Hola! :D... Bien pues aquí les traemos un capitulo más, aquí en México son las 10:30 y me acabo de levantar para publicar, porque ayer por razones extrañas Fanfiction no me dejaba subir este capítulo ¬¬, pero bueno lo importante es que aquí esta! muchas Gracias a las que han dejado Review y a los que no tambien xD

Disclamer: Los personajes son exclusivos de CAPCOM y la historia es 100% nuestra

N/A: Lady Crow, Emperatriz, Nami D. Kennedy y Deeestiny n.n Gracias por sus comentarios chicas y este va para todas ustedes


Capítulo IV.
Sentimientos Encontrados

Después del video enviado por Wesker a los agentes de la BSAA toda la base había estado muy intranquila, Chris parecía ser el más afectado ya que no había dormido bien en días y Jill cada vez estaba más preocupada. Chris había estado tratando de rastrear el lugar de donde fue enviado el paquete que contenía el video, huellas digitales e incluso tratando de reconocer el lugar donde estaba Wesker viendo una y otra vez el video, pero no había encontrado nada. Al parecer, como de costumbre, Albert tenía todo planeado perfectamente.

La rubia, harta de la situación, decidió sacar a Chris de la base invitándolo a tomar un helado o cualquier cosa con tal de que se despejara un poco y más que nada, descansara.

-¿Chris?-dijo Jill abriendo la puerta.

El capitán se había quedado dormido sobre su escritorio revisando informes y papeles, los cuales estaban esparcidos por toda la mesa. Eran más de las 10 de la noche y Jill decidió despertarlo para que, al menos, descansara en uno de los múltiples cuartos que la base tenia ambientados para descansar.

-¿Chris?-repito la rubia- Chris despierta, es hora de irnos-termino diciendo, sacudiéndolo un poco.

-¿Qué?... ¿Quién?... ¡Jill!-dijo algo sorprendido el castaño- creo que… me quede dormido. De hecho, sigo dormido- corrigió rápidamente Chris con una ligera sonrisa.

-Es normal, hace varios días que no duermes bien, me tienes preocupada Redfield.- le dijo al chico regañándolo.

-No tienes porque Jill, estoy bien- dijo bostezando.

-Ven, vamos a algún cuarto de este enorme lugar para que descanses un poco.

Jill ayudo a Chris a levantarse porque aún seguía adormilado y un poco torpe. El instinto de líder de Chris le decía que debía seguir investigando hasta encontrar a ese maldito pero la verdad era que solo quería descansar.

Llegaron a uno de los cuartos y la chica Valentine dejo a Chris en una de las camas; iba a salir de la habitación cuando Redfield dijo:

-No quiero enfrentar esto solo, pero tampoco quiero que nadie salga herido.

-No lo harás Chris, ninguno de nosotros te abandonara, además todos sabemos a lo que nos enfrentamos.

-Lo sé, pero esto… parece que no será como otras ocasiones y bueno la verdad es que…-dio un pequeño suspiro y continuo- no quiero volver a perderte.-dijo Chris preocupado.

-¿Perderme? ¿A qué te refieres? Tú no vas a perderme, siempre seremos compañeros, amigos.

-Eso ya lo sé, pero no puedo evitar preocuparme. Wesker es capaz de cualquier cosa.

-Como ya te dije, Wesker no va a enfrentarte solo, nos tendrás a nosotros, a tus amigos, a tu familia-dijo Jill tratando de animarlo.

-¿Sabes? No quiero dormir. ¿Te quedarías a hacerme compañía?

-Claro que si Chris. Después de todo hay dos camas-dijo la chica señalando la otra cama y con un tono burlón.

Pasaron varias horas platicando hasta que Jill se quedó dormida y Chris, sin más, se quedó observándola durante unos minutos acariciando su cabello y su mejilla derecha, hasta que el también cayó rendido.

A la mañana siguiente, cuando despertaron, cada uno tomo un baño y después se encontraron para ir a tomar su desayuno al lugar que era como su sala de reuniones personales. La cafetería. Antes de llegar la recepcionista llego apresuradamente hasta donde estaban los dos muchachos.

-Lucy, ¿Qué pasa?-pregunto Jill.

-Señorita Valentine, hay un hombre buscándola.

-¿Un hombre? ¿Te dijo como se llamaba?

-No, solo dijo que era urgente verla- dijo Lucy recuperando el aliento.

-Bien, veamos de quien se trata.
¿Quién podrá ser?- pensaba Jill.

Jill siguió a Lucy a la sala de espera, iba caminando lentamente cavilando en sus pensamientos. Un sentimiento en su pecho hiso que no se tranquilizara. Al llegar allí abrió la puerta y ¡Por Dios! ¡Era el!

-¡Carlos!- gritó Jill conmocionada y con lágrimas en los ojos, aquel chico que la había acompañado en el terror de Raccon City, la había salvado de la infección y con el que había salido con vida de aquella ciudad de los muertos, estaba frente a ella, tan guapo y sexy como siempre.

Inmediatamente de volver a la realidad, Jill corrió hacia aquel hombre y lo abrazo tan fuerte como pudo, siendo correspondida por él y dejando a Chris anonadado en el marco de la puerta.

-¡Dios mio! Carlos, no lo puedo creer- dijo ocultando su rostro en el pecho del latino

-Jill… preciosa te extrañe demasiado-dijo Carlos apretándola más contra su cuerpo

Chris solamente observaba aquella escena con un tic en el pie derecho y una sensación de enojo, hasta que decidió interrumpir aquella "conmovedora" situación

-Jill… ¿Quién es tu amigo?- dijo Redfield entre dientes y con el seño fruncido.

-oh Chris, pensé que te habías quedado atrás- dijo la rubia separándose de Carlos, sin embargo este último no la soltó- emmm el es Carlos Olivera, me ayudo cuando estuve en Raccon City

-Así es, ya que tú la dejaste en esa ciudad del carajo- comento molesto Carlos

-Mira idiota, para empezar yo no la deje, tuve que salir de ese maldito lugar para buscar a mi hermana estaba metida en problemas y no la iba a dejar sola- Chris se defendió-además no tengo por qué darte explicaciones a ti.

-y ¡¿Por qué no la buscaste después?

-Tú no eres nadie para decirme que hacer y que no

-Ja, que ridículo, así que tu eres el famoso Chris Redfield, más vale que no te metas conmigo

-pues yo te digo lo mismo, porque si no te…

-¡Basta!- el grito de Jill hiso que se calmaran un poco- Carlos vámonos a otra parte

-Claro, a donde tú quieras hermosa- dijo el latino guiñándole un ojo a Jill

Ambos salieron y Carlos le paso un brazo por el hombro a Jill dejando a Chris solo

-Desgraciado.

Ese mismo día hora y media más tarde un helicóptero arribó en el cuartel. De este salió un hombre alto, fornido, con anteojos, piel morena y traje gris. El líder de la empresa "anti-Umbrella"

-Bienvenido señor- saludo cortésmente Chris, mostrando su mejor sonrisa pues aun le molestaba lo ocurrido anteriormente con Jill

-Gracias por recibirnos capitán y lamentamos el retraso, tuvimos unos contratiempos con el armamento

-No se preocupe señor, eh le mostrare el camino, por aquí- Chris le dirigió a donde todos los "survivors" se encontraban

-Hey chicos- dijo llamando la atención de todos los presentes: Claire, Jill, Leon, Rebecca, Billy y Barry - quiero presentarles al jefe de la corporación anti-Umbrella

-Gracias Chris, bien muchachos, prefiero seguir en el anonimato así que no les diré mi nombre, pero será un placer aliarme con ustedes para derrocar a la "desaparecida" Corporación Umbrella. Y para demostrárselos, traigo con migo a dos de mis mejores agentes, los cuales han tenido experiencias con varios tipos de BOW's. Son la mejor elección.-aseguro el jefe.

-Bien y... ¿Cuándo conoceremos a estos muchachos?-pregunto Barry.

-Este mismo día. Su transporte llegara en 10 minutos ¿No es así señor?- pregunto Chris.

-Tiene toda la razón capitán. Si son tan amables, en 10 minutos deben ir al helipuerto.-pido el jefe.

-Por supuesto. Ahí estaremos.- respondió el capitán en nombre de todos los presentes.

Después de que el jefe saliera, Rebecca llamo la atención de todos.

-Chicos antes de ir a conocer a los nuevos agentes, quisiera mencionarles algo del nuevo virus.

-¿Qué es Rebecca?-pregunto Jill.

-Bueno ayer estuve investigando e indagando en las cualidades de este virus que Wesker menciono, y bueno descubrí que además de dar vida, es decir, volver a la vida a seres sin esta… este nuevo "virus" por así llamarlo, tiene las cualidades de que aquel que lo utilice incremente en 15% su fuerza, claro en una cantidad medida y controlada.

-Entonces ¿Wesker lo creo para ser invencible?-pregunto Billy.

-Bueno, esta nueva cepa es un tanto difícil, ya que está en constante mutación dentro de un organismo, de algo que nos dimos cuenta… fue que a las ratas a las cuales les inyectamos este "virus", no… no envejecen, es decir las células de su piel sigue como las unas ratas jóvenes y uno de estos roedores ya tiene varios años, es bien sabido que los roedores no viven tanto tiempo. Escogí a la primera rata porque quise saber exactamente eso: si el virus podía rejuvenecer las células, y parece que funciono porque retrocede su reloj biológico tanto en su aspecto externo como interno, se han recuperado increíblemente, al parecer Wesker creó "el virus perfecto"-dijo preocupada la chica Chambers.

-Pero así como Wesker lo puede usar para sus fines malvados… También puede ser la cura para varias enfermedades como son el cáncer, el VIH y otras aún desconocidas para el hombre ¿No es así?-Pregunto Claire.

-Claire tiene razón Rebecca, podemos sintetizar alguna vacuna para estas enfermedades incluso para este mismo virus.- dijo Leon.

-Sí, Claire tiene razón, pero necesito tiempo. Primero quiero ver qué más puede hacer-concluyo Rebecca.

-Bien chicos, dirijámonos al helipuerto, nuestros invitados no tardan en llegar.-dijo Chris-Maldito Wesker, no se saldrá con la suya. Lo detendré a como dé lugar.-Pensó el chico Redfield

Todos se dirigieron al helipuerto pero Claire y Jill se quedaron rezagadas platicando sobre como serian esos agentes, después de todo, eran mujeres y así fuera hombre o mujer tenían que imaginarse cómo eran y si no eran lo que esperaban poder criticar a gusto.

El helicóptero que transportaba a los agentes llego puntual a su destino y justo cuando los chicos de la BSAA llegaban también al lugar predeterminado. Cuando por fin aterrizó, salió una mujer…

-¿Ada?- dijo Leon, aunque esta vez no le sorprendió, la verdad ahora podía esperar todo de esa mujer

Ada llevaba un hermoso vestido azul verdoso que le quedaba 2 dedos debajo de la rodilla, de un solo brazo, pegado hasta la cintura y lo demás suelto, amarrado por una pequeña cinta negra, el vestido llevaba el detalle de flores en el costado inferíos derecho, y para no desentonar, calzo unos zapatos negros de plataforma con un tacón de 8 cm. Ni tan altos y ni tan bajos

-Tanto tiempo sin vernos Leon- dijo la chica Wong con su respectivo acento

-Ja, esa frase ya me es tan familiar- comento Leon con un deje humorístico

-¿La conoces Leon?- pregunto Jill incorporándose con Claire a donde estaban los chicos.

-Ada Wong. Un placer volver a saber de ti-dijo la chica Redfield

-¿Tú también la conoces Claire?-pregunto Chris.

-Sí, la conocimos durante el desastre de Raccon City, y sólo tiempo después me entere de que era una espía y que trabajaba para Wesker- dijo Leon escupiendo lo último con rencor

-¿Trabajaste para Wesker?- interrogo Rebecca.

-En un tiempo, para mis propios beneficios

-Y supongo que él se alegró de que le dieras "Las Plagas"- Leon la miro con enojo, aunque no podía enojarse con ella, ni mucho menos odiarla

-Déjame informarte, querido Leon, que yo no le entregue "Las Plagas" a Wesker

-¿Qué?-dijo sobresaltado el ojiazul.

-Así es, él tiene en sus manos otra cosa, que no diré, pero te aseguro que "Las Plagas" están a salvo conmigo- sonrió de lado la morena

Leon sólo la miro penetrante y ella no pudo evitar sentir un cierto escalofrió, aunque no lo demostró, después de varios segundos ella volteo hacia la puerta del helicóptero y dijo:

-Burnside, ya baja-ordeno la asiática.

Al oír esto por el cuerpo de Claire paso un tremendo escalofrió, pero rápidamente pensó que no podría ser aquel chico que ella conoció en Rockfort Island, él estaba… muerto y podría haber miles de personas con ese apellido. Pero estaba equivocada, porque solo uno, o al menos el más importante para ella, se llamaba Steve. Y era justamente el hombre que bajaba del helicóptero, aquella escena no la podía creer, ella vio como Steve moría, como dejaba de respirar y como decía sus últimas palabras.

-¡¿STEVE?-grito Claire.

-¡Claire!-respondió el chico.

Inmediatamente después de que el chico Burnside le contestara, Claire cayó en brazos de su hermano, quien era el que estaba más cerca de ella. La llevaron a la enfermería y dijeron que, como le paso a Rebecca, se desmayó de la impresión.

-¡Ahora te recuerdo!-exclamo Chris.- Que torpe fui, lo siento, eres Steve Burnside, el chico que infectaron con el T-Veronica Virus, no me explico cómo estás vivo.

-No se preocupe capitán, hasta hace poco yo tampoco me explicaba como seguía vivo.-dijo Steve.

-Por favor Steve, cuéntanos. Por cierto, soy Rebecca, Rebecca Chambers.

-Mucho gusto, Rebecca. Pero antes de contarles me gustaría que me dijeran sus nombres y presentarme formalmente con todos.

-Bueno, yo soy Jill Valentine, un placer.

-Yo soy Barry Burton, bienvenido chico.

-Yo me llamo Leon S. Kennedy.

-Y yo soy Billy Coen.

-Mucho gusto, aunque ya lo saben, me llamo Steve Burnside y será un honor trabajar con ustedes.

-Bueno ahora sí, cuéntanos por favor.-dijo Leon con tono curioso en su voz.

Steve empezó por contarles lo que paso con Claire en Rockfort y en la Antártida pero decidió llamar a Ada para que continuara con la historia, supuso que sería le persona adecuada para ponerlos a todos al corriente. Así pasaron varios minutos hasta que Ada termino la historia de cómo encontró a Steve, de cómo lo rescato y de cómo lograron sintetizar la cura para el T-Veronica Virus y así, salvar a Steve de una muerte aterradora y, obviamente, no humana. Terminando el relato, Steve se dirigió a la enfermería con Chris para ver como seguía la chica Redfield.

-No puedo creer que estés vivo.-dijo la pelirroja con lágrimas en los ojos.

-Lo sé, perdón por no contactarte antes, sé que debí haberlo hecho, pero debido a que Wesker me estaba buscando no lo hice. Además Ada me dijo que sería lo mejor para ti y para mí porque contactándote, Wesker sabría que me importas y probablemente hubiera ido por ti.

-Lo importante es que estas bien chico. Los dejare a solas.-dijo por ultimo Chris.

-Cuéntame cómo es que estas vivo.

-Bien, tendré que repetir la historia- dijo Steve con tono burlón.

Después de contarle todo de nuevo a Claire, salieron juntos de la enfermería y Rebecca se acercó a ellos, todos los chicos estaban en la sala de espera excepto Jill que se encontraba con Carlos y Leon que se estaba con Ada.

-Vaya Rebecca, ahora sé lo que se siente.-dijo Claire.

-¿Lo ves? ¡No es bonito!-dijo entre risas Becca.

-Pues… yo también sé lo que se siente.-dijo Chris en un murmuro.

-Tienes razón Chris, tú con Jill, Rebecca con Billy y yo con Steve-dijo la pelirroja enumerando con los dedos.

-Por cierto… ¿Dónde está Jill y Leon?-dijo Barry buscándolos con la mirada.

-Creo que Jill se encuentra con su amigo, el tal Carlos-dijo Billy- Creo que esta noche lo va a presentar formalmente.

-Sí-dijo Chris con tono irritado- y Leon se encuentra con la agente Wong-afirmo

-Bueno ¿por qué no vamos a cenar todos juntos?-propuso Claire.

-¡Gran idea! Les avisare a Jill, a su amigo, a Leon y a la agente Wong-dijo alegre Rebecca.

-Entonces iremos todos.-dijo Billy

-Bien nos vemos a las 8:00 en punto en el restaurante de la esquina-dijo Chris.
Creo que esta es la oportunidad para darle a Jill un poco de celos, no puedo aceptar que este más tiempo con ese imbécil que conmigo. La quiero solo para mí.- pensaba el castaño con determinación.


Jajaja, algo posesivo Chris ¿no?, bueno la verdad disfrutamos mucho haciendo este capítulo, en especial Dany que estuvo todo el tiempo "ya hay que escribir el IV, y el siguiente capítulo, hay quiero que Chris le de celos a Jill" pues bien ahí esta tu capítulo Daniela! ¬¬

Debo decir que Sentimientos Encontrados se va a dividir por partes aún no sabemos cuantas partes ya que lo vamos a hacer extenso, ya saben todo eso del te amo y cosas por el estilo =)

Sin mas sólo les agradecemos por dejarnos coninuar esta historia y por darnos animos n.n!

atte.- D&F