Segundo capítulo. Sólo espero no haber hecho un desastre esta vez lol

Disfruten del capítulo.

Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, son de MARVEL. Mi imaginación es la culpable de este capítulo.


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Capítulo Dos.

Anthony Edward Stark, el gran magnate de todos los tiempos, empresario y millonario, se encontraba saboreando y deleitándose del aquel exquisito sabor que contenía su café cargado y eso sumando su deliciosa dona de azúcar que se derretía cada vez que le dabas un mordisco. Realmente, era exquisita la sazón que llevaba esa cafetería, jamás había probado tan suculento café recién preparado.

Agarrando la revista que tenía en manos, la comenzó a hojear. Una mano ocupada con su café, con la otra hojeaba la revista de chismes. ¡Qué esperar!, eran de esos chismes más tontos que la gente haya escuchado o leído jamás, y eso le divertía: leer cosas que eran totalmente tontas pero ciertas. Le gustaba saber de la gente, y que mejor leyendo alguna revista de por allí.

Mientras comía su suculenta dona, su celular comenzó a vibrar y a sonar por todo el establecimiento. Al sacar su celular del bolsillo de su pantalón, observó con detenimiento el número que aparecía. Sonrió casi para sí.

—Vaya, vaya, el amigo científico y su amigo que tiene gustos muy del siglo pasado, ¿qué tal? —contesta con sarcasmo en su voz mientras mordía nuevamente su dona.

El gran Stark que llega temprano a reuniones. ¿Que no era al revés?, nosotros llegar temprano y tú, como siempre, ¿llegar tarde? —del otro lado de la línea contesta Bruce con burla. Después de segundos los dos comenzaron a reír.

—Y bien, ¿por qué me hablas?, ¿a qué recurre mi excelente presencia, telefónicamente hablando? —toma un sorbo de su café caliente.

Digamos que nuestra vecina tuvo un pequeño inconveniente llamado Clint, y digamos que ninguno de los dos ha salido del departamento de Natasha. —explica brevemente Bruce del otro lado de la línea. Su voz comienza a tener un tono de voz preocupante.

—¿Hay algo que me quieras decir Bruce? —pregunta con curiosidad en su voz, sin en cambio recibe un "En menos de veinte minutos llegamos. Adiós." Se escucha cómo cuelgan. Tony, sólo suelta un suspiro y se recarga más en el sofá tomando tranquilamente su café.

Al parecer, el inconveniente llamado Clint hará que la reunión se alargue más de lo debido. Mientras comía con tranquilidad, la puerta del establecimiento se abre, dando a ver una hermosa mujer rubia con pecas. Llevaba un abrigo azul marino que le quedaba bien por su tono de piel, le hacía resaltar más. Pantalón de mezclilla y cabello suelto, poco maquillaje y un lápiz labial rojo decoraba sus labios.

Sin lugar a dudas, Tony no le quitó los ojos de encima, estaba decidido a hablar con ella, sin embargo, se detuvo y siguió saboreando su dona y café. Seguía hojeando la revista, pero ya no era importante ahora que se encontraba aquella bella mujer nada tenía más importancia que mirarla furtivamente.

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—¿Crees que esto es lo mejor que podamos hacer? —pregunta Bruce, un tanto desacuerdo del plan que tenía en mente Steve.

—Bruce, ¿desde cuándo Natasha se ha comportado como una psicópata ante nosotros? —pregunta con una media sonrisa. También no estaba de acuerdo a lo que había dicho, pero no tenían otra opción.

—Amigos… ¿creen que funcione? —también pregunta Thor un tanto indeciso por el plan formulado.

Los tres se le quedaron viendo la puerta del departamento de Natasha algunos momentos, hasta que los tres asintieron con su cabeza. Steve, el que planeó todo, tocó la puerta, esperando a que abriera alguien, el tercio se quedó mirando con atención, hasta que minutos después se abrió la puerta, dejando ver el panorama de una arreglada Natasha junto a un Clint aún adormilado, ojos rojos y oliendo a lo que era ¿cloro?

Se notaba que Natasha sabía cómo poner en su lugar a Clint cuando él desperdiciaba un viernes de completa soledad de ella.

Clint llevaba guantes de latex una mascarilla, un zacate en su mano derecha y en la izquierda llevaba una botella de cloro. Observó a los tres hombres que se encontraban en la puerta y sonrió como si nada.

—Sólo llévenlo a que se cambie. Sé que tienen reunión y no quiero atrasarlos más de lo que ya lo están. Con su permiso. —miró de reojo a cada uno de sus vecinos y salió del departamento junto con Clint a rastras, cerró la puerta con llave y se fue a las escaleras.

—Creo que al menos no está enojada. —comenta un divertido Clint. Las miradas de los tres hombres restantes se posaron en él, mirándolo con el ceño fruncido.

—Sólo haznos el favor de cambiarte que hueles horrible, amigo Clint. —dijo Thor tapándose la nariz igual que los demás.

—Claro amigo del trueno.

Veinte minutos después de esperar a que Clint se cambiara, bajaron las escaleras con rapidez. Salieron del edifico y corrieron alrededor de siete cuadras hasta llegar a su destino que era la cafetería. En menos de treinta minutos, llegaron agitados y con gotas de sudor en su frente. Abrieron la puerta del establecimiento, Bruce buscó con la mirada a Tony, hallándolo sentado en el sofá leyendo entretenidamente una revista. Se acercaron los tres amigos a él.

—Hasta que los hijos pródigos llegaron. —comenta con diversión Tony mientras se levanta del sofá para saludar a los recién llegados. —Bruce, Steve, Clint y Thor. —alzó los brazos y, con esfuerzo, abrazó a los tres al mismo tiempo. —Siempre he querido saber ¿por qué Thor, Thor? —alzó una ceja y posó una mano en el hombro de Thor.

—¡Tony!, preguntas después eso. Sólo quiero saber ¿por qué tan temprano? —objetó Bruce mientras se sentaba en el sofá y cruzaba los brazos.

—Okey, sólo quería decirles, ¿con quién está hablando nuestra querida amiga Natasha? —mira de reojo a los dos mujeres que se hallaban sentadas en una esquina de la cafetería y luego voltea a ver a sus amigos.

—Yo sólo supe que vendría aquí. Escuché algo así el día de ayer por la noche. "Clint, tengo una cita importante mañana por la mañana, no arruines esto más." —Clint también se sentó imitando a la vez la voz de Natasha de regaño.

—Así que una cita "importante", ¿eh? —dice un Tony extravagantemente entusiasmado por la idea que se le venía a la mente, pero una mano en su hombro le hizo sacudir ligeramente su cabeza.

—Stark, no hagas algunas de tus cosas. Sabes cómo salen tus "planes" cuando intentas persuadir a las damas. —decía Steve sentándose en el sofá y mirando fijamente a Tony, en forma de regaño, de que no fuera a hacer lo que tuviese pensado hacer.

—¿Qué puede salir mal? —miró también a Steve mientras se sentaba en el sofá y tomaba ya su café frío.

—Cada vez que dices eso siempre sale algo mal, Tony. —dice Clint bostezando y sentándose en un sillón para una sola persona mientras que Thor hacía lo mismo y se sentaba al lado de Steve.

Tony, al no tener más opciones que discutir, soltó un largo suspiro. Su odioso amigo que le gustaba la modernidad del pasado tenía siempre la razón, pero esta vez sería demasiado diferente. ¿Por qué esa mujer quería hablar con Natasha?, lo descubriría de alguna forma esperando no tener opciones más allá de su límite.

Los cuatros hombres que acababan de llegar, pidieron a Phil sus órdenes. Ser las once de la mañana, sería oportuno desayunar algo recién hecho.