Mis queridos lectores, como siempre, vengo a estas horas para entregarles mi capítulo 14, espero lo disfruten


Nuevo día en el Amazonas, la luz del sol bañaba las copas de los árboles y se reflejaba en la cristalina agua de los estanques, entre las ramas de los árboles todos los animales comenzaban a despertar, los spix azules no eran la excepción pero un par singular se había levantado más temprano que los demás.

-Blu ¿A dónde vamos?- Preguntaba Perla confundida, mientras seguía a Blu por la selva.

-Ya te dije que es una sorpresa- Respondió Blu algo nervioso.

-Está bien pero ¿Era necesario salir tan temprano?- Volvió a preguntar Perla.

-Pues sí…- Respondió Blu pensando un poco "Eso creo" Pensó Blu continuando con su velo.

Pasó un tiempo, Perla, aún sin saber de qué iba todo ni hacia dónde se dirigían, no tuvo de otra más que esperar a ver qué sorpresa le tenía preparada Blu, aunque tenía sus sospechas, no estaba muy segura de si sería eso pero no había muchas alternativas. Después de un rato de vuelo, los guacamayos por fin llegaron a su destino, un árbol grande y apartado de la tribu, aunque desconocido para Perla, Blu conocía muy bien ese lugar.

-Espera aquí- Dijo Blu aterrizando junto con Perla sobre una rama un poco apartada de la entrada del nido.

-Am ¿Por qué?- Cuestionó Perla confundida.

-Solo espera ¿Sí?- Volvió a decir Blu con una pequeña sonrisa en el rostro.

-Está bien- Accedió Perla inconforme, mientras que Blu se acercó a aquél gran árbol.

"Solo espero que esté en casa… O que siga con vida" Pensó Blu nervioso -¿Matt?- Comenzó a llamar Blu al entrar en el árbol -¿Estás aquí?- Continuaba preguntando el guacamayo mientras que en la parte más alta del árbol, Matt continuaba durmiendo totalmente agotado por el día anterior, en su cuerpo aún se podían ver los rasguños y los golpes, claro que ya habían sido tratados y desinfectados pero la molestia seguía ahí.

-¿Y ahora qué?- Se preguntaba Matt, tratando de despertar.

-¿Matt?- Volvió a escuchar el spix dormido.

-Creo que ya estoy alucinando- Pensó Matt sentándose sobre su "cama".

-¡Matt!- Escuchó nuevamente, dejando muy en claro que lo estaban llamando.

-Definitivamente no es un sueño- Dijo Matt espabilándose –Pero ¿Qué hace aquí? Creí que era obvio que no habría clase hoy- Pensó Matt poniéndose en pie –Ahhhhh…- Se quejó Matt al resentir sus heridas –Así no voy a llegar muy lejos – Pensó Matt saliendo de su "habitación" bajando hacia le entrada del nido, en donde encontró a Blu esperando impacientemente por él.

-¿Blu qué haces aquí?- Preguntó Matt aterrizando a lado de Blu.

-Am bueno… Necesito que me ayudes con algo…- Respondió Blu temeroso.

-Muy bien… Blu mírame, ¿En verdad esperas que pueda serte de ayuda en este momento?- Dijo Matt mostrando sus heridas.

-Am… Pues sí… No es la clase de ayuda que crees, solo es algo simple- Explicó Blu un tanto nervioso.

-Está bien, ¿Qué necesitas?- Accedió Matt.

-Bien, acompáñame fuera del árbol- Respondió Blu aún bastante nervioso.

-Bien…- Dijo Matt confundido, comenzando a caminar fuera del árbol junto con Blu.

-Muy bien Blu, dime de qué va todo- Dijo Matt de manera relajada.

-Bueno ¿Recuerdas que tengo familia cierto?- Preguntó Blu inseguro.

-Sí, cómo olvidarlo si me lo recuerdas todos los días- Respondió Matt burlonamente.

-¿Y recuerdas que te mencione algo sobre explicarles a dónde iba todas las mañanas?- Volvió a preguntar Blu poniéndose cada vez más nervioso.

-Blu ya te dije que puedes contarles todo sobre mí, siempre y cuando solo sea tu familia- Respondió Matt con una sonrisa.

-Lo sé y te estoy muy agradecido por eso… Así que ¡Perla!- Llamó Blu dándose media vuelta.

-¡¿Espera qué?!- Reaccionó Matt sorprendido.

-¿Qué pasa Blu?... Y ¿Quién es él?- Preguntó Perla mirando a Matt.

-Bueno… ¿Recuerdas todo lo que te dije ayer?- Preguntó Blu inseguro.

-Sí- Respondió Perla.

-Bien, Perla el es Matt, Matt ella es Perla- Presentó Blu a los dos guacamayos, podía sentir como los nervios lo recorrían de pies a cabeza.

-Que tal…- Saludó Matt repentinamente, Perla por otro lado, no dijo palabra alguna –Está bien… Blu, ¿Puedo hablarte en privado?- Dijo Matt alejándose un poco del lugar junto con Blu.

-¡¿Qué acabas de hacer?!- Cuestionó Matt enojado.

-Me dijiste que lo dijera todo sobre ti- Respondió Blu nervioso.

-Exacto, decirle, contarle todo acerca de mí, ¡No que la trajeras a la puerta de mi casa!- Decía Matt furioso.

-¿Por qué es tan malo que esté aquí?- Cuestionó Blu confundido.

-(Suspiro) No lo entenderías…- Respondió Matt entre suspiros –El punto es que ella no puede quedarse aquí-

-Pues ella tiene nombre y no se va a ir a ninguna parte hasta que me digan qué pasa aquí- Interrumpió Perla aterrizando detrás de Blu.

-No está pasando nada aquí, solo una reunión de amigos…- Decía Matt acercándose a Perla –No tienes porque desperdiciar tu tiempo aquí, por qué no mejor regresas a la tribu y nos olvidamos de esto- Continuó Matt tomando a Perla con una de sus alas, comenzando a alejarla del lugar.

"Está muerto…" Pensó Blu asustado al ver aquella escena.

-Entonces hasta luego- Se despidió Matt dándole la espalda a Perla quien repentinamente lo tomó de un ala dándole la vuelta bruscamente

-Escúchame bien, sé todo sobre ti y qué es lo que haces con Blu, así que no me importa quién seas, si le haces daño te liquido…- Dijo Perla amenazadoramente.

-Entendido y anotado…- Respondió Matt, alejándose de Perla sin darle la espalda –Todo un encanto- Murmuró Matt regresando con Blu.

-Créeme, ahora esta calmada- Dijo Blu mirando a Matt.

-¿Sabes? Pudiste haberme dicho que ya sabía todo sobre mí- Decía Matt entre dientes (Las aves no tienen pero conocen la expresión)

-Creí que era obvio- Respondió Blu.

-Aún sigo aquí- Volvió a interrumpir Perla un tanto impaciente.

-Por favor ayúdame con esto- Dijo Blu dirigiéndole la mirada a Matt.

-(Suspiro) Está bien, ¿Qué quieres que haga?- Preguntó Matt resignado.

Perla solo veía cómo los dos guacamayos conversaban entre ellos, esperando a que se dignaran en prestarle atención, no fue hasta un par de minutos más que los dos guacamayos azules se pusieron de acuerdo.

-¿Y bien?- Dijo Perla al ver a las dos aves acercarse a ella.

-Bueno… Hay mucho que contarte…- Respondió Blu. Blu y Matt comenzaron a contarle a Perla sobre todo lo que había pasado durante todo el mes, desde las lecciones de Blu hasta su primer encuentro con Matt, aunque la intención de Blu era decirle a Perla toda la verdad, se aseguró de omitir los encuentros con Felipe, al igual que se encargó de inventar una historia para las heridas de Matt, todo con tal de no preocupar a Perla.

Mientras tanto en otra parte de la selva Ahri volaba velozmente entre los árboles sin detenerse ni mirar hacia atrás.

-Tengo que encontrarlo, tengo que encontrarlo…- Repetía Ahri, bastante alterada –Solo espero que no sea demasiado tarde- Pensó preocupada aún sin detenerse. La guacamaya escarlata continuaba con su camino velozmente, aunque tomando ciertas desviaciones entre los árboles, como si tratara de evitar que la siguieran –No creo que logren alcanzarme ahora- Dijo aterrizando sobre una rama recuperando el aliento y siempre pendiente de su entorno.

-Felipe… Cómo pudiste…- Pensó deprimida, más sus pensamientos se vieron interrumpidos al escuchar fuertes aleteos que se acercaban a ella –Oh no…- Murmuró al ver cómo dos guacamayos rojos volaban velozmente hacia ella.

Ahri se preparó para escapar, pero apenas se dio media vuelta otro guacamayo rojo aterrizó frente a ella, cerrándole toda escapatoria, mientras que los otros dos la rodeaban.

-¿A dónde vas con tanta prisa?- Preguntó altaneramente uno de los guacamayos.

-A evitar que hagan una tontería…- Respondió Ahri retadoramente.

-Sabes de no ser porque eres la hermana menor de Felipe no tendríamos consideración alguna contigo, así que limítate a seguirnos de regreso a la tribu- Dijo el guacamayo tomando a Ahri con un ala.

-Eso no va a pasar…- Respondió Ahri retadoramente para rápidamente morder el ala del guacamayo, dándole una ventaja para escapar.

-¿Qué están esperando? ¡Vayan!- Gritó el guacamayo, aún sujetando su ala por el dolor.

Nuevamente Ahri era perseguida por la selva, pensando en cómo deshacerse de los guacamayos, no podía permitirse llevarlos hasta el árbol de Matt.


DE REGRESO CON BLU Y PERLA

-Y eso es lo que estaba pasando durante todo este tiempo- Terminó de decir Blu.

-Vaya… ¿Enserio hiciste todo eso?- Preguntó Perla incrédula.

-Sí… Por más descabellado que suene- Respondió Blu con una pequeña sonrisa –Y de no ser por Matt no lo hubiera logrado- Agregó Blu abrazando a Matt con un ala.

-Aún así no me gusta la idea de que arriesgues tu vida por eso- Dijo Perla preocupada.

-Bueno… Supongo que son gajes del oficio- Dijo Blu decaído.

-¿Cuánto tiempo más?- Preguntó Perla mirando a Matt.

-Em.… Solo un par de días, pero tendrá que esperar un poco, en mi estado actual no puedo hacer mucho… Podrá tomárselo como descanso- Explicó Matt con una sonrisa, aunque a Perla no le tranquilizo mucho, pues sabía que Blu volvería a arriesgar su vida tarde o temprano.

-Pero… ya no tendrá que hacer nada arriesgado, lo prometo- Agregó Matt al notar la preocupación de Perla.

-E… Está bien- Respondió Perla aliviada –Blu, ya me habías dicho todo esto, ¿Por qué traerme aquí?- Preguntó Perla con curiosidad.

-Porque no quería que fuera solo una mentira más, quería mostrarte que era la completa verdad, y espero que todo esté bien ahora…- Respondió Blu nervioso, Perla se quedó pensando por un momento, para luego dirigirle una sonrisa a Blu, acompañada de un abrazo.

-Todo está bien Blu- Dijo Perla casi susurrando. Blu correspondió el abrazo

-Gracias Matt- Dijo Blu rompiendo el abrazo.

-Cuando quieras, ahora si me permiten, tengo que descansar un poco- Dijo Matt regresando a su árbol.

-Bueno será mejor que regresemos a la tribu…- Dijo Perla seductoramente mientras acariciaba las plumas de la cabeza de Blu.

-E… Esta… Está bien…- Tartamudeo Blu ruborizado.

-Muy bien tortolitos, guárdense sus asuntos para ustedes mismos- Dijo Matt en tono burlón.

-Bueno, nos vemos en un par de días- Se despidió Blu para luego irse volando junto con Perla.

-He he… Bueno, creo que iré por algo de comer-

El resto de la mañana siguió su curso normal, Matt fue a conseguir un par de nueces de Brasil no muy lejos de su árbol y se decidió por pasar un rato fuera del árbol antes de regresar a dormir.

-Bueno, parece que las cosas vuelven a la normalidad- Pensó Matt sonriente, con la mirada perdida en el cielo –Bueno será mejor seguir descansando si quiero recuperarme pronto- Dijo Matt preparándose para entrar a su nido, pero poco antes de entrar escuchó aleteos nuevamente, pensando que Blu había regresado.

-¿Se te olvidó algo?- Preguntó Matt con una sonrisa, dándose media vuelta para ver a Ahri agitada y jadeante -¿Ahri?- Dijo Matt sorprendido.

-Matt… Hay… Tengo que…- Trataba de decir Ahri.

-Muy bien primero respira- Dijo Matt preocupado, tomando a Ahri con sus alas.

-Matt la tribu… ¿Qué fue lo que te pasó?- Cuestionó Ahri al ver todas las heridas de Matt.

-Es una larga historia, pero la tribu…- Respondió Matt confundido.

-Claro… Felipe… Va a… Planea…- Balbuceaba Ahri alterada.

-Ahri… ¡Ahri!- Exclamó Matt haciendo reaccionar a la guacamaya –Dime qué pasó-


EL DÍA ANTERIOR

-Es imposible que se me haya vuelto a escapar- Decía Felipe molesto, caminando de un lado al otro en su árbol –Cada vez que lo tengo en mis garras encuentra la manera de escapar… ¡Quiero que pague por lo que hizo!- Gritó Felipe furioso, alborotando todas sus plumas, haciendo que de entre ellas cayera una pluma azul.

Ahri que pasaba volando por el lugar, escuchó todo el alboroto de Felipe, sigilosamente se acercó a la entrada del nido para ver de qué iba todo.

-¿Qué es esto?- Dijo Felipe levantando la pluma azul –Parece que podré sacarle algo de provecho a eso… Gracias Matt, gracias a ti tengo la oportunidad de quitarle a Eduardo su territorio…-

-¿Qué?- Murmuró Ahri preocupada, antes de ver cómo 2 guacamayos entraban en el árbol de Felipe.

-Felipe, sobre lo que pasó hoy…- Decía uno de los escarlata.

-Descuiden, se presentó una oportunidad mejor- Interrumpió Felipe con una sonrisa maliciosa.

-¿Cuál?- Preguntaron los guacamayos.

-Parece que la fosa de la perdición volverá a ser usada después de tanto tiempo- Respondió Felipe mostrando la pluma azul.

-¿Y eso de qué servirá?- Cuestionaron confundidos.

-De eso me encargo yo- Respondió Felipe.

-Y ¿Qué pasa con Matt?- Volvieron a preguntar.

-Tómenlo de esta manera, si logramos controlar el territorio de los azules no habrá nada que se interponga entre él y yo, seremos libres de buscarlo donde sea que se esconda, y para cuando se dé cuenta será demasiado tarde- Explicó Felipe fríamente.

Ahri no podía creer lo que escuchaba, Felipe estaba dispuesto a ahuyentar a una tribu entera solo para encontrar a Matt.

-¿Y cuando lo encontremos?-

-Hmp… No tengo intención alguna de ser piadoso con él…- Respondió Felipe seriamente.

Ahri no pudo escuchar más, estaba dispuesta a salir volando en busca de Matt, más al llegar a la frontera de la tribu se topó con los vigilantes, quienes no le permitieron alejarse de la tribu. Ahri no tuvo de otra más que esperar al día siguiente, esperando que Felipe no llevara a cabo su descabellada idea hasta entonces.


LA MAÑANA DEL DÍA ACTUAL.

Ahri despertó rápidamente en la mañana, sin haber olvidado lo que había escuchado el día anterior así que sin pensarlo dos veces salió volando de su árbol en busca de Matt.

-¿Vas a alguna parte?- La sorprendió Felipe apenas salió de su árbol.

-Yo… Yo…- Decía Ahri asustada.

-Ahri no hagas una estupidez, sé que nos escuchaste ayer, aquí la verdadera pregunta es ¿Vas a advertir a Eduardo o a Matt?- Cuestionó Felipe agresivamente.

-Voy… Voy a impedir que tú hagas una estupidez- Respondió Ahri firmemente.

-¿Enserio crees que tu advertencia servirá de algo?- Dijo Felipe altaneramente.

-Llevamos años preparándonos para esto, ¿Crees que los azules tendrán oportunidad?- Dijo Felipe comenzando a acercarse a Ahri.

-Sé de alguien a quien jamás pudiste vencer- Respondió Ahri retadoramente.

-¿Sí? Bueno no te dejaré llegar a él…- Dijo Felipe amenazadoramente, al mismo tiempo que tomaba a Ahri de sus alas.

-¡Suéltame!- Exclamó Ahri furiosa, liberándose al instante de Felipe para asestarle un fuerte rasguño en el rostro.

-¡Graaa!- Gritó Felipe cayendo al suelo, Ahri vio por un momento lo que había hecho, para luego salir volando del lugar.

-No vas a escapar así de fácil hermana…- Masculló Felipe furioso para después enviar a dos de sus seguidores tras Ahri.


DE REGRESO AL PRESENTE

-¡¿Qué Felipe va a hacer qué?!-

-Matt tienes que irte…- Rogaba Ahri asustada.

-No… No, esto es mi culpa… ¡Blu! Tengo que advertirle- Pensó Matt preocupado.

-Matt, no hay nada que puedas hacer, mucho menos en el estado que estás ahora- Dijo Ahri preocupada –Por favor Matt… Vete…-

-Ya huí una vez Ahri… Esta vez no… Además… No sería mejor que Felipe si dejo que esto pase- Respondió Matt decidido –Esperaba jamás tener que volver a ese lugar-

-¿Vas a regresar a la tribu?- Preguntó Ahri preocupada.

-Tengo que hacerlo- Respondió Matt,

-Iré contigo-

-No, ya es bastante peligroso que yo vaya, tú quédate aquí… Prometo que voy a volver- Aseguró Matt con una leve sonrisa.

-(Suspiro) Está bien… Solo ten cuidado…- Dijo Ahri angustiada.

Matt solo asintió con la cabeza y se fue volando hacia la tribu, no muy seguro de lo que iba a hacer, mucho menos de cómo encontraría a Blu entre tantos Spix, pero eso era algo que resolvería más tarde, por el momento lo importante era llegar, cosa que le sería un tanto difícil, pues las heridas con las que cargaba le dificultaban en gran medida el vuelo. Después de varios minutos y un doloroso vuelo Matt por fin llegó a la tribu, aterrizando bruscamente sobre una rama.

-Auch… Solo espero que nadie me viera…- Pensó Matt poniéndose en pie –Ahora… ¿Blu dónde estás?- Se preguntaba Matt mirando a todas las aves azules volar por todas partes –Puede que muchos no me conozcan, todo estará bien si no me topo con Eduardo o con… Roberto…- Pensó Matt fastidiado, acto seguido comenzó a moverse por toda la tribu, buscando al guacamayo azul con desesperación, buscar a Blu en la tribu era lo equivalente a buscar una aguja en un pajar.

-Hahaha…- Reía Blu alegremente con Perla y con sus hijos, la familia azul disfrutaba de un momento familiar, todo normal hasta que Blu escucho ruidos entre los arbustos.

-Pssss- Escuchó Blu confundido.

-¿Qué?-

-Blu…- Susurraba Matt, tratando de captar la atención de Blu.

-¿Matt?- Logró reconocerlo entre la maleza.

-Ven aquí ahora- Decía Matt con señas, Blu se alejó disimuladamente de su familia, sin estar muy seguro de que iba todo, de hecho no tenía ni la menor idea.

-¿Matt? ¿Qué haces aquí?- Preguntaba Blu confundido.

-No hay tiempo para eso, Felipe y los rojos planean venir aquí- Respondió Matt acelerado.

-¿Qué? ¿Por qué?- Cuestionó Blu preocupado.

-Bueno solo te diré que no será nada bueno… Tenemos que detenerlos antes de que sea tarde…- Respondió Matt. En eso, Roberto llegó donde Perla.

-Perla tenemos problemas- Dijo Roberto bastante serio.

-¿Qué pasa Roberto?- Preguntó Perla confundida.

-Los rojos están aquí…- Respondió Roberto.

-Ya es tarde…- Murmuró Matt al escuchar eso.

-¡Muy bien Eduardo, tenemos un pequeño asunto que arreglar!- Llegó gritando Felipe a la tribu, aún con los rasguños que Ahri le había provocado, acompañado por varios guacamayos rojos, Matt solo veía desde lejos al grupo de aves escarlata, listo para enfrentarse a los azules, angustiado Matt sabía que eso solo significaba una cosa.

-Se acabó la tregua…-


Bueno que comience el suspenso XD. Espero que el capítulo les haya gustado, y oficialmente el fic dejó de ser rating K+ ahora pasó a ser T, de igual manera espero que les siga gustando el fic, hasta el próximo capítulo