Bueno había dicho que subiría este capítulo para final de semana pero tuve un pequeño tiempo libre y lo aproveche, espero que les guste =)

Y quiero aclarar algo que olvide mencionar en el capítulo pasado: si bien el fic es mío y la trama se me va ocurriendo día a día pero siendo TOTALMENTE sincera el triangulo no se me ocurrió a mí en un principio, si quería hacer un triangulo que incluyera a Raven a Kid Flash y a alguien más y fue Speisla Cartoon Cartoon la que me sugirió a Jason para que formara parte del triangulo, así que realmente la idea del triangulo es de ella y no mía, y la razón por la que lo aclaro es porque no considero correcto llevarme todo el crédito de una idea que no fue mía.

Y ya sin más rodeos dejo que comiencen, no sin antes aclarar que:

Los teen titans no me pertenecen.

Capítulo 2. (a falta de creatividad para un nombre)

Decir que la repentina aparición de Red-X en su habitación la había desconcertado o inquietado sería una total mentira.

–No estoy decaída– respondió luego de unos segundos.

No se molesto en mirarlo aun estaba perdida en los deseos de que ese día llegara a su fin. sintió como él se dejaba caer del otro lado de la cama.

–Claro– dijo con un sarcasmo que resulto evidente y que solo logro irritarla más.

–¿Qué quieres que haga X? ¿Qué me ponga a saltar por todos lados? Sabes que no es mi estilo– le dijo con un tono que detonaba clara desesperación.

–Tranquila solo di que no estás de humor– se apresuro a decir él.

–No estoy de humor.

–De acuerdo.

Después de que la titán dijera eso un silencio los invadió. El único movimiento que Raven percibió por parte de su visitante fue cuando cruzo los brazos detrás de la cabeza y se acomodaba mejor. Aquella reacción la hizo soltar un bufido involuntario al pensar en lo cómodo que se llegaba a sentir el ladrón en su habitación. Porque aunque costara creerlo Red-X era la única persona capaz de entrar a aquel cuarto de la torre y pasearse tal perro por su casa sin recibir una reprimenda por parte de la gótica.

Hacía cuatro meses aproximadamente que él hacía eso y como iban las cosas parecía que no iba a dejar de hacerlo. En más de una ocasión Raven lo había encontrado dormido en su cama luego de haber regresado de meditar en la azotea.

Explicarse a sí misma como había trabado aquella amistad con él, considerando que eran ladrón y titán resultaba extraño. Constantemente tenía que recordarse que no debía de tenerle demasiada confianza, sabía que en cualquier momento podía usar lo que fuera que le revelara en su contra o contra sus amigos pero la actitud indiferente y el poco interés que mostraba hacía saber algún secreto sobre la torre o los demás titanes le hacía dudar sobre que el motivo de sus visitas fuera recolectar información.

Además estaba el hecho de que durante sus incontables visitas le había revelado su verdadero nombre y contado de su vida antes de ser un ladrón y durante. Después se había quitado la máscara dejando al descubierto a un chico de piel amelocotonada, facciones duras, cabello castaño que le cubría parte de la frente y ojos verde musgo, que de alguna forma reflejaban la misma soledad e incomprensión que la gótica tantas veces había visto en sus propios ojos al mirarse al espejo.

Sacudió la cabeza alejando el recuerdo del primer día que lo había visto sin máscara. El sonido de su risa la hizo dejar de contemplar el techo y mirarlo.

–¿Qué?– pregunto alzando una ceja.

Él la miro con una sonrisa divertida.

–Nada solo… recordaba el primer día que vine.

–Ah.

Aquella tarde le era difícil de olvidar, después de ella su amistad con él no había podido dar marcha atrás y aunque se arrepentía que eso hubiera ocurrido una parte de ella se alegraba. Si bien en su mayoría el ladrón resultaba ser algo molesto o inmaduro al punto de compararse con Chico Bestia pero le resultaba agradable tenerlo ahí cuando sentía que necesitaba una distracción.

Los recuerdos de ese día surgieron en su mente como si de una película se tratara.

Había estado tratando de meditar durante todo lo que quedaba de la tarde y parte de la mañana en la playa, pues sus amigos habían decidido acaparar la azotea justo en los momentos que ella solía hacer su meditación para hacer uno de sus típicos partidos de voleibol. No podía culparlos por haber elegido aquel día, ya que el clima era soleado y motivaba a cualquiera a querer realizar una actividad al aire libre pero al no compartir las mimas ideas que sus amigos no le había quedado de otra que dejarla azotea y dirigirse a la playa.

Desde la mañana sentía como un dolor le taladraba la cabeza y ese continuo dolor y los molestos estornudos que había tenido hacía unos minutos le estaban haciendo imposible el concentrarse. Con algo de malestar dejo de levitar y se llevo la mano a la frente para checar su temperatura. No le sorprendió que su frente estuviera hirviendo.

"Maldito Cyborg y Chico Bestia" pensó para sus adentros al recordar como ambos les había parecido divertido jugarle la broma de arrojarla la noche anterior al agua helada del mar durante el pequeño picnic nocturno que se le había ocurrido a Star. Ni que decir que ambos salieron despavoridos rumbo a sus habitaciones luego de que la hechicera saliera del agua con un semblante molesto surcando su rostro.

Separo la mano de su frente y frunció el ceño al comenzar a sentir el cuerpo cortado y emitir otro par de estornudos. Intento levitar para regresar a la torre pero el dolor de cabeza había aumentado y le impedía hacer uso de esa capacidad. Cerró los ojos y trato que su aura la rodeara y la transportara a su habitación pero no ocurrió nada.

Estuvo intentándolo por unos minutos más hasta que se dio por vencida. Permaneció sentada en la arena sosteniéndose la cabeza entre las manos maldiciéndose por haber olvidado llevar consigo el comunicador.

Valla ¿Quién diría que me encontraría contigo aquí?– dijo una voz burlona a mis espaldas.

Lárgate de aquí– dijo fastidiada girándose para encararlo.

Red-X tenía los brazos cruzados sobre el pecho y observaba divertido a la titán. Pero cuando su rostro quedo descubierto descruzo los brazos, abandonando la fachada de tipo duro. Raven estaba más pálida de lo normal, como si eso pudiera ser posible. Su voz había sonado algo ronca y tenía la nariz un poco roja.

No te ves muy bien– dijo acercándose.

Antes de que Raven reaccionara él ya se había sacado el guante y colocado la mano sobre su frente. Sacudió la cabeza cuando sintió la cálida palma del ladrón sobre su piel y le dio un manotazo para que se apartara.

Creo que tienes gripe– dijo él volviendo a ponerse el guante.

Vaya, eres un genio.

Deberías volver a la torre– sugirió pasando por alto su comentario.

No crees que ya lo había pensado– mascullo la mitad demonio con fastidio.

El enfermarte te pone de mal humor ¿eh?

¡¿Y a ti qué demonios te importa?–grito desesperada.

Raven tenía cierta esperanzas de que con ese comentario él decidiera mandarla a visitar a su padre y se alejara pero le sorprendió que en lugar de hacer eso el chico dejo salir una sonora carcajada. ¿Es que acaso no comprendía que quería que se fuera y la dejara solucionar sus problemas sola?

Bueno ya– dijo subiendo las manos, intentando calmarla– te llevare a la torre.

¿Qué te hace pensar que necesito tu ayuda?

Que sigues aquí– dijo apuntando con un dedo el suelo en un intento por referirse a la playa.

Aunque el rostro del ladrón no estuviera visible en ese momento Raven estuvo totalmente segura de que una mueca burlona se hacía presente en su rostro al evidenciar lo obvio.

No te preocupes no me interesa robarle nada al pajarito ni a ninguno de tus otros amigos– aclaro antes de volver a acercarse a ella.

La tomo del brazo y presiono su cinturón para aparecer en el cuarto de Raven. Ella se libero del agarre del ladrón y lo miro con desconfianza.

¿Cómo sabes que esta es mi habitación?

De la pelirroja dudo que sea– respondió él encogiéndose en hombros– además cuando entre a robar el traje pase por todas las habitaciones, no era difícil saber a quién pertenece cada una. Por cierto el pajarito está más que obsesionado con Slade.

Ya estoy aquí así que te puedes ir– dijo Raven ignorando el último comentario en referencia a su líder.

¿Normalmente cuando alguien hace algo por ti lo tratas así?– le pregunto en tono burlón recargándose en la pared y cruzando los brazos.

Gracias Red-X– dijo Raven con desesperación– solo porque me trajiste aquí olvidare por unos segundos que eres un ladrón y que estás en la torre de los titanes.

Ya entendí– comento el chico riendo. Presiono su cinturón y desapareció del cuarto de la gótica.

–Toda la semana volviste– recordó Raven volviendo a la realidad.

Red-X rio ante aquello. Tendía a divertirse recordando la cara de desacuerdo que tenía su ahora amiga todas las tardes que él volvía para ver como seguía y para molestarla por un par de horas.

–No tenía nada que hacer.

–Podías asaltar un banco…

–Me parecía grosero que los titanes me enfrentaran sin un miembro de su equipo, si siendo cinco nunca me han detenido– mascullo con un toque engreído– además era más divertido molestarte.

Sacudió la cabeza al sentir la impotencia que la había embargado al descubrir que no podía sacarlo de su habitación por culpa de la estúpida.

Esa semana se había pasado con exagerada lentitud para la joven hibrida y el hecho de que no pudiera meditar por culpa del dolor de cabeza ni tampoco entrar a su mente por un aparente bloqueo con sus poderes causado por la enfermedad no había ayudado mucho. Tampoco el que cada mañana Star, Chico Bestia y Cyborg hubieran irrumpido en su habitación, aparentemente olvidado su estricta regla de que nadie entrara sin su autorización, para llenarle la boca de extraños remedios que poseían un sabor horrible, en especial los de la tamaraneana, con la intención de que mejorara. Lo único que la había salvado de continuar ingiriendo tan extrañas sustancias había sido la intromisión del petirrojo, que había obligado a todos a salir para que ella pudiera descansar.

Aunque eso no hubiera sido posible pues tan pronto sus compañeros abandonaban sus aposentos y se disponía a leer o dormir un rato el ladrón aparecía a la mitad de la habitación, dispuesto a divertirse por un par de horas molestándola. El tiempo que permanecía ahí se dedicaba a rebuscar entre los libros que poseía para desagrado de la violeta y a lograr irritarla con cualquier comentario o burla que le pasara por la cabeza.

No negaba que eso hacía que su tarde se pasara más rápido y una pequeña parte de si le agradeció ya que sin poder meditar la semana prometía ser de lo más pesada pero en veces lo único que quería era estar sola para descansar y las constantes visitas del criminal se lo impedían.

Cuando la semana por fin había llegado a su fin la mitad demonio había recuperado sus salud y podía levantarse de la cama sin sentir el taladrante dolor de cabeza o el cuerpo cortado. Aunque el hecho de que hubiera recuperado sus poderes parecía importarle a Red-X tanto como si llovería o no el día siguiente. Él continuaba entrando y saliendo de su habitación como si de un lugar público se tratada.

Y el que Raven hubiera dejado de refunfuñar y reprenderlo con palabras por la simple razón de que su presencia había dejado de incomodarla y se había acostumbrado a tenerlo recorriendo los diferentes rincones de su cuarto lo alentó a continuar haciéndolo.

–¿En donde estaban?– le pregunto después de unos minutos de silencio– vine antes pero como no te encontrar me fui.

–Fuimos por Kid Flash– respondió ella con indiferencia pasando su brazo debajo de la cabeza.

Red-X se sorprendió ante eso. Descruzo los brazos y se apoyo sobre los codos para levantarse un poco y observar a Raven con la ceja alzada.

–¿El corredor?

–¿A todos les pones apodos?– inquirió pues no era la primera vez que él se refería a alguno de sus compañeros por un sobrenombre.

–Dime tú si no lo es– se defendió– bueno pero si es él ¿no?

–Sí.

Ella noto como él estaba por preguntarle algo pero en ese momento unos toques a la puerta los interrumpieron. Ninguno de los dos se sobresalto ante los sonidos. Jason sabía que ninguno de los chicos se atrevía a entrar en la habitación de Raven estuviera ella o no.

La hechicera se levanto de su lado y camino hasta la puerta. La abrió a la mitad para encontrarse con Chico Bestia afuera.

–¿Qué pasa?

–Nada, solo quería saber si ya habías regresado.

Ella asintió y cerró la puerta. Chico Bestia se quedo algo extrañado frente a la puerta, últimamente ella estaba actuando muy extraño pero tiempo atrás había decidido darle su espacio, no deseaba volver a ofenderla como la última vez.

Raven volteo la vista y vio que el castaño se había acomodado mejor en su cama y tomado el libro que antes había estado en su mesita de noche y lo leía distraídamente. Alzo una ceja y se limito a sacudir la cabeza, aun le sorprendía saber que él disfrutaba de la lectura tanto como ella. Se dirigió al librero y tomo otro libro. Fue a sentarse a un lado de la cama, se acomodo apoyando la espalda en el colchón y abrió el libro. Pasaron un par de minutos en los que ambos estuvieron sumergidos en la lectura.

No hacía falta que se hablaran para llenar los silencios o que se estrujaran la cabeza para saber que decir. A ninguno le parecía incomodo aquello. Con el paso de los días él había comprendido que Raven era una persona solitaria y que disfrutaba del silencio y la tranquilidad. Él jamás había sido muy ruidoso y aunque pudiera estar en una fiesta con sus amigos o divirtiéndose con alguna de sus muchas "amiguitas" prefería la tranquila compañía que la violeta le brindaba.

Sentía que con ella no tenía que fingir porque conocía su profesión de ladrón y además, aunque supiera que ella podría detenerlo en cualquier momento, le tenía confianza. Le gustaba la idea de poder considerarla una verdadera amiga, aun cuando ella tuviera ciertas dudas sobre él. No le era difícil notarlo, con el paso del tiempo había aprendido a leer las pocas expresiones faciales que presentaba su amiga y notaba la vacilación cuando alguno de los temas tocaba a alguno de sus amigos.

Pero a pesar de sus dudas sabia que la hechicera le había tomado cierto cariño en el último par de meses. Le había tocado ver una que otra sonrisa por su parte cuando llegaba y el solo hecho de que no frunciera el ceño cuando lo encontraba en su habitación luego de una misión o de regresar de su meditación, o lo mandara volando por la ventana cuando salía con alguna de sus incoherencias decía más de lo que se podía imaginar.

–Raven– la llamo colocando el libro abierto sobre su pecho y mirando el techo.

–Mmm– respondió ella sin despegar la mirada del libro.

–¿Por qué fueron por Kid Flash? Quiero decir es más veloz, no tiene mucho sentido que vayan a recogerlo– dijo– o ¿es que acaso tiene problemas o algo así?

Dejo el libro a un lado y rodo en la cama para quedar bocabajo a un lado de Raven. Doblo los brazos y apoyo el mentón sobre ellos sin perder de vista a su amiga.

–No lo sé, Cyborg y Chico Bestia querían que usara mis poderes para saber qué es lo que le pasa pero no me parecía justo hacerlo y Robin estuvo de acuerdo conmigo.

–El parajito siempre defendiendo la privacidad de los demás.

–Ya vas a empezar– dijo ella rodando los ojos.

Él se rio ante eso.

–No, solo era un comentario. Si no te conociera diría que estas enamorada de él.

–Bien Jason me descubriste, tengo mucho de amarlo– afirmo la chica con esa calma que tanto la caracterizaba dando la vuelta a la página.

–Solo decía– volvió a reír– pero igual podrías ver que es lo que le pasa a Kid Flash…

–Viniendo de alguien que no respeta la privacidad no es un buen consejo– lo interrumpió Raven dejando el libro en el suelo y girándose un poco para ver a Red-X con el ceño fruncido.

–Dejando de lado tu burla hacía mi profesión– dijo borrando el ceño fruncido que había surcado su rostro ante el comentario– si no le ha querido decir a nadie es porque le cuesta y a lo mejor necesita que alguien que conozca su problema lo ayude.

–La verdad prefiero mantenerme al margen de todo esto– confeso la gótica– creo que en caso de que quiera hablarlo con alguien lo hará con Robin por ser su mejor amigo o con algún chico y de no ser así iría con Star, yo quedo como la última opción por ser la menos sociable. Además dudo que él vaya a abrirse tan fácil, se veía bastante molesto cuando lo encontramos.

–Escondemos la tristeza de muchas formas. En veces necesitamos un pequeño empujón para comenzar a hablar.

–Ese tipo de comentarios hacen que resulte increíble pensar que eres un ladrón.

–Puedo llegar a ser bastante maduro en estas situaciones– se alabo con orgullo– pero creo que deberías considerarlo– agrego volviendo a su semblante serio.

Ella abrió la boca para responder pero la cerró cuando su cuarto se vio iluminado por un tono rojo. Ambos alzaron la vista y Raven se levanto. Camino hasta la puerta pero antes de salir se giro para ver al chico acostado en la cama y volviendo a enfocar su atención en el libro.

–No soy experto en héroes pero sé que acuden cuando hay problemas– le dijo él sin levantar la mirada y con su ya conocido tono burlón.

–Supongo que eso dice que en lugar de irte a tu casa seguirás aquí– dijo antes de salir, no sin antes escuchar una carcajada proveniente de su "invitado."

Por ahora lo dejare aquí.

Y sé que es muy difícil imaginar que Raven deje que Red-X se pasee libremente por su cuarto pero bueno es un fic ¿no? jeejee y el pequeño triangulo que pondré aquí no será común así que solo imagínenselo jaajaa

Gracias por dejar un review a:

Alanaroth.- total de acuerdo con que es un triangulo extraño y si tenias razón, era Red-X al final jaajaa aunque no quise ponerlo aunque fuera muy obvio pero bueno jaajaa espero que te haya gustado el capítulo.

Coraje1.- gracias por todo tu review, en realidad me halaga que pienses todo eso y me impulsa a mejorar las cosas que fallo, porque si es un poco difícil lograr imaginarse las personalidades de Kid Flash y Red-X sin que salieran tanto en la serie pero bueno uno hace su esfuerzo y es agradable que alguien lo note =), y siempre me gustaron las parejas extrañas (aunque apoyo tu idea del RaeXCy), espero que este capítulo haya sido de tu agrado.

Speisla Cartoon Cartoon.- una disculpa por que había olvidado mencionar ese detalle, y concuerdo contigo, sufrir por amor es lo peor y más si quien sufre es el pelirrojo que tanto queremos aunque bueno ya veremos que hara Rae más adelante, y también que hara Jason XD

minina16.- jaajaa supongo que ya dejo de ser raro que suba fics de ellos dos pero bueno ¿Qué se le va a hacer jaajaa? Y creo que con este capítulo se define un poco la personalidad de Jason, aunque si creo ponerlo tierno de vez en cuando, gracias por tu review y por seguir leyendo mis historias =)

calantha.- ojala tampoco sea el último, y estamos en las mismas, yo tampoco me lo había llegado a imaginar pero bueno ya arriba esta la idea de cómo surgió la idea e igual que tu estoy con la duda de con quien se quedara porque aunque tengo algunas ideas escritas todavía no se con quien me gusta más =S pero bueno eso ya lo veremos con el tiempo gracias por tu review.

Deeestiny.- gracias por el review, intente que este capítulo fuera más largo, y yo ya le empecé a tomar cariño a este triangulo, espero que te guste =)