Una Tormenta De Escusas
Como explicarle a sus mejores amigas que la noche anterior no había dormido en su habitación del internado, por estar en brazos del hombre al cual amaba, como ocultar todo aquello que ahora conocía, que había experimentado; Candy no sabía si iba a poder esconder toda la felicidad que se encontraba impregnada en su cuerpo y en su corazón, ¿Ellas lo comprenderían? ¿Serían crueles y la juzgarían por lo que había hecho? ¿Se atrevería a decirles la verdad? ó ¿Era mejor inventar una escusa? Todas estas preguntas rondaban la mente de la rubia, mientras se aproximaba lentamente pero con paso firme y temiendo ser descubierta, a su habitación.
Sin embargo no se imaginaba que en su habitación se encontraban dos chicas totalmente preocupadas por su querida amiga, ya que sin explicación alguna había desaparecido el día anterior y para colmo no había dormido en su habitación.
Patty: ¿Dónde crees que este Candy? Y si le paso algo…
Annie: Ojala lo supiera Patty, sólo espero que se encuentre bien y que llegue antes del almuerzo sino la descubrirán.
Repentinamente vieron como una silueta de cabellera rubia se adentraba velozmente a la habitación, sin darse cuenta de la presencia de sus angustiadas amigas.
-¡¡¡Candy!! Dijeron ambas chicas al mismo tiempo totalmente sorprendidas por la llegada repentina de su amiga.
Candy: Chicas que hacen aquí…
Annie: Hay Candy donde has estado toda la noche, no te imaginas lo preocupadas que estábamos Patty y yo…
Patty: ¿Dónde estuviste todo el día? Y por supuesto ¿Dónde pasaste toda la noche?
Candy se encontraba totalmente angustiada al ver a sus amigas así, pero no sabía si sería capaz de confesarles la verdad.
Candy: Tranquilas chicas, bueno pues (comenzó lentamente) la tarde la pase con Terry, estuvimos platicando por largo rato a orillas del lago y…
Patty: Y… la noche donde la pasaste…
De repente suena la campana anunciando el almuerzo.
Candy: Chicas no quieran que nos reten las hermanas ¿O sí?, así que será mejor darnos prisa, además tengo mucha hambre ¿Ustedes no? (Saliendo de la habitación).
En el almuerzo Candy se encontraba un poco intrigada, pues no sabía qué hacer, sabía muy bien que sus amigas seguirían preguntando acerca de donde había pasado la noche, pero que les iba a decir, cómo lo tomarían.
Llegando a su castillo se encontraba un joven lleno de felicidad, ahora su vida se mostraba diferente, por fin había encontrado una razón para querer ser una mejor persona, para querer ser mejor en todos los sentidos y esa razón era su querida Candy.
En su habitación se encontraba recordando el hermoso momento que había compartido con su pecosa, por fin le había dicho cuanto la amaba, por fin sabía lo que era hacer el amor.
A causa de haber salido rápidamente de esa habitación, la cama seguía igual, pues como Terry la había dejado bajo con llave, la señora Katherine (mamá de Mark) no entro a hacer la cama.
Estaba recostado cuando se percato de algo que había olvidado por completo, en las sábanas de su cama se encontraba la muestra que delataría lo ocurrido durante la noche.
Mark: Terry, dice mi mamá, si ya puede pasar a hacer la cama…
¿Hacer la cama? (pensó Terry) al momento dirigió su vista hacia la sábana que cubría el colchón y pudo ver la pequeña muestra que había dejado su adorada pecosa, la señal de que ella se había convertido completamente en una mujer, su mujer.
Terry: Un momento (sacando las sábanas de la cama y dirigiéndose a la puerta).
Sra. Katherine: ¿Por qué tardas tanto Mark?
Mark: Es que Terry aun no abre la puerta…
Apresuradamente Terry abre la puerta.
Terry (con las sábanas entre sus manos): Buenos días Señora Katherine, Mark; no se preocupe yo mismo me encargare de esto (señalando sus manos), ya puede pasar, con permiso.
Ambos madre e hijo se quedan impresionados ante la actitud de su joven patrón, pues saben que a pesar de que él es muy amable con ellos, de las labores domesticas sólo se encarga ella.
Mark: ¿Qué le habrá pasado mamá?
Sra. Katherine: No lo sé, pero mejor no me imagino el por qué de no dejarme a mi llevar las sabanas a la cesta (esto último pensándolo curiosamente).
Por la tarde todas las alumnas del colegio de verano se encontraban descansando en el jardín que rodeaba el edificio, pues era un día un poco caluroso. Sin embargo dos chicas seguían con la incertidumbre del por qué su amiga no había dormido en su habitación.
Patty: Candy has estado evitándonos toda la mañana y parte de la tarde, ¿Es qué acaso no confías en nosotras?
Annie: ¿Qué sucede contigo Candy?, puedes confiar en nosotras, para eso son las amigas, no es así Candy, tú misma me lo has dicho en muchas ocasiones…
Candy no sabía qué hacer, ambas eran totalmente diferente a ella, claro que quería decirle a sus mejores amigas, que había estado toda la noche con Terry, que había sido la mejor noche de su vida, que estaba enamorada y que era correspondida, pero conociéndolas opto por no decirles la verdad, claro que se los diría algún día, pero ese día no era hoy.
Candy: Ok chicas, como les dije estuve con Terry platicando y la verdad pasamos un buen rato a orillas del lago, pero se nos paso el tiempo y la señora Katherine, me ofreció quedarme, pues temía que me fuese a suceder algo de regreso al colegio.
Patty: Hay Candy y eso no nos podías decir desde hace rato. Por un momento había pensado que no querías decirnos, porque con quien habías pasado la noche era con Terry y no exactamente platicando…
Annie: ¡¡¡Patty!!! Cómo se te ocurre pensar eso de Candy, ella sería incapaz de estar con un hombre sin antes estar casada…
Candy solo permanecía en silencio, Patty no estaba tan lejos de la realidad, pero al notar la expresión de Annie, se dio cuenta que había hecho lo correcto, pues al menos Annie, aun no estaba del todo preparada para hablar del tema.
Candy se encontraba en su habitación, todo ese día había sido una tormenta de escusas, que le daba a sus amigas, el por qué parecía estar su mente en otro lugar, el por qué sonreía y se sonrojaba a la vez, había sido un día agotador; pero era feliz, feliz de conocer el amor a lado de Terry, su amado Terry; eso era lo único que le importaba, lo demás vendría con el tiempo.
Continuara…
Hola chicas disculpen la demora, pero es que la verdad me encuentro pasando por cosas muy difíciles, por desgracia el sábado 17 de este mes operaron a mi abuelita y le diagnosticaron cáncer, hoy justamente hoy, nos dijeron que el cáncer está muy avanzado y le dieron 6 meses, ya se imaginaran por lo que está pasando mi familia y yo; es por eso que les pido un poco de paciencia, si me tardo en actualizar.
Gracias por leer mi fic, por tomarse el tiempo para hacerlo, ahora esto representa una gran distracción para mi, pues hay momentos que siento que no puedo más, pero gracias al mundo de Candy me doy ánimos, pues recuerdo a nuestra adorada pecosa, todas aquellas cosas tristes que paso y su actitud siempre fue positiva y sobre todo siempre salió adelante.
Aquí les dejo el quinto capítulo, espero que les agrade y que lo disfruten, hasta pronto.
