Capítulo 28
Kate abrió los ojos despacio, sentía algo de frío y se arrimó inconscientemente a la fuente de calor que tenía cerca… Rick…
Él ya estaba despierto, observándola… parecía que se había despertado recién… como ella…
Rick alzó las cejas y la hizo sonreír. Kate sintió un ligero estremecimiento por el frío y él se estiró para buscar la manta y los tapó a ambos…
-¿Mejor?- le preguntó cuando la tomó en sus brazos.
-Mucho… gracias…- dijo ella y acarició su nariz con la de ella, suavemente.
-Estoy comenzando a preocuparme…- dijo Rick y ella lo miró sin comprender.
-¿Por qué?- preguntó ella sin poder reprimir la curiosidad.
-Creí que estaba acostumbrado a dormir solo, pero hoy me desperté y te miré dormir y aunque no fue demasiado tiempo, sentí que había hecho esto toda mi vida…
-Rick…
-Sólo eso… no quiero presionarme ni presionarte… tuve tantas dudas que… no lo sé… tenía que decírtelo…
-Me alegra que luego de tantas dudas puedas relajarte y disfrutar de esto… yo también lo intento…
-Disfrutemos, entonces…- dijo sonriente y besó sus labios con ternura.
Rick se colocó sobre ella y disfrutaron del roce de sus cuerpos. La noche anterior, luego de ese intenso encuentro, habían disfrutado de una cena apetitosa y un buen vino a la luz de las velas.
Y luego se habían ido a dormir, extenuados. Por supuesto que había habido caricias, besos húmedos y suspiros, pero sabiendo que tenían varios días por delante, habían preferido reponerse…
-Dios… qué hermosa eres…- le dijo él sobre sus labios y ella sonrió, algo tímida.
-¿Sabes qué es lo que más me gusta? Que tú me ves así… porque estás un poquito enamorado de mí…- dijo y mordisqueó su labio irreverente.
-¿Yo?- le preguntó él dramatizando y Kate sintió como la excitación de él comenzaba a hacerse evidente contra su abdomen.
-Tú… sí…- dijo ella asintiendo con la cabeza- y tenías tanto miedo que llegué a pensar que tú y yo seríamos únicamente amigos, como mucho…
-¿Amigos? Qué aburrido…- dijo y besó su cuello.
-Créeme… cuando escuché tu historia y tus dudas te invadían de esa forma, llegué a desear que al menos pudiéramos ser amigos… me interesas no solamente desde la inspiración… sino como persona… eres un ser humano increíble…
-¿Te hubieras conformado con ser mi amiga?
-Entre eso y nada… sí, por supuesto…- dijo y se ruborizó.
-Wow… yo… creo que nunca tuve en duda que me gustabas…
-Pero te resististe… recuerdo aquella vez que te emborrachaste… y yo te cuidé…
-Sí… por favor dime que no dije ni hice nada inconveniente…
-Lamentablemente no…- dijo y lanzó una carcajada casi musical- Me dijiste… no pudo enamorarme de ti…
-Y allí te diste cuenta de que ya estaba enamorado…
-Ahí sentí una revolución interna, porque me di cuenta de que aún tenía esperanzas…
-Kate… yo… yo sé que soy difícil… pero realmente estoy apostando a esto…- dijo y ella sonrió.
-Lo sé… yo también…- dijo ella y deslizó sus manos hacia abajo, pellizcando sus nalgas y haciéndolo sobresaltar.
-Pero, ahora mismo… estás apostando a otra cosa…- dijo y deslizó su lengua por su cuello, recorrió uno de sus hombros hasta llegar a su pecho y la escuchó jadear placenteramente.
-Esto también forma parte de nuestra relación… detective…- dijo en voz baja y sexy…
Rick asintió y siguió su camino hacia abajo, por debajo de las mantas y Kate cerró los ojos cuando llegó a acariciarla íntimamente…
Él continuó estimulándola hasta que la sintió temblar en sus brazos, debido a sus caricias y cuando se reunió con ella, un momento más tarde, la vio sonreír con debilidad, apenas pudiendo recuperarse del clímax, y acariciando su cabello revuelto…
Kate no podía dejar de mirar esos ojos azules. Se sentía hipnotizada. Había tenido tanta mala suerte en su vida con los hombres… no era que no lo hubiese pasado bien nunca… pero este combo de romance, sexo y amor era perfecto, tenía todo…
Ni bien se recuperó un poco, se incorporó y lo miró sonriente. Rick la miró con ojos oscuros, su excitación casi incontrolable…
Kate lo miró, preguntándole sin palabras qué prefería hacer y él la hizo girar, de espaldas a él y así como estaban, abrazados mirando hacia el costado, Kate lo sintió rozarla a propósito.
Se quedó quieta, totalmente consciente de cada movimiento de él, lo sintió incorporarse, ponerse protección y luego murmurar en su oído lo increíble que era mientras se deslizaba dentro de ella y ambos suspiraban…
Se movió con lentitud, profundamente y siguió hablándole al oído. Kate creyó que todo eso se trataba de él y de su propio clímax, pero cuando sintió sus dedos descender por su abdomen para estimularla, se dio cuenta de que no era así…
Kate echó la cabeza hacia atrás y movió su cadera, tratando de emparejar el ritmo y apurarlo un poco, pero Rick se mantuvo así, lento y tortuoso hasta que lo sintió llegar al máximo placer…
Rick pensó en retirar la mano para estimularla de otra forma, pero ella lo sostuvo y le indicó cómo quería que la acariciara y a los pocos segundos gimió de placer al llegar otra vez clímax…
Se quedaron así, un rato conectados y luego él la abrazó con ternura y besó sus labios.
Más tarde se levantaron a desayunar y decidieron ir a caminar por la playa para tomar un poco de sol.
Se metieron al mar y jugaron como niños. Kate estaba sorprendida por la forma en que él se comportaba, aunque sospechaba que él podría ser así, le resultaba extraño verlo en esa faceta casi infantil y se divirtieron muchísimo…
Volvieron exhaustos a la casa y Kate comenzó a preparar el almuerzo.
-¿Te enojas si me ducho? Siento que tengo arena pegada en todo el cuerpo…
-Para nada… yo también iré no bien deje esto listo…- le dijo y él se inclinó para besar sus labios…
-¿Te espero entonces?- le preguntó él alzando las cejas, a pesar de su cansancio, el hecho de compartir una ducha con ella era una experiencia difícil de dejar pasar…
-En unos minutos estaré ahí…- dijo ella y le guiñó el ojo.
Kate lo vio perderse en el baño de abajo y sonrió. Se sentía en el cielo. Trató de apurarse para poder reunirse con él y de pronto se sobresaltó al sentir un par de manos en su cintura…
-Hey…- le dijo una voz masculina al oído.
Kate se repuso al sobresalto inicial y se dio vuelta sonriendo. Patrick Neal había sido su vecino durante el poco tiempo que había pasado escribiendo en los Hamptons. Tenían una relación rara, pero había mucho cariño. Era alto, fuerte y con ojos claros… siempre estaba bronceado… y tenía una sonrisa amplia, franca…
-Patrick…- dijo y lo abrazó- hace siglos que no nos veíamos…
-Y hubieran pasado más, si no hubiese visto tu auto en la puerta… - le dijo y la apretó en sus brazos- ¿cómo es que no me avisaste que vendrías?
-Bueno… yo…
-Pensé que no te vería más… ¿mucho trabajo?
-No… bueno… digamos que he venido a relajarme un poco…
-Nada… yo me ocuparé de eso…- dijo y la abrazó.
Kate tomó noción de lo que ocurría al escuchar la voz de Rick desde el pasillo.
-Kate… ¿tardarás mucho más?- dijo Rick, que se detuvo en seco, con una toalla anudada a la cintura, cuando la vio abrazada a Patrick.
Ambos hombres se miraron sin comprender y Kate sonrió con algo de nerviosismo.
-Patrick… él es Richard Castle… mi… pareja… Rick… él es Patrick Neal, mi… ¿amigo y vecino?- dijo y le sonrió…
-Algo así…- dijo Patrick y se acercó para estrechar la mano de Rick que se la dio algo incómodo y sorprendido…
Bueno, no podemos decir que estas son complicaciones, por ahora! Veremos como sigue la historia! Gracias por leer!
