AVATAR: THE LEGEND OF KORRA, NO ME PERTENECE.
Korra había sobrevivido a su primera semana en el colegio.
La morena volvía a su cuarto, luego de un entrenamiento con su profesor de Karate, Noatak.
Antes de que su mano toque el picaporte y entre a la habitación, oye un sonido. La risa de Asami.
Asami rara vez reía. Era una chica muy seria, excepto cuando se lanzaba sobre Korra como si fuera un pedazo de carne, claro estaba.
Abre la puerta y no encuentra a la joven sola. A su lado, estaba una chica de cabello oscuro y ojos verdes. Tenía un pequeño lunar bajo su ojo izquierdo.
Ambas jóvenes detuvieron su charla al ver a la morena.
–Lo siento – dice Korra – no quise interrumpir.
–No hay problema – dice la joven desconocida – soy Kuvira por cierto, amiga de Asami.
La morena deja su bolso en su cama y escucha esas palabras.
Opal le había dicho que Asami sólo tenía una amiga en el colegio, que era cerrada con los demás.
–K-Korra – dice rascando su nuca – comparto el cuarto con Asami.
Korra se acerca a la puerta y decide irse para no incomodar a las jóvenes.
–Un gusto conocerte Kuvira – dice antes de retirarse.
Apenas lo hace, la joven del lunar mira a su amiga.
– ¿Compañera de cuarto? – dice alzando una ceja – odias compartir el cuarto, Asami.
–Ya, ésta era la única habitación disponible – dice la joven.
–No la he visto en la clase – queda pensativa Kuvira.
–Es de primero, tiene dieciséis años – enuncia Asami.
–Wow, compartir una habitación con una chiquilla de primero – exclama Kuvira levantándose y caminando por la habitación – debe ser frustrante.
–No me molesta – suspira Asami – y no es una chiquilla. Es decir, nosotras sólo somos dos años mayor que ella.
Kuvira alza una ceja y se da vuelta rápidamente.
– ¿A que vino eso? – pregunta.
– ¿Eso? ¿A qué te refieres? – dice la joven Sato.
–Acabas de defenderla – dice con recelo la joven – ¿Que te traes con ella?
–Nada – exclama Asami – es sólo mi compañera.
–Mejor así – dice Kuvira, mirándola de reojo.
Korra estaba sentada en los bancos cerca de la residencia.
No dejaba de pensar en Kuvira, y cómo Asami parecía estar muy a gusto con ella.
– ¡Korra! – dice Opal, sacando a la morena de su trance.
– Lo siento – se disculpa ella – ¿Que me decías?
–No sé dónde tienes la cabeza – ríe suavemente la joven – en la sala de entretenimiento del colegio van a reproducir una película ¿Vienes?
–Claro – dice Korra emocionada.
–Opal ¡¿Por qué no dijiste que la película era de terror?! – susurra gritando la morena, antes de que todas las demás presentes le hagan una seña para que baje la voz, puesto que la película ya había comenzado.
– ¿No me digas que tienes miedo? – ríen suavemente Opal y Jinora, quien también había decidido ir.
–N-No, claro que no – dice la morena.
La hora y media que duró la película, fue una tortura para Korra.
Ciertamente odiaba las películas e historias de terror, ya que luego no podía conciliar el sueño o tenía pesadillas.
Cada vez que aparecía una presencia sobrenatural en la película o alguien gritaba, sentía su corazón paralizarse.
Cuando la película finalizó, las luces se prendieron y todas se marcharon a su habitación, ya que era algo tarde.
Korra acompaña a Jinora y Opal a su habitación.
–Buenas noches Korra – dicen ambas antes de entrar a su cuarto.
Korra traga saliva. Aun le quedaba atravesar un pasillo oscuro para ir a su habitación.
Corre rápidamente y entra de repente.
– ¿Por qué la prisa? – la mira intrigada Asami, al verla entrar tan de repente.
–P-Por nada – dice ella y se encierra en el baño, para ponerse su pijama.
Una vez que sale, se acuesta en su cama.
Asami deja el libro que estaba leyendo y hace lo mismo. Apaga la luz del velador y la habitación queda a oscuras.
–Asami – la llama Korra.
La joven de ojos verdes prende el velador y la mira.
– ¿Si? – pregunta.
– ¿C-Crees en los fantasmas? – pregunta Korra tapándose con la sabanas hasta la nariz.
Asami ríe suavemente antes de responder.
–Claro que no, no existe tal cosa – dice – ¿Por qué preguntas?
– Po-Por nada – dice la morena.
Asami estaba a punto de apagar la luz de nuevo, cuando Korra vuelve a hablar.
– ¿Puedes dejar la luz encendida? – susurra con vergüenza – sólo por esta vez.
– ¿Que sucede? – pregunta la joven.
–Pues…vi una película de terror y…-
–Tienes miedo ahora – termina de completar la frase Asami, y Korra asiente.
Asami suspira.
–Aunque quisiera, no puedo – explica – en unos minutos todas las luces se apagaran solas. La rectora las controla para que nadie pase la noche en vela.
–Oh, ya veo – dice Korra con cierta decepción y justo cuando termina de hablar, la luz del velador se apaga.
La morena cierra sus ojos e intenta dormir. Un ruido hace que los abra de nuevo. Ve a su compañera de cuarto levantada. La luz que entraba por la ventana era suficiente para iluminarla.
–Hazte a un lado – dice la joven de ojos verdes.
– ¿Q-Que? ¿Por qué? – cuestiona Korra.
Asami, ante el desconcierto de la morena, se coloca sobre Korra y ella piensa que querrá besarla de nuevo.
La joven de tez blanca se acuesta al lado de Korra y se tapa con las sabanas.
– ¿Qué haces? – pregunta la morena.
– ¿No es obvio? – dice ella – ahora calla y duerme. Ya es tarde.
Korra queda sobre su costado, con Asami detrás de ella.
La joven de ojos verdes pasa su brazo por el cuerpo de Korra y toma su mano.
–Buenas noches – dice.
El corazón de Korra latía fuertemente.
Debía admitir que lo que sea que haya querido hacer Asami, estaba funcionando. A medida que el calor de su compañera de cuarto la envolvía, ella se tranquilizaba más.
Korra entrelaza sus dedos con los de Asami y cierra sus ojos lentamente.
–Buenas noches – susurra.
¡Hola!
Esta vez traigo el cuarto capitulo con menos demora *Hurra por mi*
Sé que es algo corto, pero dividí este capitulo en dos partes, ya que seria mejor. La segunda parte de seguro la suba en uno o dos dias.
Una vez mas, agradezco su apoyo.
¡Saludos!
