AVATAR: THE LEGEND OF KORRA, NO ME PERTENECE


Korra terminó de acomodar sus cosas, luego de presentarse con la joven que acababa de conocer.
Su compañera no dejaba de mirarla, sentada desde su cama.
–Y dime – habla finalmente la joven de tez blanca – ¿Por qué viniste a este colegio?
–Acabo de mudarme a la ciudad – explica la morena – mis padres viajan mucho por negocios y esta escuela es muy prestigiosa, así que me inscribieron aquí. Espero que no te moleste compartir la habitación, sé que no es normal que una chica de tercero esté con una de primero.
–Normalmente me gusta estar sola en mi habitación – dice levantándose mientras Korra termina de hacer su cama. Asami se acerca a la morena y susurra en su oído – pero con una chica como tú, no hay quién se queje.
La morena se estremece y da un pequeño salto, alejándose de su compañera. Un rubor aparece en sus mejillas y la joven de tez blanca sonríe victoriosamente.
Un timbre suena en todo el pasillo y Asami mira el reloj.
–La hora de cenar llegó – dice caminando hacia la puerta – te espero abajo, para cenar juntas.
La puerta se cierra y Korra se queda varios minutos quieta, intentando entender que le sucedía a esa joven.
Mira su brazo y aun puede observar su piel erizada, producto del roce con su compañera de cuarto.

Mira de nuevo el reloj y decide no atrasarse más. Baja al comedor y lo encuentra mucho más poblado de lo que esperaba. Todas las alumnas estaban allí, gritando, conversando y riendo. Todas parecían conocerse muy bien, algunas desde hace muchos años. Suspira, esperando que le sea fácil el hacer amigas allí.
–Hola – escucha de repente.
Da media vuelta y ve a la chica que chocó contra ella por la mañana.
– ¡Hola! – dice alegre – Jinora ¿Cierto?
La joven asiente mientras sonríe.
– ¿Quieres comer junto a mí y mis amigas? – pregunta y Korra agradece la invitación.
Ambas se sientan en una mesa.
–Ellas son Ikki y Opal – dice mientras señala a dos chicas frente a ellas. La primera se veía menor que ellas, tenía el cabello castaño y la tez blanca. Opal, era más morena que Ikki, tenía el cabello corto y ojos color verde.
–Korra – se presenta la morena – es un placer.
– ¿Que tal estuvo tu primer día? – pregunta Opal.
"Pues si no consideramos el que mi compañera de cuarto se acerque a mí y me ponga nerviosa, de maravilla" piensa irónicamente.
–Bien – dice Korra – este lugar es fabuloso.
–Pronto te acostumbraras al ritmo de aquí – dice Ikki – ya sabes que si necesitas de alguien, aquí estamos.
La morena sonríe, mirando a las jóvenes tan amables.

Mira a su alrededor y ve a su compañera, comiendo junto a muchas chicas, que no dejaban de mirarla y sonreírle.
"Al parecer es muy popular" piensa y vuelve a comer.
La hora de la cena termina y todos vuelven a sus cuartos, para dormir.
Korra entra a su cuarto. Se acerca a su cama y se acuesta sobre ella. Mientras se tapaba con las sabanas, su compañera de cuarto entra y la mira.
–No cenaste junto a mí – reprocha con una sonrisa.
Korra traga saliva y la mira.
–No lo necesitabas – dice intentando escapar de la conversación – estabas rodeada de chicas.
Asami ríe suavemente y ella descubre que ama ese sonido. Nunca antes la había escuchado reír.
–Créeme que ninguna de esas chicas se compara contigo – dice acercándose a ella una vez más. Se sienta en el costado de la cama y se acerca a su boca. Korra queda estática de nuevo. Asami sube sus labios y besa su frente suavemente – no hay razón para que te pongas celosa.
Rápidamente se recuesta en su cama y apaga las luces.
La morena se queda pensativa y aún con un ligero rubor en su mejilla. Se tapa con las sabanas, avergonzada de que su cuerpo responda de manera extraña ante el roce del cuerpo de Asami.


El sonido del despertador hace que abra sus ojos de repente. Lo apaga con un manotazo y se sienta en la cama, mientras frota sus ojos.
Alguien toca la puerta y ella mira a su costado. Asami ya no estaba allí.
Quita el sueño de sus ojos y se levanta. Gira la perilla y se sorprende al no ver a nadie allí. Mira hacia abajo y ve una caja, forrada con papel de regalo.
La toma, algo extrañada, y la coloca en su cama, mientras cierra la puerta.
Abre la caja y se emociona al ver el que sería su uniforme. Una camisa blanca, de mangas largas. Una corbata color rojo, y una pollera a cuadros roja. Para finalizar, unas medias blancas, junto con unos zapatos negros.

Se saca su pijama y comienza a vestirse. Finalmente, solo faltaba su camisa. Se la coloca y comienza a abrocharla, desde el cuello hacia abajo.
En ese momento, la puerta se abre. Asami entra y tiene una expresión de victoria al ver a Korra cambiándose, con su estomago al aire.
La morena se sonroja y se da media vuelta. Termina de abrochar su camisa mientras puede oír la suave risa de la joven. Cuando termina, se coloca la corbata y da media vuelta.
Comienza a caminar para salir a desayunar, pero algo la detiene. Su compañera la toma de la muñeca antes de que pueda salir del cuarto.
– ¿Que…– comienza a decir Korra, pero se detiene cuando la joven de tez blanca se acerca de nuevo a ella.
Una vez más maldice a su cuerpo, por quedar quieto ante esta joven.
Asami sonríe suavemente y se aleja un poco.
–Tu corbata está mal ajustada – dice mientras se encarga de hacerlo bien.
Korra solo puede mirar de cerca a la joven, sus ojos verdes y su delicada piel.
–Ya está – exclama y Korra sale de la habitación antes de que se sonroje.

Llega al comedor y ve a Jinora. La joven la saluda y Korra se une a ella.
–Wow – exclama – el uniforme te queda muy bien.
–Gracias – dice sonriendo la morena.
Ikki y Opal llegan y saludan a Korra y Jinora.
En ese momento, Asami pasa a su lado, para ir al comedor y Korra la sigue con la mirada. La joven de tez blanca le sonríe en forma pícara, mientras sigue caminando.
– ¿Acaso te estaba mirando a ti? – exclama Opal, sorprendida.
–Si – suspira – no sé que le sucede, pero desde que la conocí se comporta extraña.
–De seguro le gustas – dice Ikki.
– ¿Q-Que? – pregunta la morena, sin entender muy bien – pero ella es una...
–Mujer – interrumpe Opal – relájate. Aquí las relaciones de mujeres son comunes, supongo que el que esta sea un colegio solo de damas, contribuye un poco.
–Pero a mí no me gustan las mujeres – se defiende Korra.
–Deberías estar agradecida – suspira Ikki – ella es la chica más famosa y hermosa del colegio, y te mira a ti.
–Pues intenta compartir el cuarto con ella y...
– ¡¿Qué?! – gritan todas las chicas al unísono.
Korra tapa sus oídos por el repentino sonido y las mira extrañada.
– ¿Asami Sato es tu compañera? – dice Ikki tomándola del cuello de su camisa y zarandeándola un poco.
–Si, cla... Espera ¿Sato? – pregunta cuando analiza las palabras.
–Es la hija del director de este colegio – explica Opal – es la chica más popular aquí, aunque no tiene muchas amigas. Todas la aman y respetan, pero solo una persona la conoce en profundidad, es muy reservada.
Korra se queda callada sin poder creerlo. Sacude su cabeza, y se aleja de Ikki, quien aun la mantenía tomada de su camisa.
–Como sea, dejemos de hablar de esto – dice – vayamos a desayunar.
– ¡Espera! – grita Ikki cuando Korra se aleja – ¡Cuéntanos! ¿Cómo es? ¿Qué pijama usa para dormir? ¡Apuesto a que hasta cuando duerme es hermosa!
La morena sigue caminando.
–Ya descubres el efecto que tiene aquí Asami – dice Opal a lo que Korra ríe.
– ¡Vamos Korra! – grita Ikki mientras las demás se alejan, riendo. Jinora y Opal conocían bien que Asami era como un amor imposible para Ikki, su admiración – ¡No puedes dejarme así!


¡Hola! Aquí traigo el segundo capitulo. En verdad espero que les siga gustando esta historia, intentaré actualizar lo más pronto posible.
¡Saludos!