He aqui un pequeño Omake con Ino de protagonista, espero que les guste.
Omake.
Esa tarde Naruto estaba realmente preocupado, junto a su mujer entraron en la consulta en la que trabajaba Ino por las tardes en el hospital. Por alguna razón Hinata no parecía estar a gusto con Sakura como medico y había insistido que quizás para el tema que les ocupaba la Yamanaka era la mas indicada.
- Pues vosotros diréis, ¿que os ocurre?- dijo Ino cuando se sentaron.
- Es Hinata...resulta... resulta que tiene lagunas en su memoria- contó Naruto preocupado- Ayer empezó a actuar algo...diferente y luego...no recuerda nada de ayer desde el mediodía hasta la hora de cenar, es como si tuviera una gran laguna.
- Por... por mucho que me esfuerce no... no consigo recordar nada Ino-chan- dijo Hinata con un hilo de voz- Cre-creiamos que tu al especializarte en técnicas me-mentales podrías decirnos el por que.
- Ah...eso... probablemente...probablemente no sea nada... yo... le haré una... unas pruebas... sip- dijo Ino nerviosa.
- Quiero que quede claro que como hokage pondré todos los recursos que sean necesarios y contaras con todo el apoyo de Konoha, pero por favor curala- dijo Naruto con firmeza apretando fuertemente la mano de la Hyuga.
- Vamos... vamos hombre seguro que no tiene nada- dijo Ino con una sonrisa nerviosa tratando de tranquilizarlo- "Mierda... no me esperaba que vinieran aquí, ni que lo tomaran tan a pecho...ahora como salgo yo de esta".
Flashback.
Ese fin de semana Ino se encontraba a solas en su casa, su pequeño Inojin había sido invitado a comer a casa de su amigo Shikadai y no vendría hasta la noche y Sai, como capitán de los anbu, había partido en una misión secreta que duraría unos cinco días. Aburrida, Ino no sabia que hacer, si estuviera Sai esa hubiera sido la oportunidad perfecta para desahogarse, ya que desde que habían tenido a Inojin ya no podían tener tanto tiempo para ellos solos como antes. Se le paso por la mente que podría usar uno de sus "juguetes", pero pronto deshecho la idea. No eran tan divertidos como tener un hombre para ella sola. Suspirando se apoyo en la ventana contemplando a la gente que pasaba por la calle cuando vio a Hinata Hyuga caminando por ella. Entonces una idea perversa se le cruzo por la mente.
"Hinata... esto al fin y al cabo es tu culpa... te ofrecí compartirlo y que tu también pudieras pasar un buen rato con Sai... realmente no me has dejado opción"- pensó Ino con una sonrisa maliciosa formando el sello de su técnica predilecta con las manos- "Shintenshin no jutsu"
El cambio de cuerpo fue inmediato, en un abrir y cerrar de ojos Ino se encontraba caminando por la calle con el cuerpo de Hinata. Entusiasmada corrió hasta un callejón llena de emoción y empezó a examinar su nuevo cuerpo por encima de la holgada ropa de la Hyuga.
"Joder que tetas... si yo tuviera unas como estas hace años que hubiera dominado el mundo"- pensó Ino con un poco de envidia, a pesar de que Hinata había pasado por dos embarazos tenia un cuerpo de diez- "Manos a la obra".
Nada mas entrar en la gran casa donde vivía el hokage con su familia un pequeño niño rubio se le echo de un salto en sus brazos, hundiendo su cabeza en sus generosos pechos.
- ¡Mama!- exclamo el niño con entusiasmo.
- Bo-Bolt... como... como estas- dijo Ino intentando imitar la forma de hablar de Hinata- "Si que le gustan los pechos de su mami al crio".
- Señorito, deje a su madre en paz y termine con su tarea que no tardaremos en ir a comer- le reprendió Natsu Hyuga, la sirvienta del clan Hyuga de la rama secundaria que ayudaba a Hinata a cuidar de los niños y a limpiar la casa, con un pequeño bebe de dos años en los brazos- Bienvenida Hinata-sama, la señorita Himawari esta dormida pero ahora iba a despertarla para comer. Ah por cierto, Naruto-sama ha llamado y a dicho que saldrá un poco antes y que hoy tendrá la tarde libre.
- ¡Eso es perfecto!...de-dejemela a mi, vaya a acabar la comida- le dijo Ino tomando a la pequeña en brazos- "Ahhh...¡que ricura!...es tan kawai con esos bigotitos, casi parece un gatito"- pensó Ino ensimismada con la pequeña, decidiendo que cuando volviera Sai le preguntaría si le gustaría tener la parejita.
Cuando se sentó en la mesa se la encontró lleno de deliciosos manjares que hicieron que la boca se le hiciera agua. Mientras que sus "hijos" comían, Ino sujeto la muñeca de la sirvienta y la alejo un poco de la mesa para que no la oyeran los niños.
- Cuando terminen de comer llevatelos al parque o algún sitio donde estén entretenidos y no vuelvas hasta la hora de cenar, ¿comprendido?- le ordeno Ino.
- Como ordene Hinata-sama- dijo Natsu sumisamente.
"Normal que ya vayan por el segundo, así desde luego es mucho mas fácil... ¿porque yo que soy la líder del clan Yamanaka no tengo sirvienta?"- pensó Ino un poco picada.
Cuando se fueron los niños lo primero que hizo Ino fue desnudarse y examinar su nuevo cuerpo al detalle, desde luego Hinta era un bellezón, de eso no había lugar a dudas. Luego empezó a cotillearle sus conjuntos a la Hyuga, sus vestidos por lo general eran bastante sosos, pero le sorprendió encontrar una gran variedad de prendas intimas muy picantes y sugerentes, y un gran conjunto de lencería sexy. Si ya sabia ella que la Hyuga no era tan mojigata como aparentaba ser. Satisfecha su curiosidad escogió el que mas le gusto, unos pantalones vaqueros cortos, con su sudadera abierta y una malla ninja que le hacia de top, dejando su ombligo al aire.
- Hola ya he llegado, hoy ha habido suerte y la reunión con el señor feudal se ha atrasado para la siguiente semana...¿Bolt, Hinata?- dijo Naruto entrando en casa, extrañado de encontrarla tan silenciosa- Hinata que tranquilo esta to...
Sin que mediara palabra "Hinata" le dio un espectacular y largo beso con lengua hasta dejarlo prácticamente sin aliento, y tomándolo de la mano le llevo hasta el salón, tumbándolo violentamente en el sofá.
- Hinata... los niños...- intento decir Naruto sonrojado, su mujer se comportaba de forma rara, aparte de su comportamiento, siempre le había dicho que para salir prefería las ropas holgadas y no se sentía cómoda con ese conjunto. Ademas llevaba pintados los labios de un rojo intenso, cuando ella no solía pintarselos nunca.
- Están con la criada... así tenemos la tarde para nosotros Naruto-kun- dijo Ino algo nerviosa con el corazón a mil por hora, lo que estaba haciendo le parecía muy excitante. No era una infidelidad, trato de convencerse, ya que era "Hinata" la que haría el amor con el rubio y su propio cuerpo estaba descansando en su casa, así que "técnicamente" nadie estaría siendo infiel a nadie.
- Si que tienes energía, después de anoche no pensé que hoy estuvieras tan necesitada- dijo Naruto con la vista fija en sus dos grandes pechos que se marcaban notoriamente a través de la malla.
"Por eso me duele un poco el culo... la muy cabrona le ha pillado el gustillo a que se lo peten- reflexiono Ino la vez que se ponía a horcajadas encima del rubio.
- Yo siempre estoy caliente...mi amor- confeso la Yamanaka para acto seguido comerle la boca al Uzumaki.
Pronto las ropas volaron y los gemidos y gritos se hicieron los dueños del lugar. Ino no tardo en empalarse en esa dura polla, sin duda el hokage tenia una buena herramienta entre sus piernas, ni en comprobar para su deleite que las tetas de Hinata aparte de grandes eran muy sensibles a las caricias del rubio, descubriendo así de quien había heredado Bolt el gusto por las tetas de la Hyuga. Con los brazos alrededor del cuello del Uzumaki y sometiéndolo a una dura y apasionada cabalgada mientras se devorándose la boca mutuamente, la Yamanaka gozaba feliz de ver cumplida una de sus fantasías.
- Aaaaaaaaaahhhhhh... ¡Kami que polla!... aaaaaaaaaaaaahhhhhh- gemía Ino sin control sintiendo como la lengua del Uzumaki jugaba con sus endurecidos pezones mientras ella cabalgaba su duro miembro con ansia- ¡Mas!...aaaaaaahhhhhh...¡Mas duro!.
"Aaaaaaahhhhhhh... mierda... desde cuando...aaaahhhhh... ¿desde cuando Hinata es tan agresiva?"- se pregunto Naruto muy sonrojados sintiendo como su polla se hundía una y otra vez en el prieto coño de la "Hyuga", aunque su esposa podía ser muy apasionada en la cama, nunca había sido tan agresiva como en ese momento.
El salón, la mesa de la cocina, el dormitorio, el cuarto de los niños, no hubo lugar en la casa que Ino no profanara esa tarde junto a su "marido". Horas después ambos descansaban sudados y agotados en el sofá, no habían parado en toda la tarde, y ya había oscurecido. Abrazados no osaban decir nada por miedo a romper ese momento de paz.
"Joder... como Hinata no este usando protección va a quedar preñada por tercera vez... que barbaridad de leche ha soltado dentro"- pensó Ino impresionada, desde luego la Hyuga tenia un semental en casa, entonces cayo en la cuenta- ¡Mierda los niños!
- Todavía queda un rato... nos da tiempo a tomarnos una ducha- dijo Naruto extrañado de que su mujer dijera ese insulto, no era propio de ella.
- Si...si... ve tu delante... Na...Naruto-kun... yo ahora voy- dijo Ino recobrando la compostura, y cuando Naruto entro en el cuarto de baño junto las manos y dijo- Deshacer.
Se despertó en su apartamento tumbada en el suelo. Incorporándose se dio cuenta de que tenia las bragas mojadas. Mas que eso, empapadas, como si las hubiera metido a lavar, y que sus pezones, como dos duras piedras preciosas se marcaban a través del vestido. Había olvidado que su cuerpo también sentía lo mismo que el del poseído. Mirando el reloj, se puso en pie nerviosa, hacia mas de media hora que tendría que haber ido a recoger a Inojin de casa de Shikamaru, mas vale que pensara una excusa para su hijo, que la de "tu mami ha estado recibiendo una de las mejores folladas de su vida con el hokage durante toda la tarde y se ha olvidado de venir a buscarte".
Fin del Flshback
Ino sometió a Hinata a pruebas muy generales, se la notaba nerviosa, sus palabras sonaban inconexas y parecía que no sabia muy bien que decirles.
- Bi-bien este es mi diagnostico, puedo decirte Hinata que no tienes nada malo, probablemente sea por el estrés, tomate unos días libres y de descanso y ya veras como no volverá a ocurrir- mintió Ino cruzando los dedos, la Hyuga había permanecido callada durante todas las pruebas y eso le daba mala espina.
- Uff.. que alivio, gracias por todo Ino, si le pasara algo malo a Hinata yo no se que haría- respiro Naruto aliviado de que su mujer no tuviera nada malo- Cariño, le diremos a Natsu que nos ayude y con ayuda de mis clones ya veras como no tendrás que preocuparte por nada. Ademas podría cogerme algunos días libres si fuera preciso e irnos algún lugar tranquilo tu y yo solos.
- Na...Naruto-kun por favor, ¿podrías salir un momento quiero hablar un momento a solas con Ino-chan?- pregunto Hinata mirando fijamente a la Yamanaka.
- Si claro, te esperare fuera- dijo Naruto un poco extrañado, pero pensó que con lo vergonzosa que era quizás le diera cierto apuro hablar de ciertas cosas si estaba el delante, y no queriendo que se preocupara o alterara decidió salir al pasillo.
- Ino-chan, ¿crees que soy estúpida?- pregunto Hinata suavemente cuando su marido había salido de la consulta.
- Hinata yo no...-intento decir Ino.
- Soy una Hyuga, nada se les escapa a estos ojos- le interrumpió Hinata activando su Byakugan- Se te nota que estas mintiendo y sabes lo que me paso, y que esta relacionado con Naruto-kun. Lo se por como lo mirabas. Habla, o te juro que lo que Ibiki hace en su "trabajo" no sera comparable a lo que te haga yo ti.
Con miedo y derrotada Ino le resumió todo lo que había ocurrido del día anterior, no podía hacer otra cosa, la había pillado y con el Byakugan activado mentir no le servia de nada, aunque no le hacia falta dar detalles concretos. Debía de haber supuesto de que cuando se trataba de Naruto Uzumaki Hinata tenia mil ojos abiertos.
- Pe-pero fuiste tu quien lo hizo... quiero decir, fue tu cuerpo después de todo- intento excusarse la Yamanaka temerosa de lo que Hinata pudiera hacerle.
- ¿Que se supone que debería hacer contigo Ino-chan?- pregunto Hinata con voz armoniosa mirándola fijamente con sus ojos blancos marcados de venas- Quizás podría decirle a Naruto-kun que te envié a un lejano puesto fronterizo, tu sola, apartada de tu marido e hijo durante, ¿Diez años tal vez?. O también podría decirle que te mandara a una misión de infiltración para destruir una organización de delincuentes en un burdel. Así los clientes podrían follarte todos tus agujeros por un misero ryo como la puta puerca que eres.
- Hinata por favor yo...-quiso decir Ino temblando al ver que la Hyuga se acercaba a escasos centímetros de ella, acercando su rostro al suyo.
- Esto es lo que vamos a hacer, Ino-chan. Te perdono- dijo Hinata desactivando el Byakugan y sorprendiendo a la rubia- Después de todo somos amigas y como dijiste fui "yo" quien lo hizo. Ademas no le hiciste nada malo a Naruto-kun (de lo contrario ya estarías muerta). Así que te perdono con la condición de que me cuentes y enseñes todo lo que le hiciste, ya que parece haber disfrutado mucho con ello. ¿De acuerdo?
- De... de acuerdo- dijo Ino aliviada por haberse salvado por la bondad de la peliazul- "Aunque el también me hizo a mi...".
Juntas convinieron en ir a tomar mañana por la tarde un café a casa de Ino donde continuarían la conversación en un lugar mas adecuado.
- Hi...Hinata... gracias, si alguna vez tu quieres que Sai...- quiso decir Ino arrepentida a modo de disculpa.
- Yo solo quiero a Naruto-kun- dijo Hinata tajante- Ino-chan, te perdono. Pero como vuelvas a acercarte a mi Naruto, te mato- dijo de forma suave, sin levantar la voz y con una mirada de determinación que heló el alma de la Yamanaka- Ahh... por cierto, la semana que viene organizamos una fiesta de todos los exgenins en nuestra casa, esperamos que Sai y tu vengáis.
- Si... si, no faltaremos- prometió Ino nerviosa viendo como la Hyuga salia por la puerta.
- Si que habéis tardado, ¿todo bien?- pregunto Naruto abrazando a su mujer.
- S-si... Naruto-kun... no... no había ningún problema... vayamos a casa- oyó que le respondía Hinata tímidamente.
Cuando se quedo a solas Ino empezó a reírse como una histérica. Que poco había faltado para acabar todo en desastre. Entonces se dio cuenta de que en sus pies se había formado un abundante charco y que gotas de orina recorrían sus piernas y sus muslos. Hinata Hyuga había hecho que se meara literalmente de miedo encima. La sola idea era tan ridícula que rio mas fuerte que nunca.
"Pazguata... y una mierda"- pensó Ino cayendo rendida sobre su silla, la Hyuga podía ser como un conejito adorable, pero la Yamanaka había comprobado que cuando le tocaban a sus hijos o a su "Naruto-kun" se transformaba en toda una leona a la que nadie que se preciara osaría toserle- Bueno tocara darle otra de mis clases magistrales, al menos estas siempre son divertidas y supongo que tendré que hacerle algún regalito para compensarla, viendo que le gusta, quizás algo de lencería fina...
Pensándolo bien, la faceta dominante de Hinata le parecía tremendamente sexy, con esa voz suave, la cara de niña buena y ese cuerpo de escándalo, si pudiera vestirla con cuero negro... Había dicho que con Sai no quería, pero con ella no había dicho nada... Pronto alejo esos pensamientos de ella, mas vale que empezara aprender, ya había estado demasiado cerca del abismo. Aunque no podía decir que no hubiese valido la pena. Había gozado de Naruto, el hombre mas poderoso del mundo, como una perra y se había reído como nunca, ademas intuía que esto podría estrechar su relación con Hinata si le daba unos cuantos consejitos útiles. Al menos había estado entretenida y se le había hecho mas corta la espera de Sai. No lo pasaba tan bien desde que poseyó el cuerpo de esa bruja de Karui, dándole a Choji su culo en bandeja de plata. Que risas se había echado a la mañana siguiente con ellos dos...
FIN.
