Sorpresa Inesperada

Terry se había presentado en la compañía Stamford a la hora acordada; más confiado, que el primer día, todo se encontraba en silencio en la oficina del señor Hathaway, hasta el momento en que éste comenzó a hablar sobre el maravilloso trabajo que había realizado el joven la mañana anterior, pues a los ojos del director había sido la mejor manera en que un actor pudiese citar al gran Shakespeare.

Inmediatamente lo acepto, más sin antes aclarar unos puntos de suma importancia, en la que sería la nueva vida de Terry. Con algunas de ellas no se encontraba de acuerdo él, pero como se lo había dicho Robert, era lo mejor para él y para lo que sería su carrera, pues el director se hubiese atrevido a jurar que Terruce llegaría muy lejos en su faceta de actor.

Era muy temprano para levantarse de la cama, Terry había salido muy temprano del departamento, y últimamente ella se sentía muy cansada, pero sobre todo sus cambios de humor la tenían desquiciada. No tenía ganas de salir a hacer las compras, pero no le quedaba de otra, tenía que levantarse, pues seguramente su amado rebelde llegaría hambriento.

Candy se levanto de mala gana de la acogedora cama, tomo un rico baño, se cambio y salió a hacer las compras del día, no entendía como la mayoría de las mujeres del edificio podían vivir con la misma rutina todos los días, pues ella terminaba últimamente muy agotada, demasiado agotada como para pretender hacer el amor con Terry diariamente.

Candy: Buenos días señora James.

Sra. James: Buenos días Candy, ¿cómo te encuentras hoy?

Candy: Igual, señora James, traigo el mismo cansancio desde hace días.

Sra. James: Y ya mejoró tu apetito.

Candy (haciendo gestos de disgusto): No aun no, quizás vaya al médico, Terry tiene toda la semana diciéndomelo, pero por decidía no he ido.

Sra. James (recordando): Candy no será que estás embarazada… pues los síntomas que tienes no es de ninguna enfermedad grave, sino de una mujer embarazada.

Candy (sonrojada): ¿Cómo dice? No claro que no… o mejor dicho no se…

Sra. James: Pues si quieres ahorita que terminemos de hacer las compras, yo te podría acompañar al ginecólogo y de una vez sales de las dudas… ¿Qué te parece?

Candy: Yo nunca he ido con un ginecólogo, de verdad me acompañaría…

Sra. James: Claro que si…

La señora James era la vecina de Candy y Terry, era 20 años mayor que la rubia, y desde que habían llegado a vivir al edificio se habían convertido en amigas, ambas salían juntas a hacer las compras y a distraerse un poco de los deberes que diariamente realizaban, pues el esposo de la señora James había muerto tan sólo un año atrás de una grave enfermedad que lo había atormentado por unos cuantos años. Sola con su pequeño hijo Edward de tan sólo 10 años de edad y su pequeña hija Elizabeth de 5 años de edad, vivía tratando de superar la pérdida de su marido.

Una vez terminadas las compras ambas mujeres se trasladaron con el ginecólogo, a Candy le abstrajeron un poco de sangre, sólo que los resultados estarían hasta el próximo día, la joven rubia, se encontraba muy nerviosa, pues no sabía cómo iba a tomar la noticia su amado Terry.

Sra. James: Vas a ver que todo estará muy bien entre Terry y tú, algo me dice que se pondrá feliz con la noticia.

Candy: Pero aun no sé si estoy embarazada, creo que mejor hasta el día de mañana se lo diré.

Sra. James: Bueno pero al menos ve introduciéndolo un poco en el tema, por si las dudas, no crees…

Candy: Tiene razón, que tenga un lindo día…

Terry se encontraba molesto y decepcionado por las indicaciones que le había dado Robert, no quería hacer lo que le pedía, pero él le había dejado muy en claro que para lograr a ser un gran actor reconocido, debía sacrificar algunas cosas de su vida personal, debido a esto le pidió al joven castaño que pensara muy bien las cosas, pues si aceptaba no habría marcha atrás.

Candy había limpiado cada rincón del departamento mientras la comida estaba lista, no sabía la hora exacta en que llegaría Terry, pero era mejor estar lista, pues no sólo lo quería sorprender con la comida lista e intacta de quemaduras, sino que le mencionaría la posibilidad de estar embarazada.

Terry (tomándola sorpresivamente de la cintura): Hola preciosa…

Candy: ¡Terry, me asustaste!

Terry (riendo): Lo lamento, es que te vi completamente distraída… en que piensas… acaso en mi (le dijo provocativamente).

Candy: Eso quisieras… pero no…

Terry: ¿A no?… Entonces en quién… o en qué…

Candy (tratando de cambiar el tema): Quieres comer… esto está casi listo (señalando hacia la cocina).

Terry: Y porque mejor antes de comer vamos hacia la habitación y me consientes un rato…

Candy (notándolo un tanto extraño): Que te sucede, te fue mal… te siento un poco extraño…

Terry (serio): Se te hace raro que tenga ganas de que hagamos el amor…

Candy: No pero… (Es sorprendida por Terry, quien la besa apasionadamente). Terry espera… la comida se quema…

Terry: No importa sólo quiero hacerte mía…

Candy (sonriendo tímidamente): Está bien, pero que sea después de comer… es que me muero de hambre…

Terry: Está bien, está bien…

La pareja se encontraba consumiendo sus alimentos, Terry de vez en cuando molestaba a la rubia con insinuaciones sobre hacer el amor, mientras ella se encontraba un poco distraída debido a lo sucedido en la mañana, aspecto que ignoraba el castaño.

Candy: Quieres un poco más…

Terry: No gracias, por cierto te quedo muy rico, se nota que vas mejorando…

Candy: Muy gracioso…

Terry (sorprendiéndola): Qué es lo que quieres decirme pecosa…

Candy (sorprendida, pues Terry la conocía muy bien): Por qué lo dices…

Terry: Acaso me equivoco…

Candy (sonrojada): Está bien… Bueno pues… Que pensarías si te dijera que tengo la sospecha de estar embarazada…

Terry (siendo ahora él, el sorprendido): ¿Qué? No juegues con eso…

Candy: No estoy jugando, la señora James me dijo que tengo los síntomas de una mujer embarazada y para salir de dudas fuimos en el ginecólogo y pues el resultado del análisis me lo dan mañana…

Terry: Esto no puede ser… (Saliendo de prisa del departamento).

Candy se preguntaba, acerca de lo que le sucedía a Terry, pues él no era así, jamás se imagino que tomaría de esa manera el hecho de que posiblemente ella estuviese embarazada.

Mientras tanto Terry camino rápidamente hasta llegar al Central Park, ya era algo tarde pero no pretendía quedarse mucho tiempo en el lugar, sólo quería escapar de lo sucedido tanto con Robert y ahora con el supuesto embarazo de Candy, realmente no sabía qué hacer.

Horas antes, en la oficina de Robert

Robert: Hola Terruce, sabía que estarías aquí puntualmente.

Terry: Por supuesto.

Robert: Déjame decirte que ayer me impresionaste, pues al no tener experiencia, me atrevo a decir que actuaste mejor que muchos de los que ya llevan años aquí… Te espera un gran futuro muchacho.

Terry: En serio lo cree…

Robert: Si no fuera así, para qué me tomaría la molestia en decírtelo…

Terry (emocionado): Gracias señor…

Robert: Pero vamos no me digas señor, dime Robert, créeme no soy tan viejo para que me llames de usted.

Terry: Esta bien… y cuando puedo comenzar…

Robert: Ahora mismo, sí así lo deseas…Sólo que antes me gustaría hablarte de algo muy serio…

Terry: Claro dígame…

Robert: Mira Terruce, eres apuesto y muy joven, algo que te ayudará mucho en tu lanzamiento como actor, sólo que a las chicas, les gusta soñar a tener alguna posibilidad de conquistar el corazón de su actor favorito, es por eso que te ocupo soltero… imagino que lo eres…

Terry: Bueno… pues yo… realmente no lo soy.

Robert: Cómo dices… acaso éstas casado…

Terry: No realmente, pero desde hace casi dos meses vivo con mi pareja.

Robert: Pero no hay un documento, donde haga mención que seas casado… no es así…

Terry: No señor, no lo hay…

Robert: Entonces no va a ver tanto problema, solamente oculta de todo el mundo tu relación con tu novia y listo…

Terry: No puedo hacerle esto a ella, la amo y no quiero que lo nuestro este oculto, pues no tiene nada de malo…

Robert: Tranquilo Terruce, es cierto no tiene nada de malo que dos jóvenes enamorados hayan decidido vivir en unión libre y si en un futuro quieres casarte con ella, pues adelante, pero las cosas son así…

Terry: Lo siento pero no puedo.

Robert: No me contestes ahorita Terruce, piénsalo muy bien… estarías dispuesto a perder esta oportunidad, la oportunidad que quizás jamás se te vuelva a presentar, para poder cumplir tu sueño de convertirte en un famoso actor… Piénsalo y si regresas mañana, es porque aceptaste y no habrá marcha atrás a esa decisión, por cierto te sugiero que seas muy cuidadoso en la intimidad, pues un bebe en este momento solo sería un obstáculo y un estorbo más en tu carrera.

Terry había salido muy confundido de la oficina de Robert, pues él realmente añoraba convertirse en un gran actor famoso, pero por otro lado estaba su Candy, no sería tan difícil ocultar su relación a los demás, pero ahora todo había cambiado, pues si ella resultaba estar embarazada, cómo se lo diría a Robert, sería capaz de ocultar y negar a su propio hijo.

Lentamente se levanto de unas de las bancas que se encontraban en el Central Park, quería llegar al departamento a descansar y esperar a que llegará el día de mañana.

Continuara…

Hola chicas gracias por la espera, espero que este nuevo cap. Les haya agradado, como verán la drama está comenzando, las hare sufrir un poquito con la historia, pero recuerden que en la mayoría de los casos el amor sale triunfante, así que esperemos que este vaya a ser el caso de nuestra pareja consentida.

Por cierto Feliz Navidad, espero que se la hayan pasado súper bien en compañía de sus seres queridos, cuídense mucho y actualizare pronto mientras me encuentre de vacaciones jijijiji.

Nos vemos en el siguiente Cap. Besos.