El tiempo pasa, pero yo no...
Los años pasaban para el equipo MnVO, aquellos adolescentes que empezaron como un grupo de rechazados crecieron y se convirtieron en una especie de "guardianes" de sus dimensiones. La mayoría de ellos habían madurado y ahora eran adultos responsables, bueno, casi todos, ya que Ángelo era un ángel y casi no envejecía y con Shantae la situación era similar.
Sólo uno de ellos permanecía igual, ese alguien era Alexi.
Al pelirrojo nunca le importó seguir exactamente igual con el pasar de los años, al principio incluso bromeaba con sus amigos diciendo que terminaría siendo parte del equipo con sus hijos y nietos. Sin embargo, esas palabras no solía tomarlas en serio. Pero algo cambió todo...
Hubo un punto en que el equipo tomó la decisión de menguar su actividad, pues consideraron que ya era tiempo de dedicarle un poco más de tiempo a sus vidas privadas, y esperar a que una próxima generación llegara. Los guardianes comenzaron a pasar breves periodos de tiempo fuera del cuartel, periodos que fueron haciéndose más y más largos. El único que no e iba de ahí era Alexi, él no tenía un lugar al cual ir, el cuartel era su hogar. El joven pelirrojo al principio se sintió como un animal enjaulado, se aburría de sobremanera al estar ahí todo el día prácticamente sin hacer nada; para peor, sus amigo ahora lo trataban como a un niño, "Sí, siendo ellos muy adultos ahora, yo soy el chiquillo." A veces pensaba eso cuando estaba fastidiado, no entendía las cosas de mayores, y estaba solo, ninguno de los demás le entendía ahora.
Entonces ocurrió algo inesperado, llegaría el primero de los pequeños que formarían parte de la nueva generación de guardianes, o mejor dicho, la primera. Britney Y Tadeo serían lo orgullosos padres de una niña, el grupo entero se llenó de emoción. Pero también por esos tiempos Ángelo fue llamado de parte de allá arriba para que regresara, el ángel se negó al principio, pero tuvo que terminar por acceder, no sin antes prometer que regresaría. Nueve meses después nació la pequeña Wendy, todos se alegraron mucho. Alexi tuvo sentimientos encontrados, por un lado, al ver a la bebita, pensó que era algo hermoso el hecho de que al fin de cuentas, BlackBird y Tectonic terminaran juntos, se sintió algo emocionado y enternecido al ver a la pequeña, tenía la piel pálida, el cabello castaño y unos hermosos ojos marrones; pero, curiosamente, en ese momento cayó en la cuenta de que aquellas "predicciones" que hacía para bromear años tras estaban empezando a cumplirse, eso le llegó como una punzada al corazón.
Casi al año Na-Lu y Jae-Min se volvieron padres de un niño, un lindo niño de cabello castaño con un mechón azul y ojos rasgados color turquesa. "Es idéntico a Lu..." Pensó el pelirrojo, él fue de los primeros en ver al pequeño Louis, le sorprendió el hecho de que el bebé fuera muy tranquilo, la niña de Britney y Tadeo lloraba mucho, en cambio este... nada más dormía.
Pasaron unos cuatro o cinco años cuando el cierto ángel regresó al cuartel. El primero en recibirlo fue el chico mitad monstruo, extrañaba mucho al ángel, lo consideraba su mejor amigo. Se sorprendió al ver que Ángelo llevaba de la mano a un pequeño niño de cabello castaño y ojos celestes. Alexi le miró con cara de: ¿Es tuyo? A lo que Ángelo miró a otro lado incómodo por la pregunta, a él los años no le habían hecho verse tan diferente que desde aquella vez que se había encontrado con el pelirrojo en el edificio.
-Él es mi alumno.- Dijo e ángel para luego darle un empujoncito al pequeño angelito como para indicarle que saludara.- ¿Puedes decir tu nombre?
-Raphael...- dijo el pequeño con la característica voz de un niño, luego, levantando la vista miró lleno de curiosidad al pelirrojo.- ¿Eres amigo de mi maestro?
Alexi se quedó pasmado por un momento, no sabía por qué, peo se sentía... viejo, ver a los niños de no más de seis años, versiones mini de sus amigos le hacía sentir un viejo achacoso, aun cuando estuviera estancado en los 14 años. Curiosamente, en vez de entrar en estado de pánico, como recientemente le sucedía, posó su mano en la cabecita del angelito y revolvió cariñosamente sus cabellos.
-Sí, lo soy.- Dijo él para luego levantar la vista a Ángelo. - ¿Quieres pasar?
El ángel negó con la cabeza y puso un rostro serio que le hacía verse mayor de la edad que aparentaba (18 años).
-Sólo vine de paso, tal vez esta sea mi última vez aquí.- El pelirrojo miró con cierta sorpresa al ángel.- Me requieren allá arriba, tendré sólo unos cuantos años para entrenar a Raphael, sólo vine para despedirme.
Alexi miró a Ángelo con tristeza, siempre lo había considerado su mejor amigo, aún y cuando el ángel fuera inexpresivo y hasta a veces frío. Entonces, ¿despedirse? Le costaba entender esas cosas, casi toda su infancia había estado encerrado en un lugar horrible, había muchos temas que no comprendía, despedirse de un ser querido sin que este fuera brutalmente asesinado era una de esas.
-Entonces... ¿esto es un adiós?- Preguntó en voz baja el chico mitad monstruo, a lo que el ángel pelirrojo se encogió de hombros y asintió levemente, Alexi soltó un bufido que acompañó de una extraña sonrisa.-Uf... bueno... en ese caso, creo que debería decir... ¿adiós?
El pelirrojo le digirió una mirada inocente al ángel, dejando más que en claro que eso de las despedidas tranquilas no eran lo suyo. Fue entonces que Ángelo hizo algo que nunca esperó llegar a hacer en su "vida" en la tierra: abrazar a alguien.
-Te voy a extrañar.- Dijo Ángelo en un susurro, luego se separó de Alexi y sonrió un poco más de lo normal.- Adiós... Alexi.
Dicho esto el ángel se dio l media vuelta y tomó de la manita a Raphael. Mientras se alejaban el pequeño y el mayor volteaban de vez en cuando para mover la mano en señal de despedida, a lo que el pelirrojo les regresaba el movimiento.
-Adiós... amigo.
El equipo no supo por qué, pero Alexi pasó varios días aislado del resto, triste, deprimido y callado; nadie, o casi nadie le dio importancia a eso, "Está en la edad, ya se le pasará." Na-Lu no estaba convencida de que eso se le fuera a pasar al chico pelirrojo, algo en su mente le decía que él estaba triste. La castaña decidió acercarse a hablar con Alexi, sentía que podría comprenderlo, después de todo, ella le había ayudado a "regresar a la normalidad". Aprovechó un momento libre y subió a la habitación del pelirrojo acompañada del pequeño Louis.
-¿Puedo pasar?- Preguntó Na-Lu, pudo escuchar la débil voz del chico diciendo "Pasa". Entró y lo vio tumbado boca abajo en su cama, ella se acercó y se sentó a un lado de él. –Hey, ¿qué pasa?
-Uh... nada.- Respondió el pelirrojo aun con la cabeza hundida en la almohada, sin embargo, su tono de voz denota todo lo contrario a lo que acaba de decir.- ¡Auch! ¿Por qué hiciste eso?- Exclamó después de que la castaña le diera un "golpecito" en la cabeza con su cetro.
-Porque te estás comportando como un tonto inmaduro.- Respondió ella con un tono similar al que una madre regañaría a su hijo. Le volteó a ver con sus ojos color turquesa, a lo que Alexi volteó a ver a otro lado incómodo.
-¿No se supone que eso es normal?-Inquirió él.- Después de todo, no he madurado en esos casi quince años.
Na-Lu negó con la cabeza para luego levantar a su hijo del suelo y ponerlo en su regazo, el niño se quedó viendo con curiosidad al chico mitad monstruo.
-No has madurado porque no has querido, Alexi.- Dijo la castaña con suma serenidad mientras se acomodaba sus lentes sobre el tabique nasal. El pelirrojo le miró un tanto confundido.- Eres tú quien se ha quedado con la idea de que no va a crecer mentalmente si no lo hace físicamente.
Alexi se encogió de hombros.- Es que es la verdad... ¡Ay!- Se volvió a quejar tras recibir otro golpe en la cabeza con el cetro de Na-Lu, ella le miró de una manera muy seria.
-No, no es la verdad. O dime, ¿no cambiaste tu modo de pensar en todo ese tiempo que estuviste encerrado en ese orfanato? No estabas en un lugar que favoreciera el desarrollo de tu forma de pensar, y prácticamente estuviste inmovilizado por seis años, entonces, ¿por qué cuando llegaste con nosotros, no te seguías comportando como un niño pequeño?
Alexi se quedó callado, nunca lo había pensado así. Sonrió levemente, por alguna extraña razón, desde que l había conocido admiraba a Na-Lu por esa extraña pero genial habilidad de hacer razonar a las personas.
-Es un buen punto.- Dijo él, a lo que la castaña sonrió. Luego, cambiando su tono por el de un niño al que se le tiene que explicar algo, preguntó.- Pero entonces, ¿qué pasará conmigo?
-Tal vez sea más simple de lo que parezca.- Dijo ella con un tono sereno.- Sonará extraño, pero supongo que estarás aquí por mucho tiempo, ¿no? Disfruta de eso, tal vez parezca duro, pero trata de disfrutar ver el tiempo pasar, conviértete en un testigo, en un amigo y compañero de ellos.- Dijo ella mientras acariciaba el cabello del pequeño Louis.- Tal vez no sea el destino que esperabas, pero es eso o dejarte morir de tristeza. El destino te puede poner situaciones difíciles en el camino, superarlas depende de cómo quieras verlas.
Alexi se quedó en silencio, nunca lo había pensado así, pero ahora que lo analizaba... sonaba descabellado pero extrañamente bueno. Una vez había escuchado de John "Al mal tiempo buena cara". "Tal vez a eso se refería... John..." Na-Lu no pudo evitar sentirse un poco mal al haber leído ese pensamiento del pelirrojo.
-Tu amigo debió de ser una buena persona, Alexi.- Dijo ella en voz baja, Alexi le miró sorprendido pero luego esbozó una sonrisa triste. De repente, una pequeña alarma sonó en uno de los bolsillos de la castaña.- Oh, rayos. Parece que hay problemas en un lugar.- Dijo ella en voz baja, acto seguido se incorporó y dejó a Louis sentado en la cama a lado del pelirrojo.- Alexi, piensa lo que te dije muy bien. Y de paso, jeje... creo que hoy tendrás el oficio de niñero.- Dicho esto, la castaña salió de la habitación, dejando un Alexi muy confundido y a un pequeño Louis que lloriqueaba por sentirse solo.
-Anda, enano, deja de chillar.- Dijo el muchacho intentando tranquilizar al pequeño castaño y quedándose con una expresión ilegible en el rostro. " ¿Qué puedo hacer, qué puedo hacer?" Se preguntó el chico un poco asustado, para su sorpresa sintió una manita jalándole la polera, al voltear a ver, se encontró con los grandes y curiosos ojos de Louis, mirándole atentamente.
-Comida.- Dijo el pequeño, para luego abrazarse el abdomen con sus bracitos.- Tengo hambre.
-¿Acaso puedes leer mi mente?- Preguntó Alexi notablemente sorprendido.
-Shi.- Respondió el niño, para luego agregar.- Comida, por favor.
Cuando se repuso de la sorpresa, Alexi se quedó pensativo un momento, "Bajar o no bajar, esa es la cuestión." El pequeño a su lado le miró con cara de "¿En serio?", a lo que Alexi se incomodó un poco. "Uh... a veces da miedo cómo piensan los niños ahora." Se incorporó de la cama y levantó al pequeño Louis de las axilas para cargarlo al estilo "koala".
-Bien, veré qué puedo hacer.- Dijo mientras alía de la habitación.- ¿Ok?- El niño asintió.
Bajó las escaleras y dejó al niño en uno de los sillones para luego ir a la cocina. Cuando entró soltó una exclamación de susto al ver a la pequeña Wendy sentada en un banco alto ayudando a Shantae a preparar lo que parecía un pastel, por la expresión de la pelinegra era más que obvio que no tenía ni idea de cómo hacer dicho alimento.
-Así que... a ti también te dejaron de niñera.- Dijo Shantae sin levantar l vista del libro de cocina que tenía en manos, Alexi rio levemente,
-Por favor, niñera no, "cuidador de niños".- Dijo mientras se acercaba a la chica y echaba un ojo a la mezcla que Wendy meneaba con una cuchara.- Uh... esto se ve extraño.
-¿Tú crees?- Preguntó Shantae sin quitar su expresión seria/triste/pensativa, característica de ella. Miró la mezcla, esta tenía varios grumos y estaba de un color beige amarilloso, con cuidado metió la punta del dedo meñique a la mezcla para luego probarla, hizo un leve gesto de disgusto.- Esto sabe mal. ¿Quieres?-Tomó una cucharita y le ofreció al pelirrojo un poco de aquella cosa, éste hizo una especie de sonrisa acompañada de una mirada que claramente decía "no, gracias."- Oh... bueno.
-¿Por qué estás preparando un pastel?- Inquirió Alexi.- Que yo sepa, no sabes cocinar.
La pelinegra se encogió de hombros y volteó a ver a la niña que estaba sentada a su lado.
-Wendy quería, y viendo que parece ser una noche larga, accedí a hacerlo.- Dijo para luego agregar.- Y tú, ¿no se supone tienes que cuidar a Louis?
-Cierto.- Dijo Alexi mientras se ponía una mano en la frente, dio unos pasos laterales y se dirigió al refrigerador, lo abrió y luego se quedó pasmado.- Etto... ¿qué podría darle de comer a un infante a estas horas de la noche?- Preguntó con timidez.
-Supongo que... algo que no caiga pesado para el estómago, de preferencia que no sea frío.- Dijo Shantae mientras tiraba al desperdicio el intento fallido de pastel, luego volteó ver a Alexi.- Creo que... sería mejor si cooperamos para esta labor.
El pelirrojo asintió, sabía que Shantae tenía razón, él no sabía cuidar niños, y al parecer ella tampoco; pero tal vez entre los dos podrían encontrar la manera de no morir en el intento. Lo primero que hicieron fue limpiar el desorden de la cocina, Shantae llevó a la niña a l sala, donde se encontraba Louis dormitando acurrucado en una esquina del sillón. Entre los dos "mayores" "prepararon" una cena decente (pan y leche) para que los pequeños cenaran y luego fueran a dormir. Terminaron más rápido de lo que esperaban, sin embargo, eso no impidió que terminaran cansados.
-Nunca pensé que cuidar niños fuera tan cansado.- Exclamó Alexi mientras estiraba sus brazos y colocaba las manos detrás de la nuca. Shantae sólo hizo un gesto afirmativo.- ¿Por qué eres tan inexpresiva?
La pelinegra se encogió de hombros.
-Es mi naturaleza, los sueños oscuros son inexpresivos por naturaleza.- Dijo ella con simpleza, a lo que el pelirrojo hizo una O con la boca.
-Y ahora... ¿qué hacemos? – Preguntó Alexi con un tono inocente, inesperadamente, Shantae se levantó de su asiento y se dirigió a la puerta principal.- ¡Hey! ¿A dónde vas?
Shantae se detuvo en seco y bajó la vista, luego volteo ver a Alexi y, para sorpresa de este, la sueño oscuro estaba llorando. Con voz entrecortada le dijo.
-Me tengo que ir, Alexi.- Su voz era como un susurro.- Presiento que algo va a pasar, necesito ir a mi mundo.
Alexi se quedó en silencio, ¿se quedaría solo... otra vez? Se había tenido que despedir de Ángelo hacía unas semanas atrás, y ahora, ¿se tendría que despedir de Shantae? "Espera." Se dijo a sí mismo. "¿No estás siendo muy egoísta?, ellos también tienen una vida, piensa en lo que Lu te dijo." Respiró hondo y sonrió tristemente.
-Te voy a extrañar.- Dijo con un tono suave, se incorporó de su asiento y se dirigió hacia donde estaba Shantae, en menos de lo que ella hubiera podido reaccionar, él la estaba abrazando
Ella se quedó quieta, inexpresiva, aunque su interior se decía que los extrañaría a todos ellos, le habían acogido a pesar de saber que podría ser una amenaza. Y ahora, tendría que partir por motivos personales. Con suavidad empujó al pelirrojo para que la soltara.
-Yo también te voy a extrañar, Alexi.- Dijo ella y abrió la puerta, antes de salir le dirigió unas últimas palabras.- Diles a los demás que les voy a extrañar. Adiós.
-Adiós.- Remató Alexi y se quedó ahí parado. Esta vez no lloró, ni sintió que el mundo se le veía encima, fue fuerte y no se acongojó. "Tal vez a eso se refería Na-Lu con madurar." Pensó para sus adentros. El cuartel estaba en silencio. El muchacho subió las escaleras y entreabrió a puerta de la habitación donde estaba Louis, el pequeño estaba en su camita durmiendo plácidamente, lo mismo sucedía con Wendy en su habitación. "Son adorables, será interesante ver el tiempo pasar... creo..." Pensó para sus adentros y soltó una leve risa. Le esperaba un largo tiempo como "testigo".
Los años pasaban y él seguía igual. Los pequeños fueron creciendo y madurando por seis grandiosos años, años que Alexi disfrutaba mucho. Aun recordaba cómo se peleaban esos dos por algunas cosas, cuando Louis cambió a ser Shiro por primera vez y como terminó llorando por el dolor de cabeza; aquella vez que viajaron por primera vez a otro mundo y Wendy conoció a cierto chico rubio del que se hizo novia y Louis se hizo amigo del primo menor de este entre otras cosas. El pelirrojo disfrutaba verlos crecer, y aunque le incomodaba un poco cuando se daba cuenta de que llegaría el momento en que ellos también crecieran, prefería hacer el mayor caso omiso al asunto.
...
-¡Suéltame!- Gritó un chico castaño con lentes mientras una chica castaña le aplicaba una llave.- ¡Alexi, ayuda!
-Tsk, qué poco aguante, chico uke.- Dijo la castaña para luego aflojar su agarre, el castaño se sonrojó.
-¡Que no me llames así!
-¿Por qué no? Si ya te has declarado y hasta tienes novio, según entiendo.
-¡Hachiro no es mi novio!
Alexi sólo veía a esos dos pelear. "Nunca cambiarán." Pensó él mientras recordaba que Wendy siempre había tendido a "maltratar" a Louis desde pequeños, pero también sabía que esa era la manera de la castaña de manifestar su afecto hacia el chico. Ahora que tenían doce años, la situación seguía igual.
Seguían igual, al igual que él...
Y bueno, aquí el capítulo dos, me costó un poco escribirlo porque no sabía cómo hilar las ideas.
Matheo: En pocas palabras, tenía bloqueo creativo.
Yo: ¡Eso!
Y bueno... ahora las Pd.
Pd1: ¿Qué les pareció el capítulo?
Pd2. ¿Qué opinan de lo que Na-Lu le dijo a Alexi?
Pd3. Louis y Wendy de pequeños eran unas ternuritas, ¿no?
Pd4. En el próximo capítulo se explicará parte de cómo es la "especie" de Shinto y por qué se denominan "sueños oscuros"
Pd5. ¿Alguien quisiera estar en la situación de Alexi?
Pd6. He decidido que serán dos capítulos por historia de cada personaje.
Pd7. Wendy es mala con Louis.
Bueno... creo que eso sería todo, ¡No leemos!
