Capítulo 6

Castle miró hacia el ascensor por vigésima vez en 5 minutos. ¿Acaso Beckett no volvería? Quizás él se había pasado de la raya la noche anterior y ella se había ofendido… no… no lo parecía cuando se fue… él había quedado hecho un desastre, pero ella parecía entera… y segura…

Sacudió la cabeza, sucediera lo que sucediera, ya no estaba en sus manos solucionarlo y si ella se había ofendido, quizás fuera mejor… que desapareciera de su vida y que las cosas volvieran a como eran antes… sin complicaciones…

Se levantó para tomar un café y se acordó otra vez de ella, se obligó a pensar que era por ese carácter alegre que lo hacía sonreír. Jenny se acercó a hacerle un comentario y lo notó algo distraído.

-Castle… aquí… ¿estás conmigo?

-Sí… lo siento… ¿qué me decías?

-No me siento muy bien… ¿necesitas algo?

-No… ve a descansar… no te preocupes…

-Cuando venga Beckett me voy…

-Yo… no sé si vendrá…- dijo Castle algo nervioso.

-¿No sabes? ¿Pasó algo?

-No… supongo que no…

-Pero… ayer bailaban muy animados… es más… pensamos que se habían ido juntos…

-No… no… ella se fue y yo… me fui por mi lado…

-Entiendo…

-Hey… aquí está la carpeta…- dijo Lanie entregándosela a Castle.

-¿Sabes algo de Beckett?

-Sí… me llamó esta mañana… me dijo que tenía algo que hacer…- dijo Lanie.

-¿No se te ocurrió avisarme?- preguntó Rick.

-Bueno… no creí que te importara… además, pensé que ella te había avisado…

Rick suspiró con impotencia y se fue a sentar a su escritorio. Jenny le hizo señas a Lanie, que la miró sin comprender…

¿Qué le pasa a este hombre?- se preguntó Lanie y Jenny alzó las cejas.


Cuando Kate llegó, un par de horas después, lo observó de lejos. Cada día que pasaba se sentía más atraída por él…

Y cada día que pasaba, se daba cuenta de lo difícil que sería si ella aspiraba a algo más que una noche de placer con él…

-Hey…- dijo y se sentó en la silla que solía ocupar.

-Pensé que no vendrías…- le dijo él un poco más serio de lo normal.

-Bueno… tenía cosas que hacer… no creí que te molestara… más bien pensé que te aliviaría no verme por unas horas…

-Si lo hubiese sabido, me habría aliviado…- dijo sin mirarla.

-Lo siento… ¿estabas preocupado?

-No… no es eso…- dijo algo nervioso.

-Bueno… tuve una reunión en la editorial… les mostré un borrador con la idea para la novela y la aceptaron…

-Entonces habrá libro…

-Así parece…- dijo Kate y sonrió.

-Bueno… parece que tendremos que convivir durante un tiempo…- dijo fingiendo resignación.

-¿Piensas mudarte a mi casa?- le dijo ella juguetona.

Rick levantó la vista y se perdió un momento en sus ojos.

-Seguirás con el tema…- dijo con cansancio.

-No seguiría si esos ojos que tienes no me mostraran las mismas ganas que tengo yo de cruzar la línea…- le dijo más bajo, en tono de confidencia.

-Por supuesto que tengo ganas… pero me controlo…

-Por miedo… ¿de qué tienes miedo, Castle?

-De enamorarme… no me ha ido bien… un divorcio y una pérdida…

-La tercera es la vencida…- dijo ella y sonrió.

-No estoy tan seguro…- dijo con melancolía.

-No me tengas miedo, Castle… yo no podría lastimarte…- le dijo ella y palmeó su mano.

-Lo sé… no me preguntes como… pero lo sé…- dijo él y apoyó una mano sobre la de ella.

-¿Vamos a trabajar?- dijo ella.

-Sí…- aceptó él y la miró con ternura. De pronto se sintió liberado y ella advirtió el cambio…

-Escucha… de verdad no quiero incomodarte… más allá de la tensión que puede haber aquí… yo siempre estoy tratando de distender las cosas… es mi personalidad… quizás te parezca un poco alocada…

-¿Alocada? Yo diría…- dijo pensativo y ella lo miró expectante- encantadora…

-¿Encantadora? Te faltó decir… simpática… voy a suicidarme…- dijo ella dramáticamente y Rick se imaginó a su madre hablándole.

-Encantadora por esa forma de ser… pero además eres muy inteligente… creativa…

-Oh basta, Castle… no me conquistarás así…- le dijo y batió sus pestañas.

-Hermosa… eres hermosa… pero no quiero repetírtelo tanto porque creerás que quiero llevarte a la cama…- dijo divertido.

-Sobre el escritorio también podría ser divertido…- dijo ella siguiéndole el juego.

-Mientras no sea en horario de trabajo…- le dijo él y ella sintió electricidad en su cuerpo. Definitivamente este era el juego que le gustaba compartir a él… sabía que él estaba jugando y que solo era eso, pero se alegraba de ver un cambio de actitud en él…

-Mira que habías resultado seductor, detective…- le dijo ella y alzó las cejas.

-Acompáñame a ver a Espo…- le dijo Rick y cuando ella se levantó, caminaron juntos por el pasillo y ella se inclinó suavemente sobre él y empujó su hombro con el de ella.


El resto del día pasó tranquilamente, y Rick pronto se encontró inmerso en las teorías alocadas de Kate, que a pesar de todo, no se equivocaba tanto como él hubiese creído…

Cuando llegó la hora de irse, ella se puso su chaqueta y lo vio prepararse.

-¿Quieres que te lleve?- le preguntó galante.

-No… gracias… tomaré un taxi…- le dijo y sonrió.

-Que tengas un buen fin de semana…- dijo él.

Kate asintió y cuando se iba, giró sobre sus talones y lo miró.

-Me preguntaba… mañana… digo, en general, los sábados suelo hacer algún tipo de actividad al aire libre…

-¿Ejercicio?

-Respirar aire puro… y como pensaba llevar mi cámara… me preguntaba si… no… no importa…- dijo algo arrepentida de su comentario.

-Mañana no tengo nada que hacer… mi hija tiene sus planes… creo que podría acompañarte… si esa era tu idea…

-¿En serio?- dijo Kate algo sorprendida.

-Hace siglos que no me dedico a la fotografía…

-Bien… entonces… ¿te paso a buscar?

-A las 10…- dijo él y sonrió.

-A las 10…- repitió ella y le guiñó el ojo antes de irse.

-Beckett…- dijo él y ella volvió a girar para mirarlo.

-Dime…

-Gracias por soportarme…- Rick alzó las cejas casi pidiendo perdón.

-Gracias a ti… por devolverme la inspiración…

-Algún día me dejarás leer ese libro que escribes…- le dijo.

-Puede ser…- le dijo ella sonriendo misteriosa.

-De verdad, gracias…

-Siempre…- le dijo ella y él se quedó mirándola mientras se iba…

Total, eso no era una cita. Era solo un encuentro de compañeros fuera del trabajo. Ella había hecho una propuesta que a él le había convenido… y a él, para nada le hacían cosquillas en el corazón las sonrisas de ella, su perfume cada vez que se acercaba y la forma suave en que se movían sus caderas cuando caminaba sabiendo que él la miraba…


Bueno, parece que alguien está comenzando a sentirse un poco más interesado en su nueva compañera... espero que les siga gustando, yo estoy disfrutando escribirla. Gracias por el apoyo y espero que hoy no haya problemas para leer ni para dejar reviews! Yo las aprecio muchísimo!