Capitulo 19 Segunda Parte

¡Oh, mierda! ¿Quiere que yo vaya a su casa?Empecé a sentirme mal. No podía ir, no quería ver a mi padre, no podía. Cerré los ojos, dispuesta a no enloquecer. Peeta no estaba aquí, así que no quería tener una taque de pánico.

—No puedo —susurré.Me miró, confundido.

—¿No puedes ir a cenar? —preguntó, mirándome como si estuviera loca,probablemente porque era mi idea, en primer lugar porque era mi idea. Negué con la cabeza.

—No puedo ir a tu casa, Marvel. Por favor, no puedo verlo —supliqué, cuando continuó en la dirección opuesta de mi casa.

—¿Stephen? —preguntó, frunciendo el ceño.

Asentí con la cabeza, incapaz de hablar a través del nudo en mi garganta. Me temblaban las manos. Cerré los ojos y pensé en Peeta, tratando de mantener la calma. Pensé en el color de sus ojos, cómo se sentía su pelo cuando pasaba mis manos a través de él, el sonido de su voz.

—¿Estás bien? —preguntó Marvel, sonando afectado. Asentí débilmente.

—No quiero verlo, Marvel —susurré, dándome vuelta en mi asiento para mirarlo.Él estaba tratando de ver el camino y mirarme, al mismo tiempo.

—¿Por qué no? —preguntó en voz baja. Sacudí la cabeza. No podía hablar de ello,sobre todo no con él, era su padrastro, por amor de Dios, vivía con él.

—Yo no, por favor —rogué con mis ojos. Suspiró y meneó la cabeza.

—No está ahí de todos modos. Se fue el fin de semana con mamá y Rory. No volverán hasta tarde, esta noche —dijo.¿No estaba allí?

—¿Estás seguro? —pregunté, mi cuerpo empezaba a relajarse sonrió para tranquilizarme.

—Positivo. Fueron a Mersey el fin de semana para ver a mis abuelos. No estarán volviendo hasta las diez o algo así.

Lo miré para asegurarme de que no estaba mintiendo o tratando de engañarme o algo así. Parecía estar diciendo la verdad. Marvel era un muy buen tipo, no me haría algo así, no me mentiría.

—Está bien —acordé, en voz baja. Sonrió y volvió a mirar a la carretera.

—Por lo tanto, ¿puedo saber por qué tú y Finnick odian tanto a Stephen? —preguntó con curiosidad. Cerré los ojos, realmente no quería tener esta conversación con él,con nadie. Incluso Johanna no sabía ningún detalle acerca de mi padre y de mi infancia.

—Marvel, no quiero hablar de ello. Está en el pasado, prefiero que se quede ahí —contesté, rezando para que lo dejara. Asintió con la cabeza, viéndose un poco decepcionado y triste.

—Está bien. Bueno, si alguna vez necesitas hablar conmigo sobre cualquier cosa,puedes hacerlo. Ya lo sabes, ¿verdad? —preguntó, mientras entraba en una calle muy bonita. Asentí mirando por la ventana, las casas eran enormes, con grandes coches de lujo en las entradas. Se puso en el camino de entraba y miré a la gran casa azul pálido. Se veía como si mi padre la hubiera hecho, ciertamente, por sí mismo.

—¿Estás seguro que no está aquí? —cuestioné nerviosa, mientras me levantaba y caminaba hacia el lado de Marvel.

—Estoy seguro. El coche ni siquiera está aquí —confirmó, moviendo una mano al estacionamiento vacío. Me relajé y seguí muy de cerca de Marvel, hasta la podía respirar. Al abrir la puerta de entrada me apoderé de la parte de atrás de su camiseta. Rió entre dientes.

—Katniss, no hay nadie aquí —me aseguró, sacudiendo la cabeza mientras envolvía su brazo alrededor de mis hombros, tirándome dentro de la casa. Era preciosa—.¿Quieres un trago? —ofreció, llevándome a la cocina.

—Um, claro —miré alrededor, a todos los adornos y muebles caros.

—. Podría caber toda mi casa en tu sala de estar y cocina —dije, echó a reír.

—Está casa es agradable, pero es demasiado grande para nosotros. No sé por qué es este tipo de casa tan cara.

—¿Qué hace mi padre ahora entonces? —pregunté con curiosidad, cuando me entregó una lata de Pepsi.

—Acciones y participaciones. Es un gran agente de bolsa o algo, realmente no lo entiendo. Hace un montón de dinero, sin embargo —dijo casualmente. Todavía estaba haciendo eso, entonces, eso era lo que hacía cuando éramos niños quería hablar más de él; estar en su casa me estaba volviendo bastante loca.

—Por lo tanto, tú y Johanna, ¿huh? —bromeé, tratando de cambiar de sonrojó y asintió con la cabeza.

—Es bonita —murmuró nervioso. Sonreí al ver su sonrojo, era realmente adorable.

—Dijo que la besaste —levanté las cejas con entusiasmo, a la espera de más detalles. Tenía la visión de ella del "beso perfecto", ahora quería la suya. Sonrió abiertamente.

—Sí, ¿dijo que le gustó? —preguntó, ruborizándose más fuerte.¡Oh infiernos, si lo hizo!

—Sí, le gustó mucho —confirmé, meneándole las ó una carcajada.

—Bueno, gracias a Dios por eso —parecía tan aliviado que no podía dejar de reír—.Estaba pensando en invitarla a salir, correctamente, ya sabes, siendo exclusivo.¿Crees que iría por eso? —preguntó, mirándome con esperanza. Sonreí al ver su cara de preocupación.

—Claro que iría por eso —a Johanna realmente le gustaba, sin duda sería exclusiva. Se rió y desordenó la parte de atrás de su pelo.

—¡Increíble! Gracias, Katniss.

—Ve a cambiarte, entonces, y después vamos a comer. Estoy muerta de hambre —instruí, asintiendo hacia el pasillo.

—Está bien, estaré en cinco encogí de hombros.

—Puedes ducharte y esas cosas si quieres, no me importa esperar.

—¿Estás diciendo que huelo? —preguntó, riendo, mientras se abría camino a la sala.

—Bueno, estaba tratando de ser cortés —bromeé. Se rió y rebotó por las senté en el mostrador de la cocina, bebiendo felizmente mi Pepsi, jugando con su trofeo, cuando oí la puerta abrirse y a una mujer hablando.

—No, sólo tengo que darle un poco de medicina y ponerlo en la cama —Sentí mi aliento entrecortado en la garganta.

—Bueno, no ha dejado de estar malditamente llorando —espetó mi padre,sonando enojado. Salté de la silla tan rápido que casi me caigo. Me mudé al otro lado del mostrador,teniendo que poner algo entre nosotros, estaba viniendo hasta aquí. Mi corazón estaba fallando en mi pecho. No podía respirar correctamente. Había una puerta detrás de mí, agarré la manija, desesperadamente buscando alejarme antes de que él llegue. No podía verlo; no podía dejar que me viera. Agitando la manija rápidamente me di cuenta de que la puerta estaba cerrada con llave. Podía sentirlas lágrimas empezar a picarme en los ojos.

—Lo siento, Stephen. Lo pondré en la cama en un minuto, dormirá —dijo la mujer,en voz baja.

—Que esté malditamente mejor, me está dando un dolor de cabeza —gruñó furioso. Metí la mano en mi bolsillo, agarrando mi celular. A quién pensaba llamar, no sabía. Peeta y Finn estaban demasiado lejos, y Marvel probablemente en la ducha. No había nadie, sin ayuda; estaba sola en mi horror. Me di la vuelta frente a la puerta, esperando a que entrara. Me sentí enferma. Oh Dios, ¿realmente iba a vomitar?La señora entró, llevando un niño lloriqueando en sus brazos, acariciando su espalda con dulzura. Sus ojos se posaron en mí y saltó una milla, obviamente, no sabiendo que estaba aquí.

—Hola, lo siento, no me di cuenta de que Marvel tenía amigos —dijo,sonriéndome con gusto. Era muy bonita, cabello castaño y ojos grises, igual que yo. Asentí con la cabeza, incapaz de hablar.

—¿Marvel tiene amigos aquí? —preguntó mi padre, mientras caminaba a través de la puerta.

Me sentí mareada, mis piernas estaban débiles, se veía casi exactamente como él mismo, sólo un poco mayor, un poco menos de pelo y más gris. Sus ojos eran duros y severos, como solían ser, no como la foto que Marvel me mostró. No había cambiado en absoluto. Me miró, sus ojos rastrillando sobre cada parte de mi cuerpo mientras me quedaba ahí, sin poder moverme, sin poder respirar. Me sentí como una niña de nuevo. Estaba aterrorizada, y esta vez no tenía a Finnick para protegerme. El hombre que arruinó mi infancia, la niñez de mi hermano, estaba de pie a menos de quince metros de mí.

—Katniss —dijo en voz baja. Sonrió y sentí aumentar la bilis en mi garganta.

Es un capítulo corto, lo se pero quería subir uno, ya que la semana que viene empiezo con todas las evaluaciones y no creo que pueda subir! :(

De nuevo agradezco a todos ustedes que leen esta historia! En especial a sakuchik y tributoylarcha que siempre comentan mi historia y alegran mi día. Este capítulo va dedicado a ustedes!

Nos vemos pronto.

Besos!

Cyn