Lily: La historia se está poniendo algo seria, es por eso que los días se han vuelto tan largos, pero ahora supongo que quedan unos dos capítulos más. Ya se está desenvolviendo mi idea más rápido de lo que esperaba, así que… espero que lo disfruten. (me disculpan que ya vaya tan rápido, pero como es una historia cien por ciento enfocada en Hinata y Sasuke no he querido desenvolver más las otras vidas de los empleados y así no se haga tan larga)
Día 9.
Cuenta regresiva…
Otro día más… y de nuevo soportando las miradas coquetas, las sonrisas, y las propuestas, en verdad no sabía como Ino soportaba tanto de aquello, prefería ser invisible a tener tanta atención.
-Bueno… lo estás llevando bastante bien – le dijo el pelinegro sonriendo mientras ella tomaba algunos platillos que eran dirigidos a las mesas correspondientes, las comidas que hacían Sasuke y Naruto eran excelentes en realidad, aunque Naruto se especializaba en hacer fideos, muchos decían que eran los mejores que habían probados, y conocía cantidad de formas distintas de preparar los ramen, comidas japonesas, y algunas americanas, a Sasuke no le salía para nada mal las comidas occidentales y europeas, era un especialista en comidas internacionales. Por lo cual habían agregado nuevos platillos al menú.
Hinata lucía sorprendida cuando llegó a su turno de la tarde. Esos dos ya llevaban alrededor de tres horas en la cocina y lucían frescos como lechugas, y Sasuke por supuesto seguía siendo un modelo de revista.
-Deja de estar molestando a HInata y ponte a trabajar teme – le reclamó Naruto al pasar por su lado con grandes bolsas de papa que en seguida Chouji se puso a pelar.
-Por lo menos yo soy más rápido cocinando, no como tu usuratonkachi que pareces tortuga – contestó el chico con diversión. Y en eso tenía razón. Sasuke sabía usar el cuchillo con tanta presteza que parecía una extensión de sus manos. Agregaba ingredientes a diestra y siniestra y en minutos ya estaba cocinando platillos exquisitos.
Naruto siguió despotricando contra el moreno y sus antepasados y futuros descendientes, estaba sorprendida de lo bien que lo llevaba Sasuke divertido por cada comentario, claro debía aparentar ante los otros cocineros que se encontraban a su cargo por cierto. Como jefe lucía bastante controlado.
Por su parte, Hinata pasó todo el día pensando en por qué alguien con tanta habilidad como Sasuke se molestaría en trabajar en "Konoha" sabia de Naruto y de Kakashi, Konoha era un restaurant demasiado popular en la ciudad y en el país también, filas de clientes nunca le faltaban y los camareros y cocineros nunca descansaban. Conocía la historia de Naruto, Kakashi y el viejo pervertido como le llamaban, pero la de Sasuke, y esa historia de querer dañar el prestigio del restaurant como decía él y hasta el mismo Naruto le había acusado, aun no entendía como quería hacerlo, y si era su intención, le estaba saliendo el tiro por la culata, ya que desde que estaba allí podían verse aún más clientes que antes.
De cualquier forma, algo dentro de sí le decía que no debía confiarse.
**Más tarde aquel día**
-Ya es hora que te vayas alistando para nuestra cita – comentó el pelinegro pasando por su lado. Ella acababa de despedir a los últimos clientes. Eran las seis de la tarde.
Estaba agotada, siempre terminaba agotada, a pesar de que le había tocado solo el turno de la tarde, (habían días en el que trabajaba turno completos por las horas extras) pero sabía que no tendría opción, así que luego de despedirse de TenTen, se dirigió a los casilleros y se colocó los pantalones que había escogido y la camiseta manga corta blanca.
Salió del restaurant y ahí estaba el auto de Sasuke fuera esperándole, ¿Qué pretendía esperándola afuera? ¿Qué todo el mundo se diese cuenta que se iban juntos? "Precisamente" contestó una vocecita en su cabeza. El auto era negro, muy llamativo para pertenecer a un chef de un restaurant tan sencillo como lo era el "Konoha" no que la paga fuera mala. Sino que para comprarse un carro así dudaba que guardando cada centavo de su bolsillo sin comer pudiese pagar ni la inicial. Eso le hacía preguntarse si tal vez Sasuke tuviese una doble vida. No le extrañaría en realidad.
El chico le abrió la puerta, ya estaba anocheciendo, y el tráfico al frente del restaurant era el mismo.
-Di la vuelta al frente del restaurant porque me imagine que tratarías de huir – sonrió con suficiencia sabiendo que no estaba tan alejado de la realidad, sonreí tímidamente.
"Está bien, descubrió mi plan" precisamente había pensado huir a la primera oportunidad "Estupido Uchiha y sus poderes Psíquicos"
-¿Sabes que es una cita a la cual nunca te he dado una respuesta afirmativa? – pregunté con interés como quien no quiere la cosa. Por el rabillo del ojo le vi sonreír divertido.
-Son detalles mínimos a los que no presto atención – sonrió – después de todo, no te estoy dando a escoger nada.
-¿Tienes cámaras en mi cuarto? – era una duda que le carcomía cada día, a cada minuto, tenía miedo de irse a bañar por aquel simple detalle.
Sasuke rio. Sin dejar de mirar a la vía. Era la hora en la que la mayoría de los trabajadores salían del trabajo, así que iban a durar un largo rato en el auto.
-Solo tengo intuición. Y tal vez un telescopio muy grande – sonrió.
-¡¿ME ESPIAS POR MEDIO DE UN TELESCOPIO?! – grito con sorpresa.
-Eres muy inocente Hinata – sonrió el chico – por eso me gustas – no sabia si lo decía para desviar la conversación o para ponerla nerviosa. De cualquier modo. Lo había logrado.
Una vez más las orejas de Hinata ardieron de vergüenza. ¿Qué pretendía este sujeto diciendo las cosas a bocajarro? ¿sin siquiera pensar en las consecuencias? No contestó pasó largo rato hasta que se dio cuenta de algo…
-¿A dónde vamos por cierto? – preguntó solo con curiosidad.
-A mi departamento.
-¿Tu… tu tu que? – preguntó sorprendida.
-No te preocupes… solo quiero hacerte una cena especial, conversar y luego… prometo que te llevaré a la casa… sin proponerte nada – algo en el interior de Hinata se alivió, pero a la vez se desilusiono un poco – Bueno… no si tu me lo propones antes.
Los ojos se abrieron sorprendidos. Definitivamente NO. NO. Para distraer pensamiento libidinosos, se dispuso a ver hacia donde se dirigían. A partir de unos minutos observó un conjunto residencial, bastante bonito. Se detuvieron al frente de unas rejas y el vigilante luego de verle, le deseó las buenas noches y le dejó pasar sin más. Era un lugar muy bien situado, y elegante, debía costar también unas diez veces más que el apartamento que estaba rentando.
El pelinegro le ayudo a bajar luego de estacionar el auto. Habían ya en el estacionamiento unos quince autos más, de la misma categoría del Uchiha. Entraron a los ascensores y este pulso el piso cinco.
-Así que… ¿Nerviosa? – preguntó con curiosidad el chico.
Hinata se encogio de hombros. Estaba muerta de miedo pero no iba a admitirlo.
-Confio en tu palabra – "asi no valga de nada me arriesgaré" eso ultimo se aseguro de no decirlo. Sujeto sus manos para que no temblara. Sasuke parecía la persona más paciente y tranquila del mundo. Sino le hubiese visto hace unos días darle un golpe a Naruto. No hubiese creído nunca que él era capaz de hacer algo así.
El apartamento era el número 5 al parecer era un apartamento por piso. Se sorprendió del tamaño del mismo y los grandes ventanales cuyas cortinas abiertas dejaban ver el paisaje fuera. Unos amplios muebles de cuero adornaban la sala de estar y del otro lado se podía observar una barra de lujo donde había una amplia selección de vinos junto con una mesa de billar, al fondo se divisaba la cocina, subiendo unos escalones se encontraba unos niveles más arriba y se veía empotrada y extremadamente cara. Definitivamente su apartamento lucía como un basurero comparado con esto.
-Antes que preguntes, no he robado a nadie ni mucho menos, mi padre es un empresario. Este es un regalo de él. Me encuentro pagando otro apartamento en otro lugar muy lejos de aquí. Mientras tanto uso este – dijo quitándose la chaqueta y dejándola en el perchero – toma asiento, meteré todo al horno en cuarenta minutos estará listo.
Con curiosidad detallé los adornos en las paredes, no había ni una solo foto, solo grandes cuadros enmarcados, observé los exquisitos adornos y el amplio ventanal, no era posible que alguien pudiese ver mi casa desde allí, así que la idea del telescopio lo descarte enseguida. Pensé que ese lugar parecía salido directamente de una revista. Enfoqué mi mirada en tres puertas mas que seguramente sería el baño y las habitaciones y por último me fije en un gran espejo que estaba en la sala. Era un marco hermoso, y bastante llamativo. La chica que me devolvía la mirada me pareció simple y sin gracia. El hombre que se asomó tras de ella. Parecía sacado de una historia griega, tallado por dioses.
-Eres muy hermosa – dijo el hombre de inmediato devolviéndome la mirada. Me di la vuelta en seguida.
-Eres un mentiroso – contesto sin ánimos en realidad. "Quería preguntar que vio en mi. Porque parecía estar tan interesado en mi en primer lugar. Pero tenía miedo en las respuestas" – así que dices que esto es de tus padres que son empresarios… supongo que… dueños de empresas ¿entonces? – dije comenzando a caminar por el lugar mirando los otros cuadros.
-así es…
-¿Y por- por qué tu no fuiste empresario?
-Pues… - me siguió por el resto del lugar – porque era extremadamente aburrido. Viajar de una reunión a otra, todo el día, a veces hasta en otros países, los aviones me aburren a muerte, viaje mucho durante mi juventud pero fue aprendiendo de la cocina, fui a varios lugares del mundo aprovechando los viajes de mis padres y vi clases con los mejores cocineros. Me fui haciendo de reputación y decidí ser chef, es lo que me apasiona.
-¿Y tu padre no insistió?
-No en realidad… Tenía a mi hermano, él es mucho mejor que yo en los negocios. Está apunto de contraer matrimonio con otra chica que también es heredera de empresas internacionales. Es el hijo ideal, lo único que necesita de mi es que yo no les estorbe mucho. – rio divertido ante aquello. Hinata le miró sorprendida. Que dijera esas cosas horribles con tan buen humor, no sabía si sentir tristeza o admiración.
-Bien, ya te he dicho mi historia. ¿Tu que tienes para contar?
-A-así que ese era tu plan, decirme detalles de tu vida para que yo pudiese decirte la mía – "típico" pensó la chica, pero sentía que Sasuke había revelado detalles delicados en su vida, así que sintió la necesidad de hacer lo mismo. Suspiró. No sabía como ni cuando, pero segundos después Sasuke le estaba extendiendo una copa de vino que no dudó en tomar mientras se sentaban en el amplio sofá con detalles de leopardo – mi vida no es muy interesante, fui a una casa hogar de pequeña, una católica, mis padres murieron cuando era niña, cuando tenía diez años, nuestra casa se quemó, casi no recuerdo que pasó, quedé inconsciente, como ya era muy mayor para la edad en la que quieren adoptar a los niños, no me adoptaron, pero tampoco importó, las hermanas encargadas del orfanato me tomaron cariño, y bueno… yo me sentía bien con ellas así que me quedé allí hasta los diecisiete años, ellos me pagaron toda la educación hasta la preparatoria, a los diecisiete sin embargo decidí comenzar a trabajar por ahí, limpiando casas, remendando ropa, cuidando niños, dando clases particulares, hice varias cosas, hasta que conocí a Jiraya y él me contrato como mesera en "Konoha", hace dos años sin embargo, presenté prueba para entrar en alguna universidad, me aceptaron en la universidad de Tokio…
-Wow, impresionante – interrumpió el chico. Hinata sonrió feliz de su logro. Y murmuró un "gracias" – pero que pasó?
-Pues resulta que es mas fácil decir que voy a estudiar en la universidad, que hacerlo, las residencias allá son muy caras, y bien, aun estoy reuniendo para costearme los gastos mientras estoy allá y consigo un trabajo nuevo. Espero tener el suficiente dinero para volver a presentar dentro de dos años.
-Uhm… esperas entrar a los veintidós años a estudiar entonces?
-Hasta ahora ese es mi objetivo – Hinata se preguntó internamente como sabía el chico que tenía veinte años. Decidió ignorar el detalle.
-¿Y dices que no tienes familia? – preguntó el chico interesado. Hinata jugaba con su copa de vino, haciendo ondear el líquido rojizo dentro de este.
-Bueno… recuerdo que tenía una hermana. Menor. Pero ella si fue adoptada, tenía cinco años – sintió sus ojos humedecer, trataba de no pensar en Hanabi, fue separada de su lado muy pronto y aun sentía el corazón roto – antes tenía mucho contacto con ella, hablábamos al teléfono, con cartas, pero cuando yo tenía catorce perdí contacto con ellas, las hermanas me dijeron que se fueron a América. Quiero creer que está mucho mejor allá. Algún día tal vez vaya a buscarla. No sé. Para saber como está.
-¿Y tíos? ¿Primos? – siguió preguntando el moreno con curiosidad.
-Creo que vi una vez a un tío que tenía – trató de recordar esa ocasión pero no se le venía nada a la cabeza – pero no sé. Supongo que tampoco vivía aquí en Japón.
-Uhm… ya veo… ya entiendo porque tartamudeabas cuando te conocí – el chico le dio un pequeño golpecito en la frente y se levantó. La chica le miró impresionada. Viéndole caminar hasta la cocina, el hombre sacó un pollo del horno y comenzó a picarlo con rapidez, en diez minutos ya tenía en la mesa unos cuatro platos distintos de diferentes tamaños. Decorados con una rosa en el centro y una botella de vino. El hombre le sujetó la silla para sentarse – me otorga el honor de sentarse señorita.
Hinata le miró divertida.
-Será todo un placer caballero.
Observó con sorpresa que había alrededor de diez cubiertos ante ella, y lo que era el primer platillo y el segundo. faltaba el plato principal. Alzó las cejas segura de lo que debía hacer y dándole un vistazo a Sasuke que le veía con curiosidad tomó la servilleta, la dobló y dejó en sus piernas para luego proceder a tomar la cuchara que era para la sopa. Deseo un buen provecho. Y la probó. Estaba exquisita.
-Me sorprende que conozcas como usar los cubiertos – dijo el hombre sirviendo el vino.
-Las monjas eran estrictas, cada cena debíamos usar apropiadamente los cubiertos, decían que debíamos tener buenos modales. Nos regañaban además sino nos sentábamos rectos durante la comida.
El moreno sonrió ampliamente.
-Salud a eso entonces – exclamó alzando su copa al aire. Hinata tomó la copa y la chocó contra la del moreno haciendolo tintinear. Luego de tomar un trago de vino sin embargo se sintió ahogar por lo que el chico dijo –entonces ya estamos en 2, pensé que me tomaría más tiempo, pero las cosas van bastante rápidas – la sonrisa del chico le hizo que le mirara sin entender – ya falta poco.
"Estamos en 2…" "Estamos en 2" el comentario no le hizo recordar nada en específico. Claro, hasta que pasaron al siguiente platillo. El 4. Y el 3… y ahora 2.
-¿Son Pasos? – preguntó sorprendida Hinata comprendiendo. EL chico sonrió más ampliamente como si ella al fin hubiese adivinado un acertijo complicado – ¿Son pasos? Aunque va de 4, 3, 2… ¿es cuenta regresiva? ¿Qué pasa cuando llegue a 0?
-Estalla una bomba – sonrió el joven. La chica no sabia si reírse por la broma o sentir medio. Ahora creía que Sasuke no solo era malo, sino que estaba un poco loco – no sientas miedo Hinata, me gusta ser… meticuloso. Solo no quiero pasarme del tiempo que me he dado.
"Del tiempo que se ha dado" había dicho que no sentía miedo. Pero ahora se retractaba, había algo que le daba miedo. El no saber que pasaba por esa cabeza, el no saber que podría esperar el día de mañana, había recibido un número cada día. Seguramente mañana vendría el número 1. Y ¿Qué haría? ¿Qué sorpresa le tendría? Se limpió la boca con nerviosismo. Y luego volvió a subir su mirada a Sasuke. El chico estaba realmente disfrutando siendo misterioso. Esto estaba mal.
FIN DEL DÍA 8
Lily: En el capítulo pasado no lo coloqué, pero quiero agradecer enormente los comentarios de: Andrea, Dukih, Kaze Tsubaki, Baka-Sempai, nerea810, sasuhinaforever, anita-chan xD, Miku tQm, Dayana, kime2soul, kime2soul, KANAME, MiisaMiwa, Arianne I Black, Starry Night1616, Mercy, dniizz, Guest, LaCrazyWriter, osky-chan, Hisa Uchiha, hinatacris, LunaL, Tokeijikake no Orenji, Luna07, en el capítulo 3.
Me disculpan que no conteste sus comentarios, pero se iba a hacer bastante largo el capítulo, y todas me pedían que continuara la historia y es por eso que me da penita después de tanto tiempo sin actualizar. Y aunque sé que la mayoría (casi todas) po razón no continuaran leyendo, es por ustedes chicas, que terminaré la historia.
Arianne I Black: muchisisisisisisimas gracias por tu comentario nena. con uno me basta para ser feliz, ya que no esperaba comentarios como una forma de castigo. Jejeje. Espero que disfrutes el capítulo. Si, he vuelto. Gracias por esperar. me emocioné al ver que tu me comentaste hace tieeeeempo y ahora también. Snif snif, al menos alguien leyó. Te adorooo.
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