MI CORAZÓN TE BUSCA Y EL TUYO ME DEJA IR

-¡No puedo creer que él se haya atrevido a tanto!, son sólo unos chiquillos, jugando a ser grandes, ¡hasta cuando dejará de avergonzarme!

-Te lo dije desde que era niño que lo regresaras con su madre y nunca me hiciste caso… ese muchacho es la vergüenza de nuestra familia…

-¿Regresarlo con su madre? ¡Esa jamás sería la solución!

-¿Por qué no? La sombra de esa mujer siempre ha estado presente en nuestro matrimonio… ahora le vas a festejar a Terruce el hecho de que embarazo a una muchacha, sabrá Dios que clase de gente son esos…

-La familia Andley es muy distinguida, no puedo creer que una hija de los Andley haya hecho tal tontería…

-¿Qué harás?

-Terruce se casará con esa muchacha, no permitiré que…

-¿Qué no permitirás? ¿Por qué no terminas la frase?

-Viajaré de inmediato para América, iré solo…

Después de haber recibido la carta de Albert, el duque D. Grandchester, se había enfurecido por la falta cometida por su primogénito, por más que trataba que su hijo fuese diferente a él, pareciera que éste se empeñaba en cometer los mismos errores de sus padres. Quizás alejarlo de su madre había sido un error, pero en ese entonces lo único que deseaba era lastimarla y que mejor manera que alejarla de su mayor tesoro, su hijo.

-Acaso el pecado que cometí perjudicará también a mis futuros nietos, porque a mi hijo ya lo ha alcanzado desde hace mucho tiempo (pensaba cierto caballero mientras se encontraba en su estudio).

Mientras tanto lejos de ahí, un joven actor se reprochaba a sí mismo lo que había sucedido minutos atrás, había sido tan débil, una y otra vez se preguntaba, el por qué le había seguido el juego a la joven rubia que se encontraba a su lado en esos instantes. Lo que acababa de hacer jamás podría perdonárselo su querida pecosa, pero lo peor, es que él terminaría sus días torturándose por haber sido un patán con ambas mujeres.

-Hola (sonriéndole ampliamente)

-Hola Susana…

-¿Qué sucede? ¿Por qué tienes esa cara? ¿No te gustó?

-Susana… creo que lo mejor será que te vayas a tu casa, vístete y te llevaré…

-¿Por qué quieres que ya me vaya? Yo quiero quedarme contigo hasta que amanezca

-Escúchame por favor, esto jamás debió de haber sucedido… yo…

-¿por qué no? Tú eres un hombre y yo una mujer, ambos sin ningún tipo de compromiso (colocándose a un lado de él)

-Susana por favor vístete…

-Si quieres que me vista… entonces hazlo tú por mí (hablándole sensualmente al oído)

-¡Yo tengo un hijo!

-¿Tienes un hijo?

-Susana yo tengo novia, sinceramente es más que mi novia y ella ha estas fechas ya habrá tenido a nuestro hijo…

-Créeme que eres malo haciendo bromas, por un momento estuve a punto de creerte…

-¡Te estoy diciendo la verdad! Todo esto de salir contigo, sabes muy bien que fue obra de Robert, de ello estas perfectamente enterada, él me pidió que no revelara mi relación debido a la publicidad…

-Realmente no lo puedo creer, pero si tú y yo hemos salido en varias ocasiones, de hecho he venido a tu departamento inventando escusas baratas para verte y siempre has estado sólo…

-Recuerdas ese día, el dichoso día en que ambos le dijimos a la prensa que teníamos una relación…

-Una mujer se acercó a nosotros cuando ya nos retirábamos, ¿es ella? (terminando la frase de Terry)

-Sí, es ella, siempre ha sido ella, la única…

-¡No me importa!

-¿Qué?

-Ella no está aquí, además, no es tu esposa ni nada por el estilo, sé que muchos hombre tienen aventuras antes de llegar al matrimonio, sí cometiste el error de embarazar a esa mujer, el problema será sólo de ella… tú ahora eres mío…

-¡Ella no es ninguna aventura! Ella es la mujer a la cual amo y amaré siempre, mi hijo no es ningún problema, es el fruto de nuestro amor; lo que sucedió esta noche, jamás se repetirá, de hecho… mañana mismo me voy a buscarla…

-¡No puedes irte y lo sabes, la gira aún no ha terminado, Robert no dejará que te marches!

-Realmente no me conoces Susana, en serio crees que necesito el permiso de Robert para irme, sólo espera y lo veras…

Terruce estaba muy alterado, no esperaría a que la gira terminara, haría lo que debió de haber hecho muchos meses atrás, pero que su ego no le había permitido, ya había lastimado demasiado a la mujer que había tomado la decisión de dejar todo a cambio de estar a su lado y que él por su necedad la había dejado marcharse.

Se vistió, tomó una maleta, la lleno de la ropa necesaria para su largo viaje. Quizás todo el avance que había tenido en su carrera actoral se vendría abajo, pero perder todo ello a cambio de recuperar a la mujer que ama, valdría la pena.

-¿A dónde vas?

-Eso no te interesa, cuando decidas irte recuerda cerrar la puerta con llave…

-¡Estas muy mal Terry, muy mal!

Mientras tanto en la mansión de los Andley salía el sol lentamente, dando paso a un hermoso día, una joven madre y su pequeño disfrutaban de la vista del jardín; después de lo sucedido con Archie, Candy había decidido alejarse, ya que era consciente de que si lo enfrentaba él saldría más lastimado y eso era algo que no deseaba hacer, Archie siempre sería su amigo.

-Buen día a todos…

-Hola Candy, buen día (contesto Stear)

-Buen día (respondieron al mismo tiempo Albert, la tía abuela, Patty y Annie)

-¿Cómo está este hermoso bebé? (habló con voz melosa la tía abuela)

-Cada día que pasa se parece más a su pa… (Patty prefirió no terminar la frase, pues sabía que ese tema le lastimaba a su amiga)

-Es verdad Patty, cada día que pasa se parece más a él, pero en fin, vayamos a desayunar, tengo mucha hambre (cambiando repentinamente Candy el tema)

-Dame a William, cómo pretendes comer teniéndolo en tus brazos, podría caerse algo encima de él, cuándo aprenderás a ser más cuidadosa Candice

-Tiene razón tía abuela…

-Vaya que la tía abuela es de armas tomar cuando se trata de él, ya ni siquiera a Archie ni a mi nos hace caso (causando la risa de todos ante lo dicho por Stear)

-¿Cómo ha estado Archie?

-Muy bien Annie, gracias por preguntar…

-¿Por qué no vino hoy?

-Estuvo aquí muy temprano, de hecho la tía abuela desayuno con él, no sé de qué tanto platicaban ambos, pero no te preocupes Candy, él al final regresa…

Ese día tan maravilloso estaba llegando a su fin, estar rodeada de sus grandes amigos era algo que realmente disfrutaba la ahora señora pecas, sin embargo dentro de su corazón aun anhelaba la compañía de aquel rebelde que se había apoderado de su mente y de su corazón.

-Quizás se ha olvidado de mí…

Candy no dejaba de repetirse una y otra vez dicha frase, aunque la lastimaba, cada día que pasaba, se daba cuenta que él jamás iría a buscarla.

-Ha llegado el momento de dejarte ir Terruce Grandchester, es lo mejor para mi corazón, ya no quiero seguir esperando cada día en el jardín de la entrada para ver a lo lejos y darme cuenta que tú jamás llegaras…

Después de haber notado que su pequeño se había quedado profundamente dormido, salió por última vez a ese hermoso portón de la mansión de los Andley, para despedirse de su gran amor. Su frente tocó el frio metal, mientras que a lo lejos, pudo ver como la imagen aun borrosa de una persona se dejaba ver poco a poco.

-¿Quién viene? ¿Acaso será? No, eso no puede ser… tantas veces me ha engañado mi mente haciéndome creer que él vendría…

Al darse la media vuelta, pudo escuchar a lo lejos que un hombre la llamaba, un hombre mencionaba su nombre en repetidas ocasiones; se negaba a voltear, pues no quería ver la triste realidad, todo aquello era producto de su imaginación, sin embargo, su tentación pudo más que su razón y regreso a ver.

-Hola…

-¿Por qué vienes en ese estado?

Albert se encontraba en su estudio, ya que por la tarde había recibido un telegrama, el tan anhelado telegrama que tenía días esperando y que por fin había llegado.

Estimado Sr. Andley.

Estaré llegando a la ciudad de New York dentro de dos semanas, será un placer verlo y tratar el tema que a ambas familias les concierne.

Richard D. Grandchester.

-Vaya, veo que es un hombre de pocas palabras (bromeaba para sí mismo)

-Sabes la hora que es William…

-Lo siento tía abuela, no quise molestarla en su habitación, es por eso que creí más conveniente vernos en el estudio

-Ése hombre por fin se dignó en contestar…

-Así es tía abuela, llega dentro de dos semanas

-Yo iré contigo William, lo he decidido y así será…

-Está bien tía abuela…

-Ahora si me disculpas, hay personas que solemos dormir por las noches y no estamos como murciélagos

-Nuevamente me disculpo, pero no podía esperar hasta que amaneciera para decirle esto…

-Está bien, está bien, ve a dormir…

CONTINUARA…

Hola, antes que nada muchísimas gracias por todos y cada uno de sus comentarios. Disculpen por haber tardado tanto en actualizar, pero lo que pasa es que mi lap se descompuso, la mande arreglar y no quedo del todo bien, así que me tuve que autorregalar una jejejeje, el sábado tenía planeado subir dos capítulos, pero se me presentó un asunto familiar y nuevamente no me fue posible. Pero ya estoy aquí, debido a mí trabajo, no me es posible subir los capítulos diariamente, es por ello que sólo podré hacerlo el sábado o el domingo.

No quiero llevarme en la conciencia el hecho que las haya defraudado jejejeje saluditos y que tengan un lindo día.