¡Hola, gente! ¿cómo están? :3 (Espero que bien). Aquí les traje un nuevo capitulo de "El aleteo de una mariposa".
*Publiqué un "One Shot", se llama "COTARD". Es sobre Sasuke Uchiha. Les dejaré el link para que lo visiten y disfruten. Les aseguro que aprenderán algo nuevo, y muy interesante. Trato de escribir cosas que normalmente la gente desconoce; casos de personas que realmente viven un infierno. Así que espero que aprendan a amar la complejidad del ser humano. El link es éste: s/10241566/1/COTARD
NOTA: Naruto no me pertenece. Le pertenece a MK. No sigo la historia del anime/manga. Esto es obra de mi imaginación, y gracias a los personajes de "Naruto", he podido deslumbrar la historia. Si alguien quiere hacer una adaptación de mi historia, por favor, comuníquese conmigo directamente (cero plagio).
Sin más que decir... ¡Lean, disfruten! :3
Popo!
EL ALETEO DE UNA MARIPOSA
Capítulo 6
Luego de pasar varios minutos respondiendo las preguntas de mi abuelo, me sentí un poco más tranquila. El malestar que había tenido en la clínica se había disipado y la preocupación que tenía por las terapias -que empezaría a partir de mañana- ya era parte del pasado. El abuelo me había dicho que mamá estuvo muy preocupada y que estuvo a punto de dejar su clase de Yoga a la mitad para venir a buscarme. «Mamá era única a su manera.» pensé. La verdad es que no me extrañaba esas reacciones cuando se trataba de mí. Meduki era muy dedicada cuando se trataba de su hija. Pero al parecer mis abuelos tenían un mal concepto de ella; y sin importar que tantas cosas haga mi mamá por mi –y por ella-, sus padres la consideraban una descarriada. Era triste.
Al llegar a la casa, me encontré con una nota en la puerta: «Sakura, tuve que salir a comprar unas cosas, en el horno te deje tu comida. I Love U!» La caligrafía de mi mamá era bonita comparada con mi versión moderna de garabatos. Busqué la comida en el horno, la cual seguía tibia. Abrí el envase que contenía puré de papa, pollo a la plancha y ensalada mixta. Seguro la ensalada era idea de ella, ya que nunca fui amante de los vegetales -A pesar que adoraba la papa en cada una de sus presentaciones (en puré, fritas, al horno, en sopa)-. La comida aun seguía caliente, así que no tuve que recalentarla. Tome un vaso con jugo de fresa y caminé hasta la sala. Me desparramé en el sofá mientras me quitaba los zapatos y me quedaba en medias. Encendí la tv y pasé los canales, mientras que tomaba un sorbo del jugo. «Esta ácido» Cambié al menos unos 20 canales hasta que vi una película de comedia.
Cuando me propuse a comer, fue misión imposible. Sentía que me iba a ahogar de tanto reírme. No todos los días ves una película de un "súper héroe" que quiere ser estilista y que es un adicto al sexo con ancianas. Era gracioso e irreverente.
Cuando terminé de comer, fui a lavar los platos y sin pensarlo me fui a mi habitación. Busqué ropa limpia y me fui al baño. No recordaba cuando había sido la última vez que me había dado una buena ducha. Me estaba convirtiendo en una sucia.
La ropa que había usado para salir olía a quemado. Hasta sentía mi piel impregnada del olor a quemado. Busque el jabón liquido que mamá me había comprado de Victoria's Secret; decía vainilla en la parte de abajo y el liquido era de color dorado. Abrí la ducha y comencé a limpiar mi cuerpo.
Una hora después salí con la piel arrugada como una pasa y las mejillas rojas por el frío del agua. Miré mi reflejo en el espejo que estaba empañado por la humedad del baño. Así me sentía. Borrosa y oscura. Tome un poco de papel higiénico y limpie el vidrio hasta que por fin pude ver mi reflejo nítido.
Tomé mi pijama de rayas de colores y me comencé a vestir. No me preocupe en colocarme el sostén, ni en cepillar mi cabello. En la mañana sería un caso perdido, ¿de que serviría cepillarlo? Arrastré mis pies hasta la cama, abrí el cobertor y me acosté.
4 horas después me desperté por el sonido de los tacones de Meduki. La mujer no dejaba de caminar y ya estaba harta de intentar ignorar el sonido chocante de sus tacones al golpear el suelo de madera. Me levanté de mal humor, cerré la puerta de mi cuarto y busqué mi laptop. Quería revisar un poco las redes sociales. Abrí el link de Twitter.
Bien… se me olvidó la clave. Bravo Sakura, eres lo mejor.
Salí del link y comencé a buscar cosas por Google. Pase media hora leyendo biografías de algunos cantantes o actores, hasta que me aburrí.
Teclee en una nueva búsqueda: Fugaku Uchiha. Varias páginas salieron en la búsqueda y me encontré con noticias, biografías y algunas entrevistas. No me era desconocido que el doctor era muy famoso en el país, y sobretodo en la ciudad. Ya que la clínica era de su familia. Pero, era un hombre tan sencillo que no le importaba hacer sus consultas, y estar pendiente día tras día de la clínica.
Entré en la primera opción donde un periodista hablaba un poco de la vida del doctor. Hablo de su gran recorrido en el mundo de la psicología y la psiquiatría. Del número de logros que ha tenido y de los labores benéficos que hacía al año. También hablo de su familia. Del legado de doctores que tenía la familia Uchiha desde décadas. Y por último, -pero no menos importante- su familia; su esposa y su hijo.
Al parecer el doctor había pasado por un momento traumático para él y su familia. No hablo de ello… a pesar que el periodista insistió varias veces. El doctor se mantuvo al margen de la pregunta y respondiendo: "Fue un suceso que cambió la forma de pensar que tenía de la vida. Tanto para mí, como para mi familia. Y ya de eso, han pasado 3 años".
El periodista respondió con otra pregunta: ¿lograron solucionarlo? Y el doctor respondió: "Si, gracias a Dios, hemos superado esa etapa y somos felices".
Que raro. En la fotografía salían dos jóvenes, junto con el doctor y su esposa. A menos… A menos que oculten a Sasuke. Pero, ¿por qué?
Linda había mencionado que Sasuke no padecía de una enfermedad, pero estaba residenciado. Si recordaba su ropa… era la ropa que vestían los pacientes.
Y hoy, el parecía un poco distante. Quizás también padecía de esquizofrenia o, peor, era un psicópata.
Me acordé de lo que había dicho. "Claro, porqué tú eres la asesina. ¿Correcto?". No pude evitar reírme. El chico era extraño, de eso no había duda, pero… no parecía un enfermo mental.
Mi teléfono celular comenzó a sonar. Era Ino.
-¿Alo?- dije.
-¡SAKURA! ¡Muérete! ¿A qué no adivinas?- Ino estaba gritando. Podía imaginármela saltando en su cama.
-No, Ino. No adivino… ¿te salió otra bubi? ¿Intentaste besar a tu profesor?-. Pregunté todo eso mientras reía; imaginarme Ino intentando seducir a un profesor era algo que valía la pena ver.
Ella comenzó a reírse como una desquiciada.
-¡OJALA! Pero no… eso no es lo que tienes que adivinar.
-Ya, ya… suéltalo.
-¡TENGO UNA CITA!-. Gritó. Tuve que alejar el teléfono de mi oreja.
-Wow, ¿y por eso gritas, boba? Ni que fuera la primera vez que tienes una cita.
Comenzó a reír de manera extraña. Podría jurar que había escuchado una risa similar en alguna película de terror.
-Obvio que no. Lo que diferencia ésta cita con las otras… es…. -. Puso su tono de "suspenso", el que solía poner cuando era algo "imposible de creer".- ¡Me invitó el chico más ardiente de la clase de gramática! ¡ÉL MÁS ARDIENTE! Ni te imaginas… wooow… casi me desmayo cuando me lo pidió, y tu sabes, me hice la interesante diciéndole que tenía que pensarlo, y el comenzó a rogarme Sakura, a ¡ROGARME!, y a la final le dije que si.
-¡JURALO!-. Grité emocionada.
-¡TE LO JURO POR MI BOLAS!-. Me reí como una tonta al escucharla decir eso. Era una frase que solíamos decir, como un chiste privado entre las dos.
-Bien, bien. Mándame una foto del chico, tengo que darle el visto bueno.
-Ok, ok… cuelga, ya te lo mando-. Al colgar el teléfono, apagué la laptop y esperé la foto del chico que tenía loca a mi amiga. 2 minutos después, me llegó un correo con el nombre del chico (para que lo buscara en Facebook) y 10 fotos de él solo, y otras con ella y varios amigos. El chico era lindo. Pero demasiado arreglado para mí gusto. Le respondí el correo diciéndole: «Ésta buenísimo. Necesito uno así. ¿No tendrá un primo?» Al poco rato me respondió.
«No lo sé. Pero tranquila, apenas salgamos le pregunto. Es bello :D»
Me metí debajo de las sábanas, le mandé un último mensaje a Ino y me rendí ante el cansancio.
A la mañana siguiente, mamá me había despertado. Por alguna razón, quise ponerme un vestido algo sencillo pero bonito. Era de un estampado floreal, con el fondo negro y flores de varios colores. Me puse mis zapatillas negras, una chaqueta encima y me hice una trenza -de dos cabos- de lado. Salí del cuarto, vi como mamá se maquillaba y se colocaba rímel en los ojos. Baje a la planta baja y me decidí por comer un poco.
Meduki no solía hacerme desayuno ya que pocas veces comía. Así que ese trabajo me tocaba a mí. Me quite la chaqueta y comencé a buscar los ingredientes para hacerme unas panqueques.
-Aja, huevos, harina, azúcar, sal, ¿dónde está la vainilla?... joder.
Fui colocando cada uno de los ingredientes en el mesón, pero no había vainilla en la despensa. Que importa. Mezcle todo hasta formar la masa, calenté un sartén y comencé a hacerlas. «Debería hacer un poco de huevo revuelto…».
Al terminar, tenía un plato lleno de tres panqueques con piel, huevos revueltos, algo de jamón, y un vaso con jugo de naranja. Luego de 10 minutos, el plata se encontraba vació. Wow.
Meduki entró a la cocina, vistiendo su habitual sudadera, licra y zapatos deportivos. Se quedó inmóvil viéndome, reaccionó y se dispuso a hacer su merengada de proteínas. Al cabo de 5 minutos, ya estábamos en el auto de mamá, el cual había sido reparado y ayer el abuelo se habían encargado de traerlo hasta la casa.
Mamá prendió la radio, con la excusa de que quería escuchar las noticias. Me reía a cada rato al ver que ponía cara de confusión cuando decían cosas que normalmente ella no sabía.
-Sakura, ¿te sientes bien?- su cara estaba seria cuando me preguntó. Sabía muy bien cual era el significado de su pregunta, y también sabía que si le decía que no, ella buscaría la manera de ignorarme y fingir que yo había dicho que "si".
-Estoy bien mamá, es por mi bien. Así que debo estar bien. Estoy bien.
Ella suspiró y estiró su mano derecha para cambiar la radio y encender el reproductor. Mamá estaba en la onda de música pop, así que no me extraño escuchar la voz de Madonna.
Al llegar, se despidió con un "Hasta luego".
El doctor Uchiha, le mencionó a mamá el día de ayer, que mientras estuviera de vacaciones en la universidad, podría asistir todos los días a la terapia. Y como mis vacaciones durarían un mes más, implicaba estar asistiendo a la terapia cada día, exceptuando los fines de semana. Mamá tenía que asistir cada 15 días a la terapia familiar, ya que era importante que el paciente tuviera una excelente comunicación con su familia. Pero como Meduki y yo ya habíamos pasado por eso, habíamos acordado en leer un libro en el tiempo en que estuviéramos en la terapia. Leeríamos el mismo libro y 40 minutos después, comentaríamos lo que nos pareció interesante y lo que no.
Caminé por la recepción, observando que la clínica estaba mucho mejor que el día de ayer. Había mucho más movimiento. Las enfermeras se veían cansadas, y el personal obrero no paraba de limpiar. Llegue hasta el jardín y me senté en un banco. Aun faltaba una hora para la terapia, pero mamá insistió en traerme más temprano para que tuviera tiempo de pensar.
Me acosté a lo largo del banco, recostando mi cabeza encima de mi bolso; el cual estaba un poco duro por mi Tablet, celular, monedero y el libro que estaba leyendo de Stephen King.
Agradecía que el reflejo del sol a esa hora no fuera tan fuerte, y que la brisa de verano no fuera tan escasa. 20 minutos después, estaba muerta del aburrimiento. «Joder, ¿qué hago? » Pensé mientras me levantaba y me colocaba el bolso en la espalda.
Caminé hasta el "Área de recreación". Camine a paso normal, no tenía prisa. Quizás me encontraría a Linda y podría charlar un rato con ella. Toque la puerta por simple educación, y me recibió una señora mayor. Me preguntó si era familiar de algún paciente y le dije que era amiga de Linda.
Aunque no era realmente su amiga, el comentario pareció convencer a la señora porque me dejo pasar. El salón se encontraba lleno.
Me distraje por un momento viendo como Linda jugaba con varios niños; tenía en cada mano una marioneta –una distinta a la otra-. Al parecer estaba contando un cuento o algo parecido, porque cambiaba su voz cuando iba a interpretar a cualquier de las dos marionetas. Me reí un poco cuando comenzó a poner una voz de hombre.
-¿te gustan las obras representadas por marionetas?-. Salté cuando escuche una voz a mi lado. Giré la cabeza y me encontré a Sasuke. No pude evitar echarle una escaneada a todo su cuerpo. Hoy estaba vestido distinto, una camisa negra, jean rotos y cholas. Tenía un bolso de lado, de cuero marrón y su cabello estaba mojado. Mantenía la vista en Linda.
-No mucho, algunas dan miedo-. Mencioné mientras me daba la vuelta para alejarme de él.
Sentí unos pasos detrás de mí. Seguí caminando hasta salir del área de recreación. Crucé por un pasillo que estaba solo, y me giré, dándole la cara.
-Deja de seguirme o llamaré a seguridad.
El me miró feo por un momento y luego comenzó a reírse. El estúpido se estaba burlando de mí.
-Vamos Sakura, no pensé que tuvieras el ego tan grande para pensar que te estoy siguiendo-. Movió sus cejas de manera altanera y cruzó los brazos en su pecho justo al decirme eso.
El se encontraba en el medio del camino. El pasillo no tenía salida, salvo unas escaleras –que no sabía a donde llevaban- y Sasuke seguía viéndome. Tenía una pose de "aburrimiento", su espalda estaba levemente encorvada y una mano sostenía el tirante de su bolso.
-Bien. Permiso-. Caminé hasta él, y espere a que se moviera. Cuando lo hizo, y comenzó a caminar, me sentí humillada.
-¿Quieres ver la terraza?
-¿Qué?
-¿Eres sorda?-. Dijo. Sonrió con burla-: Ven conmigo a la terraza, te aseguro que te encantará la vista.
-No soy sorda-. Me irrité por su comentario. No tenía ganas de subir a la terraza… pero la manera en que me miraba me decía que no se iba a quedar tranquilo hasta que aceptara. –Bien, iré. Pero solo por unos minutos.
-Genial.
Subimos alrededor de 4 pisos hasta llegar a la terraza. Sentía mis piernas cansadas y las gotas de sudor bajar por la parte trasera de mi cuello. El parecía acostumbrado a subir tantas escaleras porque estaba fresco como una lechuga.
-¿qué te parece?-. Inquirió mientras buscaba una silla, depositaba su bolso ahí y caminaba hacia mí.
-Es genial.- Me sentía incomoda en la terraza y en su presencia.
-¿sólo "genial?- preguntó. Se sentó en el suelo y me hizo una seña con la mano invitándome a sentarme con él. Me senté al frente de él, cerré mis piernas y acomodé mi vestido alrededor de las rodillas para evitar accidentes donde se involucren mis pantys negras y sus ojos negros.
-Solo genial, Sasuke.- Era la primera vez que decía su nombre en voz alta. Y era extraño.
Sacó un cuaderno de su bolso, y buscó entre las páginas –que se encontraban escritas- y encontró un papel en blanco.
-No eres muy habladora. Eso me gusta.- Mencionó.
-Tú tampoco lo eres.
-¿Eso crees? He tenido que hablarte. Eso me hace hablador.
Me reí un poco.
-Eso te hace hombre.
-¿Qué tiene que ver ser hombre con ser hablador?- preguntó. Por su mirada, deduje que estaba muy interesado en lo que iba a decir.
-Los hombres tienen ese sexto sentido para hablar con las chicas-. Dije. Saque mi bolso de mi espalda y lo coloqué entre mis piernas. Busqué la punta de mi trenza y juguetee con ella.
-Mentira. Solo hablamos con chicas lindas.
-¿Te parezco linda?- pregunté. Alcé una de mis cejas y sonreí de manera coqueta.
-No. No eres linda.
Sentí como si me hubiera echado un balde de agua fría encima –con hielo incluido-. Traté de mantener mi expresión serena, pero sentía que mi ceño se fruncía hasta formar una expresión molesta.
-No eres linda Sakura, eres hermosa.- Mencionó sin verme. Su mirada estaba fija en su cuaderno.
-¿ahora intentas coquetear con una extraña?
-Tú no eres una extraña, se tu nombre. Básicamente somos conocidos.
-¿básicamente?
Se rió.-: Eres lista, orgullosa y hermosa. Y un poco misteriosa.
-Tú también eres misterioso… -. No sabía que más decir. Me sentía parte de un juego el cual no sabía jugar.
El se mantuvo callado por un momento, mientras observaba el cielo. Y yo no despegue los ojos de él. Tenía cierto parecido al doctor Uchiha, y su esposa… un momento.
-¿Cuál es tu apellido?- pregunté. El volvió a cruzar su mirada con la mía y respondió: "Uchiha, soy Sasuke Uchiha".
-Wow.- Respondí.
Si era él. El hijo del doctor… De mí doctor.
-¿A que vienes al hospital?
-Terapia.- No quise mencionar más nada.
-¿drogas, enfermedad mental o traumas?- Dejó a un lado su cuaderno y se inclinó hacia mí.
-No sé si confiar en ti.- Fui sincera.
-Bien… Soy Sasuke Uchicha, mi padre es Fugaku Uchiha, psicólogo y psiquiatra de ésta clínica y socio mayoritario de ella. Tengo 21 años, de signo Acuario, me gusta la comida mexicana, odio el futbol, y me encanta leer. Sobretodo literatura, aunque ahorita estoy en algo distinto. Detesto las cosas cursis y las fechas comerciales. Me gusta mirar a la gente, y de vez en cuando, hablarles. Sin ningún motivo, sin ninguna intención oculta. Ah… también me gustan las chicas. Así que no soy gay.- Tomo aire y me miró divertido-: Tengo cicatrices en mis rodillas porque de niño era un poco "travieso" –sonrió con picardía al decir eso- y tengo lunares en lugares donde no te imaginas. Ves… ya no soy un extraño para ti.
Me comencé a reír. Eso había sido gracioso en todo el sentido de la palabra. Y el seguía mirándome divertido.
-¿Me dirás algo de ti que nadie sepa, Sakura?-. Preguntó.
-Si, te diré cosas que nadie sabe-. Seguí su juego. Mordí mi labio inferior y le guiñe el ojo-: En secreto leo novelas eróticas, y me encanta los lunares en lugares donde el sol no suele llegar.- vi como se sonrojaba al escuchar lo que dije- además, odio los deportes en general, adoro dormir, y…- baje la voz y me acerque un poco a él-. Estoy un poco loca de la cabeza, ¿sabes de qué hablo?-. Apunte mi dedo índice en mi frente, dándome un leve golpecito.
-Oh si, y me encanta. Nada más sexy que una chica que tiene problemas mentales.
Me reí. De repente se quedó callado. Me veía de manera extraña y miró su reloj.
-¿Tenías algo que hacer en la clínica?- preguntó.
Vi mi reloj. Eran las 9:01 AM. ¡JODER! La terapia empezaba a las 8:50 AM. Comencé a levantarme y sin darle chance de despedirse, salí corriendo. Escuche un: « ¡Regresa cuando termines!»
Luego de escuchar por dos horas las charlas y realizar las actividades en grupo, mi cerebro estaba sobrecargado. La comodidad era el lema de la terapeuta y psicóloga Sango: "la comodidad de tu conciencia". De tu ser y de tu corazón. Había pasado media hora hablando de sus logros y fracasos personales. Y la razón principal de la terapia: la comodidad con la sociedad. Una chica habló de su baja autoestima y lo mucho que le costaba relacionarse en la secundaria, y un hombre, divorciado, nos relató su intento de suicidio gracias a la depresión que le quedó gracias al divorció. Cuando me tocó decir la razón que me hacía asistir a la terapia, respondí que tenía esquizofrenia y que estaba inestable. Y la terapia me ayudaría a no pasar por las etapas malas de la enfermedad. Todos me miraron con pena y la terapeuta – Sango- comenzó a felicitarme y admirar mi valentía al confesar sobre mi padecimiento. La cosa era estúpida, pero tenía que hacerlo. Al menos las actividades en grupo habían sido un poco divertidas, gracias a una chica de mi edad que solo asistía ahí por haber intentado acabar con su vida. Sus comentarios sarcásticos, conjuntos con un humor negro, me hicieron reír hasta casi morir. Luego de intercambiar números telefónicos, la terapia se dio por terminada.
Mamá me esperaba en el estacionamiento, y aunque ya quería irme, le mande un SMS diciéndole que la doctora aun no nos había dejado salir por ser el primer día. Caminé hasta el pasillo que daba a las escaleras. Cuando llegué, tome una bocana de aire, preparándome psicológicamente para subir los 4 pisos. Al llegar, sentía mi corazón acelerado, y un sudor frió cubriendo mi frente y axilas.
No había nadie. La terraza estaba sola. Busqué con la mirada a Sasuke, pero no lo vi. «Se fue… »
El me había pedido que regresara. Idiota.
Giré la vista hasta la silla, y vi que una hoja estaba pegada con cinta adhesiva en la parte del espaldar. Tenía algo escrito.
Camine y cuando pude tener una mejor visión de lo que decía la hoja, me sentí extraña.
"Te espero mañana, a la misma hora. S.U."
Su letra era similar a la mía.
La despegue de la silla. Abrí el bolso, guardé la hoja y me fui.
¿Qué les pareció? ¿Merezco un abrazo o un pellizco por el capítulo? ;3
Nota: Si tengo algún error, háganme saberlo. /
Agradecimientos:
_ Aiko-Uchiha05, muchas gracias por tu review. Jajajaja se que sí, a veces me pasa que busco algo para leer y me encuentro con algo que se escapa de mi estilo, y termina gustándome. Me alegra bastante que te haya atrapado mi historia. Y gracias por pedir continuación, de verdad. Espero que éste capitulo lo hayas disfrutado. Creo que es el inicio de la historia como tal. Así que... Arigato :3 *hug*
_ dalia, muchas gracias por tu comentario. Me causó un poco de gracia que hayas dicho que soy una excelente escritora. Estaba cómo qué: "¿lo soy? o/o ohh". No sé si sea una buena escritora, o una mala escritora. Todo depende de la opinión que tenga la persona al leer una historia. Particularmente, es algo subjetivo. Así que, si consideras que soy buena escribiendo, entonces se que puedo contar contigo para estar ahí, al lado de mis historias. Y créeme, haré todo el esfuerzo de mejorar cada vez más. Para que el lector (tú) se sienta feliz y complacido. Te invito a crearte una cuenta en Fanfiction, para poder comunicarnos libremente, y así puedas preguntarme (con más libertad: por inbox, por ejemplo) cada vez que quieras. Nuevamente, arigato :D *hug*
_ natico-yan, jajajaja, te pregunto: ¿qué es "ñu ñu ñu"? Eso me dio risa. Intente decirlo... y más risa me dio. Y que genial que uses la palabra "genioloso" ;D kajkjdk. Ya es tu segundo comentario, así que supongo que estás pendiente de cada actualización de la historia (Un hug súper grande por eso). Y respecto a la personalidad de Sasuke... Soy una fanática enamoradiza de la personalidad de Sasuke Uchiha en el anime/manga de Naruto. Odio, cuando describen a Sasuke coqueto, perro o patán. Me gusta su personalidad, tal cual es en la historia de Naruto. Pero en mi historia, quise que mi protagonista (masculino), fuera un Sasuke distinto. Por eso la historia es alterna. Es distinta de la realidad en el mundo de Naruto. Y realmente espero, que las fanaticas de Sasuke, puedan darle la oportunidad al Sasuke de "El aleteo de una mariposa". Arigato por tu comentario owo *HUG 2.0*
Y finalmente, le agradezco a las personas que siguieron la historia y le dieron favorito. Un abrazo (hug) enorme para ustedes.
