AVATAR: THE LEGEND OF KORRA, NO ME PERTENCE
Korra gruñe cuando la luz del sol golpea su cara. Da un par de vueltas en la cama antes de decidir levantarse.
Lo primero que hace, es mirar la hora. Aun faltaban quince minutos para que sirvan el desayuno.
Se levanta y nota la cama de su compañera de cuarto vacía.
"¿Acaso madruga todos los días?" se pregunta la morena.
Entra al baño de su habitación y se ducha. Luego de algunos minutos, sale ya con el uniforme del colegio.
Cuando termina de secar su cabello, se sienta, aburrida en su cama.
Recuerda algo y sonríe. Busca en su maleta y saca su celular.
Nota que tenía varios mensajes de sus amigos de su anterior ciudad.
"Con todos los sucesos de aquí, había olvidado por completo mi celular" piensa la morena, respondiendo algunos mensajes.
Estaba tan concentrada en su aparato tecnológico, que no vio cuando unas manos lo tomaron y se lo arrebataron.
Levanta la vista, aunque ya sabía quién sería capaz de hacer eso.
– ¡¿Qué crees que haces?! – dice furiosa a su compañera de cuarto.
– ¿Acaso no has leído el reglamento antes de venir? – pregunta ella con una sonrisa en su rostro – los celulares están prohibidos aquí, si alguien te lo descubre, te lo quitaran.
–Pero tú no eres ninguna autoridad, así que regrésamelo – dice Korra levantándose de la cama.
Asami levanta su brazo y Korra se pone en puntas de pie, ya que su compañera era más alta que ella.
Cuando estaba a punto de tocar con las puntas de sus dedos el celular, siente como un brazo rodea su cintura.
La joven de tez blanca toma a Korra por la cintura y la pega a su cuerpo.
La morena abre sus ojos con sorpresa, a medida que siente como el calor inunda sus mejillas.
Su respiración se acelera de nuevo, mientras miraba los ojos verdes de Asami.
– ¿Que querías? – susurra Asami y Korra observa la boca de la joven moverse. Ambas estaban a pocos centímetros.
–E-El teléfono – dice intentando que su voz no se quiebre, cosa que le resultaba difícil.
Asami se acerca lentamente a la boca de Korra, y ella se queda allí, como si supiera lo que vendría y lo deseara.
Antes de que sus bocas lleguen a rozarse siquiera, el teléfono suena y saca del trance a ambas jóvenes.
Korra aprovecha y le arrebata el celular a Asami, mientras contesta el mensaje que le acababa de llegar y se separa de ella.
Asami se retira a desayunar y ella guarda el teléfono en un lugar que nadie encuentre, antes de bajar también.
Llega al comedor y se sienta en la mesa de Jinora, Opal e Ikki.
Luego de desayunar, todas se dirigen a la clase. Ikki se despide a mitad del camino, ya que ella tenía un año menos que las jóvenes e iba a otro curso.
Se sientan relativamente juntas y el profesor entra.
Korra jugaba con el lápiz en su pupitre. Hacía tiempo ya que dejó de escuchar la clase, perdida en sus pensamientos.
Imaginaba que hubiera pasado si su teléfono nunca hubiera recibido ese mensaje, si ella y Asami se hubieran...
– ¡Señorita Korra! – la voz del profesor se hace oír en el aula – ¿Está prestando atención a la clase?
Korra sacude su cabeza y se sonroja de la vergüenza.
–S-Si profesor Tenzin – dice a su maestro de matemáticas
–Entonces pase y resuelva el ejercicio en la pizarra – dice el hombre y Korra traga saliva.
Se levanta y toma la tiza, para dirigirse lentamente a la pizarra.
"Oh demonios. Estoy muerta" piensa al ver ese ejercicio que definitivamente no sabía cómo resolver.
Da media vuelta y ve a su profesor, con una mueca de disgusto.
–Adelante, haga el ejercicio – dice.
La morena ve detrás de su profesor, a Opal y Jinora. Habían escrito la respuesta en una hoja, lo suficientemente clara y grande para que lo viera.
Korra copia el resultado y da media vuelta. Tenzin alza una ceja antes de hablar.
–Muy bien Korra – dice mientras la morena vuelve a su lugar – pero intenta no distraerte la próxima vez.
La joven asiente y pasa el resto de la clase en paz.
La campana suena y todos se retiran. Korra se acerca a sus amigas y les sonríe.
–Gracias por salvarme allí – dice rascando su nuca – no tenía la menor idea de cómo hacer eso.
–No te preocupes, para eso son las amigas ¿No? – dice Jinora y Korra sonríe al escuchar esas palabras.
Salen y caminan por los pasillos. En la mitad del trayecto, Jinora se despide, diciendo que tenía que irse.
– ¿A donde fue? – pregunta la morena.
–Tiene que ir al club de lectura – responde Opal
– ¿Club de lectura? – interroga.
– Si, un club donde hacen poemas y los comparten – explica – aquí hay muchos clubes y si quieres que tu promedio suba, debes apuntarte a uno.
–Pues eso debo hacer – dice la morena – aún no entiendo algunas asignaturas. Cómo empecé a mitad del semestre, me perdí muchas explicaciones.
–Te recomiendo que vayas buscando alguno – dice Opal – por más que hayamos empezado el año hace unos meses, puedes empezar o cambiar de club cuando te apetezca.
Siguen caminando mientras Korra piensa a cual club debe meterse.
–Hablando de eso, debo irme al club de teatro – dice Opal despidiéndose – ¡Adiós!
La joven se retira y Korra suspira. Ve una plantilla colgada en uno de los carteles del pasillos.
"Clubes y pasatiempos" logra leer y con una sonrisa de dirige allí.
En la hoja, dejaban en claro todos los clubes que había, sus horarios y salones a los cuales dirigirse.
–Veamos. Comedia, no. ¿Danza? Ni hablar, soy mala para eso – comienza a decir la morena, a medida que leía la lista de opciones – Fútbol, no. Natación, no. ¿Cocina? Definitivamente no.
Suspira mientras ve cómo poco a poco sus opciones se limitan.
Una sonrisa se forma en su rostro al ver el club perfecto para ella.
Korra abre la puerta y entra al gimnasio. Ve a tres chicas y a un hombre alto que da media vuelta y la mira.
– ¿Este es el club de Karate, cierto? – dice ella.
El hombre le sonríe y asiente.
– Así es ¿Cómo es tu nombre? – pregunta.
– Korra. Korra Komori – dice y el hombre asiente de nuevo.
–Mi nombre es Noatak, seré tu profesor – dice – por ahora únete a la clase y veremos que sabes. Ya luego te daré tu uniforme.
Korra hace caso y camina hasta el medio del gimnasio. Se coloca frente a una chica y respira profundamente.
– ¡Empiecen! – dice Noatak lejos de ellas.
La joven no tarda en lanzar el primer ataque. Da una patada que la morena no ve venir.
Cae al suelo y puede ver una sonrisa en su oponente.
– ¡Vamos Korra! – se oye al hombre detrás – ¿Eso es todo lo que tienes?
La morena se levanta, decidida.
Su oponente dirige un puño a ella pero logra esquivarlo. Le da una patada que logra desequilibrar a la joven y Korra aprovecha y taclea a la chica, quien cae al suelo.
Rápidamente la joven se aleja y levanta, dándole una patada en el aire, que Korra esquiva agachándose.
La morena comienza a darle varios puñetazos que su oponente esquiva cada vez con más dificultad.
Logra confundirla y en un movimiento de agacha y golpea con su pierna los pies de la chica, haciendo que esta pierda el equilibrio definitivamente y caiga al suelo. Rápidamente se coloca en su espalda, para que no pueda levantarse y seguir.
El hombre se acerca y Korra se levanta.
–Tienes talento, lo admito – dice con una sonrisa – Kira lleva aquí varios meses y nunca vi a una novata derribarla en tan poco tiempo.
Korra sonríe y se sonroja un poco.
–Gracias – dice mientras la otra joven se levanta y acerca a ella.
–Felicidades, eres buena – dice y estrecha su mano.
–Te espero el viernes, luego de clases para comenzar el entrenamiento – dice Noatak – por ahora, puedes irte.
Korra agradece y sale corriendo de allí con una sonrisa.
Camina por el pasillo y escucha música.
Espía por una puerta y ve el que imaginó que sería el club de danza.
Varias chicas vestidas color rosa, bailaban ballet.
Estaba a punto de seguir, cuando distingue a Asami entre la multitud.
Abre los ojos verla así. Vestida con una malla que ajustaba sus curvas y una fina falda de seda que caía con gracia.
Observa sus movimientos. Tan suaves y perfectos. Era tan delicada.
Sacude su cabeza antes de seguir su camino.
Va a su cuarto y pasa el tiempo haciendo sus deberes.
Su compañera de cuarto entra, con ropa informal, luego de media hora.
Korra se había puesto más cómoda, con una remera holgada y unos pantalones sueltos.
Mira a Asami cuando entra y ella hace sus cosas. Cierra la puerta y comienza a acomodar su bolso y hacer su cama.
La morena voltea su mirada hacia su cuaderno y continúa sus deberes.
No pasa mucho tiempo antes de que sienta un aliento cálido contra su oído.
–No creas que no te vi espiarme en ballet – susurra Asami y Korra se pone tensa – aunque admito que adoré tu visita.
–Y-Yo, no fue a propósito – intenta explicar – venía de mi club y escuché la música.
Asami toma la silla con ruedas donde estaba la morena y la da vuelta, para mirarla.
– ¿En verdad? – dice con desconfianza – ¿Y a que club te has metido?
–Al de Karate – responde la morena, enviando una indirecta a Asami de que pronto sabría cómo defenderse y no quedaría débil ante ella.
–Oh, que ternura – dice Asami tomando las mejillas de Korra y apretándola un poco – me muero por verte pelear.
Korra aleja la mano de Asami y se levanta.
–Yo que tú dejaría de hacer eso – dice presumiendo – ahora que estoy en Karate puedo darte una lección.
Asami sonríe en forma malvada y alza una ceja.
– ¿Ah, si? – pregunta – demuéstralo, derríbame.
Korra se queda allí, parpadeando incrédula.
Asami hacía ballet, se la veía muy frágil. Korra no quería lastimarla, las amenazas eran totalmente vacías.
–N-No lo haré – dice ella – no voy a lastimarte.
– Oh, vamos – la provoca ella – ¿Acaso me tienes miedo, muñeca?
Korra la mira y le lanza una patada para derribarla.
Para su sorpresa, Asami sabía cómo defenderse. La joven esquiva su patada. Le da una patada en la zona de sus costillas y Korra pierde el equilibrio.
Asami aprovecha y la estampa contra la pared. Pone sus brazos alrededor de la cabeza de la morena y su pierna entre las suyas, apretando sus cuerpos cada vez mas.
Korra quería escapar, pero la joven la tenía totalmente inmovilizada.
– ¿Pensaste que era una niñita que tiene miedo de romperse una uña? – susurra en el oído de Korra.
–N-No yo… – intenta decir ella pero la joven habla de nuevo
–Tomé clases de Karate tres años antes de venir a este colegio, así que no te conviene intentar eso de nuevo – sonríe en forma de victoria.
–Ya, déjame ir-mhah – comienza a decir la morena pero se detiene de repente.
Asami había decidido ir un paso más adelante. Comenzó a lamer lentamente el cuello de la morena.
–A-Asami – dice Korra e intenta separarla, pero ella era más fuerte.
La morena sentía como sus piernas temblaban y se volvían débiles. Su piel estaba erizada y su respiración agitada.
Asami lamia con lentitud el cuello de Korra, para luego subir a su oído y morder su lóbulo.
Korra muerde su labio inferior para evitar dejar salir algún sonido y siente como el rubor se forma en sus mejillas.
La joven de tez blanca mete sus manos bajo la remera de Korra, acariciando su estomago.
Por su parte, la morena sentía enloquecer con cada caricia. Odiaba a su cuerpo por responder de la forma equivocada.
Las manos de Asami estaban a punto de llegar a los pechos de Korra, cuando alguien toca la puerta.
La joven Sato deja de lamer el cuello de Korra y gruñe.
Se separa y abre la puerta con fastidio, y Korra aprovecha para reaccionar y acomodar sus ropas.
– ¿Está Korra? – pregunta Opal del otro lado de la puerta y Korra agradece al cielo al oír su voz.
–Si – dice de mala gana la joven de cabello negro y se va a su cama.
La morena se acerca a la puerta.
–Korra, venía a buscarte para que vengas a la habitación que comparto con Jinora. Ikki ya está allí y pensamos tomar té y conversar. ¿Vienes?
–Seguro – dice sin pensarlo la morena.
Opal pasa su brazo por el hombro de Korra y antes de que la puerta se cierre, se puede ver a Asami sentada en la cama, dirigiendo una mirada fulminante hacia la morena de ojos verdes.
¡Hola!
Aquí traigo el tercer capitulo. Últimamente los reviews y favs han crecido mucho ¡Agradezco su apoyo!
Lamento haber tardado tanto. En realidad, escribí una o dos hojas y cuando lo leía, no me gustaba y lo borraba. Así estuve como cuatro o cinco veces, hasta que ayer comencé a escribir esto, y todo fluyó naturalmente.
Espero que les guste este capitulo.
Un review comentó que queria que Korra sea buena deportista o algo asi y pensé "En muchas escuelas hay clubes, ¿Por que no incorporarlo aqui?"
Aprovecho para decir que planeo seguir todos mis fics, ya sean Korrasami o no. Solo necesito tiempo (si, aun mas)
¡Saludos!
