Capítulo 20 segunda parte
Pov Peeta
La halé de nuevo a mi regazo, deseando que se acercara a mí. Mi corazón no había vuelto todavía a la normalidad después de haberla visto sollozar así. Estaba tan molesto que mis dientes se apretaban con tanta fuerza que mi mandíbula dolía,tratando de mantener el control. Quería ir ahí y golpearlo hasta que no quedara nada de él, pero ella tenía razón, seríamos nosotros los que nos meteríamos en problemas y ella no necesitaba más estrés en este momento.
Finnick le hizo un gesto a Marvel para que se sentara en el sofá frente a nosotros y se sentó a su lado. Ambos se veían estresados. Katniss se acurrucó en una bola en mi regazo, halando sus rodillas y enterrando la cara a un lado de mi cuello. La balanceé gentilmente mientras escuchaba a Finn contándole a Marvel sobre los abusos de cuando eran niños, cómo su padre había tratado de atacar a Katniss y la forma en que lo había echado de la casa hace tres años. Dejó salir lo del abuso sexual del que nadie sabía mucho porque ella se negaba a hablar de eso.
Todo el tiempo Marvel simplemente se sentó allí, jugando con sus manos. ¿Por qué no lucía como en shock con todo esto? Si alguien se sentara allí y me dijera que su padre lo había abusado por años, creo que por lo menos estaría un poco en shock,¿no es así?Después de más o menos diez minutos bajé la mirada hacia Katniss para ver que estaba dormida en mis brazos.
Se veía tan triste y vulnerable; su cara estaba todavía roja de llorar. No dejaría que algo la volviera a herir nunca. Agité la mano hacia Finn para llamar su atención.
—La voy a poner en su cama —susurré, incorporándome y tratando de mantenerla inmóvil mientras la cargó hacia su cuarto, recostándola en su cama. Gimoteó y se acurrucó más cerca de mí, así que me recosté con ella por un par de minutos hasta que estuviera de nuevo en un sueño profundo. Besé su frente y volví a la sala. Marvel tenía la cabeza entre sus manos. Finnick se veía realmente enojado otra vez.
—¿Qué está mal? —pregunté, mirando entre ellos dos. Finn me miró, parecía en serio estresado y preocupado. No veía a Finnick así muy seguido, siempre era muy fuerte y de hecho me hacia sentir un poco enfermo verlo así ahora.
—Lo está haciendo de nuevo. Ha golpeado a Marvel y su mamá algunas veces —gruñó Finnn, viéndose disgustado.
¡Maldición! Le dije a Finn que debimos haber llamado a la policía en vez de sólo patearlo fuera, pero insistió en que no quería que Katniss pasara por eso. ¡Y ahora él se lo estaba haciendo a alguien más!
—Mi mamá estaba hablando sobre dejarlo el año pasado. Entonces en su lugar nos mudamos aquí. Ella dijo que era un inicio fresco y que todos deberíamos empezar de nuevo, pero no ayudó —dijo Marvel tristemente.
Me arrodillé a su lado y puse mi mano sobre su hombro. Realmente no lo conocía tan bien, era más el amigo de Ángel que el mío, pero sabía que era un buen chico.
—Marvel, ¿tu mamá aún quiere dejarlo? —pregunté, mirando a Finn, quien parecía listo para explotar en cualquier minuto. Tendría que vigilarlo de cerca. Si elmomento llegaba entonces estaría ahí a su lado, pero no podíamos precipitarnos a nada, tenía que verse como autodefensa. Marvel se encogió de hombros.
—No he hablado con ella acerca de ello desde que nos mudamos aquí, así que no sé. Sé que esta asustada por Rory. Él no lo ha golpeado todavía, pero tiene sólo un año —replicó, con su voz quebrándose. palmé su hombro solidariamente. Ese idiota era una pieza realmente enfermiza.
Finnick se sentó a su lado y palmeó su espalda torpemente. Como chicos, no éramos muy buenos en reconfortar. Ángel sería perfecta para esto; era tan malditamente cariñosa y amable.
—Marvel, necesitas decirle a tu madre que él ha hecho esto antes. Podría ser el empujón que necesita para dejarlo antes de que le haga algo a Rory —dijo Finnick amablemente. Marvel asintió, levantándose.
—Iré a casa y hablaré con ella cuando pueda.
—Marvel, si alguna vez necesitas ayuda llámame. Día o noche, ¿entiendes? Y si necesitan un lugar para quedarse algunos días, tu madre y tu hermano también, se pueden quedar aquí —dijo Finnick intensamente.
Lo dice en serio, Finn era un gran chico y nunca dejaría que alguien hiriera a su familia o amigos, supongo que técnicamente Marvel era su familia también.
—Gracias. Esperaré hasta que él no esté allí, y entonces hablaré con ella.
Asintió,viéndose muy triste, y un poco asustado.
—Llámame y déjame saber como va. Y digo en serio acerca de un lugar donde quedarse, a mi mamá no le importará, y ella no estará siquiera en casa por otras dos semanas —declaró Finnick, guiando a Marvel a la puerta. Puso su brazo alrededor de su hombro—. Todo va a estar bien —le aseguró Finnick. Marvel parecía como un pequeño niño perdido, no se veía preparado para esto para nada, pero supongo que había necesitado crecer rápido como Finn lo hizo cuando era más joven.
—No creo que debas decirle a Katniss nada de esto. Realmente no necesita nada más sobre que preocuparse, y ni siquiera sé que es lo que va a decir mi mamá acerca de todo esto —murmuró Marvel, frunciendo el ceño. Asentí. Esa probablemente era una buena idea. Si Ángel supiera de esto estaría poniéndose toda preocupada, preocupándose acerca de Marvel y Rory, y por todo lo que sabíamos quizás su mamá no quería dejarlo en primer lugar. Podíamos decirle cuando el momento llegara.
—Sí, buena idea —estuve de acuerdo, asintiendo.
—Está bien, gracias. Nos vemos. —Sonrió tristemente y se dirigió fuera de la casa. Finnick cerró la puerta y presionó su frente contra ella.
—Peeta, necesitas darme una buena razón de por qué no debería ir allí y cortar su garganta —gruñó, todo su cuerpo rígido.
—Porque entonces tú estarías en la cárcel, y Ángel no tendría a su hermano mayor aquí para protegerla —dije rápidamente, sabiendo que Katniss era la única cosa que lo mantendría calmado y contenido.
Finnick se giró hacia mi e hizo algo que nunca lo había visto hacer en su vida; se dejó caer contra la puerta, tiró sus rodillas hacia su pecho, y lloró. Sentí mis entrañas retorcerse ante la vista de eso. Estaba tan enojado de nuevo que necesitaba recordarme a mi mismo exactamente la misma razón de por qué no podía ir allí y cortar su garganta. Me senté a un lado de Finn y puse mi brazo alrededor de su hombro mientras lloraba. No creo que jamás haya tenido una liberación adecuada antes.
Pov Katniss
Las cosas habían sido muy tensas durante la última semana entre Marvel y yo. Sabía que él sabía sobre lo que mi padre nos había hecho, bueno, una parte de cualquier modo. Finnick me aseguró que no le dijo demasiado acerca de mí porque sabía que no querría a gente sabiendo acerca de eso. Le había dicho a Marvel que no quería hablar acerca de nada de eso, lo que él respeto. Parecía pasar el rato con Finn y Peeta más de lo que lo hacía conmigo y Johanna en el momento.
Siempre estaban fuera hablando en silenciosos susurros, y pararían en cualquier momento en que yo estuviera cerca. Me pregunté si estarían hablando de mí, pero para ser honesta realmente no quería saber. No quería volver a hablar acerca del hombre nunca más, así que si eran felices de hablar sobre mí y dejarme fuera de ello,entonces me desperté el viernes por la mañana, Peeta ya estaba despierto y vistiéndose silenciosamente.
—Oye, ¿estás haciendo la caminata de la vergüenza? —bromeé, preguntándome por qué se estaba escabullendo de mi cuarto. Nunca se levantaba antes que yo, rió y se puso su camiseta antes de trepar de nuevo a la cama. Enganché mis dedos en las presillas del pantalón, tirándolo más cerca de mí.
—La única vergüenza que tengo es que tengo que salir de tu cama. Felizmente me quedaría en la cama contigo para siempre, pero tengo algo que necesitó hacer hoy así que me tengo que ir. —Me besó suavemente, causando los acostumbrados pequeños revoloteos en mi estómago que sus besos evocaban en mí.¿Algo que necesitaba hacer? ¿De qué trata?.
—¿Qué necesitas hacer, chico amante? —pregunté, jalándolo más cerca de mí,deteniéndolo de que se levantara.
Sonrió y rodó en su espalda, tirándome encima de él.
—Nada interesante. Sólo necesito hacer algo acerca de la universidad eso es todo—replicó, viéndose incómodo. ¿Me estaba mintiendo? Miré a su rostro, sus ojos estaban un poco estrechos, definitivamente se estaba viendo incómodo acerca de algo.
—Peeta, ¿algo está mal? —pregunté preocupada. Oh mierda, ¿está viendo a alguien más o algo?Sonrió y enredó sus dedos en mi cabello.
—Nada está mal. No preocupes a tu linda cabecita acerca de nada. Es sólo un par de reclutadores que quieren encontrarse conmigo, y este era el único momento en que podían venir —explicó, aún viéndose incómodo. Asentí, obviamente tenía algo que estaba tratando de mantener en secreto de mí,me diría eventualmente. Confiaba en él. Estaba segura de que no me engañaría,que había sido un pensamiento estúpido del momento. Sabía que me amaba. Me incliné hacia adelante y lo besé, alejándome para morder su barbilla, amaba cuando hacia eso. Sus manos se apretaron en mi cintura mientras su respiración empezaba a acelerarse; sonreí y mordí el lóbulo de su oreja.
—Ángel, necesito irme. No me provoques —se quejó.Sonreí contra su cuello y me incorporé, haciendo pucheros, decidiendo tener algo de diversión con él antes de que se fuera. Suspiré dramáticamente.
—Está bien, bueno supongo que sólo tendré que ducharme sola entonces.
Gimió de nuevo.—Ángel, no me hagas eso, no es justo tú sabes —gruñó, frunciendo el ceño. No pude evitar reírme ante su lujuriosa expresión mientras trepaba fuera.
—Bueno, diviértete con los reclutadores. Ve e impresiónalos con tus asombrosos talentos, chico amante —instruí, besándolo suavemente de nuevo.
Cepilló mi cabello detrás de mi oreja.
—Te amo. Te veré después de la escuela. Fruncí el ceño. ¿No va a ir a la escuela?
—¿No vas a venir a la escuela después? —pregunté, decepcionada que no podría verlo mucho .
—No, sin embargo te veré después —contrarrestó, besándome de nuevo mientras salía de la cama.
—¿Peeta? —lo llamé justo cuando estaba apunto de salir por la puerta. Se detuvo y me miro, curioso—. También te amo, y buena suerte con los reclutadores. Sólo recuerda, ellos tendrán suerte de tenerte, no al revés —dije honestamente.
Los reclutadores estaba tropezando sobre si mismos por Peeta, no necesitaba trabajar muy duro para impresionar a la gente, sus habilidades hablaban por si mismas. Sonrió y me guiñó antes de dirigirse fuera por la duché y salí para tomar algo de desayuno; Finnick estaba sentado ahí con pijamas incluso aunque era casi tiempo de irse.
—Hey, será mejor que te apures o llegaremos tarde —lo regañé, frunciendo el ceño ante el pensamiento de una detención. Sacudió su cabeza.
—No me estoy sintiendo bien, así que no iré. Le pedí a Casey que te llevara porque Peeta está con los reclutadores —dijo en voz baja.
Finn difícilmente se enfermaba alguna vez. Caminé hacia él un poco preocupada, y puse mi mano sobre su frente. No se sentía caliente o algo.
—No creo que tengas temperatura. ¿Qué está mal? —pregunté, preocupada.
—Me siento enfermo eso es todo. Voy a volver a la cama. Casey estará aquí en quince minutos —replicó, parándose y dirigiéndose al pasillo.
—¿Quieres que te traiga algo, Finn? —pregunté.Meneó la cabeza.
—Estaré bien, Kat. Te veo después. —Agitó la mano sobre su hombro y
desapareció dentro de su cuarto.
Cuando llegamos, vi a Johanna y a Gale así que me dirigí hacia ellos.
—Hola —gorjeé, sonriendo.
—Hola, Katniss. ¿Dónde están Finn y Peeta? —preguntó Sean, mirando sobre mihombro.—Peeta se está encontrando con algunos reclutadores universitarios —dije orgullosamente—. Y Finn está enfermo —agregué, arrugando mi nariz. ¡Espero que no vomite en algún lugar y lo deje para que lo limpie!
—¿Si? Marvel está enfermo también. Me llamó esta mañana —dijo Johanna, haciendo pucheros.
—¿Marvel está enfermo también? Espero que no sea nada.
—Yo también. Venga, vamos a clases —sugirió Johanna, uniendo su brazo a través del mío y tirando de mí hacia el escuela pasó increíblemente lento debido a que no había visto a Peeta a la hora del almuerzo para mirar hacia adelante. La mañana y la tarde sólo se difuminaron aun largo día sin Peeta, y por encima de todo eso empezaba a sentirme un poco enferma también. Mi estómago se sentía revuelto y ni siquiera pude obligarme a comer algo para el almuerzo.¡Genial, ahora yo me estoy enfermando!Traté de llamar a Finnick para ver cómo se estaba sintiendo, pero no hubo estaba dormido o algo. Johanna me estaba llevando a casa porque los chicos no estuvieron aquí hoy. Me dejó en el frente y caminé dentro de la casa,sintiéndome exhausta, todo lo que quería hacer era irme a caminada a través de la puerta principal vi maletas y cajas y bolsas negras de basura llenas de cosas y apiladas en el vestíbulo. ¿Qué demonios es todo esto?
—¿Finn? —llamé.Podía oír voces en la cocina así que hice mi camino hacia ahí, sólo para ver a Peeta,Finnick, Marvel y Hazelle que estaba sosteniendo a un niño pequeño en sus brazos, él cual asumí era mi hermano pequeño, Rory. No lo había visto oficialmente aparte de la parte trasera de su cabeza la semana pasada. ¿Qué diablos están haciendo aquí?Espera, pensé que Johanna dijo que Marvel estaba enfermo, no parecía enfermo.
—Hey. ¿Qué es todo esto? ¿Ustedes chicos están teniendo una conferencia? —bromeé. Hazelle me sonrió débilmente, sus ojos estaban ligeramente rosas, como si hubiera estado llorando. Sentí mi espalda ponerse rígida a la vista de su cara triste.
Peeta vino y envolvió su brazo alrededor de mi cintura.
—Ángel, tenemos algo que decirte —dijo suavemente. Tragué por el tono de su voz; esto iba a ser malo lo que sea que dio un paso al frente.
—Él ha estado haciéndolo de nuevo, Katniss. Lo han dejado. Dije que podían quedarse aquí por un tiempo. Mamá dijo que estaría bien —explicó.Hazelle empezó a llorar suavemente de nuevo. Alcé la vista hacia Marvel.
¿Él ha estado siendo abusado y no me lo dijo? Pude sentirme enojarme con él. Sabía que nos había hecho ese hombre; ¡debió saber que podía hablar conmigo! Abrí mi boca, a punto de gritarle, pero su expresión me detuvo. Se veía triste, culpable, y de hecho un poco asustado. Me alejé de los brazos de Peeta y abracé fuertemente a Marvel. Dios, ha estado siendo abusado por el hombre de mis pesadillas también,no debería estar enojada con él, no necesitaba eso por encima de todo lo demá , todo tuvo sentido para mí; nunca le gustaba hablar acerca de él tampoco. Cuando le pregunté si se llevaba bien con él, siempre se veía realmente incómodo. Estaba tan tenso cuando estuve en su casa la semana pasada cuando vio a mi padre.
—Pudiste haber hablado conmigo —susurré, sintiendo las lágrimas cayendo por mi rostro lentamente, afligida porque sabía exactamente por lo que había pasado y cómo se estaba sintiendo ahora mismo.
Por lo menos yo tenía a Finn y a Peeta para mirar por mí en ese entonces; pero Marvel era el mayor, probablemente se sentía como si fuera el que tenía que proteger a su mamá y su hermano. Marvel me abrazó de vuelta.
—No quería preocuparte; lo hemos estado planeando toda la semana. Finn y Peeta nos ayudaron a empacar nuestras cosas hoy mientras él estaba en el trabajo. Está lejos por el fin de semana. No tiene planeado volver hasta el domingo por la mañana.
Lo alejé y besé su mejilla.
—Todo está bien ahora. No te preocupes, ya no puede herirte —dije severamente
.Me giré y abracé a Hazelle aunque ni siquiera la conocía; simplemente se veía como si necesitara un abrazo ahora mismo. El bebé en sus brazos era hermoso; se veía justo como ella, pero con cabello rubio.
—¿Estás bien, Katniss? —preguntó Finnick, preocupación coloreando su voz. Tragué ruidosamente. De hecho me estaba sintiendo enferma. Supongo que estaba un poco abrumada por todo. No podía realmente tragar todo.
—De hecho, me siento un poco extraña —admití, frotando mi mano sobre mi cara.
—Ángel, te ves un poco pálida. ¿Quieres una bebida o algo? —preguntó Peeta,caminando hacia mí.¡Maldición, tenía tanto calor! Mis labios y dedos estaban temblando; empecé a sentirme un poco mareada.
Ese fue mi último recuerdo, después vi todo negro.
