"Hello Everyone!" Damas y caballeros el penúltimo capítulo de este fic, el más largo que he hecho hasta ahora, espero que les guste los dejo con esto
La mañana de un nuevo día llegaba al Amazonas, a la par con el sol, los animales que habitaban la selva comenzaban a despertar, un lugar apacible a simple vista… Nadie se imaginaba lo que pasaba dentro de la selva, conflictos, guerras y desgracias. La vida en la selva no era tan fácil como parecía, sobre todo ahora que todo estaba peor que nunca.
Aunque no todo era malo. Lejos de cualquier conflicto o peligro, en un pequeño barco que navegaba por uno de los muchos ríos del Amazonas un grupo de guacamayos azules se alejaba poco a poco de la selva, nada menos que la familia azul más dos singulares amigos.
-¿Crees que funcionó?- Preguntaba Ahri a Matt mientras caminaban por la zona de carga del barco.
-Ten un poco de fe Ahri, si no hubiese funcionado creo que ya estaríamos al tanto- Respondió Matt con una sonrisa, al parecer bastante confiado.
Mientras tanto, Blu y Perla comenzaban a despertar, una vez más uno junto al otro.
-Buenos días Blu- Dijo Perla dándole un beso en la mejilla.
-Buenos días Perla- Respondió Blu embozando una sonrisa.
-¿Te sientes mejor ahora?- Preguntó Perla temerosa.
-Mejor que nunca- Respondió Blu, juntando su pico con el de Perla. Mientras que Matt y Ahri los observaban desde arriba.
-Lo ves- Dijo Matt alejándose del lugar.
-Tenías razón, no terminó mal después de todo- Dijo Ahri alejándose con Matt.
-Cupido no se compara en nada a mí- Decía Matt victorioso, mientras que Ahri le dirigía una mirada sarcástica –Está bien… Tú ayudaste… Un poco-
-Sí claro…- Respondió burlonamente –Y ahora qué Matt… Estamos en este barco, lejos de las tribus… ¿Qué sigue?-
-Pues… Empezar de nuevo… nuevo hogar, nueva vida…-
-Nueva pareja…- Interrumpió Ahri mirando a Matt a los ojos.
-Sí, nueva pareja- Respondió abrazando a Ahri con un ala, mientras que ella recargaba su cabeza en el hombro de Matt.
-¿Y dónde será?- Preguntó Ahri curiosa.
-¿Te parece Río?-
-No importa el lugar, siempre que esté contigo- Respondió dándole un beso en el pico.
-Que tal- Escucharon detrás de ellos.
-Blu… Te ves mejor que ayer- Saludó Matt separándose de Ahri.
-Sí… Tuve una muy buena noche…- Respondió Blu mirando a Perla quien estaba junto a él.
-Perfecto… Pero por favor no entres en detalles- Dijo Matt sonriendo.
-¿En dónde están los niños?- Preguntó Perla mirando el lugar.
-Ellos aún siguen dormidos… Estuvieron despiertos casi toda la noche- Explicó Ahri apenada.
-No me lo recuerdes…- Dijo Matt desviando la mirada.
-Vamos, no fue tan malo, son muy tiernos- Dijo Ahri con una sonrisa.
-Habla por ti… Tú no fuiste usada como saco de golpear-
Todos menos Matt comenzaron a reír por ese comentario, ciertamente no había sido la mejor noche para él.
-Bien, creo que hay que ir a otra parte para no despertarlos- Sugirió Perla.
Las cuatro aves volaron hacia el frente del barco, más exactamente al techo de este, desde donde podían ver el cielo azul de un nuevo día. Aún era bastante temprano, a juzgar por la posición del sol, podían deducirse fácilmente que el día recién comenzaba.
-¿Hace cuánto que zarpó el barco?- Preguntó Blu mirando a su alrededor.
-Poco después de que anocheció- Respondió Matt estirando las alas.
-Entonces… Ya no estamos cerca de…- Decía Perla con la voz un poco temblorosa.
-No… Ya no estamos cerca de las tribus… Ni de nada de eso- Respondió Matt un poco serio, a lo que Perla no dijo nada más, aún no era algo que pudiese asimilar completamente.
-Pero ya estamos cerca de Manaos, el barco llegará en un rato- Explicó Matt tratando de cambiar el tema.
-Lo sabemos… Llegamos en barco a este lugar- Respondió Perla animándose nuevamente.
-¿Y qué harán al llegar a la ciudad?- Preguntó Blu curioso.
-Pues… Volar lejos de aquí, e iniciar una nueva vida- Respondió Ahri mirando a Matt con una sonrisa.
-¿Juntos?- Preguntó Perla confundida.
-Sí, juntos- Respondió Matt tomando a Ahri con su ala.
-Esperen… ¡¿Son pareja?!- Cuestionó Blu sorprendido.
-Creí que era obvio- Respondió Matt extrañado.
-Pero… Son… Bueno tú eres azul y ella roja…- Decía Perla igual de sorprendida y confundida que Blu.
-¿Podemos dejar la diferencia de especies a un lado?- Dijo Matt con una sonrisa.
-El amor es lo que importa- Agregó Ahri recargando su cabeza en el hombro de Matt.
-Supongo que tienen razón- Dijo Blu resignado.
-Y ustedes ya han hecho… Bueno…- Trataba de decir Perla, aunque en su rostro podía notarse cierta vergüenza.
-¿Hemos hecho qué?- Preguntó Matt confundido.
-Ya han… ¿Intimado?- Dijo finalmente Perla, a lo que Matt y Ahri se quedaron helados ante esa pregunta, sus ojos estaban abiertos como platos y podían sentir los nervios recorriéndoles todo el cuerpo.
-Perla eso no se pregunta- Replicó Blu un poco apenado –Además… Es imposible que lo hayan hecho ¿Cierto?- Dijo regresándole la mirada a Matt.
-Pues…- Decía Matt desviando la mirada.
-Es una historia un poco curiosa…- Dijo Ahri sin verlos a los ojos.
-No puede ser…- Dijo Blu sorprendido.
-Pero… Cómo fue que… Pasó…- Preguntó Perla.
-Bueno…- Comenzó a decir Ahri –Fueron circunstancias extrañas… Matt estaba herido y yo cuidaba de él…-
-Y una noche ella me besó…- Continuó Matt, obviamente nervioso por la conversación –Yo la besé de vuelta… Dijo lo que sentía por mí y una cosa llevó a la otra y… No voy a entrar en detalles- Terminó Matt cubriendo su rostro con su ala para ocultar su vergüenza, al igual que Ahri. Blu y Perla por otro lado estaban atónitos, no era algo fácil de asimilar, al menos para ellos.
-Pe… Pero- Balbuceaba Blu tratando de entender todo.
-¿Podríamos dejar de hablar de nuestra vida privada?- Interrumpió Matt fastidiado, a lo que Blu y Perla no dijeron otra palabra. Un muy incómodo silencio se apoderó del lugar, la verdad comenzaba a ser muy fastidioso.
-E… Entonces… ¿Cuánto falta para llegar?- Preguntó Perla forzando una sonrisa.
-Pues… Solo… Solo un rato… 20 minutos a lo mucho- Respondió Matt aún sin darles cara.
-Grandioso…- Dijo Blu, aunque después de eso una vez más el silencio se apoderó del lugar.
-Sí… Solo 20 minutos…- "Los 20 minutos más largos de toda mi vida" Pensó Matt angustiado. Fuera de la incomodidad de aquel momento, el día estaba empezando bastante bien, al menos para ellos, pues en otra parte de la selva, las cosas no estaban marchando exactamente bien, de hecho, iban de mal en peor.
-¿Seguro de que no queda nadie?- Preguntaba Eduardo a Roberto mientras ambos volaban a toda velocidad por la selva.
-Seguro Eduardo… Los sacamos a todos esta noche… ¿Ahora qué?-
-Dudo mucho que Felipe nos vaya a dejar ir tan fácilmente- Respondió Eduardo aterrizando sobre una rama.
-Hablas de…-
-¿Reuniste a los demás?-
-Sí Eduardo… Entonces tendremos que pelear-
-Ambos sabíamos que este día llegaría tarde o temprano… Ahora tenemos que hacer frente a ello- Explicó Eduardo bastante serio –Tenemos que darnos prisa en regresar-
Nuevamente las dos aves azules retomaban el vuelo a la tribu que alguna vez albergó a cientos de spix azules, ahora no era más que un lugar completamente desierto, sin nadie a la vista.
-Tráelos aquí Roberto, no podemos permitir que encuentren a los demás- Dijo Eduardo aterrizando sobre una rama.
-Entendido Eduardo- Roberto se alejó del lugar, mientras que Eduardo se quedó a esperar.
-¡Sé que están ahí! ¡Ahora salgan!- Gritó firmemente.
De entre los árboles y la maleza, varios, de hecho demasiados guacamayos rojos comenzaron a acercarse, hasta rodear a Eduardo.
-Entonces… ¿Vas a enfrentarnos tú solo?- Dijo uno de los guacamayos mientras se acercaba a Eduardo.
-Antonio… ¿Dónde está Felipe?- Cuestionó Eduardo sin quitarle la vista de encima.
-El tiene otros asuntos de los cuales encargarse… Tú y tu pequeña tribu no son importantes para él- Respondió con una sonrisa maliciosa.
-Si no somos importantes ¿Entonces por qué molestarse en ocasionar todo esto?- Replicó Eduardo indignado.
-Porque nosotros sí somos importantes para él… Y ya que la comida escasea, bueno ya no hay lugar para las dos especies en la arboleda-
-Si crees que abandonaremos nuestro hogar así de simple… Olvídalo-
-¿Hogar?- Dijo burlonamente el guacamayo – ¿Llamas a este lugar abandonado hogar? No veo a ninguna otra gallina azul aquí… Estás completamente solo… Al igual que tu familia-
-¿Qué?-
-Así es Eduardo… ¿Crees que Felipe no se dio cuenta de que tu familia escapó ayer? ¿Crees que no vio a ese infeliz de Matt escapar con su hermana?... A Felipe podrán no importarle muchas cosas… Pero si te metes con su familia lo pagarás muy caro- Terminó de decir mientras se preparaba para atacar a Eduardo –Tu familia está perdida… Están solos, al igual que tú-
-(Burla) ¿Qué te hace pensar eso?-
-¿Disculpa?-
-Si ese "Infeliz" Como lo llamas está con ellos… Es Felipe quien debe preocuparse… Ellos no están solos, y tampoco yo- Respondió Eduardo con una sonrisa victoriosa.
-¡Perdón por la tardanza Eddy!- Nadie menos que Roberto, acompañado por un ejército de guacamayos azules, listos para pelear.
-Ahora dime Antonio… ¿Qué tanta posibilidad tienes de salir victorioso de esto? Ya que tu líder no está aquí para dirigirte a ti y a los demás-
Antonio comenzaba a ponerse nervioso, aunque contaba con la misma cantidad de aves que Eduardo, había un muy importante factor con el cual no contaba, su líder.
-¿Seguro de que quieres hacer esto?- Cuestionó Eduardo mientras se acercaba a sus aves.
-Con o sin Felipe ¡Vamos a acabar todos!-
-¡Ataquen!-
Nada bueno puede salir de una batalla como esa, a medida que avanzaba, varias aves, tanto azules como rojas iban cayendo, la verdadera guerra había comenzado… El Amazonas ya no era el paraíso que prometía ser hace tanto tiempo.
MIENTRAS TANTO LEJOS DE LA SELVA
-¡Al fin damas y caballeros! La ciudad de Manaos- Decía Matt mientras el barco atracaba en el muelle.
-Aún recuerdo este lugar- Dijo Blu al ver toda la ciudad frente a él.
-Yo recuerdo que tengo hambre- Interrumpió Tiago aterrizando junto a Blu.
-También nosotras- Dijeron Bia y Carla.
-De hecho… También yo Blu- Dijo Perla un poco apenada.
-Bueno fue una noche y un día difícil ayer, descuiden, conozco este lugar como las plumas de alas- Dijo Matt sonriente – ¿Ven ese edificio de allá?- Preguntó señalando con su ala, a lo que Blu y Perla simplemente asintieron –Bien, espérenos en la azotea, Ahri acompáñame- Acto seguido, Matt y Ahri se fueron volando del lugar, mientras que Blu, Perla y los niños se dirigieron al edificio que Matt les había indicado.
Unos minutos más tarde, Bia, Tiago y Carla comenzaban a impacientarse por la falta de comida.
-¿Cuánto más van a tardar?- Preguntaba Carla, bastante impaciente.
-Mami me duele el estómago- Dijo Bia recargándose en Perla.
-¿Y si mejor vamos nosotros a buscarlos?- Sugirió Tiago bastante molesto y con la mirada perdida en el cielo.
-La verdad empieza a parecer una buena idea- Respondió Blu mientras escuchaba cómo su estomago comenzaba a rugir.
-Esperen… Ahí vienen- Dijo Perla viendo cómo Matt y Ahri se acercaban con una especie de bolsa en las patas.
-Al fin llegan- Replicó Blu molesto.
-Perdón por la tardanza…- Se disculpó Ahri al aterrizar –Pero alguien tuvo que detenerse a arreglarse las plumas- Agregó mirando a Matt.
-Oye, el mango me manchó por completo, no fue mi culpa- Se defendió Matt dejando la bolsa en el suelo.
-Sí, pero pudiste haber esperado-
-Como sea, el punto es que ya estamos aquí, y la comida también- Respondió Matt mostrando la mucha fruta que llevaba consigo, los niños fueron los primeros en lanzarse por la comida, mientras que Blu y Perla estaban sorprendidos por la cantidad.
-¿De dónde sacaron todo esto?- Preguntó Perla asombrada.
-Pues, hay muchos mercados por aquí- Respondió Matt tomando una fruta.
-¿La robaron?- Preguntó Blu confundido.
-No diría que robarla es la palabra indicada… Solo la tomamos sin que nadie se diera cuenta- Explicó Ahri.
-No lo sé… No es correcto estar robando- Dijo Blu apenado, aunque el hambre comenzaba a ser más fuerte que la moral –No creo que debamos comer esto-
-Sí, pues tu estomago dice lo contrario- Respondió Matt escuchando rugir al estomago de Blu.
-Está bien… Solo por esta vez- Se resigno Blu, para inmediatamente empezar a comer. Fue un desayuno bastante animado, acompañado por las múltiples bromas de Matt, al igual que las conversaciones entre Blu, Perla, Matt y Ahri, mientras que Bia, Tiago y Carla jugaban con la comida, estaba siendo un buen día, a diferencia del anterior.
-Fue un desayuno grandioso- Decía Perla al parecer bastante satisfecha.
-Sí… Aunque no borra el hecho de que fue robado…- Dijo Blu, aún sintiéndose culpable.
-Vamos Blu, el mundo no se va a terminar por un poco de fruta robada- Respondió Matt con una sonrisa.
-Lo sé pero…-
-Prometo no volverlo a hacer si con eso logras olvidarlo- Interrumpió Matt.
-Está bien-
-Bien, creo que aquí nos separamos- Dijo Matt poniéndose en pie.
-¿Qué?- Dijo Perla confundida.
-No es nada personal, es solo que… Bueno cada quién debe tomar su rumbo ahora- Explicó Ahri con una sonrisa.
-Fue un placer conocerlos pero… Dudo mucho que vayamos a seguir el mismo camino- Dijo Matt acercándose a Blu –Espero que nos volvamos a ver- Agregó extendiendo su ala hacia Blu.
Blu no respondió, en vez de eso intercambió miradas con Perla por un momento, para luego volver a ver a Matt.
-De hecho hay algo que tenemos que decirles- Dijo Blu finalmente.
-Está bien…- Respondió Matt replegando su ala -¿Qué pasa?-
-Bueno… Esta mañana, Perla y yo estuvimos hablando y… Bueno primero que nada díganme ¿Es cierto que irán a Río?- Preguntó Blu curioso.
-Pues sí, esa era la idea- Respondió Ahri confundida.
-Pues si ese es el caso… ¿Por qué no viajamos juntos?- Sugirió Perla con una sonrisa.
-¿También van?- Preguntó Matt incrédulo.
-Solíamos vivir ahí antes de venir al Amazonas- Explicaba Blu –Te lo dije en los primeros días de conocernos-
-¿Ah sí? Creo que no estaba poniendo atención…-
-¿Y qué dicen?- Preguntó Perla.
-No lo sé… ¿Tu qué dices Ahri?-
-Pues… Creo que no estaría mal viajar con alguien-
-Por favor Matt- Dijo Bia acercándosele.
-A Bia le gustaría mucho que nos acompañaran- Dijo Perla con una sonrisa gentil.
-¿Es cierto pequeña Bia?- Preguntó Matt arrodillándose para estar a la altura de la pequeña ave.
-Sí, dijiste que seríamos amigos- Respondió Bia con una sonrisa.
-Bien, creo que me convencieron- Dijo Matt poniéndose en pie -¿No te molesta Ahri?-
-Para nada, plumas moradas- Respondió con una pequeña risa.
Por el momento todo parecía marchar bien para ellos, habían logrado escapar del conflicto que se estaba dando en la selva, nada podría salir mal ahora, o al menos eso pensaban.
-¿Todo listo?- Preguntaba Matt, preparándose para emprender el vuelo.
-Parece que sí, ¿Listos niños?- Preguntó Perla.
-¡Listos!- Respondieron al unísono.
-¿Listo Blu?-
-Listo Perla-
-Bien, ya estamos todos… (Suspiro) No negaré que voy a extrañar este lugar- Dijo Matt, mirando la selva a lo lejos.
-Igual yo- Dijo Ahri algo decaída –Pero supongo que Río será genial ¿No?-
-Así es, fiestas, música, y los mercados siempre están repletos de fresas-
-¿Qué es eso?-
-Son pequeñas frutas rojas con un sabor muy…-
-No eso… Eso- Interrumpió Ahri apuntando con su ala hacia el cielo, en donde poco a poco se empezaban a divisar 4 manchas rojas a lo lejos.
-Pues... A menos de que mi vista ya no funcione bien… Diría que son aves- Respondió Matt mirando fijamente aquellas manchas en el cielo, las cuales poco a poco iban tomando forma –Y no cualquier tipo de aves- Agregó bastante serio.
-Hay no…- Murmuró Ahri preocupada.
-¡Blu!- Gritó Matt alejándose del lugar.
-¿Qué pasa?-
-Tiene que irse… ¡Ahora!-
-¿Por qué?- Cuestionaba Blu bastante confundido.
-Por nosotros- Escucharon detrás de ellos.
-¿Felipe?- Dijo Blu incrédulo.
-Hola Blu-
-¿No podías simplemente dejarnos ir y ya?- Dijo Matt con seriedad.
-Pensaba hacerlo… Pero recordé que te llevaste algo muy importante para mí- Respondió Felipe acercándose a Matt –Quiero a mi hermana de vuelta-
-Sobre mi cadáver…-
-Eso se puede arreglar- Felipe estaba preparado para enfrentarse a Matt, aunque no de una manera muy justa, pues contaba con el apoyo de otros 3 guacamayos escarlata detrás de él.
-¡Alto!- Interrumpió Ahri poniéndose en medio de los dos.
-¿Ahri?- Dijo Matt confundido.
-Lo siento Matt…- Respondió desviando la mirada –Felipe… Si regreso contigo… ¿Los dejarás ir?-
-Ahri no lo hagas-
-No les tocaré una sola pluma- Respondió Felipe extendiendo su ala hacia Ahri quien lentamente comenzó a acercarse a él.
-Blu…- Decía Matt en voz baja –Aleja a tu familia lentamente de aquí- Blu no dijo nada, solo se limito a hacer lo que Matt le dijo.
-Bien Felipe… Ahora déjalos- Dijo Ahri al estar al lado de Felipe, quien repentinamente la sujetó con sus alas.
-Mátenlos-
-¡¿Qué?! Dijiste que no les harías nada-
-No, dije que no les tocaría una sola pluma… El resto no era parte del trato- Respondió Felipe con una sonrisa maliciosa.
-Te dije que no lo hicieras Ahri- Dijo Matt comenzando a retroceder.
-¿Qué hacemos ahora Matt?- Preguntó Blu preocupado.
-¿Qué siempre debo tener un plan?-
-¡¿No tienes un plan?!-
-Nunca dije eso- Respondió guiñando un ojo.
-¡Suéltame ya!- Decía Ahri tratando de liberarse de Felipe.
-Oye Ahri, ¿Recuerdas el día que nos conocimos?- Dijo Matt con una sonrisa y un mirar entrecerrado, a lo que Ahri asintió para luego morder fuertemente a Felipe.
-¡Ahhhhh!- Se quejó al soltar a Ahri, quien sin pensarlo dos veces comenzó a volar con todas las aves azules detrás de ella -¡¿Qué están esperando?! ¡Vayan por ellos!- Gritó Felipe furioso.
Blu, Perla, Matt, Ahri y los niños volaban a toda velocidad, escapando de las furiosas aves rojas que los seguían.
-¿Y ahora qué hacemos?- Preguntaba Blu preocupado.
-Pues… Volar- Respondió Matt un tanto nervioso.
-¿Ese es tu gran plan?- Cuestionó Blu molesto.
-No… Es solo que aún no lo termino de planear-
-¿Podrían dejar de discutir y hacer algo?- Dijo Perla bastante preocupada.
-¡Todos, abajo!- Gritó Matt al divisar un mercado debajo de ellos.
Rápidamente todos descendieron y comenzaron a seguir a Matt. Volaban entre los puestos y las personas quienes de hecho estaban bastante confundidas e incluso sorprendidas. Matt y los demás maniobraban entre todo para lograr perder a los guacamayos rojos que los seguían, no perdían ninguna oportunidad para lanzarles algo o entorpecer su camino. Después de un rato de persecución finalmente lograron perderlos, al menos por un tiempo.
-Están… ¿Están todos bien?- Preguntaba Matt recobrando el aliento.
-Eso… Eso parece- Respondió Peral revisando a los niños.
-Matt… No va a dejarnos ir…- Dijo Ahri preocupada.
-Lo sé… Blu… Tienen que irse-
-¿Qué? No vamos a dejarte-
-No estoy diciendo que se vayan de aquí… Me refiero a que se escondan…-
-Pero qué pasa con…-
-Felipe nos quiere a nosotros, no a ustedes…- Interrumpió Ahri.
-Así es Blu… Descuida los encontraremos en la salida de la ciudad ¿Está bien?-
Blu y Perla no estaban muy seguros de dejarlos ir, pero tenían que cuidar de los niños, por lo que no tuvieron más alternativa que obedecer, mientras ellos se iban, Matt y Ahri tendrían que ocuparse de Felipe y sus ayudantes.
-¿Tienes un plan?- Preguntó Ahri.
-Siempre tengo un plan-
-No pudieron haberse ido lejos… No se irán de la ciudad- Decía Felipe bastante molesto, buscando por todas partes, mientras que Matt y Ahri se preparaban para llevar a cabo su plan.
-¿Seguro de que quieres hacerlo?- Preguntaba Ahri bastante nerviosa.
-Una vez que lo haga seguramente querrá matarme… Bueno más de lo habitual- Respondió Matt preparándose para salir.
-Bien… Pero asegura llevarlo hasta donde acordamos-
-Dalo por hecho… Ahora vete- Ahri asintió y se alejó volando del lugar.
-¡Felipe!-
-Hola Matty… Al fin dejaste de ser un cobarde-
-Lo dice el sujeto que no puede lidiar solo conmigo- Respondió altaneramente.
-¿Crees que no sé lo que haces? Tus amigos azules no se van a escapar… Tú puedes esperar esta vez- Dijo Felipe dándole la espalda a Matt, disponiéndose a buscar a Blu y su familia.
"Increíble que vaya a decir esto" Pensó Matt nervioso -¡Oye Felipe!-
-Nada de lo que digas va a…-
-¡Me acosté con tu hermana!-
El silencio se apoderó del lugar, incluso las aves que acompañaban a Felipe estaban atónitos.
-¡TE VOY A MATAR!- Gritó furioso. Felipe salió disparado detrás de Matt, quien no dudó ni un segundo en escapar.
-Bien… Al menos eso funcionó- Pensó Matt asustado sin parar de volar.
El odio de Felipe hacia Matt había rebasado el límite con esa última confesión, Felipe quería terminar con Matt el solo, sin ayudantes, sin nadie que se entrometiera, solo ellos dos.
La persecución parecía ser eterna, aunque Felipe parecía no cansarse, a diferencia de Matt que comenzaba a resentir el cansancio, más que nada por la herida que no paraba de fastidiarlo, no pasó mucho tiempo antes de que Felipe lograra alcanzarlo.
-¡Hasta aquí llegaste!- Gritó lanzándose en picada hacia Matt, quien de antemano sabía que si era alcanzado se habría terminado todo. A pocos centímetros de alcanzarlo, Matt logró esquivar por muy poco el furioso ataque de las garras de Felipe, o al menos casi por completo. Felipe terminó estrellándose contra el suelo por la velocidad a la que había atacado aunque no logró ocasionarle mucho daño, mientras que Matt no se detuvo ni por un momento.
-Eso me da una pequeña ventaja…- Pensó Matt bastante agitado mientras comenzaba a bajar la velocidad al llegar a su destino –No puedo creer que logré salir ileso…- Dijo aliviado antes de notar que algo faltaba –Hay no…- Murmuró al notar que la hoja que tenía atada a la cintura ya no estaba –Esto está muy mal-
-Más de lo que crees- Dijo Felipe aterrizando frente a él. Matt solo tragó un bulto y comenzó a retroceder.
-Ahora… ¿Últimas palabras?-
-Solo 5… Aunque ya es un cliché…-
-Habla rápido o lo haré yo…-
-La equis marca el lugar- Felipe no comprendió aquella en primera instancia, hasta que decidió mirar al suelo, tal como dijo Matt, una X estaba debajo de él -¡No creas que vas a!...- Antes de que Felipe pudiera lanzarse hacia Matt, una caja llena de fruta podrida le cayó encima, dejándolo sepultado bajo el hedor.
-Jaque mate…-
-¿Estás bien?- Llegó Ahri bastante preocupada.
-Sí, no logró hacerme nada- Respondió Matt cubriendo su cintura disimuladamente.
-Crees que… Despierte-
-Es lo más probable… Será mejor darnos prisa-
Una vez más Matt y Ahri tenían camino libre, sin nada más por hacer fueron a reunirse con Blu y Perla. Un tiempo después de haberse ido, Felipe logró salir de aquella avalancha de fruta, después de limpiar lo más que pudo su plumaje, se dirigió al techo más cercano para tratar de encontrar a alguno de los dos, pero ya era demasiado tarde, Matt y Ahri se habían ido.
-(Suspiro) Ahri… Lo siento-
Por otro lado, Blu y Perla esperaban impacientes a Matt y Ahri, cada vez comenzaban a preocuparse más porque algo les hubiese pasado a ambos, hasta que finalmente aparecieron.
-¡Están vivos!- Dijo Blu aliviado.
-Amigo no te vas a deshacer de mí tan fácilmente- Respondió Matt aterrizando frente a él.
-¿Y están bien?- Preguntó Perla preocupada.
-Estamos bien- Respondió Ahri con una sonrisa, aunque eso no era del todo cierto. Matt por su parte parecía estar normal.
-Bien todos estamos bien, ahora será mejor irnos antes de que otra cosa pase- Dijo Matt bastante apresurado.
Y así comenzó el muy largo viaje de regreso a Río de Janeiro, Serían varios días de vuelo, pero seguramente pasarían rápido con la compañía de los nuevos amigos de la familia azul, la mayor parte del viaje eran conversaciones, chistes y burlas, y durante las noches de descanso, mientras que Blu y Perla se quedaban con los niños, Matt y Ahri tenían sus pequeñas conversaciones hasta quedarse dormidos, estaba siendo un buen viaje casi para todos.
Matt era inteligente, a penas se deshicieron de Felipe, Matt consiguió un reemplazo para la hoja que cubría su cintura, aunque sin lo necesario para evitar que su estado empeorase. A partir del tercer día de viaje, Matt comenzaba a resentir la herida que llevaba en la cintura, la sangre comenzaba a brotar y la herida comenzaba a infectarse, pero hacía lo posible para disimularlo, no quería preocupar a nadie, sobre todo a Ahri… Aunque cada vez comenzaba a ser más difícil.
-Bien, descansaremos aquí hoy- Decía Perla mientras aterrizaba sobre el balcón de un edificio.
La noche estrellada cubría el cielo, dando una vista única, mientras que Perla cuidaba a los niños, Blu se disponía a acompañarla, hasta que se percató de algo.
-Descuida… Iré en un momento- Decía Matt a Ahri mientras se acercaban a los demás.
-Está bien… Solo no tardes mucho- Respondió Ahri con una sonrisa, una vez lejos, Matt voló a la azotea del edificio, cosa que Blu no pudo ignorar.
-Maldición…- Decía Matt mientras retiraba la hoja de su cintura, sintiendo cómo las plumas se separaban de su cuerpo, causándole un dolor insoportable –Esta peor…-
-Ya me di cuenta- Dijo Blu preocupado.
-Blu… ¿Qué haces aquí?-
-¿Por qué no nos lo dijiste?- Preguntó Blu
-(Suspiro) No quería alarmara a nadie- Respondió Matt desviando la mirada.
-Matt eso se ve simplemente mal… ¿Cómo esperabas viajar con eso?-
-Logré llegar hasta aquí ¿No?- Trató de defenderse, aunque sin estar muy seguro de lo que decía.
-No es momento de tus bromas… ¿Por eso estabas actuando tan extraño en los últimos días? Comenzabas a verte cansado sin siquiera haber volado mucho… ¡¿Qué esperabas conseguir con eso?!- Blu estaba en shock, no sabía si angustiarse, molestarse u otra cosa -¿Cuándo fue que pasó?-
-(Suspiro) Manaos… Felipe para ser más exacto…-
-Matt esto está mal… mal, mal, mal…-
-Blu… Aunque se los hubiera dicho no hay nada que puedan hacer… Ninguna planta puede sanar esto…- Explicó Matt decaído.
-¿Y qué me dices de medicina?- Dijo Blu con seriedad.
-Acabo de decirte que…-
-Hablo de medicina humana…-
-Claro… ¿Conoces a alguien?-
-Sí… Y por ser un spix azul estará encantado de ayudarte- Respondió Blu igual de serio.
-¿Dónde?-
-En Río de Janeiro… Es el esposo de mi antigua dueña… Y estoy seguro de que podrá ayudarte… Pero debes decírselo a los demás, para ir más rápido- Decía Blu bastante preocupado.
-No, no, no… Blu no quiero que metas a Ahri en esto… Y sé que si le dices a Perla ella se lo dirá- Explicó Matt angustiado.
-Pero necesitas…-
-Blu… Confía en mí, solo faltan 2 días para llegar a Río… Puedo soportarlo-
-No lo sé Matt…-
-Oye que sea una apuesta… ¿Va?- Terminó Matt extendiendo su ala hacia Blu.
-Va…- Respondió estrechando el ala de Matt, nuevamente sin estar seguro de haber tomado la decisión correcta.
A la mañana siguiente el grupo retomó su vuelo, cada vez más cerca de Río, pero con cada momento que pasaba el estado de Matt solo iba de mal en peor, después de un día más, comenzaba a ser más difícil para él mantenerse despierto, lo peor de todo era que Perla y Ahri comenzaban a notarlo, Matt solo se refugiaba en el cansancio o la falta de sueño, pero esas excusas comenzaban a dejar de ser convincentes.
Los dos días pasaron, Río estaba solo a escasos kilómetros de distancia, para ser exacto, solo a unas horas de vuelo, pero a ese punto Matt ya no podía continuar.
Acababa de amanecer y la familia azul se preparaba para concluir con su viaje.
-Muy bien… Para esta tarde habernos llegado a Río- Dijo Perla felizmente mientras estiraba las alas lista para volar.
-Genial, extraño los panqueques de papá- Dijo Tiago muy entusiasmado.
-Yo extraño mi música, y será divertido volver a ver a Nico y a Pedro- Dijo Carla igual de animada que Tiago.
-Yo regresaré un poco a mis libros, extraño leer de vez en cuando- Aclaró Bia, aunque igual de feliz.
-Blu ya nos vamos- Gritó Perla buscando a Blu con la mirada.
-Sí, sí… ¿Dónde está Matt?- Preguntó Blu un tanto preocupado.
-Pues él y Ahri ya deberían estar aquí… No sé…-
-¡Matt!- Escucharon bastante cerca.
-¿Qué está pasando?- Preguntó Perla confundida.
-Nada… E… Estoy bien…- Respondió Matt tratando de ponerse en pie.
-¿Cómo puedes decir que estás bien?- Replicó Ahri tratando de ayudarlo a levantarse.
-Ya dije que estoy… ¡Ahhhhh!- Se quejó al sentir como Ahri lo tomaba por la cintura.
-¡Matt!-
-No es nada… No es nada…-
-Blu sostenlo…- Dijo Ahri bastante seria –Matt quítate esa hoja-
-No creo que sea buena idea- Respondió Matt bastante preocupado.
-No te estoy pidiendo permiso- Ahri comenzó a remover la hoja de la cintura de Matt mientras que Blu lo sostenía, la verdad bastante asustado de lo que pudiera pasar.
-Esto no está bien…- Dijo Ahri al ver la horrible herida de la cintura de Matt.
"Yo dije lo mismo" Pensó Blu asustado.
-¿Tú sabías de esto?- Cuestionó Ahri a Blu furiosa.
-Yo… Yo… No…-
-Él no sabía nada…- Interrumpió Matt –Solo soy yo-
-Matt ¿En qué estabas pensando?- Preguntó Ahri al borde del llanto.
-En no preocuparte… En no hacerte sufrir como ahora…- Respondió desviando la mirada.
-Esto está mal… Muy mal…- Repetía Ahri una y otra vez comenzando a alterarse.
-Ahri trata de calmarte ¿Sí?- Dijo Perla acercándose a Ahri.
-¡¿Qué hacemos ahora?! ¡¿Qué hago?!- Respondió Ahri comenzando a llorar, a Matt le desgarraba el corazón escucharla así.
-Hay… Hay algo que podemos hacer…- Dijo Blu temeroso.
-¡¿Qué?!- Cuestionó Ahri muy alterada.
-Hay… Hay alguien que lo puede ayudar en Río… Si nos damos prisa tal vez…-
-¡Vámonos ya!- No hubo tiempo para ninguna otra discusión, el grupo entero salió volando hacia Río sin detenerse, Bia, Tiago y Carla no entendían bien qué estaba pasando, en cuanto a Matt, hacía lo posible por mantenerse en el aire, aunque al final no pudo volar más, entre Blu, Ahri y Perla lo ayudaron a acercarse lo más que pudieron.
Después de un par de horas Matt terminó desmoronándose hacia el suelo.
-¡Matt! Por favor resiste…- Ahri estaba desesperada y muy asustada.
-Este… Este es el fin entonces…- Decía Matt manteniéndose despierto a muy duras penas.
-¡No digas eso!-
-Ya burlé a la muerte muchas veces… No me voy a salvar esta vez…-
-Blu debe haber algo que podamos hacer- Decía Perla bastante angustiada.
-Sí lo hay pero… No es seguro- Dijo Blu igual de angustiado.
-¿Qué? Por favor dímelo…- Dijo Ahri con lágrimas en los ojos.
-Pues… Estamos cerca de donde pueden ayudarlo… Pero… No sé si quede tiempo- Respondió Blu.
-Hazlo… Por favor hazlo…- Rogó Ahri, era obvio que no podría soportar perder a Matt de esa manera.
-Bien… Perla, niños… Vamos- Blu, Perla, Bia, Tiago y Carla se alejaron volando del lugar, en busca de Linda y Tulio, cualquiera que pudiese ayudar, mientras que Ahri se quedó cuidando a Matt.
-Matt… Resiste…-
-Ahri… No te pongas así… No soy inmortal después de todo… Tenías razón-
-No, no… Claro que no… No puedes dejarme, no ahora…- Decía Ahri llorando.
-Viví bien… Tuve una familia… Una tribu… Te conocí a ti… Viví una y mil aventuras… Y pude ser tu pareja al menos por poco tiempo…- Dijo Matt limpiando las lágrimas del rostro de Ahri.
-No… Por favor no…-
-Tuve una buena vida…-
Si se están preguntando si Matt murió o sobrevivió, bueno lamento decirlse que tendrán que esperar al siguiente capítulo para saberlo, el siguiente el último capítulo, bien eso sería todo por ahora, nos vemos el el siguiente y último.
"See you next time"
