"Hello There!" Una vez más actualización en la noche, damas y caballeros el final se acerca, espero les gusten los últimos capítulos


-¿Enserio esperas que me crea eso?- Decía Perla, al parecer bastante molesta.

-Por décima vez… Yo no le hice nada- Decía Matt bastante fastidiado. Bia y Ahri solo veían a Matt y a Perla discutir por lo que parecía ser una eternidad.

-No estamos llegando a nada y se nos acaba el tiempo, podrías solo…-

-¿Cómo esperas que confíe en ti después de lo que le hiciste?- Interrumpió Perla dándole la espalda.

-Muy bien, dos cosas. En primera lo que pasó entre él y yo no fue culpa mía, tu noviecito se dejó engañar y en segunda… Si no vas a creerme a mí, entonces créele a tu hija- Dijo Matt señalando a Bia.

-De… ¿De qué hablas?- Cuestionó Perla confundida.

-Que te lo diga ella-

Bia se acercó lentamente a Perla aunque sin dirigirle la mirada.

-¿Bia qué fue lo que pasó?- Preguntó Perla preocupada.

-Yo… Yo vi cómo se llevaban a papá…- Respondió la pequeña ave dándole la cara a Perla finalmente.

-Ella fue a buscarme… Yo no vi ni inventé nada- Dijo Matt de una manera un tanto seria.

-¿Es cierto Bia?- Preguntó Perla incrédula, a lo que Bia simplemente asintió apenada. -¿Pero por qué no fuiste a la tribu? ¿Con tu abuelo o con Roberto?- Decía Perla confundida aunque también muy preocupada.

-No… No lo sé…- Mintió Bia, recordando el amargo momento al ver a Roberto de esa manera –El me pareció más confiable-

-No… No, no puede ser… Papá dijo que esto pasaría- Comenzó a decir Perla caminando de un lado a otro.

-Bien, ahora que ya todo quedó claro, tenemos que darnos prisa si queremos…-

-Tengo que avisar a la tribu- Dijo Perla repentinamente comenzando a alejarse.

-Wow espera ahí- Dijo Matt deteniéndola –Créeme, no es buena idea meter a la tribu entera en esto- Decía intentando persuadir a Perla.

-¡Apártate de mi camino!-

-Esto solo va a empeorar las cosas… Solo trata de calmarte ¿Sí?-

-¡Para ti es fácil decirlo! No tienes una familia de la cual preocuparte…- Dijo Perla dejando helado a Matt –Bia vámonos- Dijo Perla comenzando a alejarse nuevamente, Bia no tuvo de otra más que obedecer e irse.

-¿Matt? ¿Estás bien?- Preguntaba Ahri.

-Familia… (Suspiro) Estoy bien…- Respondió regresándole la mirada.

-¿Y ahora qué hacemos?-

-Bien, lo intentamos y fracasamos…-

-Dime ¿Sabes lo que Felipe quiere con Blu?- Preguntó Ahri curiosa.

-Tengo una vaga idea… Espero estar equivocado-

-¿Por qué?-

-Porque si tengo razón Eduardo solo va a empeorar las cosas- Respondió Matt preparándose para volar.

-¿Y ahora a dónde?- Preguntó Ahri confundida.

-Tenemos que asegurarnos de que esto no se salga de control-

MIENTRAS TANTO EN LA TRIBU

-¿Qué vamos a hacer con el asunto de las tribus Eduardo?- Preguntaba Roberto un tanto preocupado.

-Por lo pronto será mejor mantener la distancia… Al menos hasta que pueda pensar en algo- Respondió Eduardo seriamente.

-¿Y crees que Perla y los niños estén bien?-

-Eso espero... Mientras no se alejen mucho todo estará…-

-¡Papá!-

-¿Perla? ¿Qué pasó?- Preguntó Eduardo confundido al ver a Perla tan agitada.

-Yo… Bia… Felipe…- Trataba de decir Perla, mientras recuperaba el aliento.

-Perla respira un poco- Dijo Roberto acercándose.

-Felipe se llevó a Blu…- Dijo Perla finalmente. Eduardo y Roberto quedaron en shock al escuchar eso.

-¿Estás segura de eso?- Cuestionó Eduardo bastante serio.

-Así fue Abu…- Respondió Bia, la preocupación podía percibirse fácilmente en su rostro.

-¡No tenía por qué alejarse!- Exclamó Eduardo furioso.

-No fue su culpa…- Interrumpió Bia –Yo salí y él fue a buscarme… Yo fui quien ocasionó todo…- Explicó desviando la mirada.

-Papá tenemos que hacer algo…- Dijo Perla preocupada-

Eduardo lo pensó por un momento, era un asunto muy delicado con todo lo que estaba pasando entre las dos tribus.

-¿Qué hacemos Eduardo?- Preguntó Roberto.

-No podemos llevar muchas aves… Para Felipe eso contaría como Reto…- Respondió Eduardo en voz baja, evitando que Perla los escuchara –Tenemos que ser solo nosotros-

-¿Papá?- Dijo Perla preocupada.

-Descuida Perla, lo traeremos de vuelta… Roberto, tú y yo…-

-Yo también iré…- Interrumpió Perla decidida.

-Perliux es muy peligroso- Dijo Roberto preocupado.

-Blu es mi esposo, no lo voy a abandonar así- Respondió Perla bastante seria, Roberto y Eduardo no conseguirían nada discutiendo con ella, al final no tuvieron de otra más que dejarla acompañarlos.

-Bia quédate aquí… No quiero que salgas de la tribu por nada ¿Entendido?- Dijo Perla antes de irse, a lo que Bia simplemente asintió –Volveré pronto-

Eduardo, Roberto y Perla emprendieron el vuelo hacia el territorio de los rojos, aún sin estar muy seguros de lo que harían o de lo que Felipe estaba tramando, pues no había ningún motivo lógico para llevarse a Blu, o al menos ninguno que Eduardo pudiera sospechar.

Mientras tanto, Matt y Ahri ya se habían adelantado al territorio de Felipe.

-¿Qué hacemos aquí?- Preguntaba Ahri confundida.

-Shhhh-

-¿A qué vinimos?-

-Shhhh-

-Sabes que esto es peligroso ¿Cierto?-

-Shhhh-

-¿Y si nos descubren?-

-Podrías no hacer ruido por 5 minutos- Respondió Matt finalmente.

-Lo siento… Pero ¿Qué hacemos aquí?- Volvió a preguntar Ahri.

-(Suspiro) Solo espera… Y antes de que vuelvas a preguntar… No, no nos van a encontrar siempre y cuando no hagamos ruido- Explicó Matt caminando entre las hojas de los árboles –Bien, aquí no nos encontrarán- Dijo deteniéndose junto con Ahri.

-¿Y ahora qué?-

-A esperar… Esta es la parte aburrida- Respondió Matt recargándose contra el tronco del árbol mientras que la hoja que cubría su cintura comenzó a llamar la atención de Ahri.

-Matt… ¿Qué fue lo que pasó?- Preguntó preocupada.

-¿Hablas de esto?- Preguntó Matt señalando la hoja en su cintura.

-No solo de eso… Todo… Después de que te llevaron-

-Bien… No quiero entrar en detalles de eso… Solo te diré que Roberto no tuvo piedad- Explicó desviando la mirada.

-(Suspiro) No tenías que entregarte…-

-Tenía que mantenerte a salvo… Tú no mereces nada de lo que me han hecho- Explicó Matt tomando a Ahri de las alas.

-¿Cómo fue que volviste?- Preguntó Ahri curiosa.

-Bueno… Es una historia un poco curiosa-

EL DÍA ANTERIOR

Después de una semana entera de tratamiento con la ayuda de Bia, Matt por fin podía moverse, incluso volar un poco, gracias a ello finalmente pudo abandonar la fosa de la perdición para refugiarse en algo más apropiado o en otras palabras, en un árbol. Pero a pesar de la gran mejoría de su estado, había algo que simplemente no podría sanar con las hierbas que Bia le llevaba, al contrario del resto de sus heridas, el daño en su cintura solo empeoraba cada vez más.

-Se ve muy mal…- Decía Bia preocupada.

-Descuida… No es nada grave…- Mintió Matt ocultando su herida de la vista de Bia.

-¿No puedes hacer nada con eso?- Preguntó curiosa.

-Estaré bien… Solo necesito descansar- Volvió a mentir Matt, sabiendo que no había muchas opciones.

-¿Puedo preguntarte algo?- Dijo Bia tímidamente.

-Adelante-

-¿Por qué estás tan triste?- Preguntó inocentemente.

-No estoy… (Suspiro) No lo entenderías…- Respondió Matt desviando la mirada.

-¿Te gusta estar así?-

-Claro que no… A nadie le gusta estar triste-

-¿Entonces por qué estás así?-

-Haces demasiadas preguntas para ser tan pequeña- Respondió Matt embozando una pequeña sonrisa, cosa que no había hecho en mucho tiempo.

-Hehehe… Deberías sonreír más…- Dijo Bia alegremente –Me tengo que ir, volveré más tarde- Se despidió Bia, dejando a Matt en aquél árbol.

-Sí… Tal vez debería sonreír más…- Murmuró viendo cómo la pequeña ave se alejaba para después prestarle más atención a su herida más grave – (Suspiro) ¿Cómo arreglo esto?- Se preguntaba Matt –Nada de esta selva me puede ayudarme mucho… Ahri ojalá estuvieras aquí-

Una vez más, Matt perdía las esperanzas, y caía en la depresión, ahora que no sabía nada sobre Ahri temía que ya se hubiese ido de la selva.

MÁS TARDE ESE DÍA

-¿Matt?- Llegó Bia con varias flores, nada que ver con las plantas que había traído en días anteriores.

-(Bostezo) Hola Bia- Saludó Matt espabilándose.

-¿Te desperté?

-Solo era una pequeña siesta… ¿Qué es todo eso?- Preguntó Matt confundido –No recuerdo haberte pedido nada esta vez-

-Creí que serviría para levantarte el ánimo- Explicó Bia con una sonrisa.

-Bia… Agradezco todo esto pero… En ocasiones una persona no puede dejar su tristeza tan fácilmente- Explicó Matt decaído.

-Por eso voy a ayudarte- Interrumpió Bia comenzando a moler algunas de las flores.

-¿Qué estás haciendo?- Preguntó Matt curioso.

-¿Sabes dibujar?- Preguntó Bia felizmente.

-Pues sí… Sé cómo hacerlo…- Respondió Matt nostálgico.

-Bien, hazlo- Dijo Bia llenando el ala de Matt con los restos de la flor.

-Está bien…- Matt comenzó a trazar líneas sobre las paredes del árbol (Por decir algo) con sus alas, nada muy exacto, en parte solo lo estaba haciendo para complacer a Bia, aunque eso comenzó a cambiar poco a poco. A medida que lo hacía comenzaba a sentir cierto placer al pintar, un placer que no sentía hace mucho tiempo, Bia solo veía cómo las líneas que trazaba comenzaban a tomar forma.

-Esto no es suficiente… Necesito más colores…- Dijo Matt viendo a Bia.

-Traje muchas flores- Respondió la pequeña ave, entregándole las flores a Matt quien comenzó a mezclar algunas de ellas.

-¿Qué haces?- Preguntó Bia curiosa.

-Ya verás- Respondió Matt con una sonrisa.

Con todas las combinaciones de flores Matt comenzó a crear distintos colores, Bia no sabía lo que se podía hacer con todas esas flores, poco a poco la obra de Matt comenzaba a tomar forma, nada menos que la selva amazónica vista desde arriba, una obra simplemente perfecta para un ave.

-Solo falta algo…- Murmuró Matt. Tomando un poco de pintura azul oscuro hizo la silueta de un ave volando, y junto a ella, otra ave de color rojo, ambos volando ala con ala. Matt veía complacido su obra, lo cual lo llenaba de recuerdos, recuerdos de todo lo que había vivido hasta ese punto.

-¿Quién es?- Preguntó Bia señalando aquella ave roja.

-Una amiga…- Respondió Matt casi susurrando.

-¿Son buenos amigos?-

-Ella es mi pareja…-

-¿Y por qué no estás con ella?- Esa última pregunta dejó a Matt sin palabras.

-No lo sé…-

-Bien… Espero vuelvan a verse… Yo ya me tengo que ir, nos vemos mañana- Volvió a despedirse Bia por última vez en el día. Dejando a Matt solo con sus pensamientos.

Esa noche fue de reflexión para Matt, contemplando todo lo que había pasado.

-¿Por qué no estoy contigo Ahri?... ¿Qué estoy haciendo?- Matt comenzaba a cuestionarse el porqué de su depresión y si en realidad debía dejarse vencer por una mala experiencia como esa, después de todo ya había pasado por cosas peores a esa.

A la mañana siguiente en cuanto Bia fue a verlo casi no reconoció al ave que veía.

-¿Qué tal pequeña amiga?- Saludó Matt alegremente.

-Ho… Hola…- Saludó Bia un poco confundida.

-¿Pasa algo?-

-No nada… Es solo que… Te vez mejor- Explicó Bia sonriente.

-Me siento mejor, gracias a ti-

-Me alegra escuchar eso… Entonces… ¿Ya no me necesitas?- Preguntó Bia un poco triste.

-Oye, podemos ser amigos, ¿Te parece?- Sugirió Matt con una sonrisa, a lo que Bia felizmente asintió –Pero necesito que me hagas un pequeño favor-

Dicho favor era conseguirle a Matt una planta particularmente extraña que solo él conocía, para suerte de Bia, Matt también sabía dónde encontrarla. Después de un rato Bia finalmente regresó.

-¿Es esta?- Preguntó Bia mostrando la extraña planta.

-Correcto… Ahora, creo que será mejor que no veas esto… Y de preferencia tápate los oídos- Indicó Matt tomando una hoja del árbol en el que estaban.

-E… Está bien- Respondió Bia un poco confundida para luego alejarse un poco del lugar.

"Esto va a doler" Pensó Matt mientras acomodaba la planta sobre la hoja para luego enredarla sobre su cintura, aunque parecía ser algo simple, el ardor que le ocasionó a Matt fue casi insoportable de tal modo que no pudo contener los gritos, los cuales Bia aún podía escuchar. Después de un rato Bia juntó valor para regresar.

-E… ¿Estás bien?- Preguntó preocupada.

-Sí… Solo necesito que pase…- Explicó Matt con la voz ahogada.

-¿Necesitas algo?-

-Nada en particular… Descuida estoy bien…- Respondió Matt relajando un poco el dolor.

Después de un rato Matt era capaz de moverse al 100%, sin ningún tipo de molestia, siempre y cuando no tocara la zona de su herida, una vez más el guacamayo volvía a ser él mismo.

-E… ¿Entonces ya te vas?- Preguntaba Bia confundida.

-Tengo que encontrar a alguien- Respondió Matt preparándose para salir.

-¿A tu pareja?-

-Exactamente- Respondió arrodillándose para estar a la altura de Bia –Pero prometo que nos volveremos a ver pequeña Bia- Se despidió Matt abrazando levemente a la pequeña ave –Gracias por todo-

Ahora los caminos de Matt y Bia por fin se separaban, mientras que Matt iría en busca de Ahri, Bia decidió regresar a la tribu.

-¡Dijiste que ya no había problema conmigo!- Exclamó Blu tratando de liberarse de dos guacamayos rojos que lo sostenían.

-Y así es… Pero desde que arruinaste mi plan en la fosa, tuve que hacer otro y tú encajas perfectamente en él- Explicó Felipe altaneramente –Pero descuida, no te haremos daño… Siempre y cuando Eduardo haga lo que le digo…-

Ese fue el día en el que se llevaron a Blu. Bia inmediatamente fue en busca de ayuda, aunque no la de la tribu.

Después de volar desesperadamente por toda la selva buscando a cierta ave en particular finalmente la encontró.

-¡Matt!- Gritaba Bia muy asustada.

-¿Bia? ¿Qué pasa?- Cuestionaba Matt confundido.

-Tienes que ayudarme…-

-Está bien ¿Qué pasó?-

-Se llevaron a mi papá…- Respondió Bia con lágrimas en el rostro. Matt no sabía cómo reaccionar a eso, aunque ya había superado sus problemas, aún tenía cierto resentimiento hacia Blu.

-Bia… No puedo…-

-Por favor…- Interrumpió Bia empezando a llorar.

-Por favor no me veas así…- Dijo Matt comenzando a sentir un nudo en la garganta –Aunque quisiera ayudarlo… No sé quiénes se lo llevaron y…-

-Fue un grupo de aves rojas- Volvió a interrumpir Bia.

-¿Rojas?... Felipe- Murmuró Matt un poco preocupado.

-Por favor…- Volvió a suplicar Bia.

-(Suspiro) Está bien… Lo haré… Pero necesito algo antes…-

DE REGRESO AL PRESENTE

-Y eso fue lo que pasó- Terminó de contar Matt –Le debo mucho a esa pequeña ave-

-Recuérdame agradecerle cuando la vea- Dijo Ahri sonriente –Pero… ¿Enserio decidiste ayudar a Blu por ella? ¿Después de lo que hizo?-

-No exactamente… Si Felipe fue quien se lo llevó debe tener algún plan para él-

-¿Y eso qué? Él te entregó a Eduardo- Dijo Ahri con desprecio hacia Blu.

-Lo sé… Lo hago por 2 razones, una. Debo ser alguien mejor que él, y dos… Si Felipe planea lo que creo… No quiero que otra guerra estalle aquí- Explicó Matt seriamente.

-¿Crees que pueda hacerlo?- Preguntó Ahri preocupada.

-El solo no… No es fácil convencer a toda una tribu de pelear… Necesita un incentivo, por eso me preocupa que Eduardo intervenga en esto-

-Entonces por eso estamos aquí-

-Exacto tenemos que evitar que…-

-¡Felipe!-

-Ya empezó- Dijo Matt viendo cómo Eduardo, Perla y Roberto llegaban al lugar.

-¿Qué pasa viejo Eddy?- Cuestionó Felipe altaneramente.

-¿Dónde está Blu?- Cuestionó Perla inmediatamente.

-¿Oh él? Descuida, está sano y salvo… Por ahora- Respondió maliciosamente.

-Si le hiciste algo vamos a…- Decía Eduardo antes de ser interrumpido por Felipe.

-Tranquilo Eddy, no le hemos tocado ni una sola pluma- Dijo Felipe indicándole a sus seguidores que trajeran a Blu, ciertamente no tenía ni un solo rasguño.

-¡Blu!- Gritó Perla aliviada.

-Perla… Lo siento…- Dijo Blu decaído.

-Entrégalo Felipe- Exigió Roberto.

-Wow, no tan rápido, mira Eddy la cosa es simple, váyanse de la arboleda y se los entregamos tal como está- Explicó Felipe acercándose a Blu.

-¿Qué? ¿Tan bajo has caído?- Cuestionó Eduardo indignado -¿Por qué crees que me importa la vida de un ave en comparación a la de toda la tribu?-

-¿Qué?- Dijo Perla incrédula, a lo que Roberto le guiñó el ojo para calmarla.

-Tienes razón… Pero ¿Qué me dices de un miembro de tu familia?- Cuestionó Felipe maliciosamente.

-Yo… No sé de lo que estás hablando- Mintió Eduardo un poco nervioso, cosa que solo preocupó más a Perla.

-Bien, entonces no te importará perderlo ¿O sí?- Dijo Felipe acercando sus garras al cuello de Blu.

-¡Papá!- Exclamó Perla asustada.

-No lo hará…- Respondió Eduardo aunque sin estar para nada seguro de lo que había dicho.

-Bien Blu… Despídete- Dijo Felipe listo para acabar con la vida de Blu.

-¡Blu!- Gritó Perla a punto de abalanzarse sobre Felipe, cosa que no fue necesaria, pues antes de que Felipe lograra tocar a Blu, de entre las ramas y las hojas de los árboles Matt y Ahri se encargaron de separar a Felipe de Blu, y entre toda la confusión lograron liberarlo.

-Lo siento… ¿Llego tarde?- Dijo Matt sonriente.

Tanto Eduardo como Roberto y Felipe estaban atónitos.

-No…-

-Puede…-

-Ser…-

-¿Me extrañaron?-

-¡Se suponía que estabas muerto!- Gritó Roberto furioso.

-Lamento haberlos decepcionado-

-¿Ahri? ¿Estás con él?- Cuestionó Felipe indignado.

-No voy a permitir que provoques una guerra Felipe…- Respondió Ahri.

-Y ya que yo no pertenezco a la tribu azul y Ahri es hermana de Felipe… Bueno creo que aquí no ha pasado nada- Explicó Matt victorioso. Ciertamente, la tribu roja no tenía motivo alguno para enfrentarse a la azul, ya que no había ocurrido ningún tipo de infracción por parte de nadie.

-Y bien, si y aes todo… Nos vamos en paz- Se despidió Matt, preparado para volar, aunque Roberto no tenía exactamente paz en mente. Bruscamente tomó a Ahri por la espalda y en el forcejeo Roberto terminó rasguñando fuertemente a Ahri.

-Ahora es tu turno Felipe… Tú vete de aquí… O ella va a pagar- Exigió Roberto con su garra lista para atacar nuevamente a Ahri.

-Eres un…- Matt estaba furioso y listo para abalanzarse sobre Roberto aunque terminó siendo detenido por algo que llamó la atención de todos.

-¡Miren todos!- Comenzó a decir Felipe dirigiéndose a su tribu –Atacando a mi familia y amenazándola de muerte sin previo aviso… ¿Vamos a permitirlo?-

Todas las aves escarlata comenzaron a discutir acerca del tema, poco a poco todos comenzaban a ponerse del lado de Felipe.

-Entonces bien… Eduardo has roto la tregua entre las dos tribus, atacando a mi hermana… Que tú y tu familia sirvan de ejemplo para todos los demás… ¡Ataquen!-

Todas las aves escarlata se lanzaron rápidamente sobre Eduardo y los demás, dejándolos sin tiempo para pensar, no tuvieron de otra más que salir volando del lugar, aunque Matt no iba a dejar atrás a Ahri, las cinco aves azules junto con Ahri volaban a toda velocidad por la selva, mientras eran perseguidos por las furiosas hordas de aves rojas, las cuales poco a poco comenzaban a alcanzarlos, la persecución se extendió por un largo rato, hasta que en un golpe de suerte, lograron esconderse entre los árboles. Una vez fuera de peligro todos se reunieron en el suelo.

-Eso estuvo cerca…- Dijo Roberto agitado antes de recibir un fuerte golpe por parte de Matt.

-¡Escúchame bien! Puedes hacerme a mí lo que te plazca, pero si le tocas una sola pluma a ella te mueres…- Terminó Matt furioso.

-¡Apártate de él! Esto es culpa tuya- Interrumpió Eduardo.

-¿Mía? Yo no fui el idiota que echó todo a perder-

-Teníamos todo bajo control hasta que llegaste…- Trató de defenderse Eduardo.

-Sí claro… Ibas a dejar morir a Blu-

-¡Claro que no!- Interrumpió Perla tratando de defender a Eduardo -¿O sí?-

-Claro que no Perla… Yo jamás…-

-Por favor…- Interrumpió Matt -¿Qué más te da? Ibas a desterrarlo de todas formas-

-¿Qué?- Cuestionó Perla incrédula.

-Yo no iba a…-

-Blu no me dejará mentir Eduardo- Interrumpió Matt bastante serio.

-¿Es cierto Blu?- Preguntó Perla preocupada.

-Sí Perla es cierto…- Respondió Blu desviando la mirada, las lagrimas comenzaban a brotar de los ojos de Perla -¿Por qué papá?- Cuestionó mirando a Eduardo.

-¡Por que el no es un ave de verdad!- Respondió bruscamente –Desde que llegó no causó más que problemas… Domesticado e incapaz de vivir en la selva-

-Pero… Logré adaptarme a ella…- Trató de defenderse Blu.

-Date cuenta de esto Blu… Mi hija jamás se hubiera quedado contigo de no ser porque no había nadie más…- Respondió fríamente.

-¡Eso no es cierto!- Interrumpió Perla indignada.

-¿Segura Perla?...- Dijo Blu deprimido.

-¿Qué?... ¿Blu de qué hablas?-

-Dime… Si… Si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias… Si nos hubiéramos conocido aquí… ¿Realmente te hubieras quedado conmigo?-

-Claro que sí Blu…- Respondió Perla tomándolo de las alas.

-Sé sincera…- Dijo Blu separándose de Perla, a lo que ella no tuvo nada más para decir –Jamás me amaste… Solo sentiste lástima por mí…- Blu tenía el corazón hecho pedazos, las lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos y poco a poco comenzó a alejarse.

-Blu… ¡Blu!- Gritaba Perla al ver cómo se alejaba –Para luego irrumpir en el llanto-

-En esto se convirtió tu tribu Eduardo…- Comenzó a decir Matt -Mentiras y secretos, deshaciéndote de cada ave que no te agrada… Cuando me desterraste… Durante mucho tiempo anhelé regresar aquí… Regresar a mi hogar en la tribu… Pero al ver en lo que la has convertido… Desearía jamás haber formado parte de ella… ¡¿Cuántos más debes perder para ser feliz eh?!... Perdiste a tu esposa… Perdí a mis padres… Por tu culpa perdí a mi mejor amigo…- Dijo señalando a Roberto –Me sacaste de mi hogar… Y luego convenciste a Blu de que yo era un asesino y lo mandaron a enfrentarme…- En ese momento Perla comenzó a poner más atención en lo que Matt decía –Metiste a tu familia en tu pelea… Y tú Roberto… Solo buscabas acercarte a Perla… Sin importarte lo demás… (Suspiro) Confié en ti Eduardo… Me convenciste de que podríamos vivir en paz… Ahora me doy cuenta de que tu paz es inalcanzable…- Matt comenzó a alejarse del lugar junto con Ahri, ya no había lugar para ellos ahí, ni tampoco en el Amazonas.

Ahora solo quedaban Roberto, Eduardo y Perla quien aún seguía llorando. Lentamente Eduardo y Roberto comenzaron a acercársele.

-Perla…- Dijo Eduardo poniendo un ala sobre el hombro de Perla.

-¡Aléjate de mí!- Exclamó poniéndose en pie -¡¿Cómo pudiste?! ¡¿Cómo te atreviste a separarme de él?!-

-Perla yo…-

-¡No quiero escuchar tus mentiras! Yo era feliz con Blu… ¿Por qué no era suficiente para ti?-

-Perla él no era bueno para ti, yo solo…-

-¡El estuvo siempre a mi lado!… Desde que lo conocí siempre hizo lo posible por estar conmigo… ¿Tú dónde estuviste todo ese tiempo?- Eso último fue demasiado para Eduardo, después de eso no dijo una sola palabra.

-Perliux cálmate un poco…- Dijo Roberto acercándosele.

-¡No vuelvas a llamarme así!- Exclamó golpeándolo fuertemente en el rostro –No quiero volver a verte… A ninguno de los dos…- Perla se fue volando con el corazón hecho pedazos, su padre y su mejor amigo de la infancia la habían engañado, y por ellos había perdido a Blu.

Eduardo y Roberto solo veían cómo se alejaba, ambos con una culpa equivalente a un millón.

-Sabes Eduardo… Odio a Matt tanto como tú… Pero tal vez tenga razón… ¿A cuántos más debemos perder?... Ahora hay guerra entre las dos tribus… Y sé que esto no va a terminar bien… Se terminó la paz-


Y bien ¿Qué les pareció? Todo se puso mal ¿No? Bien espero el capítulo les haya gustado y espero me acompañen hasta el final que ya está cerca, bien, nos vemos en el siguiente capítulo

"See you then"