ALCANZÁNDOTE
-Buen día (saludando a un anciano que pasaba por el lugar)
-Buen día joven
-Disculpe ando buscando un lugar, es un orfanato
-¿Un orfanato?
-Sí, el hogar de Ponny…
-¿El hogar de Ponny? ¿No es muy joven para adoptar algún niño?
-No… yo no voy a… podría decirme por favor cuál es el camino que debo de tomar…
-El hogar de Ponny está muy cerca de aquí, sí gusta lo puedo llevar
-¿Realmente podría llevarme?
-Por supuesto, tengo que entregar la correspondencia
-Gracias
El camino había sido tranquilo, en ocasiones el anciano trataba de hacerle plática al joven que lo acompañaba, pero éste se limitaba en contestar sólo monosílabos, sin poder adentrarse más en los pensamientos de él.
Terry se encontraba muy nervioso, había sido mucho tiempo el que había pasado desde que él mismo dejó ir a su pecosa; su búsqueda no había sido fácil, pero poco a poco daba con pistas que lo conducían hacia su hermosa Candy.
-Muy bien joven, hemos llegado
-Buena tarde hermana María, el día de hoy hay correspondencia para ustedes de su querida hija
-Buena tarde, ¿Candy nos ha escrito?
-¿Candy? (diciendo para sí mismo, la única persona que había pasado desapercibida)
-Así es hermana, esa muchacha atolondrada le ha escrito a sus madres
-Muchas gracias, la leeremos ahorita mismo (dándose media vuelta)
-De nada, disculpe hermana…
-Dígame
-Éste joven lo encontré en el camino, me ofrecí a traerlo…
-Hola buena tarde hermana…
-Hola, en qué puedo ayudarlo…
-Viene a buscar a alguien, pero por lo visto no se encuentra aquí (observando la carta)
-Bueno hermana, me despido, salúdeme por favor a la señorita Ponny por favor
-Con mucho gusto, que le vaya muy bien… ¿Busca a Candy?
-Sí (sorprendido por la seriedad que mostraba la mujer que tenía enfrente)
-¿Quién es usted? ¿Para qué la busca?
-Hermana María entremos a conversar…
-Señorita Ponny, no la vi venir…
-No se preocupe, pero creo que debemos de tener una conversación los tres, pero lo mejor será que sea adentro, lejos del ruido de los niños
Al entrar el joven castaño, pudo notar la humildad en que vivían, pero pese a ello, se respiraba un ambiente lleno de felicidad; quizá está era la verdadera sensación de sentirse en un hogar, ahora comprendía por qué Candy ama tanto estar ahí.
-Hola, yo soy la señorita Ponny, encargada de este lugar, dígame en que lo podemos ayudar…
-El joven pregunta por Candy señorita Ponny
-¿Conoce a nuestra pequeña?
-Sí… yo soy… ella… es decir, nosotros nos conocemos… nos conocimos en Londres… en el colegio…
-Ya veo, ella estuvo aquí hace tiempo, pero preferimos que regresara con su familia, es ahí donde debió de haber regresado desde el principio…
-Candy nos ha escrito señorita Ponny (entregándosela)
-Aquí está su dirección jovencito (mostrándole la carta) pero realmente no se quién sea usted, me ha dicho muy poco…
Ni siquiera cuando se presentaba ante miles de persona se ponía tsan nervioso como en ese momento, quería saber de su pecosa, pero se podía percatar de que ambas mujeres ya se habían dado cuenta sobre quién era él realmente en la vida de Candy, sólo faltaba que él lo dijera abiertamente.
-Me llamo Terruce Greum Granchester Backer (lo había dicho en serio, por primera vez, decía su nombre completo)
-Hola nuevamente Terruce
-Candy y yo, nos conocimos en el colegio, ella y yo… soy el padre de su hijo, yo debí buscarla desde hace mucho tiempo, lo siento, realmente lo siento… yo la amo y…
-A nosotras no nos tienes que pedir perdón, pero la verdad es que te tardaste en venir a buscarla…
-Lo sé y no sabe cómo lo lamento
-¿Por qué no viniste a buscarla antes? (interviniendo la hermana María)
-Todas las respuestas que llegan a mi mente hermana, no me atrevería jamás a decirlas frente a ustedes…
-Ahora comprendo porque terminaron juntos ustedes dos…
-¿Señorita Ponny?
-Ven muchacho te llevaré a un lugar…
-Mira éste árbol, los niños de muchas generaciones anteriores, las presentes y no descarto que también lo hagan las futuras, siempre lo han llamado "el padre árbol", es muy fuerte, Candy ama trepar en él y columpiarse desde muy pequeña, es por ello que siempre la hermana María la retaba. Quizás te estés preguntando por qué te digo todo esto, es justo aquí donde ella se sentaba largas horas del día y parte de la noche a esperarte.
-¿Candy siempre me esperó?
-Así es, siempre te esperaron…
-¿Fue niño o fue niña?
-Es un hermoso varoncito y ahora me doy cuenta que es identifico a su padre
-Tengo un hijo… ¿cómo se llama?
-Terruce… Terruce William…
-¿William?
-Así es, ella decidió que el pequeño llevara el nombre de su padre y de su abuelo…
-¿Abuelo?
-Creo que esa parte de la historia deberá decírtela personalmente Candy
-Ese pequeño es un amor, cuando lo trajo a presentar con nosotras era tan sólo un pequeño bebé, ahora ya está más grandecito y el parecido con usted es muy obvio, lo sabemos porque cada mes nos envía muchas fotos de él.
-Por favor, se lo suplico, dígame dónde puedo encontrarla a ella y a mi hijo
-Tenga puede llevarse el sobre, a nosotros lo que realmente nos importa es su contenido…
-Gracias, gracias…
-Pero no estará pensando irse ahorita mismo verdad…
-Sí hermana, quiero apresurarme a verlos
-Tranquilo, está apunto de obscurecer, así que lo mejor será que pase la noche aquí y mañana pueda marcharse…
-La señorita Ponny tiene razón
-Pero es que…
-Vaya que ella y tú son iguales de necios…
-Vamos la hora de la cena se acerca y por lo que veo no has probado bocado el día de hoy... además creo que le encantara ver las fotos del pequeño Terry…
Lejos de la tranquilidad que inundaba al hogar de Ponny, una joven madre se cuestionaba una y otra vez lo sucedido días atrás; todo era confuso, porque aunque ella lo había negado miles de veces, la sensación producida no cambiaba; siempre iniciaba de la misma manera, pensando en cualquier cosa y al final su mente se encontraba con esas imágenes, las cuales ¿le empezaban a agradar? Decidió recorrer el hermoso jardín trasero, el cual se veía hermoso, la luna brillaba y su reflejo en el agua de las fuentes era sencillamente un espectáculo difícil de ignorar.
-¿Quién está ahí?
-Lo siento Candy, sólo salí a dar un paseo… la luna se ve hermosa…
-Sí es muy linda…
-Sí te incomoda mi presencia, entonces me…
-Por supuesto que no, por qué tendría que incomodarme…
-Te amo Candy, siempre te he amado
-Archie, yo…
-No te pido que me aceptes, ni que me permitas hacerme falsas ilusiones, sé que lo amas, que siempre ha sido él…
-Shhh (tomando su rostro entre sus manos, mientras sus labios se acercaban peligrosamente a los de él)
-Candy yo…
Las palabras ya no fueron suficientes, sus labios volvieron a encontrarse, Candy por primera vez dejó atrás el recuerdo de los días vividos a lado de aquel egocéntrico chico; deseaba ser feliz, siempre había pensado en los demás antes que en ella, siempre haciéndose aún lado para que otros fueran felices; ahora todo sería diferente, aunque en su corazón todavía se encontraba resguardado aquel amor, ahora aprovecharía cada día para ser feliz a lado de la única persona que le había hablado del amor con sinceridad.
Continuara…
Hola, antes que nada disculpen la tardanza, tuve muchísimo trabajo, además de saliditas familiares que no deje escapar jejeje, pero aquí estoy nuevamente.
Me gustaría aclarar unas pequeñas cositas, JUNTOS no es una historia nueva, JUNTOS "vio la luz" hace ya casi 5 años; entre los meses de abril y agosto del año 2010, escribí más de 10 capítulos (no recuerdo cuantos fueron exactamente), en el año 2013 regrese con unos cuantos más y nuevamente a finales del año pasado (2014) regrese con toda la intención de no irme hasta darle un fin. Así que agradezco todos y cada uno de sus comentarios, ya que también de los negativos se aprende algo.
Hasta pronto =)
