¡H O L A! Antes de que en serio nos maten, está bien, tal vez no tenemos una excusa para explicar tanto tiempo de atraso que creo es casi como medio año... nuestro plan era acabar este fic para antes de que saliera el 6to juego... pero... al parecer no lo logramos. De verdad una infinita disculpa, ya no sabíamos como continuar, a parte de que para ser sincera la escuela nos absorbe mucho, no les negaré que si he estado subiendo fics (Feer) pero son muy cortos, y mientras aprovechaba para adelantar más este, se nos hizo más complicado por que para nada ya veo a Dann, hemos estado muy incomunicadas últimamente pero bueno, POR FIN, ya logramos avanzarlo y pues... ya esperamos no tardarnos con el siguiente capítulo, andabamos estancadas, ahora ya nos logramos liberar tantito.

Por mi parte (Dann) He estado deprimida últimamente... problemas de inspiración. No he estado al 100 en la escritura, ni siquiera he podido avanzarle a Hell's Angel, pero espero pronto subir nuevo capítulo también y de verdad una ENORME disculpa.

Esperamos que no nos abandonen, y que les guste, y ya saben que cualquier cosa, LO QUE SEA, en un review y lo aclaramos.

Gracias a todos los que dejaron su review en el capítulo anterior, y pues ahora sí. A LEER.


Capítulo IX
Reclutando al enemigo

Al llegar a la base de la BSAA Billy y Barry llevaron a Sherry, quien aún seguía inconsciente a un cuarto de vigilancia, en donde sería monitoreada las 24 horas del día y las puertas serían de máxima seguridad. A Claire le dolía mucho tener que tratar a Sherry como una delincuente, pero su hermano insistió en encerrarla, si la dejaban libre o por lo menos en una celda 'normal' podría escapar, ellos no estaban seguros de lo peligrosa que podía llegar a ser esa chica pero de lo que sí estaban seguros era de que no podían bajar la guardia por una jovencita y menos por ser aliada de Wesker.

-Señor, se han llevado a Sherry Birkin. – comunicó uno de los tantos soldados de la corporación Umbrella.

-La han capturado… todo va de acuerdo al plan. – en el rostro de el rubio se formó una pequeña pero maliciosa sonrisa.

En el hospital de la BSAA un joven pelirrojo platicaba amenamente con la espía a quien pronto darían de alta, al igual que a Carlos. El latino había recuperado más visibilidad, aunque su vista no era precisa y tendría que llevar lentes de sol por semana y media.

-Después de que esa abeja me picara y tú me sacarás el aguijón, dijiste que gritaba como niñita. – dijo el muchacho en un estallido de risas, las enfermeras ya lo habían ido a callar varias veces.

-¡Steve! Te van a sacar a patadas de aquí. – Ada le reclamó entre risas también.

-¿Desde cuándo te interesa lo que los demás piensen?

-No lo sé, tal vez desde que perdí la memoria.

-Ajá… por cierto y ¿Kennedy porqué no está aquí hoy? Es extraño no verlo.

-¿A qué te refieres?

-¿Porqué tu cara se puso roja?

-Yo pregunté primero y no está roja. – la chica se auto defendió.

-No es cierto, pregunté primero yo y sí está roja, tan sólo mírate en un espejo.

-Ay ¡sólo guarda silencio! – Sentenció Ada terminando la discusión. – él dijo que le gustaba mucho como reía, que esta Ada es realmente genial y hermosa… Dime ¿tan mala era la antigua Ada Wong?

-Si hubiera sido mala, jamás me hubiera salvado y tratado como su hermano menor ¿no crees? – le respondió Burnside mirándola a los ojos. – Así que Leon dijo eso, le partiré la cara cuando lo vea.

-¿Porqué? Eso no fue todo lo que dijo.

-¿Qué? ¿Dijo más el maldito?

-No lo llames así, el me dijo que así era hermosa, pero que definitivamente la antigua yo le encantaba… me dijo que no importaría con cuál de las dos terminaría siendo, el siempre estaría para mí.

-Te estás poniendo realmente cursi. – dijo Steve alzando una ceja

-Sólo deja de preguntarme de Leon y sígueme contando de esa vez en Italia…

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-¿Acaso tienes problemas mentales Chris? – preguntó exasperada una joven de cabellos cortos castaños.

-Rebecca, necesito que hagas esto, por favor.

-Y yo necesito que vayas a un psicólogo.

-Rebecca, estudiaste medicina ¿no? Anda.

-Estudié para ser bioquímica no terapeuta de niñas que tienen un instinto por llenar el planeta de zombis y adefesios.

-¿Qué sucede? – Barry entro en la sala continúa en donde estaba Sherry, recostada en la cama, al parecer despierta pero sin intención de moverse.

-Redfield quiere que trapeé a Birkin, apenas puedo controlar mi vida – Rebecca resopló en su flequillo.

-No es una mala idea – sugirió Burton.

-¿Tú también Barry?

-Escucha, Sherry es joven, tú eres la más joven del equipo, tal vez si pueden establecer lazos…

-No, no y no… ella jamás confiará en mí, está con Wesker… lo que hay que hacer es obligarla a decirnos todo o sacarle pistas.

-Exacto y tú serás la encargada. – Chris colocó una mando en su hombro izquierdo y Rebecca lo miró con rencor.

-Yo no estoy muy contenta contigo, mandas a Billy a que casi lo maten y luego quieres que establezca 'amistad' con Sherry Birkin. Chris ¿acaso te estás drogando?

-Sólo hazlo Rebecca.

-¿Porqué no se lo pides a Claire?

-Mi hermana se debilitará con esta niña, es capaz de dejarla que ande con todas las libertades aquí adentro y eso no nos conviene.

-Hay algo que no comprendo. – la voz de otra mujer se escucho en la entrada, era Jill.

-¿Qué no comprendes Jill? – preguntó Chambers.

-Wesker no es tan débil, el jamás envía a tan pocos hombres ni a las BOW's más débiles ¿por qué Sherry iba tan sola? ¿Por qué una BOW que apenas se estaba desarrollando y que Billy pudo matar degollándola solamente? Si él sabía que iba la BSAA ¿Por qué no mandar a alguien enorme como Némesis?

-Quieres decir que él sabía lo que planeábamos. – Barry la miró.

-Es una suposición que tengo y es lo más probable, él no es estúpido, él planeó que se dejara atrapar para aprovecharse.

En todo el tiempo que Jill habló, Chris no dijo ni una sola palabra - ¿Pudiera ser…? Escúchenme, pondremos la máxima seguridad en su cubículo y en toda esa planta, no quiero que la dejen de vigilar ni un solo segundo, tampoco pueden establecer ningún tipo de diálogo, quien lo haga será expuesto como traidor y lo retendremos dentro de las celdas de esta base, Sherry Birkin no debe saber que es lo que ocurre dentro del cuartel.

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Claire movía su pierna muy nerviosamente y mordía una de sus uñas

-Claire, cálmate por favor. – le pidió Leon.

-Es que no puedo, quiero saber qué demonios planea mi hermano con Sherry.

-Sea lo que sea no le hará daño, él sabe lo importante que ella es para ti y nunca haría algo que te perjudicara a ti también.

-Quiero hablar con ella, saber ¿cómo ha estado? ¿Por qué con Wesker? Ese bastardo seguramente le lavó el cerebro.

-Tendremos que hacer que Sherry vuelva a confiar en nosotros, sé que no me perdonará por haberla dejado en manos del gobierno pero… tengo que intentarlo.

-Sherry se sentía completamente sola, era muy pequeña y su padre se convirtió en un mutante y asesino a su madre – Claire hizo una cara de angustia – No debí dejarla.

-¿Y qué querías hacer? ¿Llevarla contigo a esos lugares infestados de monstros?

-Por supuesto que no, es sólo que…

-Claire tú tenías que buscar a tú hermano, es entendible, yo podía hacerme cargo de ella, el error fue mío.

-Leon…

Claire no supo que más decirle a Leon y justamente llegó Jill, siempre Jill la salvaba de apuros y momentos incómodos, claro por algo era su mejor amiga.

-Lamento interrumpir. – se disculpó inmediatamente la castaña.

-No te preocupes Jill. – le dijo Claire.

-Leon ¿está bien si te robo a Claire por unos momentos?

-Sí, no hay problema… tengo otra cosa que hacer. – dijo amablemente a la ex S.T.A.R.S el rubio, quien ahora se marchaba con dirección a la cafetería.

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-Te juro que no hablará conmigo.

-¿Cómo estás tan segura? Aún no intentamos.

-Chris, la abandonaron, sus padres murieron, vio como su padre se convirtió en un fenómeno mutante que quería usarla para no sé qué cosas… lo que ella necesita es un psicólogo no una charla amistosa conmigo.

-Rebecca Chambers ¿Quién es el capitán?

-Oye…

-Rebecca.

-Tú lo eres.- respondió rodando los ojos.- Te juro que me vengaré.

-Después de hablar con Sherry, anda.

Después de que Redfield pudiera convencer a la más joven de la BSAA para hablar con Sherry Birkin se dirigieron hacía su 'celda' que era realmente más como un cuarto aislado de todo. Las paredes eran a prueba de sonido y los cristales eran obscuros, ella no podía ver lo que pasaba en el exterior pero los demás si podían verla, había cámaras de seguridad en cada esquina de la habitación

-¡Suerte Becca!

-Te mataré después de esto Chris Redfield.

Rebecca entró en la habitación – Hola Sherry, yo soy Rebecca…

-No diré nada, así que dile al bastardo de Redfield que se vaya al carajo – dijo sin siquiera voltear y mirar a Rebecca.

-No he venido por eso, sólo quiero platicar contigo… debiste estar muy sola.

-¡¿Y tú quién eres para saberlo?!

-Pues sé cómo es sentirse sola, cuando fui a mi primera misión como médico del equipo Bravo yo perdí a todo mi equipo y me adentre sola a un tren en donde realmente sentí que era la última, en ese momento alguien apareció para ayudarme. Yo te quiero ayudar.

-¿Crees que soy una especie de niña de kínder? Yo no necesito de nadie.

-Todos necesitamos de alguien, Wesker necesitó de ti ¿o no?

-Rebecca Chambers, serás muy inteligente, serás muy prestigiada, serás una de las mejores bioquímicas de nuestro país, pero jamás voy a depositar mi confianza en ti.

-No te pido que confíes de la noche a la mañana… recuerda que Claire y Leon te ayudaron a…

-Ellos me abandonaron. – Su voz estaba llena de resentimiento – Me botaron como si fuera un perro y lo único que hizo Albert, y que ustedes ven como delito, fue darme un futuro.

-Él te ensució la mente ¿acaso quieres ser igual que tu padre?

-¡Cállate! Ya te he dicho no eres nadie, lárgate y no vuelvas no necesito de nadie.

Aunque Sherry fuera más pequeña que Rebecca por varios años, hizo que se intimidara un poco, pero no iba retroceder ni a rendirse.

-No lo haré, Sherry… tan sólo ya no te enfurezcas más con la vida, ni Claire ni Leon tienen la culpa ellos tenían misiones que completar, pero está bien te dejaré sola si eso es lo que quieres.

-Sí eso quiero, ahora vete. – dijo como si nada la rubia.

Rebecca salió de la habitación y suspiró pesadamente.

-¿Y bien? – le preguntó Chris.

-Te lo dije, esa chica está loca.

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-Claire estoy más que desesperada.

-Jill, ambas conocemos a mi hermano, sólo deja que se le pase.

-Hay veces en que siento que simplemente ya no puedo más y quisiera…

-¡No lo digas! Jill mi hermano te adora, pero hombres son hombres.

-Claire, desconfió de mi ¿qué puedo esperar ahora de él?

-Jill prométeme que no lo cortaras.

-Es lo que menos deseo pero…

-Ah cht, cht, cht, no lo digas ¿está bien? Yo hablaré con mi hermano, ahora arriba ese ánimo es más te doy buenas noticias.

-Claire no me cambies el tema.- dijo con voz exasperada.

-Ayer Barry me dijo que Carlos es dado de alta hoy a las 5.

-¿A las 5? Claire son 4:45. – dijo la castaña mirando su reloj y olvidando todo respecto a Chris.

Ambas se dieron prisa para ir al hospital de la base "perdóname Jill, pero mi hermano te ama, sólo es un poco… estúpido, pero yo hablaré con él" se dirigieron hacia la habitación de Carlos, ahí afuera se encontraban Barry, Billy y aunque no quisiera, Chris ya que era como una ley moral que cuando algún compañero fuera dado de alta estuviera el capitán presente.

-Ah, Jilly, estás aquí – dijo Barry saludándola.

-Sí, ¿Carlos está bien?

-Lo sacaran como nuevo hija.

-Me da mucho gusto.

Hasta el momento Chris sólo apretó la quijada y rechinaron los dientes de coraje, celos, envidia y una infinidad de sentimientos para nada amables.

-Hermanito. – dijo Claire colgándose de Chris.

-Claire, casi me rompes el cuello.

-Ni que estuviera pesada.

-Pues yo te veo más ancha… y también estás más cachetona.- dijo aprontándole los cachetes.

-Repite eso y hago que un tráiler te pase por encima. – le susurró al oído.

Chris iba a responder cuando salió Carlos con unos lentes oscuros y aún un vendaje en la mano.

-¡Carlos! Me da tanto gusto que estés bien. – dijo Valentine abrazando a Carlos.

"Jill ¡NO! Es por eso que Chris se enfurece, debí decirte que no hicieras algún acto emotivo en frente de mi hermano" Pensó la pelirroja y volteó a ver a su hermano el cual sólo veía la escena fríamente y se encamino hacia ellos.

-Oliveira, es una buena noticia que estés bien, espero que ya no te metas en más problemas.

-Dices que es una buena noticia, pero al parecer es una frase algo hipócrita.

-Hey chicos, chicos, lo importante es que Carlos está bien.- dijo Barry tratando de calmar a ambos.

-Recupérate pronto. – fue lo último que dijo Chris antes de salir de aquel lugar.

-Carlos lamento mucho eso, espero en verdad que te puedas recuperar pronto para que vuelvas con nosotros a las misiones, eres de mucha ayuda.- dijo Claire , después siguió a su hermano pero no lo pudo alcanzar debido a la ventaja que le llevaba. – Dios ese hombre vuela. – al lado de Claire había un espejo. – ¿Tendrá razón y habré subido de peso?

-¡Claire!

-¡Steve! ¿Qué haces aquí?

-Acabo de ver a Ada… ¿qué tanto te mirabas en ese espejo?

-Ah, nada, bueno mi hermano dice que subí de peso.

-Pues para mí estás muy bien. – dijo admirándola de arriba abajo.

-¡Steve! Deja de mirar mi trasero.

-Lo siento.

-Cómo sea, tengo que irme, quedé de entregarle unos documentos a Leon más tarde.

-¿Quieres que te acompañe?

-No te preocupes, me iré rápido, pero gracias.

La pelirroja se despidió de Burnside y caminó a prisa, yendo al estacionamiento de la base, sintió que alguien la seguía, pero no vio a nadie detrás de ella, así que se cuestionó y resolvió diciendo que todo era su imaginación, estaba a punto de abrir su carro cuando…

Nada, no sabía el porqué, el cómo ni el dónde. Sólo se respiraba un aire frío y tenebroso, las paredes de acero encerraban aquel aire a misterio y ella sólo escuchaba el rechinar de la lámpara que colgaba, se sentía en un interrogatorio, se preguntó quién demonios estaba detrás de todo eso, pero claro sólo logró atinar al rubio que ahora se le aparecía en frente.

-Wesker. – Susurró para sí misma.

-La pequeña hermana de Chris Redfield… cuanto tiempo sin vernos. – Sonrió con malicia.

-Soy la única hermana de Chris, maldito bastardo.

-No es la manera de que una señorita salude a un viejo amigo.

-¿Qué es lo que quieres ahora? Si quieres a mi hermano él…

-Tranquila fiera, no es a Redfield a quien quiero, aún no.

-Entonces… Sherry…

-Pensé que eras más inteligente Claire, pero hay alguien que me será más de ayuda que la pobre niña indefensa a la cual salvaste en Raccon City.

-¿Quieres decir que Sherry ya no te sirve? ¡Eres un asco!

-Se puede decir que mi interés ya va en otra persona, ¿sabes quién es?

Claire vaciló… ¿Quién demonios sería esa persona a la cual tenía Wesker en mente? Ya dijo que no quería a su hermano, a Jill ya la tuvo, dudó que fuera a Leon, Steve o Ada, ¿quién? Era obvio que sería alguien muy importante para ellos, para la BSAA… alguien… irremplazable…

-Rebecca.-dijo Claire atando los cabos sueltos.

-Bravo, le diste al clavo querida Claire, aunque de nada te servirá saberlo. –sonrió con malicia. –Disfruta tu estancia en las celdas, y no vayas a jugar con los muertos.

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En el cuartel general de la BSAA una mujer castaña y de ojos griseases iba caminando con prisa y buscando a alguien, en la mano llevaba un papel.

-¿Ada? ¿Puedo hablarte un momento?- encontró a la persona que buscaba, en su habitación.

-¡Jill! Por supuesto ¿qué sucede?- Ada, había sido dada de alta un día antes, había recuperado algo más de sus recuerdos y por lo tanto vuelto a recuperar su antigua actitud, aunque no tan descaradamente fría, escuchó a Jill atentamente.

-Recibí una carta... de Wesker. – Jill lo soltó inmediatamente.

-¡¿Qué?! ¿Qué demonios quiere ese bastardo? Por tu cara veo que son muy malas noticias.

-Solicita un intercambio. – y como tal había dicho Ada, la cara de Jill parecía un poema de tragedia.

-¿Intercambio? ¿Explícate?

-Quiere a Rebecca por Claire.

-¿Rebecca? ¿Claire? Pero acabo de ver a Rebecca hace unos momentos, así que el imbécil tiene a la hermana del capitán.

-Sí, pero no quiero que Chris se entere, se pondrá como loco. Cuando de su hermana se trata no piensa con claridad. – De por sí ahora está como loco por lo nuestro, pensó.

- Creo que será lo mejor, ni tampoco decírselo a Leon, ¿cuál es tu plan?

-No, ni a Leon, esos dos son muy especiales. Mi plan es... ir por ella. Por Claire. – dijo decidida.

-Entiendo, entonces cuenta conmigo, las instalaciones en donde se suele alojarse Wesker son muy... especiales.

-Especiales, ¿a qué te refieres?

-No sé si te habrás dado cuenta, por los lugares a los que fuiste, normalmente para cada puerta se requiere un código, o alguna llave en especial.

-Sí, 10 años en esto no son en balde. – suspiró con cansancio la castaña.

-Pero me han hablado de tu gran habilidad en eso ¿o me equivoco?

-Se puede decir que sí. – admitió la chica con algo de modestia.

-Entonces no tendremos mucho problema, con tu habilidad para abrir puertas y mi habilidad de escabullirse los guardias humanos serán presa fácil. – Ada sonrió de lado, como típicamente lo hacía al ver la reacción de Jill, ella era lo opuesto a la castaña.

-Pero no podemos irnos así, no sin antes haber despistado a Chris y a Leon.

-Entonces creo que tengo la cuartada perfecta, podemos decir que te llegó un mensaje de la base de Texas, que Claire se adelantó y la alcanzarás después, yo desapareceré como suelo hacerlo, así podemos dar un perfecto plan de fuga.

-Es brillante. Podemos consultar a Sherry, creo que ella sabrá mucho de las instalaciones, solo Wesker la superaría.

-¿Crees que Birkin nos quiera decir algo? – Ada dudó por un momento de esa niña.

-No, pero encontraré la forma. No voy a abandonar a mi amiga cuando más me necesita.

-Está bien, entonces yo mientras redactaré el documento, tú ve con Birkin y trata de sacarle toda la información que puedas.

-Muy bien. Y Ada...

-¿Si?

-Gracias por hacer esto.

Ada asintió levemente – No hay de qué. – se fue en dirección a su habitación, empezaría a preparar todo para la cuartada e ir a salvar a la pequeña Redfield.

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Inmediatamente después de buscar a Ada y de saber que la ayudaría, Jill se dirigió hacia el lugar en donde Sherry Birkin se encontraba, necesitaba saber en que lugar Wesker tenía a Claire sin contactar a éste directamente, y la rubia era la indicada. El problema sería convencerla de ayudarla.

Llegó a la celda de cristal en donde la tenían y llamó su atención.

-Sherry.

La mencionada volteo para ver quien era la que la llamaba, pero inmediatamente después de que vio a Jill, regresó su mirada a donde estaba posada originalmente.

-Birkin, mírame.

-¿Qué mierda quieres, Valentine?- respondió aún sin verla.

-Quiero… tú ayuda.

Sherry se echó a reír, no podía creer lo que estaba escuchando.- ¿Vienes a suplicarme? Muy bien, me sentaré por aquí para ver como lo haces.

-No es para mí, ni para la B.S.A.A.

-Explícate entonces.

-Es… Claire.-

La rubia sintió como si un balde de agua fría le cayera encima, quitó la sonrisa burlona de su rostro, y con voz demandante dijo: Explícame.

-Veo que después de todo sí te interesa.- ahora Jill tenía una sonrisa equivalente a la de Sherry al principio.

-No te confundas, ella me abandonó, no me importa lo que le pase.

-No es lo que creías hace unos segundos.

-Mira, Valentine, no estoy de humor para tus tontos juegos, sí ya terminaste, hazme el favor de retirarte.- Sherry, que se había sentado frente a Jill, cruzó las piernas en señal de espera.

-Escucha Sherry, por favor, te necesito… Claire te necesita.- Jill no sabía cómo tratar a la muchacha exactamente, no sabía qué estrategia seguir, pero esperaba poder sacarle la información que necesitaba sin recurrir a métodos más… terribles.

Birkin suspiró pesadamente, frotando el puente de su nariz.- ¿Ahora en qué problemas se metió?

-Fue… Wesker.

-¿Qué? La secuestró, ¿cierto?

-Sí, ¿cómo lo sabes? ¿Estás involucrada en esto?- la castaña estaba empezando a perder los estribos.

-No, pero escuché que Wesker planeaba secuestrar a alguien, sólo que no sabía quien era.

-Sí no la rescato, la matará.

-Que la mate, no me importa.

-¿Estás segura? Le debes la vida después de todo.- el último recurso de Jill era recurrir a la culpa.- Esta sería una buena manera de pagarle por arriesgar su vida salvando a una niñita tonta de Raccoon City.

-¿Para qué? Para después abandonarme, es como si nunca me hubiera sacado de ahí, cuando estuve en manos del gobierno, hicieron conmigo toda clase de experimentos para investigar mi sangre, no sabes lo doloroso que fue para mí.- las lagrimas ya se formaban en los ojos de Sherry.- Wesker fue el único que me ayudó, entiendan eso de una vez.

Jill había empezado a dar vueltas por la habitación, con cada maldito contraargumento que Sherry soltaba, ella perdía valioso tiempo, y tal vez perdía la oportunidad de salvar a su amiga, eso no lo iba a permitir, necesitaba dar un buen golpe para acabar con todo eso de una vez por todas.

-Que Albert haya manipulado tu mente haciéndote creer que te ayudaba, es una cosa diferente, él sólo quería tú dije, y sabía que sí te ponía de su lado, serías su arma perfecta contra Leon y Claire, así como yo lo fui contra Chris, porque después de todo, la gente que amamos es la que más nos puede hacer daño.

-¡Cállate! ¡Eso es una mentira!

-¡No me atrevería a mentirte cuando la vida de mi mejor amiga está en riesgo! ¡Sólo dime en donde demonios está y terminemos con esto!

Sherry también daba vueltas por su celda, mientras todas las palabras de Jill rebotaban en su cerebro, chocando unas con otras, estaba confundida, ya no podía pensar con claridad, necesitaba tiempo a solas, y sólo conseguiría que Jill se largara sí le decía la verdad, así que lo hizo.

-Él… él, está en una base submarina, en las costas de la península itálica.

Jill se acercó al vidrio de la celda.-Gracias Sherry, la traeré de regreso… lo prometo.

-Sólo… vete ya.

Después de la partida de Jill, Sherry no podía dejar de pensar en Claire. Se había acurrucado en una de las esquinas de la celda, desde que había llegado ahí, había empezado a buscar puntos débiles por los que pudiera escapar, cosas que pudiera utilizar, alguna distracción o simplemente usar sus encantos con el guardia que tenía las llaves. Y ese era el momento perfecto para salir de ahí, quería ayudar a Claire, en verdad quería, pero cada segundo que pasaba se le hacía más imposible salir de esa celda.

Se sintió impotente, la verdad es que no podía hacer nada, la tenían muy bien custodiada, lo único que podía hacer era "confiar" en Valentine. A pesar de tener un enorme resentimiento hacia Claire y hacia Leon, en el fondo de sus pensamientos nunca les deseó que nada malo les pasara.

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Ya con la información recabada se dirigió al punto en dónde había quedado con la espía, quién la esperaba con documento en mano.

-Déjalo en el escritorio de Redfield sin que te vea, no queremos retrasarnos con cuestionamientos, yo comenzaré a empacar lo necesario, afuera ya te espera un elegante carro – Dijo sonriendo de lado.

-Bien – Atinó a decir la castaña, se apresuró a la oficina de Chris.

Llegó y entró dejando el papel en el escritorio, tal como fueron las indicaciones de Ada, le echó un vistazo a su escritorio y vio dos portarretratos, agarró el primero y era una foto de él con Claire, hace algunos ayeres, pues el capitán se veía como un puberto aún, tal vez cuando tenía 18 años, el otro era una foto de ella con él, hace apenas unos meses de esa foto: Ambos sonreían, estaban abrazados, Chris rodeaba con sus dos brazos a Jill por encima de los hombros y por la cintura y Jill se aferraba al cuello, se veían felices.

Escuchó entonces pasos y unas voces, dejó caer el portarretratos y salió huyendo como alma que la lleva el diablo, evitando ser vista por el castaño.

Chris entró en la oficina, y vio la fotografía de él y su aún novia en el piso, rápidamente la levanto y la volvió a acomodar, la extrañaba, pero por idiota, orgulloso y celoso todo iba mal.

Vio entonces un sobre de la B.S.A.A. con destinatario para él, lo abrió y lo leyó

-¿Una llamada de la base en Texas? ¿Por qué no me avisaron?

Se quedó pensativo en su oficina

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Jill iba saliendo de la base y tal como le había dicho Ada un automóvil ya la esperaba, entró y ahí estaba Ada

-Bien agente Valentine, partamos

-Al parecer tienes muchos recursos, Ada – comentó examinando por dentro el lujoso auto.

-Bueno, hay varias personas que me debían favores – respondió normalmente – Nunca sabe una cuando va a necesitar la ayuda de otras personas, por eso trabajé para muchas empresas anteriormente.

-Incluyendo a Umbrella – Dijo escupiendo el nombre de la compañía.

-Sí, Umbrella también, es por eso que casi, sino es que toda la B.S.A.A. me tenía vigilada y no confían en mí, bueno, supongo que tú tampoco lo haces.

-No lo hacía. Pero me estás ayudando y… significa mucho para mí.

-Bueno, rompamos un poco este momento cursi ¿Birkin te dijo algo?

-Sí, sólo me dijo que Wesker está en la península itálica, no sé en qué punto exactamente.

-Al menos ya sabemos en dónde buscar, haremos esto, iremos al aeropuerto, llegaremos a Italia en un yet y de ahí iremos en submarino recorriendo la costa.

Jill asintió y Ada le dio la orden al conductor para que partiera de inmediato. Llegaron de inmediato al aeropuerto en donde el mismo chofer las había escoltado hasta aquel yet, no querían demorarse demasiado, tal vez iba a ser un poco obvio que ambas fueran en un yet privado, si Wesker las vigilaba o algo por el estilo sabría que irían a buscarlo, pero no podían perder tiempo, no lo tenían.

Al abordar el yet ambas se sentaron separadas, no tardarían mucho para llegar al aeropuerto internacional de Nápoles. Cada mujer iba perdidas en sus pensamientos: Jill no podía dejar de pensar en su amiga y familia Claire, no soportaba la idea de que Wesker le pudiera hacer lo mismo que a ella, obligarla a hacer actos atroces, asesinatos, no quería, no lo permitiría.

Ada iba con una cara relajada, al parecer tranquila, pero en su cabeza era todo un embrollo, recordaba cada momento que había pasado junto al agente Kennedy, cada palabra, cada sonrisa sincera, porque mientras estaba en ese lapso de pérdida de memoria hizo cosas que su verdadera yo nunca habría hecho, tal vez no se arrepentía pero esos recuerdos la hacían sentir mucha incomodidad.

Cuando por fin llegaron al aeropuerto internacional de Nápoles la castaña y la morena bajaron del yet y salieron del aeropuerto, fingiendo ser unas simples turistas más y abordando otro automóvil que las llevaría a su destino en la costa de Nápoles en donde comenzarían su recorrida por la península itálica.

Mientras llegaban a aquel destino Jill tenía pensamientos acerca de la mujer que iba a su lado.

-"Es demasiado misteriosa, incluso me llega a dar un poco de escalofrío su presencia."

Ada no se quedaba atrás, normalmente la primera impresión que tenía de la gente era la que le quedaba permanentemente "Como lo supuse desde un principio, Valentine es la típica heroína, al menos es buena haciendo su trabajo, hubiera sido una buena espía también."

-"¿Seguiría trabajando para Umbrella? Lo dudo, me está ayudando… pero…"

-"Después de rescatar a la pequeña Redfield le pondré fin a todo esto, Wesker, pagarás por todo."

-"No puedes dudar ahora Jill, Ada te está ayudando, está sacrificando su propia vida."

-Hemos llegado – La voz de la asiática sacó de sus pensamientos a la castaña – Bueno agente Valentine, abordaremos el submarino, no sabemos que vaya a pasar… pero si las cosas se complican, tienes que prometerme que huirás.

-¿Qué? Creo que estás mal informada, Ada, pero yo nunca he dejado atrás a mi equipo.

-No estoy acostumbrada a trabajar en equipo, lo siento. Tienes que prometerlo.

Jill vaciló un poco, la petición de Wong era muy extraña pero el tiempo corría en su contra, si la seguía contradiciendo sólo provocaría una discusión innecesaria, así terminó por aceptar – Está bien.

Ada sonrió y se dirigieron a donde el submarino ya estaba preparado. Estaban listas para hacer fracasar los planes de Albert Wesker.


Bueno como habrán notado el OOC de Ada se ha ido y a vuelto la mismita espía misteriosa que era :3 mientras andábamos actualizando cada una se enfocó en diferentes personajes, por ejemplo Dann se enfocó en Jill, Chris, Sherry y Claire, mientras yo me enfocaba más en Ada, Leon (que casi no aparece en este capi) y Rebecca. Ya que conocemos a más profundidad a los personajes y logramos "meternos" a fondo con ellos creo que ha resultado mejor C:

En el próximo capítulo habrá mucho protagonismo para nuestros personajes favoritos respectivamente: Jill (Dann) y Ada (Feer).

Les mandamos muchísimos saludos y de nuevo MILLONES de disculpas.

Adiós.