Era el primer día de clases en el instituto y Blaine nuevamente volvía a aplazar la alarma para seguir durmiendo, la noche anterior había decidido despedirse de las vacaciones como debía ser y apenas Kurt se fue de su casa, se escapó a festejar.

Revisó si el chico de aquella noche ya se había marchado y así era, su mamá le decía que prefería que los trajera a la casa a tener que despertar sin saber de su paradero, pero que no le gustaba verlos después en la mañana en su casa, así que siempre se encargaba de dejarles bien en claro que no los quería ver ahí al día siguiente, tenía muchas libertades , era hijo único, y sus padres creían que todo aquello era una fase, que algún día se le iba a pasar, la verdad no sabía exactamente que milagro estaban esperando que lo hiciera cambiar su actitud, pero tenían mucha fe en aquello al parecer.

Tras un largo rato en la cama decidió al fin levantarse, no quería que el castaño llegara y le hiciera un espectáculo por haberse quedado dormido, así que era mejor resignarse.

Se dio un baño rápido tratando de despejar un poco su mente intentando sacar el sueño que todavía le quedaba, y se puso lo primero que encontró en el armario, sin preocuparse en absoluto de su apariencia, lo que en realidad no necesitaba, ya que siempre lucia realmente encantador, su aspecto desordenado y un poco salvaje le daban siempre un aire especial que encantaba a cualquiera.

-Ya te vas hijo, acaso no tomarás desayuno?- Le preguntó Lizzie al verlo con el bolso en el hombro y buscando sus llaves para salir.

-Tomaré desayuno en la casa de Kurt, ya sabes, como en los viejos tiempos- dijo dejando escapar una pequeña sonrisa.

Lizzie notó rápidamente el cambio de humor en la cara de su hijo apenas este se acordó del castaño, pero no quiso hacer ningún comentario al respecto ya que conocía como era este y de seguro se enojaría por cualquier insinuación, su teoría era de que esos dos estaban enamorados, pero ninguno todavía se había dado cuenta de lo que sentía, lo mismo decían los padres de Kurt, el amor entre esos dos era imposible de ignorar.

-Adiós hijo, cuídate y cuida de Kurt también, no lo mezcles con tus malas juntas me oíste -le decía a modo de reproche Lizzie mientras se despedía de su hijo.

- si mamá, no te preocupes, nos vemos en la tarde-respondía este un poco apurado por salir.

Al llegar a la residencia de los Hummel fue cariñosamente recibido por los dueños de casa, quienes rápidamente lo llevaron a la cocina para desayunar, tenían todo preparado, con pasteles y dulces varios, típicos de los desayunos que preparaban para su hijo cuando estaban en la ciudad, la mayoría del tiempo tenían que viajar por asuntos laborales, dejando al castaño solo o con los Anderson, lo que les partía el alma, por lo que trataban siempre de disfrutar al máximo con su pequeño y entregarle todo el amor posible para que siempre se sintiera amado. Se dedicaban al servicio público, ayudaban a las personas que más lo necesitaban, su hijo lo entendía y se sentía claramente orgulloso de la labor que cumplían, aparte tenía a su otra familia que siempre lo acompañaba, la vida era un poco dura pero aun así era feliz.

-Blaaaaaaaaaaaaainey! Llegaste! - gritó el castaño subiéndose a la espalda de su amigo abrazándolo apretadamente, - Pensé que te ibas a quedar dormido!, ya estaba preparándome para irte a buscar- le decía divertido el ojiazul haciendo círculos con su dedo en la oreja de su amigo

-es tu primer día Bambi, sin mí acompañándote, de seguro cruzarías el estado entero intentando encontrar el instituto- le respondía divertido Blaine sabiendo como el castaño odiaba ese sobrenombre

- jaja que chistoso, ya te pusiste pesado conmigo, sabes que detesto que me digas así– le regaño bajándose enfadado y sentándose en la mesa, Blaine hizo lo mismo con una expresión de triunfo ante la mirada atenta de los Hummel.

-Y, Blaine ¿estás emocionado de que Kurt valla de nuevo contigo a la escuela? - decía sonriente Valerie, la mamá del castaño mientras se sentaba junto a ellos.

-mmmmm… pues eemmmm digamos que…-

-a veeeer- interrumpió el castaño lanzándole un pedazo de pan que el de los rizos intentó esquivar fallidamente- para que te haces el difícil!- lo apuntó – Mamá hubieses visto su cara al saber que lo había logrado!, mira puso esta misma – comenzó a dramatizar haciendo una sonrisa tonta y suspirando embobado.

-Yo nunca hice eso no me difames!, pues Tía, yo la verdad me puse contento por el, ya sabe por todo lo que se esforzó y esas cosas… -

-Blaineee- lo interrumpió el ojiazul frunciendo el ceño

-ok ok y también porque al fin tendré a alguien a quien molestar jaja, Bambi cuanto extrañaba decirte asi - respondió dirigiéndole una gran sonrisa de burla.

El castaño lo miró indignado y le volvió a tirar migas de pan mientras el otro las esquivaba y lo seguía molestando, ante la dulce mirada de Valerie quien los contemplaba sonriente, hace mucho que no tenía estos desayunos.

Tras veinte minutos ambos ya estaban preparados para marcharse, tomaron sus cosas y se dirigieron al auto de Blaine quien conduciría, ya que Kurt aunque sabía manejar, su orientación en las calles no lo ayudaba mucho que digamos.

-Llegamos, y… Nervioso?- decía Blaine saliendo del auto con el castaño

-mm solo un poco Rizos – le respondió el ojiazul mientras miraba maravillado la gran construcción

-Rizos no Kurt, aqui no me puedes llamar así , nada de sobrenombre ya lo hablamos – le decía mientras caminaban hacia los casilleros.

-Peeeero- refutaba indignado el castaño- ni siquiera Blainey days, es que ese es el que más me gusta – lo miraba haciendo pucheros

-Nop-

-Bloop-

-menos-

-que te parece si uso Chips Chips- lo miro sonriente

-ese lo acabas de inventar-

-Vaaaaaaaaaaaaaaamos porfavor debe haber alguno-

-No Kurt y ya sabes si lo haces tendré que usar a Bambi a mi favor – le respondió apuntándolo con el dedo mientras guardaba sus cosas.

-eso es injusto! , yo te lo digo por cariño, tú en cambio me dices asi solo para molestarme, eres un malvado Blainey… eey espera Blainey puede ser no? Pooorfis si di que si – dijo insistente saltando a su lado

-mmm lo voy a pensar-

Kurt suspiró resignado y comenzó también a guardar sus cosas en el casillero que Blaine le había conseguido, ahí justo al lado de el suyo , era su primer día juntos y a pesar de la prohibición de su amigo de decirle sus sobrenombres, sabía que tarde o temprano el terminaría cediendo,

El pasillo se comenzó a llenar y la aparición de la singular pesadilla del castaño lo abordó rodeándolo con su brazo coquetamente.

-Pero que sorpresa tenerte aquí, no sabía que venias a Mckinley, creo tengo una nueva razón para venir a la escuela- le dijo seductor casi ronroneando lo que hizo al ojiazul estremecerse y soltarse rápidamente de su agarre

-tu si que eres detestable, no te me acerques así, Blainey haz algo- le decía el castaño poniéndose tras la espalda de su amigo. Blaine lo miró rodeando los ojos para luego dirigirse al intimidador de su amigo

-Ok, tu- dijo apuntándolo- fue divertido al principio pero no quiero que sigas molestando a Kurt, estamos- dijo desganado, luego se giró hacia el castaño que lo miraba insatisfecho- y contento?-

-eres terrible- le susurró mientras Sebastían comenzó a reír acercándose nuevamente.

-Vamos! eso es todo lo que tienes jaja , Kurt no necesitas ponerte a la defensiva conmigo, dame una oportunidad, lo pasaríamos muy bien créeme -

-No gracias, estoy mejor así- le decía alejándose- Blaaaine por favoor– lo miro suplicante mientras su amigo intentaba contenerse la risa.

- No necesito que tu guardaespaldas me lo vuelva a repetir pequeño me voy, pero seguiré insistiendo no te confíes, lo que quiero siempre lo consigo- sentenció mientras se alejaba a paso seguro, Kurt le dedicó una mirada de desprecio y se giró enfadado hacia el de los rizos que seguía disfrutando la escena, siempre era lo mismo y le disgustaba que el nunca lo ayudara como debía ser, cada vez que un chico se le insinuaba de esa manera o lo ponía incomodo, el solo se limitaba a reírse de sus reacciones en vez de cooperar.

-Siempre me haces lo mismo, porque te divierte tanto, mala persona! Deja de reírte ya – comenzó a darle pequeños golpes a Blaine quien seguía divertido.

-Nunca me cansare de esto definitivamente jaja-

Y siguieron discutiendo de la manera que desde siempre lo hacían, como en los viejos tiempos, primer día juntos de nuevo, Blaine molestándolo, Kurt enfadado, las cosas volvían a ser como antes, la pregunta es ahora hasta cuándo.