? No voy a gastar todo mi tiempo siguiendo cada uno de sus pasos, además estoy seguro de haberte entrenado bien- Dijo Eduardo casi regañando a Roberto.
-Sí señor…- Dijo Roberto apenado.
-Bien, si no hay nada más que tratar, tengo otros asuntos pendientes- Dijo Eduardo al mismo tiempo que salía del nido.
-Está bien…- Dijo Roberto viendo cómo Eduardo se alejaba volando -¿Y ahora qué está pasando?- Se preguntaba Roberto
EN LA SELVA
-No era necesaria tanta violencia- Decía Matt limpiando barro de sus plumas.
-Lo dice el sujeto que manda a un cocodrilo a matarme- Dijo Blu molesto y en el mismo estado que Matt.
-No iba a matarte- Se defendió Matt acercándose a Blu.
-¿Y no pudiste habérmelo dicho?- Cuestionó Blu aún molesto.
-Si te lo hubiera dicho no hubiera servido de nada…- Explicó Matt –Además nunca pondría en riesgo la vida de un amigo- Agregó Matt sonriendo, Blu no dijo nada, no sabía si molestarse más o dejarlo pasar –Solo dime algo… ¿Todas las clases serán así?- Preguntó Blu preocupado.
-No todas, dependerá de lo que te quiera enseñar, poner en riesgo la vida para aprender es solo ocasional- Explicó Matt –Claro si es que quieres continuar con esto- Agregó Matt dándose media vuelta.
-No te vas a deshacer de mí tan fácilmente- Dijo Blu más clamado y también animado.
-Entonces todo en este día salió bien- Dijo Matt dándose la vuelta nuevamente.
-Espera ¿Qué? ¿Sabías que esto pasaría?- Cuestionó Blu confundido.
-Al menos hasta la parte en la que querrías matarme- Respondió Matt confiado.
-¿Planeaste todo esto?- Volvió a preguntar Blu.
-Siempre tengo un plan, es una cualidad mía, siempre sé cómo salir de los problemas- Respondió Matt alegremente –Ahora será mejor regresar-
Ambas aves emprendieron el vuelo de regreso al árbol de Matt, donde Blu partiría de regreso a la tribu, pero las cosas no salieron como pensaban. Después de un largo rato de volar, Blu se percató de que habían recorrido más distancia de la que les había tomado llegar hasta aquel río.
-Am ¿Matt?-
-Sí-
-No tienes ni la menor idea de dónde estamos ¿Cierto?- Preguntó Blu, a lo que Matt se detuvo sobre una rama.
-¿Qué dices? Claro que sé dónde estamos…- Respondió Matt un tanto inseguro.
-Sí, están en nuestro lado- Dijo una voz entre los árboles.
-¿Quién eres?- Cuestionó Blu buscando en todas direcciones.
-Hay esto es malo…- Dijo Matt levemente preocupado.
-¿Qué tan malo?- Preguntó Blu preocupado.
-Bueno… Nosotros somos azules… Y estamos en el lado de los rojos…- Respondió Matt.
-¿Qué?-
-Así es- Dijo un guacamayo rojo saliendo de entre las hojas, acompañado por otros cuatro guacamayos, 3 machos y una hembra.
-Hola Felipe…- Dijo Matt fingiendo tranquilidad.
-¿Nos conocemos?- Cuestionó el líder de los rojos.
-No, para nada- Agregó Matt.
-Creí que siempre sabías en que parte de la selva estabas…- Susurró Blu cerca de Matt.
-Sí bueno mentí… A veces también me pierdo- Respondió Matt susurrando de igual manera que Blu.
-Y ahora que vamos a…-
-¿Ya terminaron de coquetear? Ahora díganme ¿Qué hacen en nuestro territorio?- Cuestionó Felipe en un tono retador.
-¿Nosotros? Bueno solo… Am…- Balbuceaba Blu temeroso de ocasionar un problema.
-Si dices una tontería estamos acabados…- Dijo Matt en voz baja.
-¿Qué hacemos?- Preguntó Blu preocupado.
-Déjame a mí- Dijo Matt –Estábamos volando y bueno nos perdimos… Así terminamos aquí…- Explicó Matt.
-Saben lo que esto puede ocasionar ¿Cierto?- Dijo Felipe acercándose a Matt.
"Perla dijo algo sobre esto" Pensó Blu angustiado, recordando su conversación con Perla, aunque no sabía que podría pasar, preferiría no iniciar algún tipo de pelea.
-Lo sabemos… Pero no hemos cometido ninguna infracción- Dijo Matt tratando de defenderse al mismo tiempo que notaba cómo la guacamaya que iba con ellos lo miraba fijamente.
-Sabes… Realmente me pareces conocido- Dijo Felipe acercándose a Matt.
-Me confundes con otra ave…- Dijo Matt regresando su atención a Felipe.
-Entonces váyanse…- Dijo Felipe molesto.
-No teníamos intención de quedarnos- Dijo Matt con una sonrisa –Vamos Blu- Agregó Matt dando media vuelta, listo para marcharse.
-Te sigo Matt- Dijo Blu sin siquiera imaginar lo que pasaría al pronunciar ese nombre.
-Hay no…- Susurró Matt preocupado, al mismo tiempo que la guacamaya parecía haberse sorprendido al escuchar ese nombre.
-¡Sabía que te conocía!- Exclamó Felipe a punto de abalanzarse sobre Matt.
-¡Vuela Blu!- Gritó Matt, y sin pensarlo dos veces, ambos comenzaron a volar a toda velocidad siendo seguidos por los 3 machos del grupo.
-¡¿Y ahora qué?!- Cuestionaba Blu alterado mientras volaban por la selva.
-¡Es una larga historia!- Respondió Matt sin detenerse –Por ahora solo concéntrate en escapar-
-¿Creí que estabas perdido?- Dijo Blu sin bajar el ritmo de su vuelo.
-¡Lo estoy! ¡Lo importante es saber cómo encontrar el camino!- Respondió Matt mientras se fijaba en todos los árboles frente a él, hasta que en uno logró divisar una marca –Perfecto- Susurró Matt.
-¡Nos están alcanzando!- Advirtió Blu alterado.
-¡Deténganse de una buena vez!- Gritaba Felipe a medida que se acercaba más a los dos guacamayos.
-¡Blu, cuando diga ahora los dos vamos a entrar al agua!- Explicó Matt.
-¿Qué? ¡Ni siquiera hay agua aquí!-
-¡Tú solo hazlo cuando lo diga!-
Los dos guacamayos azules volaron por un par de minutos más, hasta que estaban por sobrevolar un gran río.
-¡Ahora!- Grito Matt, y ambos guacamayos cayeron en picada hacia el agua, Felipe y los otros guacamayos se detuvieron antes de tocar el agua.
-¿Qué hacemos Felipe?- Preguntó uno de los guacamayos.
-No vamos a entrar al agua si es lo que estás sugiriendo… Las pirañas o los cocodrilos acabaran con ellos… Si no… Lo haré yo mismo en cuanto lo vuelva a ver- Dijo Felipe para luego irse volando del lugar seguido por sus aves.
Mientras tanto no muy lejos del lugar donde Blu y Matt se zambulleron un cocodrilo salía del agua con dos guacamayos azules en la cabeza, a los cuales dejó en el suelo bastante agitados y recobrando el aliento.
-Gracias Raúl…- Dijo Matt recobrando el aire.
-Me debes una- Dijo El cocodrilo regresando al agua.
-Lo ves… Siempre tengo un plan- Dijo Matt con una sonrisa agotada.
-No tenías ni la menor idea de que estaría ahí cierto…- Dijo Blu incrédulo.
-No… Mi plan era quedarnos dentro del agua hasta que se fueran… Ahora que lo pienso no era un plan muy bueno…- Dijo Matt resignado.
-No me digas…- Dijo Blu de manera sarcástica.
-Bueno mi pintura se borró- Dijo Matt poniéndose en pie cubriéndose disimuladamente la cintura.
-¿A caso importa?- Cuestionó Blu fastidiado.
-Cierto… Bueno, la tribu está siguiendo derecho- Dijo Matt sutilmente.
-Lo sé… Reconozco este lugar…- Dijo Blu.
-Bueno… Adiós- Dijo Matt retrocediendo un poco.
-Espera ¿Te vas así como así?- Cuestionó Blu indignado.
-Bueno ¿Qué quieres que te diga? La clase de hoy terminó, es todo- Respondió Matt, Blu miró al cielo, dándose cuenta de que ya era mucho más tarde de lo que esperaba.
-Perla va a matarme…- Dijo Blu para sí mismo para luego emprender el vuelo de regreso a la tribu, dejando a Matt en ese lugar.
-Bueno… también debería regresar-
Un tiempo más tarde, Matt se encontraba en su árbol un tanto cansado por su reciente aventura en la selva, nuevamente había teñido sus plumas de color y se había limpiado todo rastro de lodo de su plumaje.
-Vaya día… ¿Pasará alguna otra cosa hoy?- Se preguntaba Matt preparándose para salir una última vez, pero al salir del árbol escuchó aleteos que se acercaban, al mirar en dirección de aquel ruido vio cómo la guacamaya que acompañaba a Felipe aterrizaba sobre una rama a lado de él.
-Ho… Hola Matt- Saludó la guacamaya con una sonrisa gentil. Matt estaba sorprendido, al parecer conocía a aquella guacamaya, al igual que parecía no haberla visto en mucho tiempo.
-Hola Ahri-
Matt está cada vez más rodeado de misterios, quien será aquella guacamaya roja?
Hasta el siguiente capítulo
