Capítulo 3
La leyenda
No puedo creer que otra vez tuviera la misma pesadilla. Unos hombres transformándose en lobos y viceversa y luego corrían hacia mi casa- bueno la de mi tía- para atacar a algo o a alguien que se movía tan rápidamente que parecían que sus movimientos eran invisibles, por suerte la alarma sonó para que me despertara. Me levante con más entusiasmo que de costumbre, quiero investigar sobre esos famosos cuentos que una tal Emily había oído cuando tenía mi edad, y si ella las había oído… ¿Por qué yo no?
Me vestí con lo primero que encontré y baje rápidamente, no tengo hambre – algo raro en mí- por lo que decidí pedirle directamente a mi tía que me llevara rápidamente.
- Hubo un pequeño inconveniente, tengo que ir a la casa de una señora para entregarle un paquete, ¿te podría dejar a algunas calles de la biblioteca? Necesito realmente llegar a tiempo.
Parece muy preocupada, pero… ¿tan importante es? Bueno, si no puede llevarme caminare.
- Sí, no hay problema, aprovechare el tiempo para conocer un poco más el lugar, necesito despejarme un poco de algunas cosas que no paran de girar en mi cabeza…
- ¿Muchachos? ¿No tendrán que ver con los muchachos que te encontraste el otro día no? No me agrada la idea de que te conviertas en la amiga de ellos.
- O no, no tiene nada que ver con muchachos, ni mucho menos de los muchachos que vi el otro día, es más bien por algo que leí
- ¿y lo que leíste era?...
- Oh, nada por lo que te tengas que preocupar, es algo que no tiene mucha importancia, es simplemente que tengo que saberlo, sino no podré dormir esta noche…
Tuve que mentirle, ¿Cómo le podía decir a mi tía sobre los sueños y que había visto a unos mmm "osos" a solo metros de su casa? Me tomaría por una psicópata, no me creería y se preocuparía por mi estado mental, creo que lo mejor sería evitar hablar del tema por ahora, y si llegaba a un buen punto en el que descifrara sobre que eran esos supuestos osos se lo contaría, pero por ahora no era la mejor opción.
Mi tía me llevo hasta unas tres o cinco calles de distancia y mientras ella se alejaba yo camine hasta un hombre alto y barbudo que repartía unos mapas turísticos.
Tome uno y me fui en dirección al cruce de calle. De camino a la biblioteca – luego de unas dos cuadras de a ver tomado el pequeño mapa- lo volví a revisar, el pequeño mapa indica que a unas dos cuadras y media de donde me encuentro está construida el colegio y a seis cuadras se encuentra la playa de la Push.
Seguía midiendo la cantidad de calles que me faltaban para llegar a la famosa biblioteca – cerca de nueve cuadras- mientras seguía con mi tranquilo pero apresurado paso cuando tropecé con una piel cálida y caí sentada al suelo junto a todas mis pertenencias que se encontraban en mi bolso. Levante levemente mi cabeza para que el no notara que se trataba de mí.
- Oh, lo siento yo…
Aguarden un momento… yo conozco ese rostro, era la de aquel muchacho que había visto el primer día en Forks… era de nada más y nada menos que del chico Call.
Termine de levantar mi vista – antes apenas había levantado unos dos milímetros- y ahí se encontraba exactamente un muchacho bastante musculoso para su edad, con sus grandes ojos más grandes de lo usual al ver mi rostro, supongo que no le agradaba la idea de estar disculpándose con la chica que lo contradecía el primer día que lo había conocido, digo… ¿a quién le gustaría? Pues, definitivamente a mí no.
Me tiende la mano para que me levantara del suelo – el cual se encontraba muy frio – y al hacerlo puedo notar que estaba a una gran temperatura, ¿acaso tiene fiebre?
No, descuida, yo no me fije por donde iba, soy algo torpe, aunque creo que ya lo descubriste, ¡Oh genial todo se me ha caído!-dije al bajar mi vista y ver que precisamente todas mis pertenencias personales que hasta hace unos instantes estaban en mi bolso se encontraban esparcidas por todo el suelo.
- Oh, descuida yo te ayudo.
Entre los dos rápidamente terminamos de juntar todo y luego me lo tiende para que lo guarde. Se escuchó unas voces por detrás y rápidamente supe que esas risas eran dirigidas para mí, o para los dos, no estoy segura. Embry al escucharlas levanto la vista y murmuro por lo bajo Justo ahora con esas bromas. Al levantarnos nuevamente pude ver a dos chicos parados con sus manos en los bolsillos de sus pantalones. Uno de ellos es alto, pero más bajito que Embry muy corpulento y su cabello es negro, lo lleva tan corto que parece rapado mientras que el otro tenía un cuerpo impresionante, lucia músculos largos y redondeados, una hermosa piel café rojiza, y un cabello corto, lustroso y negro, era casi tan alto como el otro chico, pero ninguno de ellos superaba la altura de Embry.
- ¿Haciendo nuevas amigas con derecho Embry? –pregunto el primer chico enarcando una ceja y con una sonrisa traviesa en su rostro.
- ¡NO MOLESTES QUIL!
Por favor, chicos, me parece que estamos espantando un poco a la chica- Y estaba en lo cierto, me había atemorizado un poco por el nuevo comportamiento de Embry, últimamente cambiaba mucho, la primera vez que lo conocí parecía hipnotizado pero con cordura aunque muy frio- algo que me asusto-, luego algo amigable y de nuevo enojado.
- Chicos ella es Erika, Erika ellos son Quil- indicando al que estaba a la derecha- y Jared _ indicando esta vez al de la izquierda más calmado esta vez-.
- Un placer conocerte Erika, soy Quil- al tenderme la mano pude notar nuevamente la gran temperatura que tenía, ¿pero acaso era normal que tuvieran tanta temperatura y que actuaran como si fuera algo normal?, al tomar la mano de Jared también sentí la gran temperatura-.
- ¿Es normal que tengan la piel a grandes temperaturas?
Los chicos se miraron entre sí, al parecer algo ocultaba, vi a Jared estremecerse y Quil rápidamente dijo
- No Erika, vos sos la que esta helada, nosotros estamos a una temperatura normal, ¿cierto chicos?- todos asintieron
- Si ustedes dicen…
- ¿Y a dónde ibas?- me pregunto Embry- porque parecías muy concentrada como para no darte cuenta de que un chico de casi dos metros estaba caminando cerca de donde estabas
- Iba hacia la biblioteca, verán no soy de por aquí, así que estaba concentrada en el mapa.
- Ah, queda a unas dos cuadras de por aquí y hay que doblar a la izquierda, ¿quieres que te acompañe?
- Oh, no gracias, está muy cerca, los veré después, ¿les parece?
- Sí, adiós- dijeron los tres al mismo tiempo
Yo comencé a caminar y tal y como Embry me había dicho se encontraba la biblioteca allí, era muy grande, de color verde mezclado con celeste, y una gran puerta marrón me permitía el paso hacia el lugar. Al entrar habían muchos libros y como yo solo quería leer sobre las leyendas fui directamente hacia la bibliotecaria, quien me indico el camino hacia un estante donde habían varios libros llenos de polvo y algunos con las tapas rotas, se veía que hace rato nadie las leía. Tome el primero y en las cinco páginas iniciales contaba sobre una leyenda que decía lo siguiente:
¡Nuevo Capitulo!
Saben, hace unas semanas, en la wiki de crepusculo, estaba leyendo la biografia de Sam Uley, y habian algunas chicas que defendian la postura de lo que Sam hiso, lo de dañarle el rostro a Emily, habia sido un acto de maltrato, de violencia de genero, y - por supuesto- habia chicas que defendian que eso no era cierto.
¿Ustedes que piensan?
- Yo creo que esto no es un caso de violencia de genero, es claro que fue un accidente, y todas sabemos que Sam seria incapaz de hacerle daño a Emily intencionalmente.
