Unicornio
El brujo dejo su sitio, al lado del atrapa sueños gigante y se acercó despacio al estrado, apoyándose en su bastón en cada paso que daba.
Al llegar al lado de Emma, subió el escalón y se colocó al lado de la mesa del juez, de pie ante el asiento que le estaba reservado.
David le hizo una señal con la cabeza y le pidió que se presentara.
«Me llamo Rumpelstilskin» dijo el viejo brujo haciendo un gesto con su mano, sus viejas costumbres a veces lo traicionaban «Era un brujo en nuestro antiguo Reino, y desde la maldición soy anticuario, conocido como el Señor Gold»
«¿Cómo desea que lo llamemos durante el proceso?» preguntó el juez para que todo el mundo se dirigiera a él de la misma manera.
«Rumpelstilskin es mi verdadero nombre, así que me parece bien ser llamado así»
«Muy bien» respondió David, señalándole que podía sentarse «Señorita Swan, su testigo»
Emma se acercó al testigo y sonrió. Después, girándose hacia el juez, habló con voz fuerte y segura.
«Antes de comenzar, me gustaría precisar, si la abogada de la acusación está de acuerdo, algunos puntos. Creo que todo el mundo está ya al corriente, pero ante la duda, hemos creído que sería apropiado aclararlo antes de ir más allá. Rumpelstilskin, aquí presente, es el compañero de Belle French. Sin embargo, él se ha comprometido a no darle trato de favor manipulando los recuerdos, ni preparando juntos lo que Belle va a preguntarle después. Regina y yo tenemos plena confianza en él, os pido entonces que hagáis lo mismo. Gracias de antemano a todos»
Rumpel acogió esas palabras con una sonrisa y agradeció a Emma con un movimiento de cabeza, lo que también hizo Belle. A pesar de estar enfrentadas en ese proceso, Emma no dejaba de ser una buena amiga y sus palabras le agradaron. Haría honor no traicionando esa confianza que ella depositaba en ellos.
«Bien…»dijo Emma caminando hacia Rumpel «Ahora que las cosas están claras, le pido que nos explique cuál era su relación con Regina Mills»
«¡Protesto!» exclamó Belle levantándose «Es un interrogatorio, no una sesión de cuentos en la biblioteca. La señorita Swan debe hacer preguntas claras y concisas»
David movió la cabeza y no pudo evitar sonreír cuando vio la cara divertida de su hija. A pesar de lo serio del asunto, Belle y Emma disfrutaban de una manera particular poniéndose trabas en sus respectivos caminos.
«La señorita French tiene razón. Emma, haga sus preguntas, por favor»
La rubia asintió y volvió a su seriedad cuando su mirada se cruzó con la de Regina. No tenía tiempo para jugar, la vida de la morena dependía de lo que iba a suceder.
«Rumpelstilskin, ¿es verdad que usted fue el maestro de Regina?» dijo ella haciendo énfasis en la palabra, gesticulando comillas con sus dedos.
«Completamente» respondió el brujo mientras cruzaba las piernas «Tuve el placer de encontrármela muy joven, y de formarla»
«Entonces, es usted el responsable de que se convirtiera en la Evil Queen» exclamó Emma, provocando una sonrisa al hombre sentado en su asiento de testigo
«¡Protesto!» gritó Belle levantando la mano «¡Eso es una afirmación, no una pregunta! Estamos aquí para juzgar a Regina Mills, no a Rumpelstilskin»
«Protesta aceptada» respondió David asintiendo con la cabeza
«Perdón…Reformulo mi frase…»
Emma se quedó en silencio unos segundos, reflexionando cómo darle la vuelta a las cosas.
«¿Cómo conoció a la acusada?»
«Era…amigo de su madre» respondió Rumpel haciendo una ligera mueca «Cora y yo fuimos…amantes, y yo fui quien la formó en la magia. Cuando su hija nació, inmediatamente vi su potencial y entonces, cuando tuvo edad para empezar a formarse…contacté con ella y las cosas se sucedieron naturalmente»
«¿Naturalmente, eh?» respondió la rubia levantando una ceja.
«Sí, en fin…sí, digamos que presentí sus facilidades para la magia. Al igual que su madre, Regina tenía un don y yo le propuse explotarlo»
«Entonces, Regina se convirtió en su aprendiz»
«Sí…sí, podemos decir que sí» respondió el brujo moviéndose en su silla.
«Bien…»
Emma avanzó despacio hacia el jurado, a continuación se giró hacia Rumpel.
«¿Puede decirnos cómo aprendió Regina a arrancar los corazones de sus víctimas, para poder controlarlos y matarlos si era necesario?»
«Yo…yo se lo enseñé. Ella estaba ansiosa por saber hacerlo y yo…»
Emma levantó la mano y detuvo al brujo en su explicación
«¿Dice que ella estaba ansiosa por aprenderlo?»
«Eh, bueno…sí…sí, ella…»
Sin dejar a Rumpel acabar su frase, la rubia caminó hacia el atrapa sueños colocado en mitad de la sala.
«Rumpelstilskin, por favor, ¿puede mostrarnos la escena en la que la joven Regina está a su lado, en el bosque, mientras usted le está pidiendo que le arranque el corazón a un unicornio?»
El brujo no se tomó la molestia en responder y agitó sus dedos. Inmediatamente, el círculo de cuerda tomo un color azulado y una imagen apareció en su centro, expandiéndose progresivamente hasta cubrir la totalidad del atrapa sueños.
La escena dejo ver la silueta del Señor Oscuro al lado de una joven morena vestida de cuero marrón. El público reconoció inmediatamente a la joven Reina, aún inocente e ingenua en esa época, al dado de un unicornio congelado en el aire. Rumpelstilskin animaba a la mujer a que le arrancara el corazón al animal, para que tomara el control sobre él. Al contrario de lo que todo el mundo imaginó, la joven Regina se negó a hacer el menor daño al unicornio, lo que le valió las burlas de su mentor, que entonces puso fin a su aprendizaje.
«Acabamos de ver que la Reina Regina, contrariamente a lo que pudiéramos pensar, no poseía una particular sed de violencia» exclamó la rubia mirando a los miembros del jurado.
Dándose la vuelta, miró al testigo y continuó su discurso.
«Rumpelstilskin, ¿puede, por favor, explicarnos qué pasó a continuación? Podría pedir que se nos mostrara, pero creo que sería más honesto escucharlo de su propia boca»
El hombre mayor se balanceó en su silla y miró a su compañera, que le sonrió para hacerle comprender que no le echaría en cara que dijera la verdad, verdad que sin lugar a dudas inclinaría la balanza a favor de Regina.
«Bueno…después de eso, le dije a Regina que ya no la quería como aprendiz. Que no tenía la voluntad necesaria para alcanzar el nivel que ella deseaba y que yo no tenía tiempo que perder con ella»
La asistencia percibió la pena que se podía leer en su mirada. Posando sus ojos en Regina, el hombre esbozó una ligera sonrisa antes de continuar con su testimonio.
«Entonces, yo…organicé una pequeña puesta en escena. Fui a ver a Jefferson, el sombrerero loco, que tenía el poder de viajar entre mundos y le pedí que se pusiera en contacto con el Doctor Frankenstein…conocido en este mundo como Dr. Whale»
«¿Qué tenía que ver eso con la Reina Regina?» preguntó Emma , conociendo perfectamente la respuesta
«Regina había perdido al amor de su vida, Daniel…» el brujo hizo una pausa y tragó saliva.
«¿Daniel, que había sido asesinado por Cora, ante los ojos de su propia hija, al que la mujer que había sido su aprendiz le arrancó el corazón?
«Es…sí, exacto» respondió el viejo brujo con una voz débil.
Murmullos se elevaron en el jurado. Muchos de sus miembros sabían que Regina había perdido a su verdadero amor, pero la mayoría desconocía las razones y las circunstancias de ese fallecimiento.
«Continúe» pidió Emma, girándose hacia Belle que se preparaba para protestar «Más bien, ¡explíquenos en detalle el plan que usted puso en marcha con Jefferson!»
Belle abrió y cerró la boca como un pez fuera del agua, viendo coartados sus planes.
«Yo…hice un acuerdo con Whale, que estaba experimentado con la vida después de la muerte. Él deseaba reanimar a su hermano que había sido asesinado, algo imposible con la magia. La ciencia podía ayudarlo en ese deseo, si tenía en posesión un corazón cristalizado por la magia. Yo…le conté a Regina que Whale podía hacer resucitar a Daniel. Whale fingió que no había podido, llevando a cabo una puesta en escena muy efectista, y a cambio yo le proporcioné el corazón necesario para que llevara a buen puerto la experiencia con su hermano»
«Así que, ¿está intentando decirnos que tenía la posibilidad de ayudar a Regina, pero que en lugar de eso, la manipuló, rompiendo su corazón y jugando con sus sentimientos, para que se derrumbara y volviera a su manos?»
«Sí…eso es…» respondió Rumpel con voz baja, los ojos fijos mirando a sus manos temblorosas.
Emma estaba contenta y se giró hacia Regina para dirigirle su mejor sonrisa…Sonrisa que se borró instantáneamente, su corazón se paró cuando posó sus ojos sobre la Reina, viendo a una Regina llorando a mares.
Emma tenía la sensación de ahogarse…Dándose la vuelta brutalmente hacia el brujo, se acercó a él amenazadoramente.
«¿Regina se enteró alguna vez de todo esto?» preguntó ella llena de rabia
«Yo…creo que no» respondió el brujo aclarándose la garganta «Yo…nunca le dije la verdad»
Emma se estremeció y se mordió el labio. Acababa de marcarse puntos con el jurado, es verdad, pero acababa de hacer un daño enorme a la mujer que se supone tenía que defender.
Retrocediendo algunos pasos, sacudió la cabeza y miró a David que miró a su hija con expresión desolada.
«Yo…no tengo más preguntas»
Volviendo a su sitio al lado de Regina, Emma la miró a los ojos y se perdió en las dos pupilas marrones, inundadas de lágrimas. Sin decir una palabra, tomó la mano de la morena, que comprendió entonces que era su manera de excusarse. Regina movió ligeramente su cabeza, indicándole a su abogada que no le echaba en cara nada. A pesar del dolor que estaba sintiendo, estaba feliz por haber conocido la verdad sobre ese acontecimiento del pasado.
«Bien, ya que la señorita Swan ha finalizado, usted pueda hacer sus preguntas, señorita French»
Belle se levantó y se colocó delante de su compañero con paso seguro. No queriendo dejar tiempo al jurado para que se compadeciera de la suerte de la antigua Reina, tomó inmediatamente el control de la situación.
«Rumpelstilskin, ¿puede contarnos qué pasó a continuación, después de esta historia con el Dr. Whale?»
El hombre tosió y se inclinó ligeramente hacia delante, apoyando su mano en la empuñadura del bastón.
«Bien, de hecho a continuación, nosotros…»
«¡No!» exclamó Belle, levantando la mano, interrumpiendo a su compañero que la miró con expresión de asombro «De hecho, lo mejor será que nos lo muestre directamente»
Rumpel asintió encogiéndose de hombros y borrando la imagen de la joven Regina al lado del unicornio, hizo aparecer otra visión, de algunos días más tarde.
Otra vez en el bosque, el viejo brujo de piel verdosa estaba de pie al lado de una joven que nadie en el tribunal conocía.
Después de algunos minutos de lo que parecía ser una clase de ejercicios para la joven, Regina apareció, con una expresión más enojada que nunca, caminó hacia Rumpelstilskin y le preguntó con violencia quién era la joven que estaba a su lado. El mago respondió con desenvoltura, explicándole que era su sustituta, ya que ella no tenía lo que había que tener para seguir con su formación.
Entonces, Regina lo miró con rabia en los ojos, y sin decir la menor palabra, caminó hacia la joven y le hundió la mano en su pecho. La nueva aprendiz de Rumpel abrió la boca y gritó tanto de estupor como de dolor, grito que se ahogó en su garganta cuando vio su corazón latir en la mano de Reina.
Sin la menor palabra, Regina aplastó el corazón en su mano, reduciéndolo a cenizas mientras que su víctima se derrumbaba muerta antes mismo de tocar el suelo.
Belle pidió detener la visión para que nadie viera la radiante sonrisa del Rumpelstilskin del pasado, orgulloso como un gallo ante lo que acababa de realizar su joven protegida.
Sin decir nada, Belle se colocó delante del jurado y movió la cabeza despacio
«No creo que sea necesario comentar las imágenes que acabamos de presenciar, ellas hablan por sí solas. Habéis asistido a la primera muerte de Regina. Y esta vez, nadie podría decir que no lo ha hecho con sus propias manos…»
«¡Protesto!» gritó Emma levantándose como un resorte «Nadie ha pedido a la abogada de la acusación que emita un juicio! ¡Solo debe basarse en los hechos!»
David no tuvo tiempo de tomar la palabra, le tomó la delantera Belle que miró a Emma con una sonrisa ladeada.
«Es exactamente lo que he hecho. Usted nos explicó esta mañana que Regina no había matado al Rey, solo estoy citándola…aquí tenemos la prueba insoslayable de que es un asesinato perpetrado por ella, y ¡a sangre fría!»
«Protesta denegada, puede sentarse, señorita Swan»
La rubia miró a su padre con mirada furibunda y se volvió a sentar al lado de Regina
«Menudo merluzo…» gruñó, lo que le arrancó una sonrisa a la morena que no pudo evitar poner los ojos en blanco.
«Acabamos de ver que la acusación de asesinato contra Regina Mills ya no hay que demostrarla» añadió la abogada morena sonriendo a los miembros del jurado «Ahora me gustaría enseñarles también algunas imágenes que les demostrarán que la acusación de rapto y tortura tampoco son sin fundamento…»
Dándose la vuelta hacia su compañero, Belle inspiró profundamente y cerró los ojos algunos segundos. Lo que venía a continuación le concernía directamente y sería seguramente muy doloroso.
«Rumpelstilskin, ¿puede explicar al tribunal cómo nos conocimos?»
El viejo brujo pareció sorprendido, ciertamente no se esperaba tener que hablar de su vida privada al lado de la morena.
«Bien…amenacé su aldea y su padre aceptó que se viniera conmigo a cambio de que yo no le hiciera daño a nadie»
«Es entonces en ese momento en que comencé a conocerlo y a apreciarlo»
Girándose de repente hacia Emma, levantó las dos manos en señal de paz.
«Señorita Swan, sé lo que va a decir. Cierto, no ve la relación con el resto, pero le pido que me conceda unos segundos para explicar la razón de mi llegada al lado de Rumpel»
Emma hizo una mueca y miro a Regina, que se encogió de hombros con una expresión que le decía que, de todas maneras, no tenían elección. Sin decir una palabra, la rubia asintió con la cabeza, lo que le valió una sonrisa de agradecimiento por parte de la abogada.
«En esa época, yo aprendí a vivir, y lo confieso, a amar al testigo sentado ante nosotros»
Sin querer arriesgarse a mirar tiernamente al brujo, Belle no giro la cabeza hacia él.
«Rumpelstilskin, ¿puede explicar lo que ocurrió entre usted y yo, justo antes de que la maldición fuera lanzada, por favor?»
«Bueno, no gran cosa, de hecho» respondió el hombre, a la vez herido y molesto «Usted…usted desapareció de un día para otro»
«¡Así es! Desaparecí…¡como por arte de magia!» exclamó Belle abriendo sus manos como simulando una explosión «¿Puede enseñarnos qué pasó, por qué de repente desaparecí?»
Rumpel hizo un gesto con la mano e inmediatamente el rostro de Belle apareció en el centro del atrapa sueños.
La morena estaba prisionera en una celda oscura y húmeda, con seguridad un calabozo, o algo parecido. Algunos segundos más tarde, el rostro de Regina se dibujó en lo negro, como proyectada por magia en un nube de humo. La visión no duró más de un minuto…un minuto durante el cual la Reina explicó a la prisionera la razón de su secuestro, prometiéndole largas noches de tortura, para hacerle confesar todo lo que sabía del viejo brujo.
Belle cerró los ojos y cuando los abrió, la visión había desaparecido, dejando lugar a la siguiente, mostrando una habitación acolchada en la que estaba sentada, enroscada sobre ella misma en una esquina.
«He aquí la habitación, mi habitación, debería decir…situada en nuestro hospital de Storybrooke. Habitación en la cual pasé 28 años de mi vida…»
Tomando valor, se giró hacia Rumpelstilskin y le sonrió dulcemente
«¿Puede decirnos por qué Regina me mantuvo encerrada?»
«Ella…ella necesitaba un medio de presión» respondió el brujo bajando la mirada «Ella sabía que tú…que usted era lo único importante para mí, a excepción de encontrar a mi hijo. La mantuvo oculta y la…utilizó cuando se dio cuenta de que la maldición no me había borrado la memoria»
Belle asintió con la cabeza y miró a los miembros del jurado, uno a uno.
«Bien…Rumpelstilskin nos ha enseñado esta tarde que a Regina le gustaba de forma particular matar, secuestrar y torturar a la gente durante su reinado…»
Sin molestarse en decir nada más, se giró hacia David.
«¡No tengo más preguntas!»
