Que tal, esta vez un poco más rápido que la actualización anterior, espero les guste, quien lo diría, 11 capítulos y sigo aquí XD


El nocturno cielo estrellado aún cubría el Amazonas entero, entre los árboles de la selva, solo los pocos animales nocturnos que habitaban el lugar seguían despiertos. Entre las ramas de los árboles Ahri volaba velozmente de regreso a la tribu de los guacamayos, a juzgar por la velocidad a la que volaba, se podía notar claramente que ya era bastante tarde.

-No debí quedarme tanto tiempo después de que Matt se fue- Decía Ahri volando velozmente entre las ramas de los árboles, las cuales eran un poco difíciles de esquivar por la falta de luz, en más de una ocasión estuvo a punto de estrellarse –No sé cómo es que Matt lo hace tan fácilmente… Debo darme prisa, solo espero que Felipe no se haya dado cuenta-

Ahri continuó con su vuelo hacia la tribu, aún pasaron varios minutos antes de que llegara a la frontera del territorio de los rojos.

-Muy bien… Llegué…- Jadeaba Ahri bastante agitada y cansada –Al parecer todos están dormidos… Espero que los vigilantes no me vieran- Decía Ahri mirando a su alrededor, asegurándose de que ninguna ave se percatara de su llegada, habiéndolo confirmado y habiendo descansado un poco, Ahri continuó con su vuelo hacia su nido. La noche era muy apacible, ninguno de los guacamayos rojos se encontraba despierto, cosa que le facilitaba mucho las cosas a Ahri. La guacamaya escarlata continuó con su corto vuelo hacia su nido, todo parecía marchar a la perfección, sin que nadie se enterara de su pequeña salida nocturna, hasta que llegó a su árbol.

-¿Dónde estabas Ahri?- Cuestionó Felipe deteniendo a Ahri, centímetros antes de entrar al hueco del árbol.

-Solo salía a estirar las alas…- Respondió Ahri levemente nerviosa sin darle la cara a Felipe.

-¿Tan tarde? ¿No pudiste esperar a mañana?- Continuaba cuestionando Felipe.

-Lo que yo haga no te concierne en nada… No eres mi jefe- Respondió Ahri molesta, al mismo tiempo que entraba en el nido.

-¡No seré tujefe pero soy tu hermano mayor!- Exclamó Felipe entrando al árbol junto con Ahri.

-Eso no te da ningún tipo de autoridad sobre mí- Dijo Ahri dándole la cara a Felipe.

-Estuviste con él ¿Cierto?- Dijo Felipe acusadoramente, haciendo retroceder a Ahri.

-E… ¿Estuve con quién?- Trató de defenderse Ahri, ya algo nerviosa.

-Deja de hacerte la tonta… Sabes bien de quien hablo- Decía Felipe hostilmente, haciendo retroceder a Ahri cada vez más, hasta que su espalda topó con una de las paredes del nido.

-Yo… Yo…- Trataba de decir Ahri, más los nervios no la dejaban articular palabra alguna.

-¿Dónde está?- Cuestionó Felipe. Ahri no respondió, solo se limitaba a desviar la mirada -¡¿Dónde está?!- Exclamó Felipe furioso, exigiendo la respuesta, al mismo tiempo que tomaba a Ahri bruscamente de los hombros.

-¡No lo sé!- Mintió Ahri asustada por el comportamiento de Felipe.

-¡No te atrevas a mentir Ahri! O él lo pagará caro…- Advirtió Felipe fríamente, cosa que en vez de asustar más a Ahri, la hizo enojar.

-¡No lo sé! Y aunque lo supiera no te lo diría- Respondió Ahri firmemente y también bastante molesta.

-¡Ahri!- Decía Felipe molestándose más.

-¡Suéltame! ¡Me estás lastimando!- Se quejaba Ahri, forcejeando para intentar liberarse de Felipe, quien entre más se molestaba, más lastimaba a Ahri.

-¡Déjame ya!- Gritó Ahri, empujando a Felipe, liberándose de él finalmente, al mismo tiempo que Felipe, cegado por la ira, le asestaba un golpe con su ala en el rostro dejándola en el suelo.

-Ahri…- Dijo Felipe preocupado al darse cuenta de lo que había hecho.

Ahri solo temblaba en el suelo, tratando de contener las lágrimas.

-Ahri no fue mi intención… Yo…- Decía Felipe acercándose a Ahri

-¡Ya vete!- Gritó Ahri furiosa. Felipe no tuvo de otra más que irse resignado del lugar, sintiéndose bastante culpable de haber golpeado a su hermana.

Sobándose la mejilla, Ahri se puso en pie en su nido, mirando hacia fuera del árbol.

"Ojalá pudiera quedarme contigo Matt" Pensó Ahri, un tanto desanimada.

A la mañana siguiente, la rutina matinal de la familia azul seguía su curso normal, Perla se levantaba para ver a Blu traer el desayunopara luego despertar a los niños, solo que en esta mañana, Perla aún pensaba en lo que había pasado el día anterior.

-Blu- Dijo Perla deteniendo al guacamayo antes de que saliera del árbol.

-Am… ¿Qué pasa Perla?- Preguntó Blu entrando de regreso al nido.

-¿A dónde ibas?- Cuestionó Perla.

-¿Yo? Am… Pues… Por ahí…- Decía Blu tratando de pensar en una excusa convincente.

-Y si voy contigo por ahí- Dijo Perla en un tono burlón.

-Me gustaría mucho Perla pero…-

-¿Pero qué?- Interrumpió Perla confundida.

-Pero…-

-Hola Perliux- Interrumpió Roberto, entrando al nido.

-Hola Beto- Respondió Perla viendo cómo Roberto aterrizaba a lado de ella.

-Hola…- "Increíble que lo diga pero… Gracias al cielo que vino" Pensó Blu un tanto aliviado.

-¿Interrumpo algo?- Preguntó Roberto mirando a Blu y a Perla.

-No, para nada- Respondió Blu rápidamente.

-Perfecto, Perliux, Eddy me mando a buscarte, dijo que quería hablar contigo- Dijo Roberto mirando a Perla.

-Oh, está bien, pero Blu y yo íbamos a salir- Explicó Perla apenada.

-Descuida Perla, lo entiendo, además, es tu padre- Dijo Blu, logrando zafarse de Perla.

-E… Está bien…- Dijo Perla desanimada.

-Bueno, también tengo un par de cosas que hacer, así que, nos vemos luego Perla- Se despidió Blu, al mismo tiempo que salía del nido, dejando a Perla y a Roberto.

-¿Nos vamos Perliux?- Dijo Roberto con una sonrisa.

-Sí… Vamos- Respondió Perla.

Durante el vuelo Perla estaba bastante dispersa, siempre con la mirada perdida en el horizonte.

-¿Pasa algo Perliux?- Preguntó Roberto con curiosidad al notar la actitud de Perla.

-¿Eh? No nada…- Respondió Perla –La verdad… Sí pasa algo…- Dijo Perla repentinamente, al mismo tiempo que se detenía sobre una rama junto con Roberto.

-¿Qué pasa?- Cuestionó Roberto confundido.

-¿Puedes guardar un secreto?- Respondió Perla, un tanto temerosa.

-Por supuesto que sí-

-Bien… Creo que Blu me está ocultando algo- Dijo Perla preocupada.

-¿Qué? ¿Por qué lo dices?- Preguntó Roberto confundido.

-Bueno, en los últimos días, no hay mañana que no salga del nido, nunca dice a donde irá, simplemente se va y regresa herido o lastimado, no le había dado mucha importancia, hasta que se volvió frecuente el que llegara más tarde cada vez y con heridas cada vez peores… La verdad comienza a preocuparme mucho- Explicó Perla preocupada y desanimada.

-No creí que fuera tan grave Perliux… ¿Hay algo en lo que te pueda ayudar?- Sugirió Roberto gentilmente.

-No Beto… Confío en Blu, y quiero que esto lo arreglemos entre él y yo- Respondió Perla animándose un poco –Después de todo él es mi pareja- Agregó Perla sonriendo.

-Es tu decisión Perliux, bueno, no hay que hacer esperar más a Eduardo- Dijo Roberto con una sonrisa.

Ambos guacamayos retomaron su vuelo por la selva. Mientras tanto, Blu iba algo retrasado a su encuentro con Matt, pues se había detenido a limpiar sus heridas del día anterior, después de unos cuantos minutos de retraso, Blu por fin llegó al árbol de Matt.

-Llegas tarde- Dijo Matt al ver aterrizar a Blu.

-Lamento eso, tuve unos pequeños contratiempos en la mañana…- Explicó Blu levemente agitado –Y ¿Qué haremos hoy?- Preguntó Blu entusiasmado.

-De hecho Blu, no tenía nada planeado para esta mañana- Explicó Matt acercándose a Blu.

-¿Qué?- Dijo Blu confundido.

-Necesito que vengas cuando anochezca- Agregó Matt.

-¿En la noche?- Cuestionó Blu sorprendido.

-¿Algún problema?-

-Pues sí… No creo poder venir aquí en la noche, tengo familia sabes- Respondió Blu un tanto molesto.

-Vamos Blu, es una de tus últimas, lecciones, ya estás cerca de terminar, no te eches para atrás ahora- Dijo Matt para persuadir a Blu.

-(Suspiro) Está bien, lo intentaré, pero no prometeré nada- Respondió Blu resignado.

-Eso es lo que quería escuchar, además, ahora tienes el día libre hasta la noche- Agregó Matt con una sonrisa.

-Supongo que tienes razón- Pensó Blu sonriendo.

Mientras tanto, Perla y Roberto habían llegado con Eduardo.

-Hola papá- Saludó Perla abrazando a Eduardo.

-¿Cómo está mi pequeña hija?- Preguntó Eduardo con una sonrisa.

-Estoy bien- Respondió Perla -¿Para qué querías verme?-

-Bien, había algo de lo que quería hablar contigo- Respondió Eduardo.

-¿De qué se trata?- Preguntó Perla con curiosidad.

-Como ya te había explicado antes, en esta época la comida comienza a escasear, ya que la tribu ha crecido, necesitamos un sustento un poco mayor- Explicaba Eduardo.

-¿Y yo cómo encajo en todo esto?- Preguntó Perla confundida.

-Bueno, no podemos pedir ayuda a nuestra tribu vecina, por lo tanto tengo que ir a visitar las otras tribus, y ya que están un tanto lejos de esta, estaré fuera unos días, y necesitaba de alguien que cuidara la tribu por mí mientras no estoy- Terminó Eduardo de una manera un poco seria.

-E… ¿Enserio? ¿Yo? No lo sé, no sé nada sobre cuidar una tribu- Explicó Pera sorprendida.

-Descuida, Roberto se quedará para ayudarte, confío en ti Perla, sé que lo harás bien- Dijo Eduardo con una sonrisa, abrazando a Perla –Además, a lo mucho solo serán 3 días-

-Bueno, supongo que puedo controlarlo por 3 días- Aceptó Perla sonriendo -¿Cuándo te irás?- Preguntó Pera con curiosidad.

-Saldré mañana temprano, descuida, te avisaré antes de irme- Respondió Eduardo –Bueno, eso era todo, y aun tengo algunas cosas que arreglar antes de irme, gracias por ayudarme Perla- Se despidió Eduardo para luego irse volando.

-Entonces ¿Me ayudarás Beto?- Preguntó Perla algo nerviosa.

-Perliux te enseñaré todo lo que un líder necesita saber- Respondió Roberto con una sonrisa.

La mañana avanzó y Perla regresó al nido por un tiempo, para su sorpresa, al llegar al árbol encontró a Blu dormido en el nido, inusualmente más temprano de lo habitual.

-¿Blu?- Repetía Perla moviendo al guacamayo para despertarlo.

-¿Qué? Ah Perla- Dijo Blu despertándose de golpe.

-¿Qué estás haciendo aquí?- Preguntó Perla confundida.

-Oh… Descansando un poco- Respondió Blu con una sonrisa.

-Creí que ibas a salir- Dijo perla dudando de lo que Blu le había dicho.

-Bueno sí, pero luego decidí regresar para ver si aún querías ir conmigo- Mintió Blu poniéndose un poco nervioso.

-¿Enserio?- Cuestionó Perla incrédula -¿Y a dónde?-

-A donde sea, ¿Qué tal si damos un paseo?- Sugirió Blu extendiendo su ala hacia Perla, quien aún dudaba de la actitud de Blu, al igual que se preocupaba por que le estuviera mintiendo, pero al final, pasar tiempo de calidad con Blu, era algo que no podía rechazar, Perla terminó cediendo a la petición de Blu, quien de igual manera disfrutaba pasar tiempo con Perla.

El día continuaba avanzando, a diferencia de otros días, en este Blu y Perla pasaron la mayor parte del tiempo juntos, cosa que a Perla satisfizo lo suficiente como para olvidarse por un momento de las desapariciones matinales de Blu, Blu también disfrutaba mucho de su tiempo junto a Perla, con sus lecciones, había olvidado el por qué había empezado con ellas, todo había sido por Perla, ese día fue uno de los mejores para la pareja azul, pues ni siquiera tuvieron problema alguno con los niños, quienes se la pasaron haciendo travesuras por toda la tribu, después se preocuparían por eso, mientras tanto, Blu Perla seguían disfrutando del día, aunque el guacamayo tenía otras cosas ocupándole la mente ¿Cómo haría para ir con Matt al anochecer? Era algo realmente inquietante para Blu, en más de una ocasión pensó en faltar a aquella lección, pero recordaba lo que Matt le había dicho, era una de sus últimas lecciones, estaba a punto de terminar, y entre más pronto lo hiciera, más rápido podría centrar todo su tiempo y atención en su pareja, quien comenzaba a sospechar cada vez más.

La noche por fin cayó, la familia azul dormía plácidamente en aquél gran árbol, Bia, Tiago y Carla acomodados juntos en una pequeña cama hecha con hojas, mientras que Blu y Perla dormían juntos cerca de la salida del nido, o cuando menos Perla era la que dormía, pues Blu solo buscaba la manera de salir sin que nadie se diera cuneta, cosa que le tomó bastante tiempo, era algo difícil de hacer pues Perla literalmente dormía sobre él, sentiría fácilmente si se movía, aunque al final Blu decidió arriesgarse a apartarse de Perla, lo hizo lentamente, con el mayor cuidado posible, buscando recargarla contra la pared del nido para que notara lo menor posible la ausencia de Blu. Después de unos minutos por fin lo logró, Blu había logrado escapar de Perla por decirlo así, ahora solo quedaba llegar con Matt.

-Listo… Vine lo más rápido que pude…- Decía Blu recuperando el aliento.

-Bien, te estaba esperando- Dijo Matt saludando a Blu.

-Y bien ¿Qué haremos hoy que era tan importante verme en la noche?- Preguntó Blu impaciente.

-Bien Blu, hoy veremos las estrellas- Respondió Matt señalando el firmamento con sus alas.

-Oye, oye, solo te quiero como amigo- Dijo Blu confundido.

-(Suspiro) Tonto…- Murmuró Matt con un ala en el rostro –Me refiero a que hoy te enseñaré a cómo ubicarte de noche en la selva- Aclaró Matt levemente molesto.

-Oh eso era hehe…- Dijo Blu apenado –Pero… Ya habíamos hecho eso, ya me enseñaste a cómo ubicarme en la selva- Explicó Blu confundido.

-Sí, pero eso era de día, dime ¿Cómo harías para ubicarte en la noche cuando nada se ve con claridad entre los árboles?- Cuestionó Matt.

-Am… Bueno yo…- Balbuceaba Blu.

-Con las estrellas mi amigo, ellas nunca cambian de lugar y siempre están ahí- Interrumpió Matt entusiasmado.

-Está bien, y ¿Cómo se hace?- Preguntó Blu intrigado.

-Pon atención a la clase-

Las cosas marchaban de maravilla con Matt, aunque no se podía decir lo mismo con Perla, quien poco a poco comenzó a despertar, quizá sin un motivo en especial, quizá solo por alguna incomodidad, el punto fue que Perla se llevó una sorpresa nada grata al notar la ausencia de Blu, cosa que nunca había pasado en la noche esta fue la gota que derramó el vaso, Perla ya no soportaría más mentiras o excusas, además de la preocupación de no ver a Blu en la noche, Perla debía poner un alto a todo eso.

La clase de Matt terminó un poco tarde, Blu, aunque complacido por lo que había aprendido ese día, no podía evitar sentirse preocupado por haber dejado a Perla en la mitad de la noche, aunque su mayor preocupación, era que hubiera despertado, Blu se llevaría una gran sorpresa al regresar.

Blu volaba a toda velocidad de regreso a la tribu, consumido por los nervios no paraba ante nada e incluso puso en práctica lo que acababa de aprender, al final no le fue tan difícil regresar a la tribu en la noche, lo difícil sería afrontar a Perla.

-Muy bien… Creo que lo logré…- Decía Blu en voz baja al entrar en el árbol, para luego buscar a Perla -¿En dónde está?-

-Aquí estoy- Dijo Perla desde detrás de Blu, haciendo que un escalofrió le recorriera el cuerpo de pies a cabeza.

-Perla… Cre… Creí que estabas dormida…- Dijo Blu con la voz temblorosa.

-Sí, lo mismo puedo decirte… ¿En dónde estabas?- Cuestionó Perla molesta.

-¿Yo?-

-¿Quién más Blu? Ya van varios días en los que haces lo mismo, te desapareces toda la mañana, sin dejar señal alguna ni siquiera avisas a donde iras…- Perla estaba molesta, pero entre más hablaba, ese enojo se transformaba en decepción y tristeza -Solo te vas, normalmente te ibas en las mañanas y regresabas justo al medio día, pero cada vez fue más y más tiempo el que durabas fuera, y siempre regresabas herido… La preocupación que sentía por ti fue aumentando y hoy… Te fuiste de noche Blu… ¿A dónde?-Terminó Perla con la voz temblorosa derramando una pequeña lagrima, Blu estaba entre la espada y la pared, y no había ninguna excusa que lo salvara ahora.

-Perla… Esta noche yo…-

-Blu… Por favor dime la verdad…-


Qué pasará ahora, Blu ya no tiene manera alguna de librarse, y las cosas para Ahri no estan exactamente mejor, las cosas comienzan a ponerse cada vez más dificiles. Bueno, espero les haya gustado el capítulo, y agradecería si pudieran dejar un review, bueno eso es todo por ahora

Hasta el proximo capítulo