Hola que tal, tarde en la madrugada como siempre XD, pero les traigo el capítulo 12 que espero sea de su agrado


-Perla… Esta noche yo…- Tartamudeaba Blu

-Blu… Por favor dime la verdad…- Dijo Perla acercándose a Blu, con la voz temblorosa y algunas lágrimas en los ojos.

"¿Qué hago, qué hago?" Se preguntaba Blu nervioso "Sabía que no debí haber salido esta noche, ¿En qué estaba pensando? Ahora no tengo manera de zafarme de esto… No puedo decírselo… Además… Dudo mucho que vaya a creerme, yo, tratando de aprender más sobre la selva… Sería más creíble si le dijera que escapé a un pueblo cercano o algo así…" Pensó Blu, lo cual resultó ser una buena idea, a al menos eso parecía.

-Blu… ¿Dónde estabas?- Volvió a cuestionar Perla, un poco más molesta esta vez.

-Yo… Yo estaba en… (Suspiro) No puedo mentirte Perla… No quiero hacerlo…- Decía Blu, apenado –Ha sido muy difícil para mí este cambio, es decir… Fue muy drástico el salir de la ciudad para mudarnos aquí… Tú tienes experiencia viviendo en la selva, yo… Yo no sé nada sobre eso, y me cuesta mucho trabajo acostumbrarme a ello… Quisiera poder ser como tú y los niños pero… No puedo… Al menos no tan fácilmente como ustedes…- Explicaba Blu tratando de sonar arrepentido, aunque ciertamente lo estaba –Poco después de haber llegado aquí, encontré un pequeño pueblo, un tanto lejos de la tribu, no es nada muy sofisticado pero es lo más cercano a la civilización para mí… Todos esos días que salía, en realidad iba a ese lugar, me sentía muy cómodo allí…- Mintió Blu, tragando un bulto y esperando que Perla creyera lo que había dicho. Blu comenzaba a dudar si mentirle a Perla era lo correcto, había llegado un punto en el que no sabía por qué temía decirle la verdad a Perla, en un principio temía que eso lo hiciera menos frente a ella, que lo hiciera más débil frente a Roberto, pero en este punto, Blu comenzaba a darse cuenta de que en realidad, estaba dudando de Perla.

-¿Y por qué no me lo dijiste antes?- Preguntó Perla decepcionada y a la vez triste -¿Tenías que ocultármelo? ¿A caso no confías en mí?- Agregó Perla bastante dolida.

"Qué estoy haciendo… Todo esto es una tontería, no debería ocultarle nada a Perla… Realmente confío en ella…Debo decirle la verdad" Pensó Blu arrepentido –Perla…-

-No quiero escuchar más Blu…- Interrumpió Perla dándole la espalda a Blu.

-Perla espera… Déjame explicarme mejor…- Trató de persuadir Blu.

-Ya es suficiente por una noche Blu… Mañana tengo mucho que hacer… Mi padre saldrá unos días y tendré mucho que hacer con Roberto…- Explicó Perla tratando de controlar su tristeza y decepción.

-¿Roberto?- Cuestionó Blu confundido.

-Sí, Roberto- Respondió Perla firmemente –Acordé verme con él mañana para revisar todo lo que se debe hacer mientras mi padre esté fuera… Lo sabrías si estuvieras aquí- Dijo Perla fríamente.

-Perla no tenía idea de que…-

-¡¿De qué Blu?!- Cuestionó Perla enfadada – ¡¿De que no notaría tu ausencia en las mañanas?! ¡¿De qué no me preocuparían todas las heridas con las que regresabas?!- Reclamaba Perla, molesta y herida, no controlaba lo que decía, además, en esos momentos no le importaba mucho.

-Perla… Yo creí que…-

-¡¿Qué Blu?!- Volvió a interrumpir Perla -¡¿Qué solo porque llegamos aquí me olvidaría de ti?! Que te reemplazaría por el primero que encontrara aquí… Solo porque prefiero estar en la selva más que en la ciudad… Pues esa es la verdad Blu…- Decía Perla haciendo su mayor esfuerzo por contener sus lágrimas -¡Odiaba vivir en la ciudad! ¡Odiaba estar rodeada por todas esas cosas! Por todas esas distracciones que te apartaban de mí…- Terminó Perla sin poder contener más sus lágrimas.

-¿Qué?- Cuestionó Blu confundido.

-Al llegar aquí… lo que más me hizo feliz no fue haber encontrado a más como nosotros, ni siquiera el haberme reencontrado con mi familia… - Decía Perla al mismo tiempo que su ira era reemplazada por tristeza –Lo que más me hizo feliz fue el hecho de que por fin tendríamos más tiempo para nosotros… Quizá al principio te descuidé un poco, pero era mi familia, también les debía mi tiempo después de tantos años… Y cuando trataba de estar contigo… Siempre me faltaste… No estabas cuando te buscaba- Decía Perla amargamente, las lagrimas no paraban de brotar de sus ojos, y Blu ya no sabía qué decir, realmente había cometido un gran error.

"Soy un idiota, un completo idiota" Pensaba Blu arrepentido, sabía que era hora de decir la verdad, pero el nudo que tenía en la garganta la impedía articular palabras.

-Realmente quería estar contigo…- Continuó Perla con la mirada hacia el suelo –Pero tú… Seguiste tan preocupado por estar lejos de la ciudad… Al final… Siempre vas a ser una mascota…- Finalizó Perla con una mezcla de ira y decepción, al mismo tiempo que le daba la espalda a Blu. El corazón del guacamayo se partió en dos al escuchar esa palabra, fue algo muy cruel de parte de Perla, Blu trató de decir algo para al menos pedir perdón, pero el dolor que le había ocasionado escuchar a Perla decir eso no le permitió hacerlo, al final Blu terminó yéndose del lugar, Perla aunque lo notó no le dio mucha importancia, estaba realmente herida y en ese momento no podía parar de pensar en lo que Blu había hecho.

Blu voló hacia la selva, lejos de la tribu, sin ningún rumbo fijo, lo único que pasaba por su mente en esos momentos era alejarse lo más posible de Perla y de la reciente mala experiencia, después de varios minutos Blu decidió detenerse sobre la rama de un árbol.

-No debí haberle mentido…- Dijo Blu entre suspiros, mirando las estrellas en el cielo, preguntándose si Perla lo perdonaría.


A LA MAÑANA SIGUIENTE

Bia, Tiago y Carla fueron los primeros en despertar, como siempre emocionados por un nuevo día en la selva, rápidamente fueron a buscar a Blu y a Perla, aunque para su sorpresa faltaba un miembro de la familia esa mañana.

-¿En dónde está Papá?- Preguntó Tiago mirando en todas direcciones.

-No lo sé… Debió haber salido otra vez- Respondió Carla como si se tratara de una mañana común.

-No lo creo, Mamá sigue dormida- Dijo Bia señalando a Perla, quien aún dormía, recargada contra una de las paredes del nido.

-¿Mamá?- Decía Bia, al mismo tiempo que movía a Perla para despertarla.

-¿Eh? ¿Qué?- Comenzó a despertar Perla, un tanto confundida.

-¿Dónde está Papá?- Preguntó Bia con curiosidad.

-Está…- Recordó Perla la amarga noche anterior –El… Salió… Ya… Ya volverá…- Respondió Perla disimulando lo más que pudo.

-¿Estás bien?- Volvió a preguntar Bia, un tanto preocupada por la actitud de Perla.

-Sí, estoy bien, mejor vamos por el desayuno- Dijo Perla para evadir a Bia, lo cual logró sin mucho esfuerzo. Los 3 guacamayos azules salieron del árbol, para Bia, Tiago y Carla ese era un día como cualquier otro, pero para Perla estaba siendo un tormento pues comenzaba a arrepentirse de lo que le había dicho a Blu la noche anterior.

En otra parte de la selva, entre los árboles, Blu comenzaba a despertar, al sentir que algo le rosaba la mejilla.

-No… No hagas eso… Me dan cosquillas…- Balbuceaba Blu aún dormido, mientras que una tarántula descendía sobre el rostro de Blu -¿Qué?- Dijo Blu al sentir más peso sobre su mejilla, al mismo tiempo que despertaba, solo para ver al peludo arácnido sobre él.

-¡Ahhhhh!- Gritó Blu asustado, levantándose de golpe, provocando su caída de aquella rama.

-Auch…- Se quejaba Blu, al mismo tiempo que se ponía en dos patas –Este día va a empeorar antes de mejorar…- Dijo Blu recordando lo que había pasado hace tan solo algunas horas –Debería regresar… No sé cómo la voy a ver a los ojos después de lo de anoche… Pero fue mi error… Cuando menos debo ir a disculparme- Decidió Blu para inmediatamente emprender el vuelo de regreso a la tribu, sin ningún tipo de plan en mente, por el momento lo primero era encontrar a Perla.

Habiendo desayunado, Perla dejó a los niños encargados con tía Mimi, mientras que ella iría con Roberto a revisar las tareas que Eduardo había dejado.

-Hola Roberto- Saludó Perla un tanto desanimada.

-Qué tal Perliux- Respondió Roberto alegremente –Eduardo me pidió que te dijera que no pudo despedirse de ti esta mañana, tuvo que salir rápido, así que no le quedó tiempo para muchas cosas- Explicó Roberto acercándose a Perla.

-Está bien…- Respondió Perla, con la mirada perdida en la selva.

-¿Pasa algo Perliux?- Preguntó Roberto confundido.

-No… Nada…- Mintió Perla.

-Vamos, sé que algo te pasa, cuéntame- Insistió Roberto, abrazando a Perla con un ala, de cierta manera esperando que Perla sonriera con aquel gesto, aunque sin éxito alguno -¿Tan grave fue?- Preguntó Roberto preocupado.

-No lo sé… Tal vez lo fue…- Dijo Perla entre suspiros.

-¿Qué pasó?- Volvió a preguntar Roberto.

-Tuve una pelea con Blu… Algo que no había pasado en mucho tiempo- Respondió Perla recargándose en el hombro de Roberto.

-Siento mucho escuchar eso Perla…- Dijo Roberto tratando de entender la situación -¿Tan mal te hizo sentir?-

-No fue el… Fui yo quien lo hizo sentir mal… Estaba furiosa… no medí mis palabras y… Dije algo que realmente lo lastimó… Ahora me doy cuenta de eso…- Explicó perla desanimándose cada vez más.

-Lo siento mucho Perla- Dijo Roberto apretando un poco más el abrazo.

A lo lejos, Blu veía aquella escena, con el corazón hecho pedazos, no era lo que él creía, pero en esos momentos no podía pensar en otra cosa, nuevamente decidió alejarse de ese lugar, esta vez para aclarar un poco la mente, quizá el consejo de un amigo lo ayudaría, ciertamente, Blu había decidido acudir a la única ave que siempre tenía una actitud optimista, pero antes de salir de la tribu, terminó topándose con Bia.

-¿Bia? ¿Qué haces aquí?- Preguntó Blu sorprendido.

-Bueno, Carla, Tiago y yo estábamos jugando con tía Mimi, pero Tiago decidió escapar y nos llevó con él- Explicó Bia señalando a Tiago a unos metros de de distancia.

-Oh… bueno, no se alejen mucho de la tribu ¿está bien?- Dijo Blu forzando una sonrisa.

-Claro- Respondió Bia comenzando a alejarse –Pero…- Se detuvo Bia -¿A dónde fuiste esta mañana?- Preguntó Bia con curiosidad.

-¿Yo? Am… Por ahí- Respondió Blu, algo nervioso.

-Y ¿A dónde vas ahora?- Volvió a cuestionar Bia.

-Por ahí…- Respondió Blu –Bueno… Me voy- Se despidió Blu, comenzando a volar lo más rápido que pudo para irse del lugar, y Bia, en vez de regresar con Tiago, decidió seguir a Blu para ver de qué se trataba todo.

-Y eso fue lo que pasó- Dijo Perla separándose de Roberto, un tanto más calmada.

-Vaya… Pero ¿Por qué se iba? Preguntó Roberto confundido ya que Perla no le había contado a Roberto acerca del pueblo al que Blu iba cada mañana, aunque ella no sabía que era mentira.

-No lo sé… Pero quizá exageré un poco las cosas… no debí haberle dicho lo que le dije- Dijo Perla arrepentida.

-Bueno, solo espero que las cosas puedan arreglarse, y siempre puedes contar conmigo Perliux- Dijo Roberto con una sonrisa.

-Gracias Beto… bueno, será mejor comenzar con lo que mi padre dejó- Dijo Perla levemente más animada, a lo que Roberto asintió y ambos se pusieron a trabajar.

Por otra parte Blu había llegado al árbol de Matt, aún era algo temprano, por lo que esperaba encontrarlo en casa.

-Espero que no haya salido- Dijo Blu comenzando a acercarse a la entrada del nido.

-¿Quién?- Preguntó Bia desde detrás de Blu.

-¿Eh? Bia…- Dijo Blu sorprendido.

-¿Aquí es a dónde vienes?- Preguntó Bia con curiosidad.

-Am… Bia yo…-

-Que tal mi azulado amigo, creí que no vendrías hoy- Interrumpió Matt viendo a Blu, para luego desviar su mirada hacia Bia –Y hola a ti, mi pequeña y desconocida amiga…- Saludó Matt confundido -¿Quién es ella?- Preguntó Matt susurrándole a Blu en el oído.

-Ella es mi hija, Bia el es Matt, Matt ella es Bia- Presentó Blu un tanto nervioso.

-Mucho gusto señor, pero ¿Quién es usted?- Preguntó Bia con curiosidad.

-Bia, eso no se hace- Dijo Blu.

-Descuida Blu, mi nombre como te acaban de decir es Matt, un placer pequeña ave, soy un amigo de tu padre- Se presentó Matt haciendo una pequeña reverencia para luego dirigir su atención hacia Blu.

-Blu por favor dime que no me viste cara de niñera, no soy bueno con los niños- Dijo Matt preocupado.

-¿Qué? Claro que no, es solo que ella me siguió… Hay algo de lo que quiero hablar contigo- Explicó Blu desanimándose un poco.

-Claro, ¿Qué pasa?- Dijo Matt con una sonrisa.

-Am… Pues… Bia, ¿Podrías regresar a la tribu?- Dijo Blu.

-Am… La verdad no conozco el camino de regreso…- Respondió Bia un poco apenada.

-Oh grandioso-

-Disculpa pequeña amiga, ¿Sabes algo acerca de plantas?- Preguntó Matt con una sonrisa.

-Pues conozco algunas, pero no mucho- Respondió Bia intrigada.

-Bien, aquí alrededor del árbol hay bastantes, porque no te das una vuelta mientras tu padre y yo charlamos un poco- Sugirió Matt.

-Está bien- Respondió Bia, muy emocionada, para luego ponerse a volar observando todas las plantas a su alrededor.

-Bien, eso nos dará tiempo-

-Gracias Matt-

-Cuando quieras, ahora, ¿De qué querías hablarme?-

Mientras tanto, en la tribu, Perla continuaba con las labores que Eduardo había dejado para ella, nada que no pudiera controlar, de cuando en cuando tenía un par de problemas, los cuales Roberto se encargaba de solucionar, el día estaba retomando su curso normal, aunque en la mente de Perla aún había algo que la mantenía distraída, ¿Qué haría cuando viera a Blu de nuevo?


DE REGRESO CON BLU Y MATT

-Debí haberle dicho la verdad…- Terminó Blu con la mirada hacia el suelo.

-Amigo… No soy ningún tipo de experto en la materia pero… Pienso ciertamente metiste la pata- Dijo Matt de una manera muy directa.

-Gracias por el apoyo- Dijo Blu sarcásticamente.

-Oye es tu pareja… Dejando de lado los juegos… Lo primero que deberías hacer es pedirle perdón, luego si crees que aún es lo mejor, dile la verdad- Dijo Matt, tratando de animar a Blu.

-¿En verdad me ayudarías con eso?- Preguntó Blu incrédulamente.

-Hmm… ¿Llegó contigo aquí?- Preguntó Matt.

-Am, sí- Respondió Blu confundido.

-Y no sabe nada de lo que ha pasado aquí en los últimos años ¿Cierto?- Volvió a preguntar Matt de una manera no muy sutil.

-No lo creo- Respondió Blu aún más confundido.

-Está bien entonces, cuéntale todo sobre mí- Dijo Matt con una sonrisa.

-Gracias-

-Para eso están los amigos, ven, te acompañaré una parte del viaje de regreso- Dijo Matt con una sonrisa. Acto seguido, Blu llamó a Bia quien seguía pasando el tiempo con las plantas del lugar, además de que al momento de regresar se llevo algunas con ella. Los 3 guacamayos azules emprendieron el vuelo de regreso a la tribu, más su vuelo se detuvo al toparse nuevamente con Felipe.

-Vaya, vaya, vaya- Decía Felipe aterrizando sobre una rama –Mira a quién encontré-

-Esto es malo- Dijo Blu tomando a Bia con sus alas.

-Fue un poco difícil encontrarte, ya que mi querida hermana no quiso ayudarme- Dijo Felipe con una sonrisa maliciosa.

-¿Qué le hiciste?- Cuestionó Matt seriamente.

-Oh a ella, nada, es mi hermana, yo me preocuparía más por lo que te pasará a ti- Dijo Felipe en un tono amenazante, al mismo tiempo que otros guacamayos rojos aterrizaban a lado de Felipe. Blu veía con preocupación aquella escena, su mayor temor en esos momentos era que algo le pudiera pasar a Bia.

-Blu… Vete de aquí- Dijo Matt sacando a Blu de sus pensamientos.

-¿Qué? Pero…-

-Tú y tu hija están en peligro aquí, vete- Interrumpió Matt.

-Pero ¿Qué pasará contigo?- Preguntó Blu preocupado.

-Siempre tengo un plan recuerdas- Respondió Matt guiñándole un ojo a Blu quien solo asintió con la cabeza para luego irse volando junto con Bia.

-Déjenlos ir, él es el que importa- Dijo Felipe mirando a Matt.

-Bueno, a ver si puedes alcanzarme-


Bueno eso fue todo por este capítulo, espero les haya gustado y bueno tenía una pregunta para ustedes, mis lectores.

Aún no termino este fic, pero me gustaría ir planeando el siguiente, entonces les pregunto a ustedes, ¿Qué les gustaría de las siguientes opciones?

1-Secuela de "Aprendiendo a encajar"

2-Un fic con las aves viviendo como si fueran humanos

3-Un fic de mi OC Matt

4-Un fic de Blu y Perla antes de ser pareja

Bueno esas serían las opciones y respondan en los comentarios y tambien diganme si les gustaría volver a ver a Matt en alguno de mis fics, y bueno eso sería todo, hasta el siguiente capítulo