Disclaimer: la historia pertenece a Kirsty Moseley y los personajes a Suzanne Collins
Capítulo 17
Cuando me desperté por la mañana mi cabeza estaba palpitando. Gemí. En verdad no necesitaba un dolor de cabeza encima de todo lo demás que iba a ir mal hoy. Peeta todavía estaba dormido así que salí de la cama, intentando no despertarlo. Me dirigí a mi baño para tomar una ducha. Aún estaba bajo la regadera, intentando desesperadamente no llorar mientras pensaba en la "nuevafamilia" de mí padre.
¿Qué en la tierra iba a decirle a este chico Marvel? Suspiré y salí de la ducha, enrollándome con una silencio, intenté convencerme a mí misma que este chico Marvel probablemente ni siquiera querría hablar conmigo hoy y que me estaba preocupando por nada. No era culpa del chico que mi padre se casara con su madre y lo hicieran mudarse aquí. Demonios, él probablemente necesitaría un amigo ahora mismo porque acabaría de dejar todo y todos los que le importaban detrás.
Caminé hacia la cama, mirando a Peeta. Parecía tan tranquilo que casi no quería despertarlo. Me senté en el borde de la cama y tomé su mano, sabiendo que necesitábamos prepararnos para el colegio.
—¿Peeta? —susurré. Se despertó al instante, lo que era inusual, a él normalmente le costaba mucho levantarse.
—Hola —se sentó y me miró í de modo tranquilizador; estaba preocupado por mí, lo podía notar.
—Hola —contesté, entrando otra vez en la cama y acostándolo conmigo
—. Estoy bien, deja de estresarte —prometí, suavizando las líneas fruncidas de su y sacudió su cabeza.
—Estoy aquí si quieres hablar. ¿Lo sabes, verdad? —preguntó, mirándome intensamente.Él era simplemente demasiado adorable algunas veces, de verdad no me lo merecía.
—Lo sé, Peeta, pero estoy bien. Solamente vamos a superarlo y ver lo que tiene que decir este chico hoy —sugerí, encogiéndome de hombros.
Inclinó su cabeza y besó cada pulgada de mi rostro, haciéndome reír, antes de que se alejara hacia la entramos en el aparcamiento del instituto una hora más tarde, Johanna se acercó saltando hacia un lado del coche con una sonrisa en su cara. Abrió mi puerta.
—¡Estoy oficialmente enamorada! —me anunció, orgullosa.
Me reí.
—De verdad. Vale… felicidades —contesté sarcásticamente, poniendo los ojos en blanco. Ella se rió.
—Lo digo en serio. Hay un chico nuevo hoy, y él está ¡caliente!
Abanicó su cara dramá quedé pasmada; apostaba que era él, mi nuevo hermanastro. Bueno eso era perfecto, ahora Johanna se iba a enamorar de él y estaría obligada a pasar el rato con é , simple y jodidamente genial.
—¿Chico nuevo? —pregunté tranquilamente. Peeta me acarició la espalda gentilmente.
—¡Oh, diablos sí! Deberías verlo, es delicioso, pero tú tienes a Peeta así que lo he reservado —dijo sonriendo y saltando a mí lado—. Aún no sé su nombre, CalienteMcTottie, le queda bien sin embargo. —Ella movió sus cejas hacia mí, y no pude evitar reírme.
Finnick envolvió su brazo alrededor de sus hombros.
—Sabes, no estoy acostumbrado a que no me quieras, Johanna. No estoy seguro si me gusta este nuevo comportamiento —le dijo, dándole su sonrisa suspiró con aire soñador.
—Siempre te querré Finn, es simplemente algo de carne fresca sobre la cual babear. Creo que tendrás que trabajar más duro por mi atención a partir de ahora—bromeó, parpadeando hacia él mientras se encogía entre sus brazos. Él realmente parecía muy sorprendido y un poco enfadado.
—. Así que necesito descubrir todo sobre él. ¿Me ayudaras? —preguntó, deslizando su brazo por el mí no.
—Su nombre es Marvel —le dije, encogiéndome de hombros e intentando ir por el enfoque se rió.
—Sí que eres psíquica, ¿no? Acabas de llegar, ¿cómo sabes que se llama Marvel?—preguntó, sacudiendo su cabeza divertida.
—Es mi hermanastro.
Ella paró de caminar y me miró sorprendida.
—Estás bromeando —jadeó con los ojos ampliamente í mi cabeza.
—Aparentemente, mi padre se volvió a casar, y su mujer ya tenía un hijo. Si es él a quien has visto, entonces tiene diecisiete años y se llama Marvel —dije,encogiéndome como si pensara que no era gran cosa.
Ella gritó y entrelazó su brazo con el mío con entusiasmo.
—¡Esto es asombroso! Me lo puedes presentar, tendré ventaja sobre las zorras. —Estaba sonriendo de oreja a oreja.
—No lo conozco, no puedo presentártelo —contesté tranquilamente. No quería que ella se enamorara de él; quería mantener mi distancia con cualquier cosa relacionada remotamente con mi padre.
—Tú eres tan malditamente codiciosa, ¡Katniss! De verdad, el chico más caliente es tu novio, el segundo más caliente tu hermano y el más cercano al tercer puesto ¿Tu maldito hermanastro? —gritó, mirándome con una mueca furiosa.
Estaba a punto de contestarle cuando Glimmer y tres de sus pequeños clones se acercaron, todas mirando a Peeta hambrientamente. No pude evitar sonreír cuando el brazo de Peeta se enrollo en mi cintura.
—Hola Glimmer, ¿tienes mi dinero? —dije se burló de mí.
—Sí claro. Como si fuera posible, emo. —Ella se giró hacia Peeta y le sonrió deforma seductora, haciendo que su agarre fuera más fuerte sobre mi cintura.
—No dormiste con ella, ¿verdad, cariño? —ronroneó con confianza.
Escuché a Finnick gemir detrás de mí.
—¡No puedo escuchar esto! Me voy a mi casillero, Kat. Si me necesitas llá é mi teléfono encendido —dijo mientras se iba rápidamente.
—Bueno, ¿cariño? —preguntó Glimmer poniendo su mano sobre brazo de Peeta.Él se rió y se encogió de hombro.
—Un caballero nunca lo cuenta —contestó besando un lado de mi reí.
—Bueno eso no ayuda realmente con toda la cosa de reclamar mi dinero, chico amante —bromeé, poniendo mis ojos en blanco.Él suspiro dramáticamente.
—Bien. Glimmer le debes a Ángel cuatro mil dólares —dijo, mirándome con golpeó su pie contra el suelo y no pude evitar reír.
—¿Cómo diablos has podido hacerme esto a mí? —casi le estaba gritando a Peeta—. ¡Se suponía que tenías que estar conmigo! ¡No puedes acostarte con alguna pequeña puta! —La gente se estaba parando a mirar ahora que su cara se volvía más y más roja. Quizás había olvidado respirar.
—Glimmer, salimos un par de veces —contestó Peeta, luciendo incómodo.
—¡No me importa cuántas veces saliéramos! ¡Soy la capitana de las porristas! Se supone que teníamos que estar juntos. No con alguna pequeña fenómeno de pelo marrón y ojos grises —gritó ondeando su mano hacia mí con disgusto.
No puede evitar reírme, ¿pequeña fenómeno de pelo marrón y ojos grises? ¿De dónde diablos salió eso?
—Woow, Glimmer ten cuidado, tendremos una manada de perros si tu voz se eleva más —bromeé rié se giró furiosa hacia mí.
—¡Tú, tú me has robado mí novio! Yo era su novia secreta y tú dormiste con mi chico —escupió apuntándome acusatoriamente. Johanna estalló en risas detrás de mí. Oh no, ¡Ella no ha ido por ahí!Me paré cerca de Glimmer, advirtiéndola.
—Sí lo hice, y Dios fue bueno. Acepto efectivo o un cheque con garantía bancaria,lo que sea más fácil para ti. Oh, y Glimmer, si vuelves a gritarme así otra vez te voy a romper la cara ¿Me has entendido? —gruñí, furiosa.
Ella se estremeció apartándose ligeramente; cogí el brazo de Peeta y lo arrastré dentro del instituto, con Johanna saltando detrás de mí, partiéndose el culo de la risa.
—Debías haber abofeteado a esa perra. Amaría ver eso —gorgoreó Johanna felizmente. Clove y Gale se acercaron corriendo en ese momento.—¿Ganaste la apuesta? —exclamó Clove con los ojos muy abiertos.
Woow ¡Las noticias viajan rápido en este colegio!
Peeta sonrió y me besó, pasando sus dedos por mi pelo.
—Mejor me voy. Te daré algún tiempo para que cotillees sobre mí antes de clase—dijo, sonriendo hacia mí coquetamente—. Te quiero, Ángel.
Me besó otra vez gentilmente, antes de alejarse rápidamente en dirección a su quedé ahí, contándole a mis amigo sobre como habíamos estado saliendo ensecreto, y sí había ganado la apuesta. Tenía mis dudas de si iba a cobrar mí dinero,sin embargo. Johanna abrió su gran boca para contarles que el "Caliente chico nuevo"era mi hermanastro. Y estuve secretamente agradecida cuando la campana sonó así podía escaparme a clase.
No quería seguir hablando sobre Marvel. Todavía no había conocido al chico y ya era una gran parte de mí mí camino hasta la clase de inglés, y tomé mi sitio normal, al lado de minutos después él entró. Supe que era él sin ni siquiera mirarlo, lo podía decir por la forma en la que Johanna agarró mi brazo demasiado fuerte. Levanté la mirada y lo vi.
Él, era totalmente caliente; podía ver de lo que ella estaba hablando.Él no era tan alto como Peeta o tan musculoso. De hecho, era un poco desgarbado,pero aprobaba totalmente. Usaba unos vaqueros desgastados y una camiseta negra con una sudadera negra encima. Tenía los ojos marrones, su pelo rubio era más largo que el de Peeta, estaba desecho y un poco revuelto. Parecía un poco tímido, con los hombros encorvados como si estuviera nervioso. Definitivamente podía ver el atractivo que tenía y también como cada chica de la clase lo estaba mirando con lujuria. Me reí; pobre chico no sabía lo que le esperaba. Una vez Glimmer pusiera sus garras en él estaría acabado.
Johanna me dio un codazo para que la mirara. Vocalizo la palabra "caliente" y se abanicó el rostro, asintiendo con entusiasmo y me hizo reír más fuerte. El chicorealmente estaba en algunos problemas.—Clase, este es el nuevo estudiante. Marvel —dijo la Sra. Stewart, sonriendo hacia él cálidamente. Se giró hacia la clase y sonrió incómodo.
—¡Te lo dije! Verdaderamente caliente —susurró que era caliente, pero no tenía nada que hacer con mi Peeta.
—Es lindo —confirmé, asintiendo de acuerdo.
—Marvel, dinos algo sobre ti —sugirió la Sra. Stewart.Él se movió incómodo sobre sus pies, mirando nervioso a la clase.
—Er…. Bueno, me acabo de mudar a Timberfield con mi madre y mi padrastro. Y tengo un hermano pequeño. ¿Y me gusta patinar? —dijo, haciendo que sonara más como una pregunta.
—Vale, estoy segura de que serás muy feliz aquí. ¿Qué te parece si te emparejo con alguien de mi clase así te puede mostrar tu próxima clase? —ofreció la Sra. ñí. No había forma de que ella me eligiera, esa era la clase de cosas que pasaban en las historias cursis. Me hundí en mi silla, mirando mi libro, rezando porun escape.
—¿Glimmer te ofreces voluntaria? —preguntó la Sra. Stewart. Levanté mi cabeza y di un suspiro de alivio. Johanna maldijo bajo su respiración y bajo su cabeza, obviamente quería ser voluntaria, también.
Marvel hizo su camino a través de clase para sentarse cerca de Glimmer, quien estaba ocupada desabrochando otro botón de su ya camisa de zorra. Él sonrió hacia mí cuando pasó al lado de mi escritorio.
—Hola, Katniss —dijo tranquilamente.
