Lily: Solo os digo, que no tengo una excusa suficientemente buena para ustedes y se que ustedes tampoco la quieren, trataré de terminar la historia lo más pronto posible. :) ustedes lo merecen. Gracias a quienes estaban esperando actualizacion después de tanto tiempo. Es corta pero trataré en sacar rápido el siguiente día.
Día 8.
En la boca del lobo…
Pero demostrar que Sasuke Uchiha era una farsa, era más fácil decirlo que hacerlo, el sujeto era perfecto al cien por ciento, y tenía medio mundo idiotizado, los clientes le adoraban, los trabajadores le idolatraban, su amiga Ino enloquecía ante su presencia. Era fácil seguir el rastro de Sasuke, solo había que seguir el camino de baba que todas las chicas dejaban.
Ya se encontraba de los nervios. Más que otros días. Hinata sentía que en cualquier momento buscarían llevarle al manicomio.
-¿Te gustó tu regalo?
"¡OH POR KAMISAMA Y LOS MIL DIOSES GRIEGOS!" fue el salto del año el que dio Hinata al otro lado de la habitación para tener de intermedio la mesa entre ese sujeto y ella. El restaurant abriría en una hora, y a ella nuevamente le tocaba limpieza aquel lunes, que alguien le dijera porque demonios el Uchiha debía llegar una hora antes de su hora de entrada.
-Me gusta evitar el tráfico – contestó el chico como si viese la pregunta en sus ojos mientras alzaba esos grandes y fuertes… digo… solo esos "hombros" como si fuese algo obvio.
"¡Así que el idiota era adivino además!"
-No soy adivino, solo que tu eres muy transparente… - volvió a contestar – es fácil adivinar lo que estás pensando – dio dos pasos con intención de rodear la mesa, pero Hinata casi al instante también dio dos pasos para en el mismo sentido para mantener la misma distancia.
Sasuke se rio con ganas, una risa que llegó directamente a la columna de la peliazul y le causó un cosquilleo. "Maldito Uchiha"
-¿Por qué eras tan linda eh? – preguntó sonriendo más ampliamente.
"No Hinata no caigas en sus encantos… es un engaño, es una máscara, es el demonio… es el demonio… es el…"
-Voy a disfrutar enormemente de nuestra cita mañana… bien… nos vemos, Kakashi me ordenó que agarrara la camioneta y buscara el pescado que llegaba esta mañana – se inclinó haciendo un gesto de caballero azul - me voy para no seguirte incomodando muñeca – se dio la media vuelta y lanzó las llaves al aire para luego sujetarlas nuevamente.
Hinata parpadeó un par de veces, no supo cuando por fin pudo salir del trance en el que la había dejado el chico.
-¿Kakashi le permitió al Uchiha usar la preciada camioneta del restaurant? Naruto se enojará por esto… - recordaba como el rubio le había llorado a Kakashi para que se la prestase y ahora este nuevo iba a ir a buscar la mercancía. Agarró la escoba para comenzar a limpiar el suelo, por fin aliviada al notar que el pelinegro de verdad había salido del restaurant – bueno es mejor que Naruto no se entere porque… - y fue como si de pronto un balde de agua fría le cayese en la cabeza - ¿Qué CITA?
Soltó rápidamente la escoba y corrió a la calle solo para ver al Uchiha arrancar la camioneta blanca.
-¡UCHIHAAA! – alzó la mano para llamar la atención y Sasuke volvió su rostro para verla justo a tiempo - ¿PERO QUE CITAAAA? - grito. El Uchiha al parecer creyó que se estaba despidiendo porque muy sonriente alzó su mano y la movió como diciendo: "Adios" Hinata bajó su mano resignada – no te decía "Adiós"… Idiota.
Y con la duda carcomiendo su cerebro se regresó a la parte de la cocina para continuar limpiando.
*****Mucho más tarde el mismo día*****
El día había sido horrible… de esos días que preferiría olvidarlos, su sorpresa había sido enorme cuando había ido a su casillero justo al momento de abrir para colocarse su uniforme y ver que su uniforme estaba algo… MUY distinto. Se recordaba haberlos lavado ese fin de semana y colocarlos ahí al llegar. Como siempre hacía. Los cinco uniformes, y se colocó el primero… pero era como si se hubiesen encogido… le quedaba apretado en el pecho, en la cintura, en sus caderas… seguía siendo suelto pero juraría que antes le quedaba por debajo de la rodilla no por encima.
-¿Pero que demon…? ¡OMG Hinata pero que hermosa estas! - Esa era TenTen, Ino llegaría en el turno de la tarde aquella vez porque tenía cosas que hacer – mandaste a arreglar el uniforme, muy pero muy bien…
-¿Arreglar? – repitió tontamente viéndose en el espejo, cierto que se ajustaba a su cuerpo, pero sino hubiese colocado ella misma la ropa en el casillero juraría que se había colocado el uniforme de Ino – No, creo que se encog… - y mirando dentro del casillero notó algo que no había notado antes… un número "3" en una pequeña hoja de color rojo… junto con una rosa… - Uchiha.
Lo arrancó y no vio nada más. Pero sabía que esto había sido obra de él. Tomó otro uniforme.. y otro… y otro…
-Kuso… todos están iguales…
-Pero si te queda bien, no te preocupes… los otros no hacían justicia a ese cuerpo que te gastas, te irá bien… no te preocupes… - le decía TenTen mientras ella misma se vestía.
Bueno… si TenTen dice que va bien… pues…
-¡WOW HINAAATAAAA! ¡QUE CURVAS! – exclamó su amigo Naruto en cuando salió vistiendo su "nuevo" uniforme.
Fue la primera vez que Naruto le decía esas cosas, y la primera vez que le bofetaba con todas sus fuerzas y se ponía roja de vergüenza.
Y ese comentario solo fue la punta del iceberg.
¡AL DEMONIO! ¡¿Cómo rayos esto va a estar bien?! Había pasado un día horrible. Comentarios por aquí. Silbidos por allá. Proposiciones por allá. Piropos. Y tuvo que morderse la lengua todo el tiempo porque el cliente siempre tiene la razón. Pero eso… ESO no iba a quedarse así. Decidió esperar al Uchiha en el callejón por donde siempre salía para buscar su vehículo, el enojo que sentía podía más que el miedo. Cuando por fin se abrió la puerta y lo vio salir se lanzó encima de él.
-¡UCHIHA! – se acercó hasta quedar a unos centímetros cruzando sus brazos con enojo – me puedes decir por qué hiciste eso?!
El chico trataba de lucir serio. Pero la comisura del labio se curveaba hacia arriba.
-¡¿Cómo… como te atreves a meterte con mis cosas?! – comenzó a gesticular con sus manos- pase tanta vergüenza hoy… eres un entrometido, desconsiderado, malvado y… y…
Sasuke alzó una ceja y Hinata no supo que más decir. Ahora estaba avergonzada por alguna razón.
-Si ya has terminado solo puedo asegurarte que no me arrepiento de nada – lo admitió con total descaro – me tomé la molestia de mandar a arreglar toda tu ropa, excepto la que traes puesta claro– comenzó a caminar a un lado de la chica para retirarse – oh lo olvidaba – rápidamente la agarró por los hombros y la arrojo con firmeza hacia atrás haciendo que se apoyara en la pared aprisionando sus labios en un beso, Hinata sintió un notable dejavú, mientras sentía su labios siendo succionado por los labios del chico, para luego entender que el Uchiha había introducido su lengua con firmeza y se encontraba explorando su boca una vez más, Hinata sintió que el calor se apoderó de su cuerpo con una fuerza increíble. El beso duró una eternidad para ella cuando por fin se separó la respiración era rápida y entrecortada – de verdad… - jadeaba el Uchiha – me sorprende que tu misma te metieses a la boca del lobo – terminó dándole un beso en la frente – nos vemos.
La cara idiotizada de Hinata sería guardada para las futuras generaciones. El calor que sentía en su cuerpo se acentuó al total en sus mejillas, miró rápidamente a su alrededor, y agradeció que nadie hubiese visto aquello.
-Idiota Idiota Idiota… - se dijo mientras caminaba en dirección para tomar un taxi. No tenía animo de esperar a su jefe, ni mucho menos que era quien siempre le llevaba a su casa. Faltaba al menos una hora para que este saliera ya que era el último en salir siempre. Después de cerrar.
***20 min. Después***
Como lo auguró el Uchiha, ahí se encontraba el paquete… justo al frente de la puerta, esperándola. Suspiró con cansancio. Lo tomó resignada y lo lanzó a la cama justo al llegar a esta. Lanzandose luego a esta. Su móvil comenzó a sonar, lo dejó unos segundos repicar dispuesta a que la llamara se cayera, segura que sería Sasuke, igual que la última vez, maldición, iba a poner ese apartamento patas arriba pero iba a dar con la cámara que estaba segura que el Uchiha había guardado.
-Mira ya… no estoy de humor para hablar, ya lo abriré después ¿de acuerdo? – contestó sin reparo y sin abrir los ojos.
-¡ . ! – la voz chillona que le contestó definitivamente no era la de Sasuke. Abrió sus ojos con sorpresa – Digo… ¿Cómo es posible? ¡NO puedo creer lo que vieron mis ojos! ¿Desde cuando están saliendo Sasuke y tu?
-Ino… Ino… - trató de detener el monólogo de su amiga
-Digo… ya entiendo por qué razón Sasuke me rechazó ayer, digo… llegué a pensar que sería gay pero…
-Ino, No es lo que crees pero… ¿Qué Sasuke te rechazó? – preguntó por fin cayendo en cuenta en la conversación.
-SI, Ayer, yo lo agarré así mismo como lo hiciste tu, y traté de darle un par de besos pero él no me dejó, pero eso sí, me trato muy bien, y me rechazó con elegancia, pensé que sería gay pero luego de ver como te agarró hoy… ¡wow! Me acaloré.
-No no no Ino – comenzó a decir con rapidez – no es lo que tu crees, Sasuke es malvado, en serio, tiene un plan para destruir el restaurant porque está con el otro restaurant y como yo le descubrí entonces me está tratando de hacer la vida imposible y…
-Hay Hinata, no tienes porque inventar nada, tu secreto está a salvo conmigo, sé muy bien que entre compañeros no puede haber relaciones, así que yo te cubriré con Kakashi…
-No, Ino, ¡Estoy hablando enserio! Él es malo de verdad… - decía desesperada la Hyuuga. ¿Por qué parecía que no le creía?!
-Si, si, muy malo que se veía hoy. Si parecías de lo más feliz. Ambos tienen mucha suerte, les deseo lo mejor. Aunque no digo que no te envidio, pero lo entiendo. Mucha felicidad Hinata, tienes mi bendición.
-No, no Inoooo
Colgó. Bueno… al parecer nadie le va a creer. Suspiró una vez. ¡QUE FRUSTRACION! Lanzó un grito contra la almohada. El teléfono volvió a sonar y ella contestó.
-Estaba esperando que Ino te llamara – era de nuevo el Uchiha, porque parecía que fuese omnipresente. De verdad. ¿Cómo sabia lo que ocurria a su alrededor? Bueno. El de ELLA – me alegro que no te creyese. No me gustaría tomar medidas drásticas contigo.
-Oh Por… - exclamó Hinata ya frustrada – No puedo creer nada de esto. De verdad… ¿Quién eres tú? ¿en serio me estas vigilando? –abrió sus ojos horrorizada al pensar en lo siguiente – no verás cuando estoy en el baño o si?
La risa divertida del Uchiha le hizo sentir cosquillas. Demonios no tendría por qué sentir cosquillas por ese imbécil.
-Mi perversidad no llega a esos extremos Hinata. Entonces ya has visto el paquete…
-Si…
-¿Y lo que hay dentro?
-Si…
-No me mientas…
-Ok Ok no lo he visto ¿bueno? Es tarde, estoy cansada.
-Son las siete… - contestó con resignación el chico, la chica juraría que le había visto virar los ojos, trató de ahogar la risa – ábrelo.
-Bien, esta bien… - suspiró acomodándose para abrir el paquete, el mismo era del tamaño de sus dos manos, no tan grande como el anterior. Lo desenvolvió y cuando lo abrió reventó en enojo - ¿Qué PRETENDES REGALANDOME UN COLLAR CARISIMO? – casi grito agitada.
Sasuke rio entre dientes.
-Ya tienes un vestido bonito… necesitas ahora un collar y unos aretes para acompañarlo.
-Es en serio… ¿Qué pretendes? – preguntó con desconfianza.
-Solo hacerte sentir bien Hinata, mañana será nuestra primera cita, y voy a llevarte a un lugar muy especial, no tienes que usar el vestido, ni el collar aun, mañana puedes vestir como más te guste, te irás conmigo después del trabajo…
-¿Y si no quiero ir? – preguntó con molestia.
-No es como si tuvieses opción de todos modos. Ya te has metido en la boca del lobo Hinata.
El sonido del Tu-Tu-Tu del teléfono que anunciaba que ya habían colgado se hizo presente y Hinata suspiro por decimo quinta vez aquel día.
-Pero yo no quería meterme a la boca del lobo…
Suspiró.
Por alguna extraña razón. El lobo se había fijado en ella, y ahora estaba siendo perseguida como una caperucita. Que kamisama le ayudase.
