Desperté y, esta vez, no hubo presentación de Max. Vi una vara rara, que en uno de sus extremos tenía clavada una radio. Como creí que podía ser importante, la llevé conmigo. Atrás de eso, levanté a Wilson. Empezamos a caminar y vimos que había un sendero con pilares, y que desde un punto se escuchaba música de fondo. Seguimos todo el camino –bastante largo, por cierto-, y cuando al fin llegamos al final, vimos algo horrible.
Maxwell, estaba en un trono. Él estaba atrapado en eso. Pero no era un trono común. Supongo que sería un trono de las sombras, por lo terrorífico que era. También, podía verse lo destruido que estaba él. Se veía flaco, y muy enfermo. Traté de atacar el trono, pero sólo logré que me tirara para atrás.
-Bueno, esto es todo –dijo él-. Ya me encontraron. Ahora, ¿Qué es lo que harán?
A un costado había un tocadiscos con una canción en loop[1], así que lo apagué. Max agradeció eso. Vi que había una cerradura en el piso, y se me ocurrió algo. Saqué la vara que había encontrado al principio, y la usé. Antes de girar el palo, Wilson preguntó si era una buena idea.
-Mira, Wilson. Yo tampoco creo que sea buena idea, pero si no lo hacemos, no pasaría nada, ¿Verdad?
Se quedó un segundo, y asintió. Giré el palo como una llave, y entonces el trono liberó a Maxwell. Luego de que lo desaparecieran unas manos sombra, aparecieron más abajo mío, y me movieron hasta el lugar del trono. Yo traté de rehusarme, pero no podía. Un momento después, estaba encerrada en el trono, y Wilson ya no sabía qué hacer. Pareció entrar en pánico. Yo no esperaba esto. Yo… quería irme. Ya había terminado la aventura, así que ya estaba. No había nada más que hacer, nada más que finalizar.
En eso, Charlie apareció.
Ella sacó de atrás suyo otra llave igual, y giró el cerrojo. El trono repitió lo mismo. Cuando las manos sombra fueron a tragarme, agradecí a Charlie por la acción, le deseé suerte y Wilson tomó mi mano, logrando que las manos nos tragaran a ambos.
[1] Es algo que se repite constantemente, sin parar nunca.
