"Hello Everyone!" (Cambié mi saludo) Capítulo 23, el gran final se acerca damas y caballeros, gracias por seguirme hasta aquí, espero les guste el cap, y una pequeña advertencia de que incluí una escena M cerca del final, nada muy explícito pero a los que tengan experiencia en el tema, avisenme si debo cambiar el rating del fic y bueno espero les guste el capítulo.
-¿Te duele mucho?- Preguntaba Matt mientras revisaba el rasguño que Roberto le había hecho a Ahri.
-Algo… No fue muy profundo- Respondió Ahri pasando una de sus primarias por su mejilla.
-Descuida, con esto será suficiente- Dijo Matt mientras untaba los restos de una planta sobre el rasguño.
-Gracias- Dijo Ahri con una sonrisa, aunque Matt no tenía la misma expresión en el rostro.
-(Suspiro) Al final todo terminó mal… Otra vez-
-No es tu culpa, hiciste lo que pudiste… Ninguno de los dos sabía que Roberto iba a arruinar todo-
-Lo sé… Pero no quería que esto se repitiera-
-¿Y ahora qué? ¿No tienes un plan B?- Preguntó Ahri curiosa.
-Creo que ya ambos sabemos cuál es el plan B- Respondió Matt un poco decaído.
-Entonces ¿Nos vamos?-
-Ya no hay lugar para nosotros aquí Ahri… Tal como le dije a Eduardo, este ya no es mi hogar… Pero tú… No creo que sea justo hacerte abandonar todo-
-Matt… Este ya tampoco es mi hogar… No con todo lo que ha pasado… de hecho… creo que me gustaría olvidar todo esto- Respondió Ahri acercándose a Matt.
-¿Estás segura?- Preguntó Matt tímidamente, a lo que Ahri asintió con una sonrisa para luego abrazar a Matt, quien felizmente correspondió el abrazo.
-Gracias por haber vuelto…- Dijo Ahri casi susurrando.
-Gracias por haberme esperado- Respondió Matt mirándola a los ojos mientras lentamente acercaba su pico al de Ahri para terminar dándole un beso, el cual ella felizmente correspondió.
-Es hora de irnos…- Dijo Ahri rompiendo el beso, a lo que Matt asintió, las dos aves estaban listas para irse del Amazonas, ahora que la guerra había empezado, ellos ya no pintaban ningún papel en aquél lugar, o al menos eso pensaban.
Antes de comenzar a volar, comenzaron a escuchar ruidos y crujidos entre las ramas de los árboles, Matt inmediatamente se preparó para lo que podría ser un encuentro hostil, mas para su sorpresa, de entre los árboles apareció nada menos que Perla, cosa sorprendente tanto para Matt como Ahri.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó Matt un tanto indiferente.
-Yo…- Trataba de decir Perla, pero el nudo en su garganta la impedía hablar.
-Sea lo que sea olvídalo… Ahora sé cómo le pagas a los que te ayudan- Dijo Matt fríamente, dándole la espalda a Perla, mientras que Ahri no estaba muy segura de ser tan cruel con ella, de hecho ni siquiera la conocía bien.
-Por favor esperen…- Dijo Perla finalmente, a lo que Matt la ignoró fríamente, Ahri por otro lado, no pudo hacer caso omiso de la petición de Perla.
-¿Qué pasa?- Preguntó Ahri inocentemente, eso fue algo inesperado para Matt.
-Sé… Sé que no empezamos bien pero… Por favor ayúdenme…- Regó Perla acercándose a Matt.
-Déjame ver si entendí… Tu querido esposo casi hace que me maten… Tú amenazaste con "Liquidarme" Cuando nos conocimos… Recientemente tratamos de ayudarte y por tu culpa todo se fue al demonio… ¿Por qué habríamos de ayudarte?- Terminó Matt bastante molesto.
Perla no tenía nada para defenderse, su corta relación con Matt estaba llena de errores desde que comenzó.
-Yo… Lamento haberlos molestado…- Dijo Perla deprimida, dándose la vuelta lista para irse, aunque nuevamente Ahri terminó sorprendiendo a Matt.
-¿Ayuda con qué?- Preguntó Ahri curiosa.
"¿Qué?" Se preguntó Matt confundido.
-A encontrar a Blu…- Respondió Perla tímidamente, en ese momento Ahri comenzó a dudar de su amabilidad, pues, tal como dijo Matt, fue por Blu que casi lo matan.
-Con menor razón mereces nuestra ayuda… ¿Por qué no lo buscas tú misma?- Cuestionó Matt fríamente.
-¡Por todo lo que está pasando!- Respondió Perla bastante alterada –Este lugar no es seguro, ni para él, ni para mí, ni mis hijos… Si lo busco yo sola tardaré demasiado y quién sabe qué le pueda pasar… Por favor ayúdame…- Perla estaba desesperada y al borde del quiebre. Y aunque era cada vez más difícil para él, Matt aún se negaba a prestar su ayuda.
-Es tu problema… Tú resuélvelo- Respondió Matt comenzando a alejarse, eso fue suficiente para dejar a Perla devastada. Ahri no podía soportar eso, aún con todo lo que Blu había ocasionado.
-Oye…- Dijo Ahri poniendo un ala sobre el hombro de Perla –Dame… Dame un momento y… Veré qué puedo hacer- Dijo gentilmente, a lo que Perla simplemente asintió, Ahri comenzó a alejarse para ir donde Matt, mientras que Perla en esos momentos ya no sabía qué esperar.
-Matt- Dijo Ahri aterrizando a su lado.
-¿Lista para irnos?- Preguntó el guacamayo preparándose para el vuelo.
-Creo que debemos ayudarla- Respondió Ahri un poco temerosa.
-¿A caso Roberto también te golpeó? Por ellos casi…-
-Sé lo que hicieron… ¿No se supone que debes ser mejor que ellos?- Cuestionó Ahri tomando una posición más firme.
-No empieces a usar eso en mi contra porque no te va a funcionar…- Respondió Matt desviando la mirada.
-Matt, te conozco y sé que no eres este tipo de ave… Tú no dejas a los demás a su suerte-
-Sí, pues tal vez cambié y ya no me importen los demás…-
-Repítelo hasta que te lo creas- Respondió Ahri con el ceño levemente fruncido.
-(Suspiro) ¿Por qué quieres ayudarla?- Preguntó Matt resignado.
-Porque… Sé cómo se siente… Así me sentí yo cuando te fuiste hace 2 años…- Explicó Ahri levemente decaída. Matt se había quedado sin palabras al escuchar eso.
-Nadie merece ese dolor Matt… No sería justo- Decía Ahri recordando el amargo dolor de haber perdido a Matt –Por eso quiero ayudarla…-
-No lo sé… Ya no estoy seguro de nada…- Respondió Matt confundido.
-Dime Matt… En un principio ¿Por qué fue que decidiste ayudar a Blu?- Preguntó Ahri.
-Me pidió ayuda…- Respondió Matt, aunque claramente inseguro de su respuesta.
-Matt, se sincero contigo mismo… ¿Por qué lo hiciste?-
Perla aún esperaba por Ahri, aunque a ese punto, no tenía fe alguna en que Matt accediera a ayudarla, las esperanzas de Perla eran cada vez menos al no ver el regreso de Matt o Ahri, al final, Perla terminó rindiéndose.
-Blu… Jamás debimos haber venido…- Perla ya no sabía qué hacer, sin ayuda, sin familia, sin nadie y en medio de la guerra, solo le quedaba esperar lo peor. Perla comenzó a alejarse del lugar, y justo antes de que empezara a volar sintió cómo alguien ponía un ala sobre su hombro, Perla reconoció el color azul casi al instante, inmediatamente se dio la vuelta y para su muy grata sorpresa, Matt y Ahri estaban de vuelta
-Quiero dejar en claro una cosa- Empezó a decir Matt aún con una mueca de seriedad –De no ser por esta singular ave roja a mi lado, de ninguna manera hubiera vuelto- Eso más que tranquilidad, asustó un poco a Perla, aunque no pudo evitar sentir el alivio de poder contar con alguien otra vez.
-Entiendo…- Dijo Perla, aún desanimada.
-Y ya que aclaramos eso… ¿Hacia dónde se fue mi azulado amigo?- Preguntó Matt embozando una sonrisa.
-¿Van a ayudarme?- Preguntó Perla incrédula.
-Creí haberlo dejado en claro- Respondió Matt alegre –Y bien ¿A dónde se fue?-
-Por eso necesito su ayuda… No sé a dónde pudo ir… Solo se fue- Respondió Perla deprimida.
-Vamos… Perla ¿Cierto? Piensa, tú lo conoces más que yo, después de lo que pasó ¿A dónde iría?-
-No lo sé… Solía ser una masco… Un compañero… Tal vez… Tal vez se fue de la selva…- Terminó Perla bastante preocupada.
-¿Dónde vivían? Antes de venir aquí-
-Solíamos vivir en Río de Janeiro… ¿Por qué la pregunta?-
-Creo saber a dónde fue- Respondió Matt separándose de Perla.
-¿A dónde?- Preguntó Perla inmediatamente.
-Bien, suponiendo que siga siendo como lo conozco, querrá evitar un viaje muy largo lo más posible… Solo espero tener razón-
-¿A dónde se fue?- Volvió a preguntar Perla un tanto impaciente.
-Síguenos- Respondió Matt tomando a Perla por un ala.
-¡Espera!- Se detuvo Perla bruscamente.
-¿Qué pasa?-
-No puedo irme aún… Mis hijos aún están en la tribu- Explicó Perla angustiada.
-Sabía que estaba olvidando algo…- Murmuró Matt –Bien, mira no tenemos mucho tiempo… Tendremos que darnos prisa-
-Volveré lo más rápido que pueda- Dijo Perla preparada para salir volando.
-Alto ahí- La detuvo Matt –Yo iré contigo-
-¿Por qué?- Cuestionó Perla confundida.
-Dije que te ayudaría, además, con lo que está pasando ahora la tribu seguramente debe ser un caos- Perla no replicó más y aceptó la ayuda de Matt.
-Ahri sabes a donde ir, revisa si Blu está ahí y si es así, asegúrate de que no se vaya- Indicó Matt, a lo que Ahri asintió. Sin perder más tiempo Matt comenzó a volar hacia la tribu mientras que Ahri estaba por irse también.
-Espera- Dijo Perla deteniendo a la guacamaya escarlata.
-¿Qué pasa?-
-Gracias… Por ayudarme-
-No me agradezcas a mí, agradécele a él- Respondió Ahri embozando una pequeña sonrisa para luego irse volando, de igual manera Perla se fue del lugar para regresar a la tribu por última vez.
MIENTRAS TANTO EN LA TRIBU
Tal como había dicho Matt, todo el lugar era un caos total, cientos de aves volaban asustadas, la noticia de la guerra se esparció rápidamente, el pánico se había apoderado del lugar, solo unas pocas aves mantenían el control, por supuesto, dichas aves estaban bajo las ordenes de Eduardo.
-¿Cómo están las cosas?- Preguntaba Eduardo mientras supervisaba la evacuación de todo el lugar.
-Nada bien Eduardo, ya perdimos a algunas aves, Felipe no nos da descanso alguno- Respondió Roberto.
-¡Atención! ¡Todas las hembras y niños deben irse! ¡Los demás! ¡Tenemos que asegurarnos de ganar tiempo para que escapen!- Eduardo no tenía en mente una guerra, lo único que le importaba era mantener a la tribu a salvo.
Todas las hembras abandonaban el lugar junto con sus polluelos, algunas incluso llevaban consigo los huevos que aún no habían nacido.
-Matt tenía razón Roberto… Esto es mi culpa- Dijo Eduardo arrepentido.
-No seas tan duro contigo mismo Eduardo… En parte también es mi culpa… Odio cuando ese sujeto tiene razón-
-¿Hay noticias de ella?-
-No sabemos nada sobre Perla…- Respondió Roberto preocupado –Espera… ¡Sus hijos!-
-Maldición… Tenemos que mantenerlos a salvo… No me lo perdonaría si también llego a perderlos a ellos-
Eduardo y Roberto volaron rápidamente al que solía ser el árbol de Blu y de Perla, no se detenían ante nada. En el vuelo podían ver cómo varias aves heridas regresaban a la tribu, Felipe no tenía piedad alguna con nadie.
-Eduardo… A este paso Felipe llegará a esta parte de la arboleda pronto… Podría alcanzar a los hijos de Perla- Decía Roberto bastante preocupado.
-Lo sé… Tenemos que ir más rápido-
Los dos guacamayos seguían su camino, mientras que Perla y Matt de milagro habían llegado si haber sufrido daños… O al menos Perla no recibió ninguno, Matt fue quien se enfrentó a los guacamayos rojos que decidían atacarlos, no era nada muy grave, se podían ver varios rasguños en su cuerpo, nada demasiado grave, lo importante era que no tocaran su cintura.
-¿Es aquí?- Preguntó Matt al llegar al árbol.
-Sí, aquí es- Respondió Perla sin detenerse, rápidamente entró al árbol.
-¡Bia! ¡Tiago! ¡Carla!- Perla estaba dominada por el miedo y la angustia a tal punto que no tener respuesta de sus hijos en los primeros 5 segundos fue motivo de temor para ella.
-¿Mamá?- Escuchó finalmente.
-Bia…- Respondió Perla aliviada –Tiago, Carla… Me alegra que estén bien- Dijo abrazando a las tres pequeñas aves.
-¿Qué está pasando?- Preguntó Tiago asustado.
-¿Por qué todos están huyendo?- Dijo Bia en el mismo estado que sus hermanos.
-¿Dónde está papá?- Al igual que Bia y Tiago, Carla estaba hundida en el pánico por todo el alboroto de afuera.
-Descuiden, Blu está bien… Nos está esperando- Respondió Perla tratando de calmarlos –Pero ahora tenemos que darnos prisa e irnos de aquí-
-¿Matt?- Dijo Bia al ver al guacamayo azul cerca de la salida.
-Que tal Bia- Saludó Matt con una pequeña sonrisa.
-Por qué estas tan…-
En eso Matt alcanzó a escuchar aleteos, al parecer acercándose al árbol.
-Silencio todos… Alguien viene- Dijo indicándoles a todos que se escondieran, mientras que él se apostó sobre la entrada para recibir a cualquiera que tratara de entrar. A penas notó movimiento, Matt se abalanzó sobre la desafortunada ave que entró en el árbol, dejándola rápidamente contra el suelo.
-¿Roberto?- Dijo Matt viendo más detenidamente a su presa.
-¿Matt?... ¿Qué haces aquí?- Cuestionó Roberto molesto.
-No tengo porque responderte… Ahora dame una buena razón para no noquearte y dejarte a merced de los rojos-
-Porque yo estoy aquí- Dijo Eduardo arrojando a Matt bruscamente contra la pared.
-¡Ahhhhh!- Se quejó al sentir el fuerte golpe en su cintura, el dolor era algo insoportable, lo suficiente para llevarlo al suelo.
-¡No lo lastimes!- Gritó Bia poniéndose frente a Matt.
-¿Bia?- Dijo Eduardo incrédulo.
-Ya no le hagan daño- Dijo casi llorando, eso solo logró hacer sentir más culpables a Roberto y a Eduardo.
-¿Dónde están tus hermanos?- Preguntó Eduardo calmándose un poco.
En eso Perla se asomó junto con Tiago y Carla.
-Perla…- Dijo Roberto tratando de acercarse, a lo que Perla simplemente volteó la cara.
-¿Qué están haciendo aquí?- Preguntó Eduardo.
-Haciendo lo que tú debiste…- Respondió Matt poniéndose en pie –Poniendo a salvo a tu familia-
-¿Con qué derecho dices eso?- Respondió Roberto inmediatamente.
-¡¿Con qué derecho lo dices tú?!- Exclamó Matt apuntando a Roberto con sus primarias –Después de que tú ocasionaste todo esto…-
-Eres un…- Roberto estaba listo para abalanzarse sobre Matt, antes de ser inesperadamente detenido por Eduardo.
-Espera Roberto… Tiene razón-
-¿Qué?- Dijo Roberto incrédulo.
-No fue solo tu culpa… También fue mía… Jamás debí meter a mi familia en todo esto- Explicó Eduardo acercándose a Perla –Lo siento-
Perla no dijo palabra alguna, aún tenía muchos sentimientos encontrados hacia Eduardo y Roberto.
-Vámonos de aquí niños- Dijo Perla finalmente, para luego salir del árbol sin siquiera dirigirle la mirada a Eduardo.
Matt tampoco dijo otra palabra, simplemente se preparó para irse.
-Matt-
-¿Ahora qué quieres Eduardo?-
-Soy consciente de todo lo que pasó entre nosotros tres- Respondió refiriéndose a Roberto Matt y él.
-Pero mi familia no tiene nada que ver con eso-
-¿A qué viene todo esto?-
-Sé que no tengo derecho a pedirte nada… Pero… Por favor… Cuídalos…-
Fue un shock total para Matt, jamás hubiera esperado eso en una situación así, lo meditó por un momento, y luego se fue, sin darle respuesta alguna a Eduardo.
-¿Crees que lo haga?- Preguntó Eduardo.
-No lo sé Eddy… Pero si lo hace… Puedes estar seguro de que no les pasará nada…-
-Fue un error haberlo desterrado-
- Siempre fue un ave única y nunca nos falló… Nosotros le fallamos a él-
Al salir del árbol Matt se dirigió nuevamente a la selva, en donde encontró a Perla casi al instante.
-¿Todo bien?- Preguntó Perla.
-Sí… Vámonos, Ahri debe estar esperando-
Ahora solo faltaba encontrar a Blu. Perla y los niños ahora solo se limitaban a seguir a Matt, con la esperanza de lograr encontrar a Blu.
El sol comenzaba a ponerse, dentro de algunas horas el día se convertiría en noche. Matt guió a Perla por toda la selva hasta llegar a uno de los muchos ríos del Amazonas, en donde un pequeño barco de carga se preparaba para zarpar.
-Esperen aquí- Dijo Matt aterrizando cerca del muelle junto con Perla y los niños.
-¡Ahri!- Comenzó a llamar Matt, hasta que la guacamaya escarlata salió de entre los árboles.
-Matt… ¿Qué fue lo que te pasó?- Cuestionó preocupada.
-Luego te lo cuento… Ahora diem ¿Está aquí?- Preguntó en voz baja.
-Tengo una buena y una mala noticia- Respondió Ahri de igual manera en voz baja.
-¿Cuáles son?-
-La buena es que está aquí… Pero no se ve nada bien-
-Ya veo… Déjame hablar con él… Y trae a Perla-
-Bien…-
-Pero… No dejes que Blu la vea hasta que te lo diga- Ahri solo asintió a la petición de Matt.
Sentado sobre el techo del barco, Blu contemplaba el atardecer, listo para olvidarse de su familia y regresar a Río igual que llegó, solo, ciertamente le dolía tener que abandonar a su familia, pero parecía ser lo mejor, no para ellos, sino para él, pues en esos momentos daba por sentado que Perla jamás sintió nada por él.
-¿Ibas a irte sin despedirte?- Dijo Matt aterrizando detrás de Blu.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó Blu poniéndose en pie.
-Te estaba buscando-
-¿Qué quieres de mí?- Preguntó Blu, podía notarse a kilómetros lo deprimido que se encontraba.
-Tengo que hablar contigo-
Mientras que Blu y Matt conversaban Ahri llevaba a Perla a un lugar cerca para poder observar bien todo lo que pasaba sin que Blu se percatase de su presencia, mientras que Bia, Tiago y Carla se habían quedado en la zona de carga del pequeño barco, perfectamente a salvo.
-¿Tú y él se conocen desde hace mucho?- Preguntaba Perla mientras caminaba con Ahri.
-Pues algo así… Desde hace 2 años pero… Un problema terminó separándonos todo ese tiempo-
-Siento eso…-
-Descuida, fue hace mucho tiempo- Dijo Ahri con una sonrisa.
-Dime… ¿Qué van a hacer ustedes? Con todo lo que está pasando aquí- Preguntó Perla curiosa.
-(Suspiro) Matt y yo dejamos de pertenecer a este lugar hace mucho tiempo…-
-¿Se van a ir?-
-No tenemos de otra… Ya no pintamos ningún papel en esta guerra… Es hora de empezar de nuevo en otra parte- Explicó Ahri divagando un poco en sus pensamientos.
-¿Qué tienen en mente?- Preguntó Perla curiosa.
-Dicen que Río de Janeiro es lindo en esta época del año-
Antes de que Perla pudiera decir otra cosa logró escuchar la voz de Blu, rápidamente buscó el origen, el cual encontró fácilmente, pero antes de que siquiera pudiera llamarlo, Ahri la detuvo indicándole que tenía que esperar, aunque la conversación de Blu y Matt era más una discusión que otra cosa.
-¿Solo vienes para hacerme sentir mal? ¿Te estás vengando por lo que hice?- Decía Blu furioso.
-Blu no lo tomes así… No vengo a hacerte sentir mal ni nada parecido-
-Entonces por eso vienes a decirme que mi familia podría morir… Que todo este asunto de la guerra solo puede terminar mal…-
-Está bien quizá lo que dije no sonó tan bien pero… Solo cálmate un poco y escúchame-
-Esto jamás hubieras pasado si me hubieras dicho la verdad desde el principio… Eres el peor amigo que puede haber…-
-Hasta aquí- Matt golpeó a Blu fuertemente en el rostro, haciéndolo caer al suelo, Perla estaba a punto de intervenir, de no ser por Ahri quien nuevamente la detuvo.
-¡Escúchame bien Blu!- Comenzó a decir Matt tomando a Blu por el pico (Igual que Blu a Roberto en la película) –Desde el día que chocaste contra mi árbol te di mi ayuda… Arriesgándome a que la tribu azul me encontrara… Te enseñé a sobrevivir en la selva y por tu culpa casi me matan en más de una ocasión… Incluso ahora, en este preciso momento estoy en un peligro constante de morir… Por tu culpa pude haberlo perdido todo… Y sin embargo… Aquí estoy… Ayudándote otra vez… Salvando a tu familia-
-¿Qué?-
-Fui rasguñado, golpeado, humillado y aquí estoy… Si eso no es ser un buen amigo… Entonces no sé lo que es- Terminó Matt al mismo tiempo que soltaba a Blu.
-¿Mi familia?- Dijo Blu incrédulo.
-Ellos están aquí Blu… Todos ellos- Respondió Matt mientras Perla finalmente se dejaba ver.
-Yo… Yo no…- Blu solo balbuceaba, cosa que comenzaba a fastidiar a Matt.
-Pasé por mucho para mantener a tu familia a salvo… Así que te juro que si no hablas con ella te voy a lanzar por la borda con una roca atada a las patas- Matt hablaba muy enserio, Blu solo tragó un bulto y se acercó a Perla.
-Blu yo…-
-Aquí no- Interrumpió Matt.
-Vayan a otra parte-
Blu y Perla accedieron sin decir nada, ambos volaron a la parte trasera del barco, por todas las cajas y cosas que había, podían tener privacidad para poder hablar.
-¿Cómo lograste que se quedara al margen?- Preguntó Matt acercándose a Ahri.
-Bien dijo que tendríamos que cuidar a sus hijos mientras ella hablaba con Blu- Respondió Ahri irónica.
-(Suspiro) Soy pésimo con los niños-
-Sí, pero yo no lo soy, y tú vas a ayudarme-
-¿Tengo opción?- Preguntó Matt.
-No, ninguna- Respondió Ahri con una sonrisa.
Mientras que Matt y Ahri tendrían que encargarse de los niños, Blu y Perla por fin tendrían tiempo para hablar.
El atardecer comenzaba a convertirse en noche, ahora no había ninguna distracción, solo quedaban Blu y Perla.
-Blu lo que pasó allá…-
-No tenías por que seguirme Perla…- Interrumpió Blu fríamente.
-Blu ya basta… ¿Vas a seguir con eso?-
-Es lo más lógico Perla… Solo éramos tú y yo… No había ningún otro guacamayo azul… Yo era tu única opción- Dijo Blu con la voz quebrada.
-¿Cómo puedes decir eso?... Después de todo lo que pasamos…-
-Eso fue antes de venir aquí… Solo ramos tú, yo y los niños… En ese entonces no me había dado cuenta de la realidad…- Respondió Blu desviando la mirada.
-No me refiero a eso Blu… ¿Ya no lo recuerdas? Mucho antes de tener hijos…-
-Hablas de…-
-Sí Blu… Hablo de cuando te secuestraron…- Respondió Perla tratando de contener las lágrimas.
-Eso quedó en el pasado…- Dijo Blu inseguro.
-Para mí no Blu… Cosas como esa no se olvidan fácilmente… En más de una ocasión te creí muerto en ese entonces… Blu… Tú lo eres todo para mí… Además de los niños… No hay nadie más importante para mí que tú…-
-No lo siento así Perla… Desde que llegamos… Tu padre y Roberto hicieron que te olvidaras por completo de mí… Al principio creí que fue porque yo no era lo suficiente salvaje para ti… Traté de aprender pero aún me sentía así…-
-Jamás quise hacerte eso Blu… Te juro que no fue mi intención…- Las lagrimas comenzaban a brotar de los ojos de Perla.
-Yo tampoco olvido el pasado Perla… Recuerdo bien que siempre me reclamabas si no despertaba junto a ti… Y aquí… Eras tú quien siempre me faltaba… Comencé a extrañar aquellos días en Río… Cuando tú eras lo primero que veía al despertar-
-Blu…-
-Y luego Roberto y Eduardo… Lograron ponerme en contra de Matt… Eso solo empeoró las cosas… Cada vez me sentía más fuera de lugar… Hasta que tu padre decidió dejarme morir… De no ser por Matt…-
-Blu… Enserio lamento todo lo que pasó… Jamás creí que mi padre fuera capaz de eso…-
-Dime Perla… Y por favor se sincera esta vez… ¿Realmente te hubieras quedado conmigo?- Una vez más Blu ponía a Perla entre la espada y la pared.
-(Suspiro) Blu... tal vez no te hubiera elegido a la primera… Pero fuera como fuera la situación… Al final me hubiera quedado contigo sin dudarlo… ¿Sabes por qué?-
-No Perla… No lo sé-
-Porque siendo o no siendo una mascota no me hubiese gustado que te trataran mal por el hecho de que no pudieras volar… Y jamás hubiera sentido lástima por ti Blu… Sería cariño… Cuando te conocí eras tan tímido y sin poder volar… te traté mal al principio… Siempre haciendo parecer que te odiaba… Pero solo fue para esconder que me pareciste tierno en el primer instante… Como eras en ese entonces parecías un niño… Y no hizo falta toda esa aventura estando encadenados para que me enamorara de ti… Mi orgullo no me dejó admitirlo pero me enamore de ti esa noche en la atalaya… Nuestra primera noche juntos fue suficiente para saber que solo tú podrías estar en mi vida… Cuando fuiste raptado por Ezekiel moví suelo y aire para encontrarte… Y sé que fui algo distante en este tiempo en el Amazonas, quizá demasiado distante… Pero créeme que lo siento… Lo siento tanto… Me fijaba en lo maravillosa que era la vida salvaje y haber encontrado a mi familia que no me di cuenta de lo que sentías… Y te juro que jamás lo volveré a hacer…- Perla no pudo contenerse más… Irrumpió en el llanto casi al instante. Todas esas palabras y ver a Perla así, era más de lo que Blu podía soportar… Sin pensarlo dos veces abrazó a Perla fuertemente, mientras que ella clavaba su rostro en el pecho de Blu.
-No me dejes Blu… Por favor no me dejes…- Decía Perla sin parar de llorar y sin separarse de Blu.
-No lo haré Perla… Nunca más lo volveré a hacer…-
Perla necesitaba desahogarse de todo lo que había pasado, ella y Blu duraron abrazados por un muy largo rato, hasta que Perla finalmente logró calmarse.
-Te amo Blu… No quiero perderte… No otra vez…- Decía Perla mirándolo a los ojos.
-Ni yo a ti… Sin ti seguiría siendo solo una mascota en Minnesota… Conocerte fue lo mejor que me ha pasado Perla-
-¿Me amas otra vez?- Preguntó Perla tímidamente, a lo que Blu respondió con un beso, un profundo y muy tierno beso.
-Jamás dejé de hacerlo…- Respondió separando su pico del de Perla.
Aquí empieza la escena M
Por primera vez en toda esa noche Perla pudo embozar una sonrisa, sin pensarlo dos veces volvió a besar a Blu, quien felizmente correspondió todos los besos de Perla los cuales eran cada vez más apasionados, hasta el punto en el que sus cuerpos comenzaban a sentirse calientes. Lentamente los dos guacamayos terminaron recostándose en el suelo
-Blu…-
-¿Sí Perla?-
-Hace… Hace mucho tiempo que no lo hacemos…-
-Lo… Lo sé… ¿Tú quieres?- Una vez más Perla le dio un muy largo beso a Blu.
-No quiero que esta noche termine nunca- Respondió rompiendo el beso.
Una vez más Blu Perla comenzaron a besarse, esta vez también haciendo uso de sus alas para acariciar el cuerpo del otro. No tenían ningún tipo de prisa, las caricias eran lentas y suaves, mientras Blu acariciaba la espalda de Perla y viceversa, ambos se sentían cada vez más excitados. Las caricias eran cada vez más íntimas, Perla comenzaba a gemir con anticipación por el placer que comenzaba a sentir, hasta que Blu finalmente comenzó a embestir a Perla lentamente, al mismo tiempo que con su pico acariciaba el cuello de Perla, respirando cerca del mismo, haciendo sentir a Perla todavía más placer por sentir la respiración de Blu sobre su cuello. Los gemidos de Perla motivaban cada vez más a Blu, haciéndolo embestir cada vez más rápido.
-Mmmmm… Blu…- Decía Perla entre sus gemidos.
-S… ¿Sí Perla?- Dijo Blu sin detenerse.
-Te amo…-
-Y… Y yo a ti…-
Una vez más Blu y Perla juntaron sus picos en un largo y profundo beso, mientras ambos sentían cómo el final se acercaba. Blu comenzó a embestir más rápido todavía mientras que Perla trataba de ahogar los gemidos en aquel beso, aunque por la velocidad a la que Blu la embestía tuvo que romper aquel mágico beso pues ya no podía contener más el placer que sentía.
-B… Bl… Blu…-
-Pe… Per… Perla…-
Ambos llegaron a su clímax, mientras que Blu dio una última y muy fuerte embestida Perla soltó un largo y muy alto gemido. Blu se desmoronó junto a Perla completamente agotado al igual que ella.
-Hace… Mucho que no lo hacíamos…- Dijo Perla recobrando el aliento.
-Sí… Cómo… ¿Cómo estuvo?-
-Fue increíble Blu…- Respondió Perla dándole un pequeño beso en el pico.
-Te amo Perla-
-Y yo a ti Blu… Y no quisiera estar con nadie más-
Y bueno ese fue el capítulo, el más largo que he escrito hasta ahora, espero les haya gustado, entretenido etc... Gracias a todos por leer, u agradecimiento especial a Phoenix-bird-blue por ayudarme con este capítulo, enserio muchas gracias y para Savage waiter. Sé que ya entraste a la escuela y el tiempo es limitado pero ojalá que puedas actualizar pronto tu fic, y bueno eso sería todo, nos vemos el proximo capítulo
"See you next time" (Sí, también cambié mi despedida)
