Águila Alfa


"Cuando la gente me ve por primera vez, creen que soy fría y cruel, que no me importa nada acerca del resto, pero están equivocados..."


-¡Vamos a jugar, Wen!- Exclamó divertido un pequeño Louis mientras jaloneaba a Wendy hacia afuera, la niña mostraba resistencia.

-No, Lou, no quiero.- Reprochaba ella mientras se agarraba con todas sus fuerzas al marco de una puerta. Ambos pequeños reían, esa era su forma de jugar. Wendy se soltó del marco de la puerta cayendo encima de Louis.

-¡Ah!- Chilló el castaño mientras trataba de levantarse sin éxito, la niña se trepó encima de él y puso todo su peso encima.- ¡Wendy, me estás aplastando! ¡Bájate!

-No.- Respondió ella mientras seguía con ese nuevo "juego". De repente ambos niños oyeron a alguien entrando a la habitación donde estaban jugando.

-¡Qué está pasando aquí!- Exclamó alarmada una mujer pelirroja de ojos esmeralda para luego ver con severidad a la pequeña castaña.- Wendy Gray, deja a Louis, ahora.

La niña le sostuvo la mirada a su madre por unos segundos para luego bajarse del niño, quien se levantó a tropicones para luego irse corriendo hacia la mujer castaña que había entrado a la habitación después de la pelirroja. El niño lloriqueaba en voz baja, su madre lo llevó a su habitación.

-Recuerda lo que quedamos ayer, cariño.- Dijo con severidad la pelirroja.- Nada de juegos bruscos con los niños.

-¡Pero él empezó!- Se excusó Wendy, la mujer negó con la cabeza.

-Aun así, él es menor que tú, y más débil, podrías haberlo lastimado.

Wendy hizo un puchero y volteó a ver a otro lugar enojada. La puerta se abrió de nuevo y un hombre castaño de ojos rosados entró a la habitación, la pelirroja se incorporó y le dirigió una mirada desesperada a él.

-Es imposible razonar con Wendy, Tadeo.- Exclamó con un tono cansado en la voz.- ¡Es terca como una mula, no entiendo de quién obtuvo ese carácter! ¡Y sólo tiene 6 años!

Tadeo esbozó disimuladamente una sonrisa irónica, si su esposa supiera que ese carácter era el mismo de ella cuando era más joven (e incluso en esos tiempos), de seguro hubiera terminado durmiendo afuera.

-Déjame un rato a solas con ella, Britney.- Dijo él con una voz serena.- Esta será una conversación de padre a hija.

Britney dio un bufido y salió de la habitación.

-Hey, princesa, ¿qué pasa?- Preguntó Tadeo en tono relajado mientras se acercaba a su hija. Wendy volteó a verlo y le hizo un puchero.

-Mamá me regañó porque estaba jugando con Louis. ¡No es justo!

-Pero exactamente ¿cuál fue el motivo de que regañara? ¿Eh?- Inquirió el castaño.

-Dijo que estaba jugando muy brusco con él, pero es que así es como me gusta jugar.- Reprochó ella.

-Ah, así te gusta jugar a ti, pero no a él.- Apuntó el mayor.- ¿Sabes acaso cómo es que se siente Louis cuando lo tratas así?

-No pero...- la niña se quedó callada, nunca lo pensó de esa manera, siempre había creído que a Louis le gustaba jugar así, pero esa ocasión en que terminó llorando no pudo evitar sentirse un poco mal.

-¿Ya vez?- Dijo Tadeo con una sonrisita.

-Pero entonces... ¿Qué hago?- Preguntó inocentemente ella.

-Esa es una buena pregunta, pequeña.- Dijo él y le revolvió el cabello.- No sé... trata de ser menos brusca con él, o terminará teniéndote miedo.- Rio levemente al ver que Wendy le miró con temor.

-Pero yo no quiero que me tenga miedo. Es mi hermanito de pila*

-Jeje, por eso te digo eso, pequeña Wen.- Respondió de manera sincera Tadeo.- Ya sabes qué hacer.

Wendy asintió con entusiasmo, quería mucho a su padre, él la entendía perfectamente y la apoyaba en lo que podía.


Habían pasado un par de años y ahora ella tenía ocho años, las visitas de Louis a Star City con Na-Lu eran cada vez más escasas, ambos niños habían comenzado con sus entrenamientos, el castaño como sucesor de su madre en el círculo de Sabios de MagiCW y ella como la siguiente en la línea de los héroes de Star City. Su madre la entrenaba en el uso de dagas como especialidad aparte de enseñarle cómo moverse en la ciudad a través de las azoteas y los edificios.

El tiempo que tenía libre lo dedicaba a estudiar o a pasar rato con su familia, o sea, sus padres y Alexi, a quien consideraba un hermano mayor. De vez en cuando, cuando Louis iba de visita ella lo trataba de una forma algo brusca, pero el castaño había aprendido con el tiempo que de cierto modo esa era la peculiar manera que tenía Wendy para expresarle que lo quería.


Cuando Wendy y Louis cumplieron diez años, sus padres decidieron que tenían la edad suficiente como para viajar a otro mundo, decidieron que los menores los acompañarían a una visita a unos "conocidos".

-¡Qué emoción!- Exclamó la niña mientras veía con ansias como Na-Lu preparaba un portal para ir a otra dimensión, a su lado se encontraba Louis mirando ansioso mientras apretaba con fuerza un cuaderno que llevaba entre sus manos.

-¿Cómo es ese lugar, mami?- Preguntó con curiosidad Louis, la castaña sonrió de lado.

-Ya verán, paciencia, pequeños saltamontes, paciencia.

A los pocos segundos un portal se abrió frente a sus ojos, Louis tomó la manita de Wendy y la apretó con fuerza para luego susurrarle al oído.

-Tengo miedo, Wendy-chan, no sé qué haya allá.- Dijo Louis con notoria angustia en su voz, Wendy sonrió de lado y respondió enérgicamente.

-No hay por qué temer, nada malo podría pasar allá, y si pasa, yo te cuido.

El castaño sonrió torpemente y soltó el agarre. Ambos entraron al portal al mismo tiempo.

Del otro lado ya estaba atardeciendo, se encontraron en las afueras de una ciudad de aspecto normal, sin mucho extraño. "Se parece a Star City, solo que allá hay más iluminación de noche." Pensó Wendy mientras era guiada por su mamá con el resto del equipo a un lugar en específico. Llegaron a una casa amplia de estilo tradicional, Na-Lu se acercó y tocó a la puerta, a los pocos minutos abrió un hombre de cabello rubio cubriéndole el ojo derecho y mirada algo melancólica. El hombre sonrió levemente.

-Vaya, vinieron.- dijo en un tono animado, la castaña respondió con un tono similar.

-Sí, no podríamos rechazar una invitación de tu parte, Nico. Aparte era una buena oportunidad para que ellos dos- señaló a Louis y Wendy- viajaran por primera vez a otra dimensión, ¿no crees?

Nico rio suavemente.

-Tienes razón, mejor pasen, creo que tenemos mucho de qué hablar.

El interior de la casa estaba decorado de manera sencilla, con una sala amplia que estaba cerca de un comedor para seis personas. Los dos niños se apresuraron a sentarse en uno de los sillones, de repente, Louis sintió que alguien le observaba, con curiosidad volteó la cabeza y quedó frente a un niño pequeño de cabello negro y tez pálida que le miraba con curiosidad, por su aspecto parecía ser uno o dos años menor que él.

-Ho... hola.- Saludó tímidamente Louis, el niño se escondió detrás del sillón.- ¡Espera! Yo no quería asustarte.

El castaño se hincó en el sillón y asomó su cabeza hacia la parte trasera de este, el niño pelinegro se incorporó y se asomó desde su lugar de escondite, quedando frente a frente de nuevo. El castaño sonrió torpemente en un intento de no asustar al pequeño de nuevo.

-Me llamo Louis, ¿cuál es tu nombre?

-... Jona.- Respondió con timidez el pelinegro para luego preguntar.- ¿De dónde eres?

-Uh... de MagiCW, es un lugar bonito.- Dijo Louis mientras se sentaba en el sillón y Jona se sentaba a su lado.- Tu casa es muy bonita.

-Gracias.- Jona miraba hacia un lugar indefinido mientras jugaba con sus piecitos meciéndolos hacia arriba y abajo.- Papá dice que mamá fue quien escogió la casa, pero entonces... no entiendo por qué se fue.- La mirada del pelinegro se entristeció.

Al poco rato ambos niños comenzaron a hablar animadamente sobre cosas que comúnmente hablarían niños de su edad. Por otro lado, Wendy estaba comenzando a aburrirse, sentía que no era justo tener que soportar escuchar a todos hablando de algo, interesante o aburrido, y ella quedarse ahí sentada sin hacer nada.

De repente escuchó la puerta principal abrirse y miró con curiosidad cómo entraba un hombre muy parecido al tal Nico acompañado de un niño rubio de ojos azules, posiblemente era uno o dos años mayor que ella.

Nico se incorporó de su asiento y saludó con mayor efusividad al otro rubio, quien era su hermano gemelo/clon.

-Viniste, Joan.- Dijo mientras abrazaba a su hermano para luego acercarse al niño y revolverle los cabello.- Vaya, has crecido mucho desde la última vez que te vi, Matheo.

El niño dio un bufido y miró hacia otro lado, no le gustaba que lo tratasen como a un niño pequeño, ¡él tenía 12 años! Ya no era un párvulo.

Los adultos siguieron conversando mientras entre los menores existía un ambiente bastante calmado, de manera inesperada, las miradas de Matheo y Wendy se cruzaron, el rubio se le quedó mirando embobado mientras ella trataba de disimular un sonrojo en sus mejillas. Cuando menos se lo esperó, tenía la penetrante mirada azul de Matheo dirigida directamente a la mirada de ella.

-Eres bonita.- dijo directamente para luego sonreír como todo un "galán". Wendy no sabía cómo reaccionar, sí, en su escuela los niños le decían que era linda y cosas por el estilo, pero ella siempre los ignoraba, sin embargo, esa ocasión algo era diferente...

-Uh... gracias.- Dijo ella para luego voltear hacia otro lado con la cara más roja que un tomate, eso no pasó desapercibido por Louis, quien rio inocentemente, la castaña le dirigió una mirada endemoniada.

-¿Es tu hermano?- Preguntó el rubio mientras miraba entre curioso y altanero a Louis, éste le miró de mala manera (fallando a grandes escalas).

-No, es mi amigo, aunque lo considere casi como un hermano.- Dijo ella mientras miraba de reojo al castaño y al pelinegro.-Por cierto, soy Wendy, Wendy Gray.

Matheo sonrió de lado.

-Es un nombre lindo para una niña linda.- Respondió mientras tomaba las manitas de la castaña.- Yo soy Matheo Mein.

Algo en el interior de Wendy se movió. "¿Serán mariposas? Nah, es mejor un zoológico."


"El amor puede llegar en cualquier momento y de cualquier forma. Quienes nos veían pensaban de inmediato que éramos la pareja perfecta, volátiles, malhumorados y mandones (si no, pregúntenle a Lou)"

"Tristemente, no todo puede ser del color de las rosas, porque aparte de todo, el rosa es demasiado cursi."


Nadie se lo había visto venir, pero había pasado. Los primeros indicios de que el Multiverso estaba en peligro estaban comenzando a hacer estragos en Star City, extrañas criaturas comenzaron a aparecer en la ciudad cada vez con más frecuencia, eso le dejaba más trabajo al equipo. Una de esas misiones... fue una tragedia. Tectonic murió, no se convirtió en trofeo, como pasaba con los otros seres vivos que "morían" en manos de esos monstruos. Él, simplemente cerró los ojos para no volverlos a abrir.

El funeral fue breve pero triste. Los amigos y escasos familiares lloraban por la pérdida y/o trataban de consolar al ave negra** sin mucho éxito, la viuda estaba destrozada.

Por otro lado, Wendy no sabía cómo reaccionar, por un lado, su padre estaba muerto y eso le causaba un profundo dolor, por otro, sentía una ira y un odio incontrolables, sentía que no era justo que entre las muchas personas que podrían haber muerto de entre las víctimas del ataque fuera él a quien le tocara despedirse de ese mundo. Cuando fue el entierro se quedó por un largo rato mirando la tumba, apretó los puños, sintiéndose inútil. "¿Qué pude haber hecho? Ni siquiera estaba ahí, aún no soy parte del equipo; pero aun así... ¡Agh!"

Louis se acercó con timidez a su amiga, había tanteado su mente y sabía que ella en ese momento estaba confundida.

-Wen, no te culpes por lo que ha pasado, es el ciclo de la vida...- dijo el castaño para luego recibir por respuesta un golpe en el estómago por parte dela chica, se dobló de dolor.

-¿Qué no me culpe? ¡¿Qué no me culpe?!- Gritó mientras lágrimas salían de sus ojos.- ¡No entiendes lo que siento, maldita sea! ¡Tú nunca me entenderás, sólo eres un inútil llorón! ¿Y sabes algo más? ¡Yo...! –La castaña se detuvo en seco, "¿Qué he hecho?" miró al chico, quien ahora tenía una extraña expresión, mezcla de decepción, dolor y enojo.

-¿Tú qué, Wendy?- Dijo con un hilo de voz.- ¿Siempre he sido eso para ti? ¿Un inútil, nada más... una carga?- El cabello le cubría los ojos, pero le joven pudo notar cómo un par de lágrimas cristalinas corrían por las mejillas de Louis, el chico se dio la media vuelta y se fue corriendo de ahí.

"Tonta, tonta, tonta." Se dijo mentalmente. "¿Por qué dije eso? Ahora Lou de seguro me odia, ¿acaso no puedes hacer nada bien, Wendy Gray? Sólo causas problemas." Se regañó a sí misma mientras comenzaba a sollozar nuevamente. La tarde estaba nublada, y no tardó en comenzar a llover. Wendy se dirigió a paso lento hacia la casa en la que vivían ella y su madre, entró y no vio señales de la pelirroja, "De seguro estará por ahí...mamá, yo...me gustaría decirte lo mucho que te quiero." Subió hasta su habitación y se tumbó boca arriba en la cama, mirando al techo, que estaba pintado con nubes y aves volando. "¿qué debería hacer?" Se preguntó mentalmente, sus ideas se arremolinaban y nublaban su criterio, estaba confundida, aturdida y desesperada. Con la mirada perdida, como en un trance levantó su mano derecha y con el dedo pulgar de la mano izquierda hizo como si se hiciera un corte horizontal en la muñeca. "Ojalá tuviera el valor para hacerlo de verdad...tal vez así dejaría de ser la molestia que soy..." De repente sintió que algo sonaba, volteó la cabeza y miró su celular que vibraba encima de la mesita de noche, lo tomó con una mano y miró quién llamaba, era Matheo. "Tsk, bendita conexión multiversal.", Pensó para luego poner el auricular en su oído.

-"¿Wen?"

-Diga.

-"Oye, me enteré lo de tu padre... lo siento mucho."

-No te preocupes... se me pasará... supongo.- Se sorbió la nariz y limpió con la manga de su blusa unas lágrimas que amenazaban con salir.

-"Hey, ¿qué pasa?"

-Nada...

-"Wendy, no me mientas."

-¡Agh! Ok, hice una estupidez.

-"¿Otra?"

-Matheo...

-"Ok, ok. Ya, habla."

-Buf... hice sentir mal a Lou, es que... no sé qué me pasó pero le grité algo no-muy-lindo-que-digamos. Siento que ahora me odia, ¿qué hago?

-"Uy... no pues... creo que primero deberías dejar que se calme, cosa que creo será pronto, ¿no?"

-Sí... Lou siempre ha tendido a perdonar rápido.

-"Bien, luego pues... lo mejor sería disculparte, estoy seguro que él lo entenderá."

-Tienes razón, gracias, Mathy.

-"Uh... no me digas así."

-¿Por qué no? Jeje, bueno, no importa, de todas formas, gracias.

-"De nada... te quiero."

-Yo también...

Después de eso, la llamada se cortó, dejando a la chica pensativa mientras miraba hacia el techo de su cuarto. "Tiene razón... creo. Sólo espero que así sea, no me perdonaría si él, mi hermanito de pila terminara odiándome." De repente, se acordó de algo que había pasado completamente desapercibido. "¡M***! Se me olvidó que ya podría haberse ido." De inmediato echó a correr fuera de su casa para dirigirse al cuartel, entró de golpe y subió las escaleras, deteniéndose de golpe frente a la puerta de la habitación del chico. "¿Debería hacerlo...?" Se preguntó a sí misma mientras mordía su pulgar, de repente escuchó la voz de Louis decir desde el otro lado de la habitación.

-Pasa.

Wendy se quedó pasmada para luego entrar con un sentimiento de nerviosismo a flor de piel. El castaño se encontraba sentado en una orilla de su cama, restregándose un ojo con su mano derecha mientras su mano izquierda sujetaba sus anteojos, sin ellos, los ojos del chico parecían ser más grandes de lo que eran.

-¿Qué quieres?- Preguntó él con un ligero tono de molestia mientras evadía la mirada de la castaña. Wendy sintió una opresión en el pecho.

-Yo... sólo vine para disculparme.- Dijo con un hilo de voz que se fue fortaleciendo poco a poco.- Lo que dije fue una gran mentira, una serie de palabras hirientes que se amontonaron en mi boca y salieron sin que yo fuera consciente de lo que dije. Pero ahora me doy cuenta que fue un error, un grave error que cometí. Lou... yo...no quería hacerte sentir mal, es lo último que querría. Después de todo... eres como un hermano para mí, y si no quieres volver a dirigirme la palabra... lo entenderé, siempre he ido alguien que estropea todo con una frase. Lo siento...

Sin darse cuenta, Wendy estaba llorando, rápidamente se secó las lágrimas con la manga de su blusa y trató de ocultar ese detalle. De repente sintió cómo Louis la abrazaba, por un momento no supo qué hacer... pero terminó por regresar el acto.

-Yo...yo te perdono, Wen.- Dijo con voz suave el castaño.- Te quiero, hermanita de pila.

-Yo también.- Respondió ella mientras estrujaba de manera u poco sobre protectora al menor.- Eres mi tonto debilucho favorito.

-Hum... ¿gracias?- Replicó Louis para luego soltar un leve quejido al sentir cómo Wendy le estrujaba más y más, ¿pero qué podía hacer? Esa era su manera de demostrar su cariño, siempre había sido así.


Ella es Wendy Gray, Águila Alfa, heroína local de Star City. Quienes no la conocen piensan que es fría, distante y mandona, pero los que son cercanos a ella saben que eso es sólo una máscara que oculta un corazón gentil, amable y dispuesto a sacrificar lo que sea por quienes quiere.

Sí, ella es así... ella es "ella".


Y bueno... aquí el capítulo de Wendy, uf.. tardé más de lo que esperaba, pero fue porque la inspiración se me venía en la noche y me mandaban a dormir. TT^TT Bueno, un capítulito más y esto acaba (un minuto de silencio)

Bueno, aquí unas aclaraciones:

*Esa era una manera que tenía yo para decirles a mis primas, ya que no tengo hermanos...

**Ave Negra=Black Bird,(el nombre de heroína de Britney, la mamá de Wendy)

Ahora las PD.

Pd. ¿Qué les pareció?

Pd2. ¿Pensaron que la relación entre Louis y Wendy fuera así? (ya saben... casi hermanos)

Pd3. Matheo es buen consejero cuando quiere...

Pd4. ¿Se esperaron que Wendy fuera algo más que una tsundere terca y siempre a la ofensiva?

Pd5: :o Se reveló un secreto sobre Jona.(su mamá murió, por eso él dice "aunque... no entiendo por qué nos dejó...") ¿Qué opinan?

Pd6. Lo de Matheo y Wendy fue amor a primera vista.

Bueno... eso sería todo por e momento, ¡nos leemos!