Capítulo 3: Ángeles Guardianes
Bolin dormía plácidamente en su camita azul, su habitación llena de colores azules y verdes armonizaban perfectamente y lo hacían reír. Su madre acababa de darle su beso de buenas noches y ahora el pequeño de ojos verdes podía dormir tranquilamente, y así lo hizo.
De pronto escuchó unos gritos y unos golpes que lo despertaron de golpe, se arropó hasta el tope temblando de miedo, trató de cerrar sus ojos con más fuerza para obligarse a dormir y esperar a que nada malo pasara, pero se oían demasiados gritos en la sala. Creía escuchar a su hermanito Mako gritando horrorizado y los ojos de Bolin se llenaron de lágrimas así como su alma... de miedo.
Cerró los ojos como pudo y comenzó a temblar, pero de pronto el cuarto comenzó a calentarse, mucho fuego prendió las cortinas y no tardaron en prenderse las sábanas en la cama del niño.
- Ayuda! -gritó Bolin aterrado, en ese momento Mako entra de golpe en la habitación y la encuentra en llamas-
- HERMANITO! -gritó el ojos dorados para llamarlo, entonces escucha el llanto del pequeño quien se arrinconaba a un lado de la cama para alejándose de las llamas que se aproximaban más a él con rapidez, estaba a punto de quemarse. Mako rápidamente lo sacó de allí diciendo- Yo te salvaré hermanito
- Mako ¿Qué está pasando? -lloró el ojos verdes asustado, pero Mako lo abrazó hacia él para que no viese nada de lo que estaba pasando y lo tranquilizó diciendo-
- Nada, todo estará bien hermanito... -El niño de las cejas arqueadas intentó salir por la puerta del cuarto pero antes de siquiera poner un pie afuera las llamas exploraron encendiendo todo en el pasillo, no podían salir por ahí. Bolin seguía llorando pero Mako estaba decidido a protegerlo, volteó para ver si podían salir por las ventanas pero la habitación ardía en llamas, el niño comenzó a desesperarse y sus lágrimas comenzaron a regarse por su rostro. Quería proteger a su hermano, quería cuidarlo, que nada malo le pasara pero simplemente no había salida. Mako se inclinó para ver a su hermanito a los ojos y limpiándole sus lágrimas con sus pequeños dedos, le dijo- Bueno hermanito, es todo... Creo que nos iremos al cielo.
- No quiero irme Mako.. tengo miedo -gimió el pequeño, Mako solo pudo llorar con él y abrazándolo con fuerza rodeándolo con sus brazos como si de una burbuja protectora se tratara, entonces, con voz firme, pero aun así triste, el niño respondió-
- No te preocupes hermanito, no dejaré que te duela, sufriré el doble por ti y soportaré tu dolor, mientras estés conmigo nada te pasará
En ese momento las llamas alcanzaron al pequeño de ojos dorados quien estaba cubriendo con su cuerpo a Bolin y comenzó a gritar horriblemente, su espalda se encendió en llamas y comenzó a llorar, las llamas seguían quemando su piel pero Bolin permanecía a salvo debajo llorando por el dolor que su hermano mayor estaba sufriendo por él...
- MAKOOOO!
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- MAKOOOOO! -gritó el pequeño de ojos verdes al momento que se levantaba sobresaltado de su sueño mientras estaba metido en aquella caja. Mako, quien estaba fuera de la caja bloqueando el acceso a la misma, voltea a verlo con rapidez y comienza a toquetearlo y revisarlo por todos lados-
- ¿Qué ocurre hermanito? ¿Estás bien? ¿Te sientes mal? -Bolin se limpió una lágrima y se sonó la nariz para luego decir con algo de miedo-
- Tuve esa pesadilla hermanito... otra vez -Mako se enternece y lo abraza con fuerza. Sabía lo mucho que odiaba que su hermanito sufriera, podía protegerlo de todo pero no de las horribles imágenes que habían en su cabeza producto de su pasado-
- Sólo son pesadillas hermanito, no son reales, eso ni siquiera pasó.
- Me asusta mucho que no vayas a estar conmigo... No quiero que te pase nada por mi culpa! -gritó el ojos verdes con desespero a lo que su hermano lo toma de la cara y le dice con voz firme-
- Yo solo vivo para cuidarte ¿Me oíste? No dejaré que nada te pase y nada va a pasarme a mí... Ahora vuelve a dormir por favor.
- ¿Por qué tú no estabas durmiendo... en la caja... conmigo? -preguntó con ternura, Mako le revuelve el cabello con una sonrisa y responde-
- No tenía sueño Bo y además estaba mirando las estrellas, tratando de saber cuál es mamá y cuál es papá...
- Yo quiero hacer eso contigo
- Mejor ve a dormir, aún no los encuentro, pero mañana te diré cuáles son... ¿Quieres que te cante? -Bolin puso ojitos tiernos y Mako sonrió. Lo acomodó en la cajita y lo arropó con su bufanda roja para que se abrigara por la noche. Se acercó a él y comenzó a cantarle.
Esta noche te prometo, que no vendrán
Ni dragones ni fantasmas a molestar
Y en la puerta de tus sueños yo voy a estar
Hasta que… tus ojos vuelvan a abrir!
Duérmete mi Bo, sueña con mi voz
Duérmete mi Bo, hasta que salga el sol
Duérmete mi Bo, sueña con mi voz
Duérmete mi Bo, que aquí estaré yo.
El niño luego de varios minutos cerró sus ojos y se entregó al sueño. Mako acarició su rostro y volvió a salirse de la caja sentándose justo en la entrada de la misma bloqueando el paso y se dedicó a hacer lo que realmente hacía en las noches.
Mako había mentido, no miraba las estrellas, nunca hizo tal cosa. Su trabajo era cuidar, cuidar y cuidar a su hermano. Sentándose allí frente a la caja evitaría que cualquier cosa pudiera entrar y hacerle daño a Bolin. Tenía sueño, frío y estaba muy cansado, pero no le importaba.
"El bienestar de mi hermanito va primero que el tuyo, Mako" -se repetía mentalmente el niño de cejas arqueadas cuando estaba a punto de quedarse dormido-
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La noche avanzó, las horas pasaron y ya eran casi la una de la madrugada. A Bolin se le paró un mosquito en la nariz y comenzó a succionarle sangre, el niño sintió la incomodidad y en un acto reflejo se dió un manotón en la cara que lo despertó de golpe. Le dolió mucho, pero miró su mano y allí estaba el animal espaturrado así que una sonrisa maliciosa se dibujó en la cara del niño de ojos verdes.
Se iba a disponer a dormir pero entonces vió algo que llamó su atención.
Mako no estaba a su lado durmiendo como él creyó. Estaba sentado afuera de la caja bloqueando el paso a la misma, aún.
"¿Todavía Mako mira las nubes?" -pensó el niño. Se acostó de nuevo pensando aún más en esa situación, no entendía lo que realmente hacía Mako.
El niño de las cejas arqueadas por su parte aún estaba allí custodiando, sus ojos se cerraban y abrían con mucha dificultad, moría de sueño y cabeceaba cada vez más. Las ojeras debajo de sus ojitos era notable y ya se estaba yendo de los lados, pero no se iba a rendir. Tenía que cuidar de su hermanito menor, no importa si no dormía, no importa si no tendría que hacerlo nunca más. En su inocencia, creyó que podía proteger a su hermano por siempre.
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Al Día Siguiente
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- Buenos días... Despierta hermanito -meció suavemente Mako a Bolin y este despierta. Sus ojitos verdes lo primero que ven es a un niño sonriente pero algo despeinado y demacrado, sus bolsas debajo de los ojos eran notorias y sus continuos bostezos demostraban que estaba cansado.
- Hermanito te ves terrible... ¿No dormiste anoche?
- No, me quedé cuidando... contando estrellas toda la noche -corrigió muy rápido-
- Ajá! te atrapé! -sentenció el ojos verdes- No quiero que me cuides tanto Mako, quiero que duermas... Yo estaré bien
- No, yo debo protegerte, es todo para lo que vivo ahora.
- ¿Cómo vas a protegerme si no tienes energía?
- Siempre tendré energías si se trata de ti -dijo necio- Ahora arréglate muy bien hermanito, iremos a pasear por ahí.
Bolin se levantó, le dió tres sacudidas a su camisa con sus manitas sacándose algo de polvo y luego dijo.
- Estoy listo -Mako sonrió, realmente no había mucho que hacer para "Arreglarse". Aún así Mako le dijo-
- Wow hermanito, quedaste muy guapo.
Con eso los hermanos salieron al parque y compraron unos ricos helados para desayunar. Aún les quedaba dinero del que les había dado esa amable señora unos días atrás y esos helados sí que eran deliciosos.
- Mmmm me encanta -dijo Bolin excitado-
- El mío tiene cremita por dentro -presumió Mako-
- Buuuu el mío tiene chocolate por dentro
- Buuuuu -dijo Mako a lo cual ambos niños rompen a reír tontamente. Se divertían mucho juntos, eran el mejor complemento. No solamente eran hermanos, sino también mejores amigos-
- Oye Mako -dijo Bolin luego de unos segundos-
- Si hermanito?
- Prométeme que dormirás esta noche -dijo con ternura pero el niño aún en su terquedad levantó la ceja y desvió la mirada con altivez-
- Ya hablamos de eso Bo, no se discute, tú duermes, yo te protejo.
- NO QUIERO QUE ME PROTEJAS, QUIERO QUE DUERMAS! -le gritó el niño de ojos verdes logrando molestar aún más al cejas arqueadas-
- Y si duermo cómo voy a protegerte?.. ¡ME PREOCUPO POR TI!
- Y YO IGUAL! -contraatacó Bolin haciendo que su hermano quedara callado algo sorprendido- ¿No te das cuenta Mako? Estás haciendo exactamente lo que pasa en mi sueño, te enfocas tanto en protegerme que terminas haciéndote daño a ti mismo... por mi culpa. No quiero que te pase nada malo por intentar protegerme.
- Bolin yo solo quiero que estés bien -respondió el niño en voz baja, con inocencia. Bolin lo abrazó de inmediato-
- Y lo estoy, gracias a ti estoy bien, el simple hecho que estés conmigo me da seguridad pero me molesta que ya no te preocupes por ti mismo, no me gusta ver que ya no tienes energías por intentar protegerme...
- La calle está llena de peligros Bolin, hay muchos dementes en las calles durante la noche.
- No me importa! -reclama el niño- Si no duermes esta noche junto a mi me iré y no volverás a verme -amenaza y el niño de ojos dorados se sorprendió-
- No... No quiero que me dejes
- Entonces ¿Dormirás? -Mako suspira derrotado- Ok... dormiré -Bolin dibuja una sonrisa en su rostro-
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Esa Noche
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Mako se acuesta en su lado de la caja y Bolin usa la bufanda de su hermano para arropar su cuerpo, justo como Mako lo hacía con él todas las noches. El niño se veía muy indispuesto todavía pero tampoco quería que por su terquedad Bolin se alejara.
- ¿Ves? -dice Bolin señalando fuera de la caja- es una noche muy tranquila, todo estará bien.
- Te creo hermanito -sonríe Mako, entonces Bolin se acerca a él y lo besa en la frente, justo como hacía su madre, Mako se sorprende y no reacciona hasta que su pequeño pero muy sabio hermano se acostaba a su lado abrazándolo muy juntitos ambos y dándose calor-
- Buenas noches hermanito -dijo Bolin antes de cerrar sus ojos-
- Buenas noches -respondió Mako antes de pasar su bufanda de su cuerpo al de Bolin para arroparlo a él sin que se diera cuenta.
Mako miró otra vez hacia la salida de la caja y contempló con ojos bien abiertos ese solitario callejón. Parecía tranquilo, la noche, serena. Tal vez Bolin tenía razón, tal vez debía dejar de preocuparse tanto, al fin y al cabo sus padres estaban en el cielo protegiéndolos.
Mako comprendió que Bolin lo cuidaba de muchas maneras también. Comprendió que no sólo él sentía la necesidad de proteger a su hermano sino que Bolin la sentía también.
"Ya lo entiendo" -razonó Mako luego de bajar la cabeza y contemplar a su hermanito durmiendo sobre su pechito- "Yo soy el ángel guardián de Bolin y Bolin es el mío."
Muy cansado y con los párpados pesándole una tonelada, Mako solo pudo dejarse vencer por el sueño y cerrar sus ojitos no sin antes decir en voz baja.
- Duerme bien, mi ángel.
Esa noche, ningún dragón y ningún fantasma se atrevió a molestar a los pequeños niños que dormían en aquella caja. Todos los miedos de los niños se apaciguaron por esa noche y ninguno de los dos volvió a tener pesadillas. A veces los ángeles guardianes eran protegidos por otros más y esa noche, las estrellas brillaban con mucha luz, en especial, dos de ellas, que estaban posadas sobre el cielo justo encima de la caja. Esas dos estrellas iban a proteger a los niños toda la noche, o hasta que… Sus hermosos ojos verdes y dorados se volvieran a abrir.
Continuará...
TT_TT Estos niños van a acabar con mi corazón D:
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PD: Agradezco a todos los que leen esta historia y le dan a favoritos y la siguen. Muchas gracias por su leal apoyo.
Nos vemos pronto.
