Que tal a todos, bueno tardé un poco más en subir este capítulo, eso se debe a que mi internet falló, pero bueno ya esta aquí por fin, y espero que les guste
El amanecer de un nuevo día cubría el Amazonas con los rayos del sol, nuevamente todo volvía a la normalidad en la tribu azul, los Spix aún celebraban la victoria del día anterior, aunque no todo era regocijo y alegría, pues unos no corrieron con tanta suerte como otros.
Adentrado en la selva, en un lugar desconocido para ambas tribus, azul y roja, dentro de un viejo y pequeño árbol, Matt, a duras penas comenzaba a despertar.
-¿Estoy muerto?...- Se preguntaba Matt, tratando de levantarse -¡No! ¡No lo estoy!... Duele demasiado como para no ser real…- Se quejó al resentir los muchos golpes y heridas que le recorrían el cuerpo -¿Dónde estoy?- Comenzó a cuestionarse al ver bien todo el lugar –No es mi árbol… Ni ningún otro árbol conocido para ser exacto… ¿Cómo llegué aquí?-
En ese momento Matt logró escuchar aleteos que provenían desde fuera, al parecer acercándose al árbol.
"Ese debe ser mi anfitrión" Pensó Matt, a la espera de ver quién había llegado, tenía su vista fija en la entrada del árbol, hasta que otra cosa llamó su atención. Pequeños recipientes hechos con hojas, algunos con agua manchada de sangre, al igual que varias plumas azules regadas por el suelo.
-Espera… Además de mí solo conozco a un ave que puede hacer esas cosas… No puede ser…- Reaccionó Matt, dirigiendo su atención nuevamente hacia la entrada, para ver cómo Ahri entraba en el lugar con otro pequeño recipiente lleno de agua, el cual soltó al ver despierto a Matt.
-A… ¿Ahri?-
La guacamaya escarlata no dijo nada, se quedó atónita al ver despierto al pobre y herido Spix azul. Matt solo sentía los nervios recorriendo su cuerpo, la mirada de Ahri lograba atravesarlo por completo.
-¿Está todo bien?- Dijo Matt simulando una pequeña sonrisa, para ocultar su claro nerviosismo.
-¡Matt!- Gritó por fin, al mismo tiempo que se abalanzó sobre él guacamayo azul.
-Eso dolió…- Dijo Matt con la voz ahogada, al fuerte abrazo que Ahri le estaba dando ciertamente lo hacía resentir más sus heridas –Ahri… Por qué me…-
-Sé que te prometí que no haría nada… Nada sin importar lo que pasara, pero cuando te encontré… Estabas… No podía dejarte ahí como si nada… Yo…-
-Oye…- Interrumpió Matt subiendo la mirada de Ahri –Gracias por no haberme hecho caso…- Agregó con una pequeña sonrisa. Ahri no se contuvo más, y clavo su rostro en el pecho de Matt, comenzando a llorar, Matt solo la cubrió con sus alas, al mismo tiempo que la sonrisa que tenía en el rostro se desvanecía.
"Espero que Blu haya tenido más suerte que yo"
MIENTRAS TANTO EN LA TRIBU
-¿Enserio ganamos por Blu?- Preguntaba Roberto incrédulo.
-Por más imposible que parezca pero así fue- Respondió Eduardo.
-¿Y lo hizo sin ayuda?- Volvió a preguntar Roberto.
-No exactamente, poco después de que te noquearon, alguien más entró en la fosa-
-¿Y quién era?-
-La verdad no lo sé, no recuerdo haberlo visto en la tribu nunca, pero era de nuestra especie, supongo que eso debería ser suficiente, lo importante es que no perdimos nuestro territorio y que al parecer Blu no es el inútil que parecía ser- Explicó Eduardo, complacido con el desempeño de Blu.
-¿Estás diciendo que ya no planeas desterrarlo?- Preguntó Roberto con curiosidad.
-Se ganó su lugar en la tribu con lo que hizo ayer, es digno de estar con mi hija- Respondió Eduardo con una sonrisa.
-Me alegra escuchar eso Ed. Iré a ver cómo esta Perliux y de paso a felicitar a Blu- Se despidió Roberto, saliendo del árbol de Eduardo –Además quiero saber quién era esa ave-
La familia azul regresaba a su nido después de un pequeño paseo por la selva, en el camino cada ave que los veía felicitaba a Blu, o le agradecía por haber ganado en la fosa de la perdición.
-Vaya… No creí que fuera tan importante- Dijo Blu aterrizando en una rama.
-Blu salvaste a la tribu entera, ¿Esperabas que lo pasaran por alto?- Respondió Perla con una sonrisa.
-¡Fue genial papá, sabía que los vencerías!- Dijo Tiago.
-Lo ves, hasta los niños lo reconocen- Agregó Perla –Y también tengo que agradecerte, si no lo hubieras hecho, posiblemente ya ni siquiera estaríamos aquí… Gracias por salvar nuestro hogar- Dijo Perla dulcemente.
-No… No fue nada Perla…- Dijo Blu ruborizado –Pero… No lo hice yo solo ¿Recuerdas?-
-Sí pero… Fuiste tú quien asumió la responsabilidad por todo- Respondió Perla acercándose a Blu.
-¿Creen que van a?- Dijo Carla confundida.
-Sí, lo harán- Respondió Bia comenzando a alejarse.
-Qué asco- Dijo Tiago para luego seguir a Bia.
-Pero Perla…-
-No digas nada…- Dijo Perla con una sonrisa, comenzando a acercar su pico al de Blu-
-¿Interrumpo algo?- Llegó Roberto acompañado de los niños.
Blu y Perla rápidamente se separaron, al escuchar la voz de Roberto.
-¿Qué? No, nada…- Respondieron los guacamayos nerviosos.
-Está bien… Bueno venía a felicitar a Blu, me dicen que por ti logramos conservar nuestro territorio- Explicó Roberto acercándose a Blu.
-Pues sí… Así fue…- Respondió Blu levemente nervioso.
-Lamento haberme perdido de tu victoria pero estaba inconsciente, aunque ahora que ganaste dime, ¿Están listos para la revancha?- Dijo Roberto retadoramente, sin levantar su mirada de Blu.
Blu lo meditó por un momento, había pasado mucho tiempo desde aquella carrera y sería una buena forma de poner a prueba todo lo aprendido con Matt, sin mencionar que de salir bien, sería la oportunidad perfecta de probar que era mejor que Roberto.
-¿Qué dices Perla?- Dijo Blu con una sonrisa.
-Bueno, creo que necesitamos algo de ejercicio- Respondió Perla mirando a Blu
-Genial, ¿Y qué dicen ustedes niños?- Preguntó Roberto mirando a Bia, Tiago y Carla.
-¡Sí!- Gritaron los 3 al unísono.
-Está decidido, nos vemos en el mismo lugar dentro de un rato- Dijo Roberto antes de irse.
-¿Estás seguro de esto Blu?- Preguntó Perla con curiosidad.
-Más que nunca-
EN LA SELVA
Ahri seguía tratando las heridas de Matt en aquél viejo árbol, Matt a duras penas lograba mantenerse en pie, por lo que no podía hacer mucho en ese momento.
-¿Te duele?-
-Bastante- Respondió Matt sobando su ala –Ahri no tienes que hacer nada de esto… Tu hermano podría estar buscándote… Quién sabe de lo que es capaz en este momento- Dijo Matt preocupado.
-Matt… Ambos sabemos quién te hizo esto… Y honestamente no tengo intención alguna de volver con él ahora, sobre todo ahora, no puedo dejarte solo- Respondió Ahri mirando a Matt.
-¿Y qué harás entonces? ¿Esconderte el resto de tu vida? Ahri, el quiere matarme a mí- Dijo Matt tratando de ponerse en pie.
-¿Entonces vas a volver a irte? ¿Vas a dejarme aquí otra vez?- Cuestionó Ahri molesta.
-Ahri eso no tiene nada que ver con esto-
-Dime ¿Alguna vez pensaste en cómo me sentí cuando me enteré de que habías desaparecido? Creíste que no me dolería el hecho de que me hubieras abandonado…- Decía Ahri muy molesta, aunque también herida.
-Ahri yo no…-
-Te fuiste Matt… Me dejaste y te fuiste sin siquiera decir nada…- Continuaba Ahri comenzando a derramar lágrimas –No pudiste dignarte en decirme que te irías… Acaso ya…-
-¡Tuve que irme en esa ocasión! Si no lo hacía, si no convencía a todos que había muerto o desaparecido ¡Jamás te hubiera vuelto a ver!- Interrumpió Matt poniéndose finalmente en pie, solo para caer al suelo por sus heridas –Ahhhhh- Se quejó Matt al caer. El enojo de Ahri fue reemplazado rápidamente por preocupación, sin pensarlo dos veces se arrodillo para ayudar a Matt.
-Jamás quise irme…- Decía Matt soportando el dolor de sus heridas –Lo último que quería hacer era dejarte… Pero tanto la tribu azul como la roja estaban buscándome… Tenía dos opciones… Una era quedarme y someterme a lo que sea que quisieran hacerme… Otra era escapar, lejos… Durante mucho tiempo para que se olvidaran de mí… No pude llevarte conmigo… Ni siquiera pude despedirme…-
Ahri no tuvo nada para decir, lo único que hizo fue ayudar a Matt a levantarse y regresar a su "Cama".
-¿Por qué no me lo dijiste el primer día que llegaste?- Preguntó Ahri confundida.
-No lo sé… Supongo que fue demasiada la emoción de volverte a ver… Y lo olvidé- Respondió Matt apenado.
-Solo descansa ¿Sí? Ya veremos qué pasa después- Dijo Ahri con una sonrisa.
-Está bien-
NUEVAMENTE EN LA TRIBU
Blu, Perla, Bia, Tiago y Carla, ya estaban preparados para la revancha con Roberto, todos estaban listos y esperando a que la carrera empezara.
-Muy bien, mismas reglas, mismo objetivo- Dijo Roberto listo para salir –En su marcas, listos ¡Fuera!-
Los dos equipos volvían a enfrentarse, sorprendentemente en esta ocasión fue Blu quien salió volando a toda velocidad, todos estaban sorprendidos, aunque Perla sabía bien a qué se debía eso, no esperaba que el cambio fuera tan grande, pero el más sorprendido fue Roberto.
-¿Pero qué?- Se preguntaba al ver cómo Blu se les adelantaba a todos.
-¡Aquí va la primera!- Gritó Blu victorioso arrancando rápidamente la nuez.
-¡Ya encontré una!- Gritó Tiago.
-Muy bien hijo- Dijo Blu acercándose a Tiago.
-No se emocionen que esto aún no termina- Interrumpió Perla.
-Muy bien sigamos- Respondió Blu entusiasmado.
Roberto simplemente no podía creer lo que veía, Blu parecía incansable, no se detenía ante nada. Blu había tomado la estrategia de adelantarse para ubicar las nueces, para que en cuanto Perla, Bia, Tiago o Carla lo alcanzaran pudieran recoger la nuez para que fuera más rápido, aunque el equipo de Roberto no se quedaba atrás, aunque con más dificultad que la vez anterior, comenzaban a emparejar el juego con el equipo de Blu y Perla, irónicamente, la misma situación volvió a repetirse, gracias a Blu, Perla y los niños regresaron a la línea de llegada, dejando a Blu y Roberto una vez más, ambos tenían ya sus respectivas nueces, solo les faltaba regresar al inicio.
-Muy bien Blu, una vez más solo somos tú y yo- Dijo Roberto preparándose para volar.
-Eso parece… No lo sé Roberto, tal vez deberías rendirte de una vez por todas- Respondió Blu bastante confiado.
-No te ofendas Blu, admito que esta vez lo hiciste mejor que en la anterior pero es imposible que logres vencerme-
-Si tu lo dices… ¡Te veo en la meta!- Dijo Blu repentinamente, al mismo tiempo que salía volando a toda velocidad, Roberto reaccionó un poco tarde, por lo que le costó un poco de trabajo alcanzar a Blu.
-¡Ni sueñes que será tan fácil!- Decía Roberto logrando emparejarse con Blu.
-¡Ya lo veremos!-
Los dos guacamayos volaban a toda velocidad, poco a poco comenzaban a divisar la meta frente a ellos, Blu seguía con su ritmo sin bajarlo, por otra parte, Roberto comenzaba a resentir cierto cansancio, pues en esta ocasión, su pequeño encuentro con Blu fue más largo que la vez anterior, aunque a Blu parecía no causarle problema alguno.
Poco a poco, Blu comenzaba a rebasar a Roberto, quien luchaba por seguir a la par de Blu, más todo su esfuerzo fue en vano, pues increíblemente Blu logró cruzar la línea de llegada primero.
-¡Ganamos!- Exclamaban los pequeños guacamayos.
-Blu eso fue increíble- Dijo Perla abrazando a Blu.
-¿Lo fue?- Decía Blu incrédulo.
-Vaya… Hasta yo debo admitir que eso fue impresionante- Decía Roberto jadeante.
-Veo que tus clases con Matt realmente sirvieron- Dijo perla en voz baja.
"Espera… ¡Matt! No he sabido nada de él desde el partido" Pensó Blu preocupado –Perla… Adelántate con los niños ¿Sí? Hay algo que tengo que hacer- Dijo Blu apresurado.
-¿Está todo bien Blu?- Preguntó Perla confundida.
-Eso espero- Respondió Blu para luego irse volando.
Blu voló apresuradamente hacia el árbol de Matt, al llegar lo primero que hizo fue revisar las proximidades para ver si no había salido, habiéndose asegurado de ello, Blu dio por sentado que estaría en el árbol, más al entrar y no ver e nadie comenzó a sospechar.
-¡Matt! ¡Matt!- Repetía Blu, esperando recibir respuesta de alguna parte, pero lo único que escuchaba era silencio.
-¿En dónde estará?- Se preguntaba Blu confundido. Había decidido esperar a Matt por un tiempo, más sin éxito alguno, fue ya tarde que Blu se dio por vencido.
-Seguramente estará aquí mañana- Pensó Blu tratando de no preocuparse más, antes de irse revisó el árbol una última vez, para luego regresar a casa.
VARIAS HORAS DESPUÉS
El atardecer se terminaba dando paso al anochecer. El cielo nublado provocaba un fuerte viento, tornando el ambiente un tanto frío, Matt, después de un día doloroso, tanto física como emocionalmente, por fin lograba descansar, más el frío del ambiente no lo dejaba conciliar bien el sueño.
-¿Unas horas de sueño son mucho pedir?- Se preguntaba Matt cubriéndose con sus alas, listo para volver a intentar dormir, más algo llamó su atención.
-¿Ahri?- Murmuró al ver a la guacamaya escarlata tiritando cerca de una de las paredes del nido. A como pudo, Matt se le acercó, haciendo el menor ruido posible, hasta quedar detrás de ella, lentamente Matt comenzó a cubrirla con sus alas, esperando que no se diera cuenta de su presencia.
-¿Qué?- Decía Ahri comenzando a despertar -¿Matt?- Dijo al ver las alas azules cubriéndola.
-Am… Sí yo… Bueno parecía que tenías frío y…- Balbuceaba Matt ruborizado.
-Gracias- Interrumpió Ahri con una sonrisa gentil.
-Cuando quieras…- Respondió Matt con una sonrisa.
-Matt… ¿Puedo preguntarte algo?- Dijo Ahri tímidamente.
-Lo que sea- Respondió Matt.
-A… ¿Alguna vez pensaste en tener pareja?- Preguntó Ahri temerosa. Esa pregunta aturdió a Matt, tenía suerte de estar detrás de Ahri, así podía ocultar lo ruborizado que estaba.
-Pues… Sí… En algún momento lo pensé- Respondió Matt tartamudeando.
-¿Y aún lo piensas?- Volvió a preguntar Ahri.
-Ahri ¿A qué viene todo esto?- Cuestionó Matt confundido.
"Tengo que hacerlo ahora, no puedo seguir ocultándolo" Pensaba Ahri nerviosa –A… Acércate un poco…- Dijo Ahri tímidamente.
-Está bien-
Matt comenzó a acercar su cabeza lentamente a la de Ahri.
-Qué esta…-
Antes de poder decir otra palabra Ahri se dio la vuelta y repentinamente besó a Matt. Los ojos de Matt estaban abiertos como platos, eso era algo que en verdad no estaba esperando.
-A… Ahri…- Trataba de decir Matt al separase de aquel sorpresivo beso.
-Yo… Yo no… Ya me voy…- Dijo Ahri apenada.
-¡Ahri espera!- Dijo Matt deteniéndola, al tomarla de un ala haciéndola regresar -¿Qué fue eso?-
-Matt yo… Desde que regresaste hay algo que había querido decirte… Pero no sabía cómo hacerlo… Y no quería que esperar a que fuera demasiado tarde así que yo solo…- Antes de que Ahri pudiera continuar Matt la silencio con otro beso, el cual Ahri felizmente correspondió.
-Lo sé… Quería hacer lo mismo- Dijo Matt rompiendo el beso, acompañado de una pequeña sonrisa.
-Significa que…-
-Te amo Ahri… No sabía cómo decirlo- Respondió Matt apenado.
El rostro de Ahri se iluminó, y sin pensarlo dos veces, abrazó fuertemente a Matt.
-Oye aún me duele…- Dijo Matt aún con su pequeña sonrisa, aunque al final terminó ignorando el dolor, para corresponder el abrazo, con el cual poco a poco, ambos terminaron recostándose en el suelo del nido, con Ahri encima de Matt.
-¿Te sientes bien?- Preguntó Ahri.
-Eso creo- Respondió Matt antes de volver a besar a Ahri, esta vez más apasionado que el anterior, sus corazones comenzaban a latir más rápido, y su respiración se agitaba entre cada beso para tomar aire, sus picos no duraban separados más de algunos segundos.
"Qué es esto… Qué estoy haciendo… Me siento extraño, a caso vamos a… No eso no es posible… Estoy seguro de que ni siquiera es natural, es decir ella es roja y yo azul… Tengo que detener esto… Pero… Se siente tan bien besarla, y adoro que masajee mi espalda… Espera concéntrate Matt y detén esto ahora…"
-¡Ahri!- Dijo Matt rompiendo el último beso –Yo… Creo que esto es ir muy rápido…- Explicó Matt jadeante y muy agitado.
-Sí… Sí, tienes razón… Yo, creo que me dejé llevar…- Respondió Ahri apenada, quitándose de encima de Matt quien enseguida trató de levantarse, claro resintiendo aún las heridas.
-¿Todo bien?- Preguntó Ahri apenada.
-Sí, todo bien es solo que… Bueno tú sabes, eres roja y yo azul… No sé si sea normal y eso…- Explicó Matt nervioso.
-Cierto… Aunque… Se sintió bien ¿No?- Dijo Ahri temerosa.
-Pues sí… No lo voy a negar…- Respondió Matt ruborizado.
-Matt… Tú… ¿Tú quieres hacerlo?- Preguntó Ahri apenada.
-Am… No… No tengo ningún tipo de experiencia en eso… Es decir… Eres la única chica con la que he estado- Explicó Matt desviando la mirada,
-Bueno… Si quieres podemos intentarlo…- Dijo Ahri mirándolo a los ojos.
-No lo sé… (Suspiro) ¿Tú quieres?-
Ahri lo meditó por un momento, era algo muy importante en lo qué pensar, aunque al final, respondió positivamente con la mirada.
Que tal, bueno aquí la cosa se pone un poco extraña, esta es mi primera escena M y si no la quieren leer solo saltensela y ya.
Nuevamente Matt y Ahri se acercaron y comenzaron a besarse, esta vez era Matt quien estaba sobre Ahri, poco a poco recuperaban el ritmo perdido anteriormente. Los besos eran cada vez más largos y sus respiraciones se agitaban cada vez más.
Más allá de los besos, Matt empezó a tocar a Ahri por la espalda, masajeándola suavemente, mientras que con su pico había empezado a besarle el cuello, Ahri disfrutaba aquella sensación al máximo, duraron así un rato, hasta que nuevamente unieron sus picos en un largo y muy apasionado beso, para luego verse a fijamente a los ojos.
-¿Cómo se siente?- Preguntó Matt agitado.
-Increíble- Respondió Ahri igual de agitada.
En cierto punto no sabían con exactitud que pensar, era todo un mar de sentimientos, entre el temor, la felicidad y los nervios, más no se detenían ante nada, ambos acariciaban sus cuerpos, cada vez a un nivel más íntimo.
Matt dejó de besar a Ahri para pasar a besar su cuello, al mismo tiempo que con sus alas acariciaba gentilmente su pecho, Ahri solo sentía cómo era besada y acariciada por Matt, hasta el punto de comenzar a suspirar por el placer que sentía. Duraron un largo rato así, hasta que llegó la hora de lo más importante,
-E… ¿Estás segura de esto?- Pregunto Matt nervioso.
-Eso… Eso creo…- Respondió Ahri igual de nerviosa.
-Muy bien… Aquí voy…- Dijo Matt para luego ponerse en posición y comenzar a embestir lentamente a Ahri quien en un principio trataba de contener los gemidos, aunque con el pasar del tiempo no pudo contenerlos más, Ahri gemía a medida que Matt la embestía, el ritmo fue aumentando de velocidad poco a poco, para Matt era algo incontrolable, era como si no tuviera voluntad.
-A… Ahri…- Decía Matt entre jadeos.
-Matt…- Decía Ahri entre gemidos
Ahri había extendido sus alas sobre el piso del nido, mientras que Matt había puesto las suyas sobre las de Ahri, Matt lo hacía cada vez más rápido, aún entre los gemidos de Matt y Ahri habían besos, cada uno más apasionado que el anterior, una y otra vez Ahri era embestida por Matt, el placer que sentían era incomparable, a tal nivel que por un momento Matt se olvido de todas sus heridas y del dolor que le ocasionaban.
-Ahri… Siento que… Bueno… Tú sabes….- Decía Matt agitado, sintiendo como el final se acercaba.
-Lo… Lo sé… Yo también lo siento- Respondió Ahri igual de agitada que Matt.
Después de un tiempo más, Matt sintió cómo terminaba, al mismo tiempo que dio una última embestida, al sentir eso Ahri soltó un fuerte y largo gemido. A Matt no le quedaron más fuerzas y terminó desmoronándose junto a Ahri.
-Cómo… ¿Cómo se sintió?- Preguntó Ahri agotada.
-Fue… Fue increíble…- Respondió Matt tratando de controlar su respiración.
Ahri se acomodó sobre el pecho de Matt mientras que él la cubría con sus alas.
-Te amo Ahri…-
-Y yo a ti Matt- Respondió Ahri mirando al guacamayo para luego quedarse dormida sobre su pecho, Matt la miró por un tiempo, feliz de estar con ella una vez más.
-Bueno… No todo es tan malo…-
Y bueno eso fue todo por este capítulo, aquí no me centré tanto en Blu y Perla como se habrán dado cuenta, bueno espero les haya gustado y que no estén molestos por mi inexperiencia, bueno, hasta el siguiente capítulo
