Capítulo 19
A la mañana siguiente, después de que Peeta se había escabullido por mi ventana, fui a la cocina para ver a Finnick, sentado ahí conversando con mi mamá.
—Buenos días —dije alegremente.
Mamá me miró un tanto sorprendida.
—¿Por qué estás tan feliz esta mañana? —preguntó, sonreí y reprimí una risita tonta, no podía decirle que mi sexy novio me había dado una muy buena razón para sonreír antes de salir por mi ventana. Así que en vez de eso, solo me encogí de hombros.—¿Por qué no estarlo? —contesté, mirando a todos lados, menos a sabía la razón exacta para mi feliz, y satisfecha, cara—. Así que, Finnick, ¿hay algo que quieras contarme? —Me burlé, sentándome al lado de él, me miró , luciendo confundido.
—No. ¿Debería haber algo? —preguntó, levantando una ceja con recelo.
—Tú, enamorándote de mi mejor amiga, ¿tal vez? —sugerí, golpeándolo con mi hombro quedó sin aliento, derramó una cucharada de cereal en el mostrador de la cocina, se serenó rápidamente y me sonrió con satisfacción.
—No estoy enamorado tu mejor amiga. Ése es tu trabajo, ¿recuerdas? —dijo sarcásticamente. No podía parar de reírme, ponerse a la defensiva no ayudaba mucho en su caso, si no sentía nada por ella entonces sólo habría estado de acuerdo o hecho algún comentario cachondo.
—Sí, claro. Como digas, Finn. Te estoy vigilando. Sólo no la lastimes —le advertí,tomando un tazón y poniendo un poco de cereal. Peeta entró por la puerta, y me imagino que si mi cara se veía como la suya,entonces probablemente eso era por lo que mi mamá estaba preguntándome porque estaba tan contenta. Sonreía de oreja a oreja.
—Buenos días —saludó, chocando los puños con Finnick al pasar.
—Buenos días, Peeta. ¿Desayunas? —ofreció mi mamá, levantando un poco de de pan. Asintió, sonriendo agradecido.
—Claro, Margaret, eso sería genial. —Envolvió sus brazos alrededor de mí por la espalda.—Oye, Ángel. Te extrañé la noche anterior —me susurró.Oí el "aww" en voz baja de mi madre y traté de no reír.
—Oh lo hiciste, ¿eh? —dije, golpeando su mano.
—Por supuesto que lo hice. Me gustó dormir contigo la otra noche. Tal vez tu mamá me dejará dormir con ustedes de ahora en adelante —dijo, mirando a mi mamá esperanzado.
—No presiones, Peeta—replicó ella, rodando los ojos.Él se rió.
—Oye, ¡valía la pena intentarlo! —indicó, acomodando mi cabello detrás de mis orejas y mirándola un poco avergonzado.
—Siempre fuiste descarado —murmuró mi madre, sonriendo mientras ponía tres rebanadas de pan tostado en frente de él.
—Estaba preguntándole a Finnick sobre su enamoramiento con Johanna —le conté a Peeta, queriendo cambiar el tema de mi vida sexual y él durmiendo en mi había hablado a Peeta acerca de Finn y Johanna la noche anterior. Me dijo que no había notado nada, pero que iba a observarlo hoy por mí.
—No estás enamorado de una de dieciséis años, ¿verdad Finnick? ¿Qué clase de chico de dieciocho años podría siquiera ver a una de dieciséis de esa manera? —Peeta preguntó, fingiendo un shock, usando las palabras Finnick de un par de semanas atrás. Finnick lo miró fijamente con advertencia.—Ja, Ja. Ustedes dos son tan graciosos —gruñó, negando con la cabeza mientras se alejaba para ir a vestirse.
Cuando nos detuvimos en el estacionamiento de la escuela, había una multitud cerniéndose sobre el auto de Marvel. Estaba parado ahí torpemente, lucía realmente incómodo, mientras los chicos le hablaban sobre su auto y las chicas le coqueteaban descaradamente, tratando de meterlo en la parte posterior del mismo. Glimmer, como siempre, estaba en el frente.
—Wow, ¡tenemos algunas zorras en esta escuela! —susurré a Peeta. Asintió con la cabeza, observando sin impresionarse.
—Sip.
—Quizá deberías ir a ayudarlo. Luce muy incómodo —sugerí, mirando a Peeta suspiró y me rodó los ojos.
—¿Por qué tienes que ser tan condenadamente agradable todo el tiempo? —preguntó, besándome suavemente antes de caminar en dirección al auto de Marvel. Lo vi agitar las manos en un gesto de "se acabó", haciendo que la mitad delos chicos se fueran inmediatamente. Pasó su brazo sobre los hombros de Marvel,mientras lo conducía lejos de la multitud hacia la escuela, al tiempo que Marvel lo miraba agradecido. Sonreí para mí. Realmente tengo el novio más adorable en este mundo.
Johanna saltó sobre mí.
—¿Dónde está el trasero sexy de tu hermano? —preguntó. Finnick aclaró su garganta detrás de ella. Se volteó y le sonrió.
—Lo siento, debería haber dicho, el trasero sexy de tu hermanastro —corrigió,guiñándole un ojo, su semblante se ensombreció ligeramente, pero rápidamente puso una sonrisa de satisfacción.
—Finalmente me di cuenta que no estoy interesado, pero todavía tratas de entrar en la familia, ¿eh?Ella río.
—Algo así. Tal vez ya no me gusten los cobrizos, o tal vez tú has perdido tu encanto—contestó, sonriendo con satisfacción a su me ahogué en una carcajada. Finni amaba ir detrás de las chicas, me di cuenta que nunca había querido a nadie que no podía tener antes y honestamente creo que quería a Johanna, ahora sólo porque no estaba interesada. La arrastré a través de las puertas y divisé a Peeta y Marvel conversando contra sus casilleros.
—Hey —saludé, sonriendo mientras envolvía mi brazo alrededor de la cintura de Peeta.
—Hey, Katniss. ¿Cómo estas hoy? —preguntó Marvel educadamente.
—Excelente, ¿y tú? —pregunté tratando de no reír mientras la mano de Peeta se deslizaba por la parte de atrás de mis jeans, frotando la mano por mi trasero suavemente.
—Estoy bien —asintió con la cabeza. Johanna le sonreía seductoramente junto a mí.
—Le estaba contando a Marvel acerca del partido de hockey sobre hielo —intervino Peeta, apretando mi trasero con suavidad. Le sonreí dulcemente mientras le daba un codazo en las costillas.¡Maldito chico pervertido! Sacó sus manos de mis jeans riendo para sus adentros.
—Sí, voy a ir al juego del viernes. ¿Crees que pueda sentarme contigo? —preguntó Marvel, mirándome esperanzado.
—Puedes sentarte conmigo, si quieres —ofreció Johanna, lamiéndose los labios lentamente, mientras lo miraba.Él se sonrojó y le sonrió tímidamente.
—Gracias. Me gustaría eso —estuvo de acuerdo en voz baja.
—Vamos entonces, vayamos a clase —sugerí, rodando mis ojos. Esos dos no pararían hasta el final, porque por la mirada en el rostro de Johanna, no pararía hasta que fuera suyo, y al él parecía gustarle también. Me volteé para alejarme pero me detuve cuando vi a Glimmer caminado hacia mí con una expresión de odio en su rostro. Ella prácticamente tiró un sobre marrón en mis manos mientras me miraba fijamente.
—Sigo pensado que hiciste trampa, pero la gente dice que es justo que recibas el dinero, así que aquí está, zorra emo —gruñó furiosa.¡Caramba! ¿Acababa de darme más de cuatro mil dólares? ¿En realidad gané el dinero? Johanna se acercó a mí.
—Glimmer, es mejor que vuelvas al infierno de donde saliste —bufó enojada. Sonreí felizmente.
—Está bien Johanna, no hay problema. Gracias por esto, Glimmer —digo, agitando el sobre con orgullo.
—Asegúrate de que no se pierda —contestó con una sonrisa de satisfacción en su tenía duda en mi mente de que ella tenía alguna clase de plan que probablemente me involucrase a mi tirando el dinero por el desagüe o prendiéndole fuego. De repente, tuve una gran idea, que en serio podría molestarla. Sonreí ampliamente mientras me volteaba hacia Peeta. Me acerqué a él mientras metía el dinero en la parte delantera de sus pantalones, metiendo toda mi mano hacia abajo también. Peeta gruñó y me miró sorprendido.
—Cuida esto por mí, novio, lo sacaré después —susurré provocativamente,mientras lo acercaba a mí para que me besara. Oí a la gente aclamar y aplaudir,chicos diciendo cosas como "oh sí" y "lindo". Sonreí contra sus labios y lo empuje un poco. Alcé la vista justo para ver a Glimmer marcharse echando chispas en la dirección opuesta.
Me eché a reír, Peeta me agarró y me besó de nuevo, levantándome del suelo. El timbre sonó y las personas comenzaron a entrar a clase. Me quedé atrás con Peeta,sin querer romper el beso. No puedo creer que gané ¡cuatro mil dólares! ¿Qué demonios podía comprar con eso?Me bajó suavemente al suelo con una enorme sonrisa en su rostro.
—Eso fue tan gracioso, su cara estaba para un fotografía —dijo riendo.
—Tu cara estaba para una fotografía —contesté, pellizcando su nariz suavemente.
—Sí, bueno, no esperaba que metieras dinero dentro de mis pantalones como si fuera alguna clase de stripper —sonrió y negó con la cabeza, divertido.
—Así que, ¿en qué vas a gastar tu dinero Ángel? —preguntó, mientras quitaba el sobre de sus jeans y me lo encogí de hombros sonriendo.
—No tengo idea. ¿Qué deberíamos comprar? La mitad es tuya.
—No necesito nada, ya tengo todo lo que podría desear, justo aquí —dijo,agarrando con sus manos mi trasero.
—Mi trasero, ¿eso es todo lo que quieres? —pregunté, sonriendo.
—Técnicamente, es mi trasero ahora, ¿cierto? —se burló de mí, antes de besar mi cuello.
—Por ahora —bromeé mientras lo empujaba. Me abaniqué con el sobre—. Ahora que tengo lo que quería, no estoy segura de que haya algo en esta relación para mí.Rió y rodó los ojos, mientras envolvía su brazo alrededor de mi cintura.
—Vamos, te llevaré a clase —sugirió, conduciéndonos por el tendí el sobre a Peeta. —¿Podrías cuidar de esto por mí? No confió en mí para hacerlo, probablemente lo perderé —me estremecí ante la idea de perder todo el ó y lo tomó, doblándolo en dos y deslizándolo dentro del bolsillo interno de su chaqueta.
—¿Y que si lo pierdo? —preguntó.Sonreí mientras buscábamos mi clase, lo acerqué a mí, aplastando mi cuerpo contra el suyo.
—Entonces tendrás que pagarme de igual manera —respiré, dándole un besito a sus labios y caminando a mi clase rápidamente. Glimmer me miró fijamente cunado pasé y me senté al lado de Johanna y Marvel, en el asiento que me habían guardado. Para mi suerte, el profesor también estaba retrasado, de otra manera me habría ganado una detención.
El mes siguiente pasó muy rápido. Peeta seguía siendo el novio más adorable del mundo, llevándome a citas, comprándome flores y chocolates.
Finnick seguía siendo sobreprotector como de costumbre, nada iba a cambiar con mamá volvió a trabajar pero estuvo devuelta en casa dos semanas, porque tenía que quedarse debido al lanzamiento de un nuevo producto o algo así. Johanna seguía coqueteando con Marvel, para el disgusto de Finn.
Peeta me contó que había hablado con Finn acerca de ella, al parecer, él no quería salir con Johanna, sólo no le gustaba el hecho de que estuviera detrás de alguien más, cuando solía estar detrás de él. Se sentía un poco dejado de lado, aparentemente. Así que, para solucionar el problema se acostó con un par de chicas extra y se sintió mucho mejor.
Nuestra relación con Marvel había cambiado también. De hecho, era un amigo muy cercano ahora; era un buen chico y parecía aumentar su confianza cada dí que tal vez tenía algo que ver con la influencia de Johanna. Habían estado saliendo un par de veces, y Johanna me dijo que él la había besado la anterior noche,con lo que estaba encantada. Realmente le gustaba, y creo que a él también le gustaba ella, lo cual era muy dulce.
Marvel había estado yendo a ver los partidos de hockey de los viernes con nosotros por las últimas dos semanas, incluso había venido a nuestra "fiesta después del partido" por un par de horas también. Nunca hablamos de mi padre,nunca me preguntó algo acerca de él y no saqué el tema. De vez en cuando, lo mencionaba de paso, cosas que tenían que ver con su vida o casa, y cada vez me hacía sentir enferma y un poco era domingo, iba con Marvel, a verlo en una competencia de skate. Cuando paró con su auto enfrente de mi casa, justo después del almuerzo, le di un beso de despedida a Peeta y reí ante sus pucheros.
—Deja de hacer pucheros Peeta. Estaré devuelta en un par de horas —dije, riendo. Suispiró dramáticamente.
—¿Pero por qué no puedo ir? Los domingos son mis días —se quejó frunciendo el ceño.
—Peeta, ya te lo dijo, sólo podía conseguir un pase de invitado. ¡Me pidió que fuera con él! Deja de quejarte. Nos vemos más tarde —le ordené, besándolo de nuevo mientras me levantaba—. Te amo —juré, a la vez que agarraba mis llaves y el teléfono celular.
—Te amo más, Ángel —gritó mientras abría la puerta y corría hacia el coche.
—Hey —saludó Marvel, sonriendo mientras me subía a su brillante auto deportivo.
—Hey. ¿Ya estás mentalizado y listo para la competencia? —pregunté, sonriendo. Asintió con la cabeza.
—Sí, estoy un poco nervioso. El nuevo truco que he estado practicando sigue saliéndome mal. Voy a quedar como un idiota si fracaso —refunfuñó, haciendo una mueca.
—No fracasarás Marvel. Ten algo de confianza —le respondí. Marvel había estado tratando de enseñarme algunas cosas acerca del skate pero para ser honesta, como la mayoría de las cosas deportivas, me entraba por un oído y salía por el otro. Si no estaban bailando,entonces no estaba realmente lo general me gustaba ver a Peeta jugar, pero eso era sólo para verlo en su sexy rampa que habían colocado era absolutamente enorme. Me sentí un poco enferma cuando la miré. Era tan alta, por lo menos quince pies de altura de cada lado.
—Umm, Marvel, ¿estás seguro acerca de esto? —pregunté, mientras caminábamos al stand de iniciación. Marvel entregó nuestros pases de competidores y nos dieron las bandas amarillas para la muñeca y saludamos.
—Katniss, voy a estar bien, no te preocupes —rió mientras me arrastraba hasta la zona de patinaje donde la gente estaba dando vueltas esperando para continuar y practicar.
—Mierda, , ¡es tan alto! ¿Qué pasa si te lastimas? —pregunté, tragando el nudo en mi garganta.
—Hey, termina eso ahora mismo. Me dijiste en el coche que tenga algo de confianza, espero que hagas lo mismo —dijo sonriéndome, abiertamente.
Vaya, tenía confianza, ¡pero dolería caer de allí! Nos sentamos allí viendo a los otros skaters dar sus vueltas. Los trucos que estaban haciendo me dejaron alucinada,saltos mortales, sosteniéndose de las manos, todo en lo que pudieras el tiempo sólo me sentí cada vez peor. Ni siquiera estaba segura de poder verlo haciéndolo. Después de una hora, Marvel fue llamado para ir y estar listo, y mi corazón empezó a tratar de salir de mi pecho.
—Oh Dios. Por favor, ten cuidado —le supliqué.—Voy a tratar. Pero si me muero, puedes tener mi auto —replicó, guiñándome un ojo.
—Sólo si puedo volver a rociarlo de rosa —bromeé, tratando de no mostrarle que estaba aterrorizada. Se echó a reír y se alejó rápidamente a la zona de calentamiento por un par de finalmente fue su turno, no podía respirar.
Lo vi subir las escaleras hasta la cima de la plataforma y posicionarse al final, con el consejo de inclinarse a la espera. Me sonrió y traté de devolverle la sonrisa, estoy bastante segura de que miexpresión parecía más una mueca de pesar. El silbato sonó, y se tiró. Apreté los ojos, cerrados, escuchando el aplauso y la alegría de la gente, pero no quería ía que en el momento en que abriera mis ojos, caería y se rompería el és de una hora, bueno, sentí como si fuera una hora, probablemente fuera aproximadamente un minuto, la gente aplaudió como loca, así que por casualidad abrí mis ojos. Marvel estaba caminando por las escaleras, sin huesos rotos ni sangre. Salté de la silla y aplaudí junto con los demás, decidiendo fingir que lo había observado. La próxima vez tendría que decirle que no podía venir.
—¡Eso fue impresionante! —gorjeé con echó a reír y sacudió la cabeza.
—¿Sí? ¿Se veía bien a través de tus parpados? —preguntó, riendo más miré con tono de disculpa.
—¡Lo siento tanto! No podía verte, Marvel. Me sentía tan enferma. Tenía tanto miedo, simplemente no pude —dije.
—No te disculpes, está bien. Sin embargo, aterricé —se jactó.
—Lo sé, escuché a la gente animada —dije un poco avergonzada. Me sentía muy culpable. Me trajo aquí para verlo y darle apoyo y ni siquiera podía hacer que era una hermanastra inú sentamos de nuevo y me dio un resumen de todo lo que me había perdido y otras cosas para ser contadas. Marvel fue uno de los últimos en hacerlo, así que no tuvimos que esperar demasiado tiempo antes de que los resultados fueran anunciados.
Cuando el hombre entró en el escenario agarré su mano nerviosamente, rogando que haya obtenido buenos resultados.
—Está bien, así que tuvimos algunos trucos excelentes hoy. Los jueces quedaron muy impresionados, así que felicitaciones —el hombre se paró en la pequeña plataforma—. Bien, entonces, en orden inverso. Viniendo en el tercer lugar con un puntaje de cuarenta y cuatro puntos de cincuenta, es… Marvel Brice —llamó.Chillé y salté sobre él con entusiasmo mientras se reía.—¡Oh Dios, Marvel, eso es impresionante! Estoy tan orgullosa de ti —me entusiasme, casi ó abiertamente.
—Gracias, Katniss. Será mejor que vaya a buscar mi trofeo —asintió hacia el escenario. Me quedé allí animando y aplaudiendo como una idiota, mientras subía y conseguía su trofeo de plata. Volvió corriendo y me abrazó girándome en un círculo.
—Marvel, eso es tan bueno. Déjame verlo —prácticamente lo arrebaté de sus manos y observé el trofeo de plata con un pequeño hombre en una patineta.
—Estoy muy contento con cuarenta y cuatro puntos. Es mi mejor resultado —sonrió con orgullo.—Hey, ¿vamos comer algo para celebrar? Yo invito —sugerí, felizmente.—Por supuesto. Sólo tengo que cambiarme primero; realmente no puedo salir así—miró abajo a su camiseta rasgada, pantalones cortos de patinador, sucias zapatillas de deporte, haciendo una mueca.¿Por qué diablos iba a necesitar cambiarse?
—Marvel, no me importa qué te pongas —dije con honestidad, mientras comenzábamos a caminar de regreso a su echó a reír.
—Katniss, estoy hecho un lío. Estas son mis ropas de competencia. Siempre llevo la misma cosa; son como mi ropa de la suerte. Están todas rasgadas y sucias. Además,estoy sudado y eso —respondió, encogiéndose de hombros. Subimos al auto—.Voy a hacer una parada en casa y me cambiaré, luego podemos irnos —dijo mientras sacaba el auto de la playa de estacionamiento.
¡Oh, mierda! ¿Quiere que yo vaya a su casa?Empecé a sentirme mal. No podía ir, no quería ver a mi padre, no podía. Cerré los ojos, dispuesta a no enloquecer. Peeta no estaba aquí, así que no quería tener un ataque de pánico.
