"Hello There!" 2:00 de la madrugada, lamento haberlo publicado hasta esta hora, pero mi computadora había tenido unos problemas y hasta hace poco la pude arreglar, espero les guste el capítulo.
-¿En dónde se metió?- Se preguntaba Perla mientras volaba por la tribu en busca de Blu, hacía ya un tiempo que se había ido y no había señal alguna de él -Me pregunto si habrá ido a verlo de nuevo- Pensó aterrizando sobre una rama.
-Qué tal Perla- Llegó saludando Roberto.
-Hola Beto- Respondió Perla saliendo de sus pensamientos.
-¿Piensas en algo?-
-Pues de hecho sí… ¿No has visto a Blu?- Preguntó Perla curiosa.
-A… ¿A Blu?- Respondió Roberto nervioso –Pues no… No lo he visto- Agregó tratando de disimular.
-Esta mañana salió pero no me dijo a dónde iría, así que supuse que podría estar aquí en la tribu- Explicó Perla confundida.
-Ya veo… Y ¿Ya buscaste en el estanque?-
-Am no, aún no, gracias Beto- Se despidió Perla para luego irse volando.
-Esto es malo… Tengo que avisarle a Eduardo-
MIENTRAS TANTO EN LA SELVA
-(Suspiro) Realmente no puedo creerlo…- Decía Blu caminando por la rama de un árbol –Creí que era mi amigo y de la nada… Resulta que es un asesino… Así vas a llegar muy lejos Blu… Fui realmente estúpido…-
-¿Y ahora te das cuenta?- Escuchó entre los árboles.
-Q… ¿Quién está ahí?- Cuestionó Blu nervioso, mirando en todas direcciones.
-Sorpresa, sorpresa Blu…- Dijo Felipe saliendo de entre las hojas.
-¿Qué quieres?- Dijo Blu de manera retadora.
-Oh nada en especial… Solo dime dónde está tu amigo y te dejaremos ir…- Respondió Felipe con una sonrisa maliciosa, al mismo tiempo que varios guacamayos rojos rodeaban a Blu.
-El no es mi amigo…- Dijo Blu, ignorando a todos a su alrededor.
-Perfecto, así será más fácil que lo delates, ahora dime dónde está- Volvió a decir Felipe acercándose lentamente a Blu.
-No es mi amigo y tú tampoco lo eres ¿Por qué habría de ayudarte después de lo que hiciste?- Respondió Blu molesto.
-Buena pregunta…- Respondió Felipe acercándose de una manera más amenazadora haciendo retroceder a Blu.
-Porque si no lo haces la vas a pasar muy mal…- Dijo Felipe acercando su rostro al de Blu.
-Mírame bien Felipe, ¿A caso crees que podría estar peor?- Dijo Blu refiriéndose a todas sus heridas ocasionadas por Matt.
-Bien… Te concederé eso- Respondió Felipe después de haberle meditado un poco, era obvio que podría hacerle más daño a Blu, pero tenía otra cosa en mente –Pero ¿Qué me dices de tu familia?-
-¿Qué? N… No te atreverías…- Dijo Blu nervioso.
-¿Y quién me lo va a impedir? ¿Tú?- Respondió Felipe altaneramente –Espera, antes de que respondas mejor dime ¿Quién nos lo va a impedir?- Volvió a decir Felipe refiriéndose a todas las aves que lo seguían.
-Tu… Tú no puedes acercarte a la tribu…- Trató de defenderse Blu, aún bastante nervioso.
-¿A caso crees que unas simples reglas van a mantenerlos a salvo? Justo ahora podría entrar en tu preciada tribu y tener una pequeña charla con tu parejita…- Afirmó Felipe, viendo a Blu fijamente -¿Qué dices?-
-(Suspiro) E… Está hacia allá…- Respondió Blu señalando el camino con su ala –Es un árbol grande, con nueces de Brasil… Será fácil encontrarlo…- Terminó Blu con la mirada hacia el suelo, en cierta manera decepcionado de sí mismo.
-Lo ves, no era tan difícil- Dijo Felipe altaneramente, dándole a Blu un par de palmadas en el hombro –Luego nos vemos Blu- Se despidió Felipe, alzándose al vuelo junto con los demás guacamayos rojos.
Blu no sabía si lo que había hecho era lo correcto, sentía un gran enojo y rencor hacia Matt, pero no estaba seguro de que entregarlo a Felipe fuera la mejor manera de resolver las cosas, todo comenzaba a ser muy confuso para el pobre guacamayo azul. Más aún sin saber que estaba siendo usado por Roberto y Eduardo.
EN LA TRIBU
-¿Qué hacemos Eduardo?- Preguntaba Roberto preocupado.
-¿Blu aún no regresa?-
-No, Perla sigue buscándolo, pero…-
-No hay de qué preocuparse Roberto- Interrumpió Eduardo.
-Pero… Creí que no podíamos dejar que Perla se enterase- Dijo Roberto confundido.
-Y no lo hará- Respondió Eduardo confiado.
-Pero ¿Qué hay de Blu?-
-El no le dirá nada sobre el asunto-
-¿Cómo estás tan seguro Eduardo?-
-No hará nada que ponga en riesgo a Perla, por lo tanto sé que mantendrá al margen toda información acerca de Matt- Explicó Eduardo.
-Espero que tengas razón Eddy, no quiero imaginar cómo reaccionaría Perla si se entera- Dijo Roberto bastante preocupado.
Mientras tanto Perla seguía buscando a Blu por toda la tribu, la idea de que había salido a buscar a Matt no paraba de rondar por su cabeza, pero antes de darlo por hecho quería asegurarse de que realmente no estuviera en la tribu, aunque a este punto, era más como si Perla no quisiera aceptar que Blu había salido de la tribu.
"Prometió que lo olvidaría" Pensaba Perla decepcionada, no tanto como para estar molesta, pero si para desanimarse un poco. Ahora Perla iba de regreso a su nido, pensando en cómo convencería a Blu de olvidarse del asunto de Matt, sin saber lo que le esperaba al llegar, Pues Blu había regresado hace ya un tiempo a la tribu.
-Para estar herido realmente logró hacerme mucho daño- Decía Blu examinando sus heridas, pocas de ellas eran de gravedad, por lo que no representaban un riesgo para su salud, su mayor preocupación en ese momento era cómo reaccionaría Perla al verlo así,-Será mejor que me limpie todo esto antes de ir a ver Perla…- Pensó Blu listo para salir del árbol, aunque todos sus planes se terminaron al ver a Perla parada en la salida del nido, claramente sorprendida por el estado en el que se encontraba.
-¡Blu!- Dijo Perla finalmente corriendo hacia el guacamayo.
-Ho… Hola Perla…- Respondió Blu nervioso.
-¿Qué fue lo que te pasó?- Preguntaba Perla preocupada, viendo todas las heridas de Blu.
-Yo am… Yo… Tuve un accidente…- Respondió Blu, desviando la mirada.
-¿Qué clase de accidente?- Cuestionó Perla, aparentemente no muy convencida de las palabras de Blu.
-Está bien no fue exactamente un accidente- Respondió Blu nervioso, tratando de pensar en una excusa convincente.
-Yo…-
-Blu no me mientas…- Dijo Perla mirando a Blu fijamente. El spix no tenía salida alguna de eso, mentirle a Perla no era una opción esta vez.
-Pasó… Pasó algo…- Dijo Blu finalmente mientras desviaba la mirada.
-¿Qué pasó Blu?- Preguntó Perla preocupada.
Blu le contó a Perla lo ocurrido con Matt, cómo fue que terminó tan herido y golpeado, aunque tal y como dijo Eduardo, no le contó nada acerca de su encuentro con Roberto ni de su conversación con Eduardo, Blu quería mantener a Perla tan segura como fuera posible sin importarle nada más.
-¿Solo te ataco como si nada?- Decía Perla alterada.
-No exactamente… Yo lo provoqué- Respondió Blu decaído.
-¿Por qué lo hiciste?-
-No era el ave que yo creía… Solo me mintió durante todo este tiempo- Explicó Blu deprimiéndose cada vez más. Perla no sabía qué decir, Blu se veía realmente mal por todo lo ocurrido.
-Lamento que las cosas hayan terminado así Blu- Dijo Perla finalmente al mismo tiempo que abrazaba a Blu.
-Yo también Perla…- Dijo Blu correspondiendo el abrazo.
-Ven, tengo que limpiarte esas heridas- Dijo Perla separándose de Blu.
MIENTRAS TANTO EN LA SELVA
-¡Aquí está el árbol Felipe!- Gritaba una de las aves de Felipe.
-Muy bien Matt, espero que hayas descansado bien- Pensaba Felipe maliciosamente mientras se acercaba a la entrada del árbol –Revisen todo el lugar- Ordenó Felipe, acto seguido todos los guacamayos que lo seguían entraron en el árbol de Matt, buscando por todas partes, revisando cada habitación, mas no encontraron nada, ni las plantas medicinales, ni siquiera los dibujos en las paredes se encontraban ya, parecía que todo se hubiese desvanecido por completo.
-¿Cómo que no hay nada?- Decía Felipe molesto.
-Ya revisamos todo el lugar, no hay rastro de que hubiera estado aquí- Explicaba uno de los guacamayos.
-Ese infeliz me las va a pagar…- Murmuró Felipe pensando en Blu.
-¿Qué hacemos ahora?- Preguntó el guacamayo a lado de Felipe.
-Tú y tú vengan conmigo- Dijo Felipe señalando a dos guacamayos con sus alas –Los demás sigan buscando por aquí-
-Nosotros le haremos una pequeña visita a nuestro amigo azul- Dijo Felipe alejándose del lugar junto con las dos aves que había llamado.
Un poco lejos de ese lugar, Matt y Ahri se escondían en aquella cascada que se podía ver desde el antiguo árbol de Matt.
-¿Limpiaste todo cierto?- Preguntaba Matt mientras limpiaba sus heridas.
-Todo, no deje nada con lo que pudieran seguirnos- Respondió Ahri acercándose al herido Spix -¿Necesitas ayuda?-
-Estoy bien… Gracias-
-Matt ¿Realmente quieres irte?- Preguntó Ahri preocupada.
-¿Por qué habría de quedarme?… No tengo tribu, familia… Ni siquiera amigos… No tengo motivo alguno para quedarme- Explicó Matt decaído.
-¿Qué hay de mí?-
-Creí que querías irte también-
-Sí pero… Dime… Si no quisiera hacerlo ¿Te quedarías?- Preguntó Ahri preocupada.
-Claro que lo haría… No volvería a dejarte nunca- Respondió Matt mirándola a los ojos –Fuera de eso… Ya estoy arto de este lugar- Agregó Matt fríamente.
-¿Tanto daño te hizo?-
-Desde el día en que se estrelló contra mi árbol le di mi ayuda, en ningún momento me di por vencido con él. Cada vez que acudió a mí hice lo posible por ayudarlo- Decía Matt molestándose cada vez más -¿Y cómo me paga? Me acusa de asesino y traidor e incluso intenta matarme…- Terminó Matt bastante furioso aunque decepcionado a la vez.
-Solías ser el ave más optimista del mundo- Comenzó a decir Ahri sintiéndose en parte decepcionada por la actitud tan indiferente de Matt -Sin importar la situación la sonrisa de tu rostro jamás se iba y siempre lograbas salir delante de una manera simplemente extraña… ¿Qué fue lo que te pasó? ¿Solo llega él y permites que te destruya por completo? ¿Por qué?-
-Porque ya me cansé de creer ciegamente en los demás… Tenías razón, no cambié en estos 2 años y ese fue mi error… Quería seguir creyendo que podía seguir adelante siendo como era… Pero la realidad es más dura… A nadie le importa lo que haces por ellos… Y ser optimista solo es una excusa para no decir que eres débil…-Terminó Matt sintiéndose completamente acabado, el ave optimista que solía ser, realmente se había esfumado.
A Ahri le dolió escuchar esas palabras, pero trató de ponerse en el lugar de Matt, ¿Quién sabe? Quizá ella hubiese hecho lo mismo.
-Lo siento… No… No quería hablarte así…- Dijo Matt apenado.
-Descuida… Solo, no dejes que esto arruine tu vida- Respondió Ahri preocupada, Matt no dijo otra palabra –Descansaremos aquí hoy, y mañana nos iremos ¿Está bien?- Dijo Ahri con una péquela sonrisa, a lo que Matt simplemente asintió para luego irse volando a un árbol cercano que Ahri había encontrado.
-Esto no tenía que terminar así Matt-
MIENTRAS EN LA TRIBU
Roberto volaba por el lugar hasta que se percató del regreso de Blu, pues lo había visto sobre una rama, aparentemente cortando una nuez del árbol.
-¿En dónde estabas Blu?- Preguntó Roberto aterrizando a lado del Spix.
-Yo am… Tenías razón Roberto, Matt no era quien decía ser…- Explicó Blu decaído.
-Espera ¿Fuiste con él?- Preguntó Roberto incrédulo.
-Sí… Pero las cosas no terminaron bien- Explicó Blu.
-¿Te ataco?-
-Sí… No logré hacer mucho contra él… De hecho ni siquiera debía haber ido a buscarlo-
-Descuida Blu, no sabías de lo que era capaz- Dijo Roberto abrazando a Blu con un ala.
-Eso parece…- Respondió Blu desanimado.
-De un modo u otro no podemos dejar que siga libre- Dijo Roberto bastante serio al mismo tiempo que se separaba de Blu.
-¿A caso vas a?- Decía Blu sorprendido.
-Sí Blu, Eduardo ya dio la orden, esta noche saldremos a buscarlo para evitar más incidentes como este- Explicó Roberto de una manera bastante seria.
-Ya veo… ¿Qué le van a hacer?- Preguntó Blu un poco preocupado.
-Eso es decisión de Eduardo, mi trabajo solo es traerlo aquí, de ahí en más no puedo hacer nada- Terminó Roberto –Bueno Blu, tengo que irme, y descuida, lo encontraremos-
-Si es que Felipe no lo encontró ya…- Murmuró Blu viendo cómo Roberto se alejaba.
"Todo salió de acuerdo a lo planeado" Pensó Roberto complacido "Solo queda encontrarte Matt"
La consciencia de Blu lo atormentaba cada vez más, ahora las aves que más lo odian saben dónde buscarlo, pero no había nada que pudiera hacer, al menos ya no lo había. Entregó al ave que fue su mejor amigo durante 3 meses, era algo con lo que Blu tendría que cargar por el resto de su vida.
-¿Qué acabo de hacer?- Decía Blu preocupado, eran demasiadas cosas en las que pensar, por lo que decidió salir a volar para intentar despejarse un poco.
No pasó mucho tiempo antes de que Blu se detuviera sobre la rama de un árbol para analizar su situación.
-¿Debería ayudarlo? Se lo debo después de todo lo que hizo por mí… No… Me mintió durante todo ese tiempo- Blu se atormentaba con dudas y remordimientos sobre lo que estaba pasando, hasta que escuchó algo entre los árboles.
-Debe estar por aquí- Escuchó Blu.
-¿Felipe?- Pensó Blu asomando su cabeza al origen de aquella familiar voz.
-Felipe ¿En verdad vamos a entrar a la tribu?- Preguntó uno de los guacamayos que acompañaban a Felipe.
-No, al menos ahora no, solo somos 3, sería un suicidio hacerlo- Respondió Felipe –Por el momento solo búsquenlo por aquí, tal vez tengamos la suerte de encontrarlo, ese infeliz me las va a pagar por haberme engañado-
-¿Y si no lo encontramos?- Preguntó uno de los guacamayos.
-Su familia lo va a pagar- Respondió Felipe fríamente.
Blu quedó en shock el escuchar eso, ahora más allá de Matt, su propia familia corría peligro.
VARIAS HORAS MÁS TARDE
La noche cubría la selva, en esta ocasión la tranquilidad de la selva se veía mancillada por las múltiples aves azules que volaban por la selva. Tal como Roberto había dicho, movilizo a todo su equipo de aves en busca de Matt, ahora que conocía la ubicación de su nido sería un buen lugar para empezar.
Al llegar al árbol Roberto inmediatamente le ordeno al grupo de aves que buscase por todo el lugar.
-No pudo haber ido lejos, busquen cualquier pista- Decía Roberto impaciente, mas todos los reportes de las aves eran negativos, no había rastro alguno de Matt.
-¡Demonios!- Se quejaba Roberto molesto, hasta que logró percatarse de algo mientras estaba dentro del árbol de Matt, la misma vista que Blu tuvo de la cascada Roberto la encontró desde la misma habitación.
-¡Reúnanse!- Ordenó Roberto al salir del árbol –Ahora todos síganme- Agregó Roberto retomando el vuelo rumbo a la cascada, lugar donde Matt y Ahri se escondían.
Mientras que en la tribu, Blu no iba a permitir que su familia corriera peligro por su culpa. Mientras que Perla, Bia, Tiago y Carla dormían Blu había decidido terminar con todo el problema que había existido desde que llegó al Amazonas.
Matt y Ahri comenzaron a despertar al escuchar los fuertes y múltiples aleteos que se acercaban al lugar, Matt rápidamente salió para ver de qué se trataba todo, lo que vio fue una nada grata sorpresa.
-¡Ahri tenemos que irnos!- Decía Matt apresurado.
-¿Qué está pasando?- Preguntó Ahri confundida.
-Nos encontraron-
-¡Vamos Matt, ven a saludar a un viejo amigo!- Gritaba Roberto mientras sus aves buscaban en todo el lugar.
Matt y Ahri no tuvieron de otra más que salir volando del lugar, aunque claro, no sin ser vistos por Roberto.
-¡Atrápenlos!-
Matt y Ahri volaban desesperados, huyendo de los muchos Spix que los seguían, las heridas de Matt eran una gran desventaja para ambos, pues Ahri no dejaba atrás a Matt por ningún motivo, poco a poco Roberto comenzaba a alcanzarlos.
Blu lentamente y sin hacer ruido se acercó a donde dormían los niños y con cariño y sin despertarlos comenzó a abrazarlos.
-Tiago, no te metas en tantos problemas… Carla, sé que serás una gran cantante, al igual que tu madre… Y Bia espero que seas tan inteligente para no cometer mis errores…- Uno por uno Blu se despidió de sus hijos, poco a poco podía sentir cómo se le hacía un nudo en la garganta e iba aumentando al llegar a Perla.
Matt y Ahri no podían seguir volando mucho más, terminaron escondiéndose entre las hojas de los árboles, solo para esperar ser encontrados por Roberto.
-¿Qué hacemos Matt?- Decía Ahri asustada.
-No lo sé…- Matt ya no sabía qué hacer, en esta ocasión se había quedado sin planes, al menos casi por completo.
-¿Matt?- El Spix no dijo nada, en vez de eso Matt besó a Ahri profundamente, como si fuera su último beso, al separarse, solo se miraron fijamente, Ahri sabía bien lo que Matt iba a hacer.
Blu estaba frente a Perla quien dormía plácidamente, sin saber lo que pasaba a su alrededor.
-Lamento no haber sido alguien mejor Perla…- Decía Blu mientras abrazaba a Perla, siempre con cuidado de no despertarla –Pero sé que tu padre y Roberto te cuidarán bien a ti y a los niños… Te amo…- Dijo dándole un beso en el pico.
-Te amo…- Dijo Matt finalmente, para luego irse volando, atrayendo la atención de las aves de Roberto, poniendo a salvo a Ahri quien solo veía cómo bruscamente lo atrapaban, sin ella poder hacer nada.
-Adiós Ahri…-
-Adiós Perla…-
¿Qué les pareció? Bien espero que el capítulo les haya gustado, para mi es un placer escribir para ustedes, ojala que me puedan dejar un review y nos vemos en el proximo capítulo ya en 2015, de antemano les deseo un feliz año nuevo, que se la pasen muy bien, y nos vemos "See you then"
