-¡Vamos si no es tan difícil Kurt!, recuerda, tercer piso, fondo del pasillo, mano izquierda, al frente del salón de Literatura está el laboratorio de Biología ese es del primer bloque- le indicaba apuntando al pequeño mapa que el ojiazul tenía entre sus dedos- y en el cuarto piso tres pasillos al norte doblas a la derecha y estarás en el salón de artes que es la que te toca después y luego nos juntamos en la biblioteca del primer piso y nos vamos juntos a matemáticas.- terminó de explicarle rodeándole el hombro con su brazo mientras el castaño lo observaba con una expresión clamante de ayuda –¡ ¿Qué?!¡¿y ahora Por qué me miras así, si es simple?!

-uh? Simple? Es broma cierto-le dijo el castaño mirándolo incrédulo para luego girarse de nuevo hacia el mapa intentando hacer encajar las indicaciones que su amigo le había entregado con los dibujos del rustico papel que se había conseguido el día de la matrícula - … mmm ¿y cuál se supone que es el salón de literatura?, y ¡dijiste Norte!, ¡¿existe alguien aparte de ti que sepa dónde queda el norte dentro del instituto?!- Lo apuntó hundiendo su dedo en el pecho de su amigo que alzaba las manos haciendo un gesto como si aquello fuera lo más obvio del mundo- ¡Eres un Sabelotodo! Aaah, Blainey no se que es más enredado, o este mapa o tus súper explicaciones, sabes a este paso nunca me graduaré- terminó de decir exhausto apoyándose pesadamente en los casilleros metiendo su cabeza en el suyo en un acto de dramatismo que hizo reír al de los rizos discretamente

-Pero si solo debes concentrarte, te lo escribiré en un papel estamos- le dijo tiernamente mientras lo empujaba fuera del casillero y le desordenaba el cabello suavemente, quedando ambos frente a frente, miel contra cielo, en silencio por unos pequeños segundos hasta que sus propias risas rompieron aquel extraño momento.

-¡con que aquí está mis favoritos!, y díganme ¿de qué se estaban riendo los enamorados? - interrumpió Maxxie alegremente rodeando a ambos con sus brazos amistosamente

Maxxie era un atractivo chico de diecisiete años y también una de las pocas personas con las que Blaine había hecho amistad al entrar al instituto, muy amigable, alegre, de cabello dorado y expresión sonriente, conocía al castaño gracias a las miles de visita que le hacían junto a Blaine en los días en que este preparaba la prueba, se habían hecho muy cercanos.

-No te hagas el chistoso conmigo Maxx y deja de decir esas cosas - le respondió el de los rizos algo molesto liberándose del brazo del recién llegado.

-tiene razón Maxxie, Blainey y yo solo somos amigos nada más– le regañó haciendo un ademán de desaprobación ante lo cual el rubio rodó los ojos mirándolo a ambos con una sonrisa cómplice.

El de los rizos le lanzó una mirada asesina para que este dejara de observarlos de esa manera mientras que el castaño solo negaba la cabeza cruzado de brazos.

-está bien está bien, pero deberían dejar de comportarse tan cursis cuando están juntos,- dijo levantando los hombros a la defensiva- aparte que me pongo celoso, Blaine tu nunca eres así conmigo- le reclamó haciendo un puchero exagerado y acercándose al de los rizos que rápidamente lo alejó con sus brazos.

-No te aproveches ridículo, como quieres que sea contigo- le dijo frunciendo el ceño intrigado

-así como lo eres con Kurt, tierno y dulce- dijo burlonamente haciendo enfadar a Blaine que rápidamente se molestó, ante la pequeña risa del castaño

-No lo molestes tanto Maxxie, aparte no sabía que te gustaba Blainey de esa manera- comentó lanzándole una mirada divertida al rubio

La relación entre Maxxie y Blaine no era muy clara del todo , por lo menos para el castaño, ambos habían congeniado fácilmente de un principio cuando se conocieron ya que compartían bastante el gusto por la buena vida y las fiestas, eran compañeros de casi la mayoría de las clases pero había sido en aquellos encuentros nocturnos en los cuales se habían vuelto bastante cercanos, eran algo así como amigos con beneficios, si se pudiera definir su relación , se divertían bastante, y más de alguna vez Kurt los había encontrado en situaciones bastante indecorosas, pero nunca vio algo más en aquello, nada romántico o que comprometiera sentimientos.

-¡¿Qué?! Jaja no, yo solo bromeo, pero creo que merezco algo distinto ahora que somos amigos especiales no crees Blaine- dijo apoyando su cabeza en el hombro del chico de los rizos que ahora lo miraba serio- bueno hasta que ustedes se declaren su amor y …- alcanzó a decir antes de que volviera a ser atacado por Blaine quien comenzó a perseguirlo por el pasillo dejando al ojiazul solo junto a los casilleros .

-¿Amigos especiales?- alcanzó a preguntarse un poco confundido el ojiazul mientras los veía alejarse

-¿No crees que ya es hora que vallamos a ayudarlo?- le decía Maxxie a Blaine quien estaba a su lado descansando en las gradas mientras observaban como al fondo de la cancha estaba Sebastián junto a Kurt quien claramente lucia incomodo.

-Esperemos un poco más, es tan divertido, mira sus caras- decía el de los rizos entretenido apuntando.

Llevaban un buen rato ahí tirados observando la escena, de seguro el castaño estaba perdido y por eso llegó a la cancha solo, era realmente todo un caso perdido cuando se trataba de orientarse, incluso dentro de la escuela misma, y esta no habia sido la excepción, había estado dando unas cuantas vueltas hasta que se topó con el ojiverde que aprovechó la situación para coquetearle y ahí estaba sin escapatoria.

-Que te parece si salimos, eso no estaría mal después de todo- le pedía sonriente el apuesto joven al castaño quien se aferraba a sus cuadernos como si estos fueran un escudo que lo protegiera de su acosador.

-No gracias, contigo ni a la puerta del instituto, - le respondió rápidamente intentando marcharse a lo que este bloqueó nuevamente su camino ahogando una risa mordiéndose el labio inferior.

-Sabes que no me rendiré fácilmente ¿cierto?, soy bastante persistente como para aceptar un no como respuesta - dijo tomándolo por la barbilla escudriñando aquellos ojos azules que los observaban asustados antes de que nuevamente fuera alejado por los brazos del castaño

-¡Déjame en paz que no tengo tiempo para tus juegos, ¡acosador pervertido!

-yo la verdad no te entiendo, y que pasa si le resulta al suricato- le miró intentando entender que pasaba por su cabeza en esos momentos.

El de los rizos pareció pensar aquello por un segundo "Kurt con ese suricato…" y rápidamente sacó esa idea de su cabeza volviendo a reír

-¡eso es imposible!, ¡Maxxie! Kurt está esperando un Príncipe que venga en un caballo blanco, junto con arcoíris, algodones de azúcar y esas cosas,- le respondió relajado- jamás se fijaría en alguien como él- finalizó cruzando sus brazos tras su cabeza.

-ah y por eso estás tan tranquilo?- le dijo insistente.

Maxxie al igual que los padres de los chicos ya se había dado cuenta de que entre ellos existían sentimientos más fuertes que una simple amistad, era la forma en la que se miraban, sus risas cómplices, esa confianza que se tenían y el ambiente que se formaba cada vez que estaban juntos, era realmente un todo imposible de ignorar, bueno excepto por ellos mismos al parecer.

-¿Yo un acosador?-le preguntó burlón- bueno… si un poco, pero soy TÚ acosador- le respondió acercándose más al menor que intentaba salir de ahí- deberías sentirte halagado por eso- terminó con un aire de superioridad.

-¡Eres insoportable!, ¡yo me voy!-dijo alzando los brazos muy enojado el castaño

-¡¿Y a dónde si tienes el periodo libre?!- le preguntó Sebastían imitando el tono usado por Kurt

-A la bibl… qu. que ¡Qué te importa!- le gritó enojado caminando irritado y a paso rápido por el pasillo

-la biblioteca queda del otro lado- dijo divertido Sebastián recargándose en la pared y riendo por lo bajo

El castaño se giró para lanzarle una mirada de odio y dobló hacia donde este le habia indicado

-¡Ya lo sabía!-

-Qué?, no... Yo…, por qué dices eso?, yo solo lo encuentro entretenido, lo que dije fue porque sé que no funcionará, pero no es que me interese- dijo levantando un poco los brazos a la defensiva- debes parar con eso enserio, entre el y yo nunca va a pasar algo, somos solo amigos…-

-Blaine vamos acéptalo- lo interrumpió dirigiéndole una mirada acusadora que terminó por sobrepasar la paciencia del ojimiel

– pe…pero , ¡Aah!… sabes ,si quieres ve a ayudarlo a mi no me importa, ¡me cansé de esta conversación!- dijo molesto parándose y alejándose del lugar a paso violento, Maxxie lo siguió con la vista hasta que este desapareció entre los casilleros de los camarines.

-Será que aun no se da cuenta- se dijo a si mismo el chico rubio negando con la cabeza para luego fijarse nuevamente en el castaño que seguía intentando escapar de las redes del "acosador pervertido" como había decidido llamarlo, se paró también y se acercó hacia donde ambos estaban, el ojiazul al verlo suspiró aliviado y como ya se había hecho costumbre se colocó tras la espalda de su protector quien lo liberó rápidamente.

-Uuuf graacias Maxxie! Me salvaste! Mmm ,… y Blainey?- le preguntó mirando por todos lados.

-Andaba un poco molesto… ¿por qué no lo buscas? Contigo siempre se le quita el enojo- lo miró burlón molestándolo con el codo

-Maxxie- le regañó este

Ok ok, mira lo vi cerca de los vestidores ve a buscarlo– le dijo con su clásica sonrisa- y es por allá Bambi no te vayas a perder- le indicó cuando vió que este parecía no saber hacia dónde ir, el ojiazul lo miró feo al escuchar el sobrenombre que tanto le disgustaba pero lo dejó pasar y se dirigió hacia donde debía estar su amigo.

Caminó por el pasillo y ahí lo vió, con el ceño fruncido y preparando su equipo de boxeo, como cada vez que necesitaba despejarse, era una costumbre que había adquirido desde pequeño.

-¡Blainey Con que aquí estás!- exclamó el castaño acercándosele cariñosamente y depositándole un pequeño beso en la mejilla que hizo sonreír al chico que hasta ese momento lucia enojado.

- Que haces por acá, No tienes clases?- le respondió mientras comenzaba a sacar sus guantes del bolso rojo que llevaba.

-Tengo la hora libre igual que tú Blainey… y ¿si salimos a comer algo? Tengo ganas de comer un pastel de chocolate sabes- dijo el castaño sonriente tocándose la barriga.

-¡Ya estas pensando en comida! Si no hace mucho tuvimos el almuerzo- le respondió el ojimiel que al parecer ya había olvidado su enojo anterior.

-Pero no alcancé a comer el postre, ¡vamos no seas malo!, es solo una hora, y no quiero ir solo, ya que esta ese suricato dando vueltas por ahí- le dijo mirando para todos lados con una mirada suplicante

-está bien- terminó cediendo el de los rizos y comenzó a guardar su equipo que había preparado en vano, mientras el castaño celebraba contento a su alrededor.

Llegaron en unos pocos minutos a la cafetería ya que quedaba cerca de la escuela y ambos hicieron sus respectivos pedidos al garzón, y ahí estuvieron conversando, sin embargo el ojimiel notó algo distinto en su amigo mientras lo observaba.

-¿Sucede algo?, si no te conociera diría que me quieres preguntar algo pero no te atreves- le dijo curioso apuntándolo con el tenedor, el ojiazul lo miró sorprendido, bajando la cabeza y comenzando a jugar con las servilletas un poco nervioso

-mm si es… bueno es algo tonto la verdad…- comenzó a balbucear indeciso

-te escucho...-

-okey… mmm… es.. es que hoy en la mañana…Maxxie.. y tú…- dijo intentando unir las ideas.

-Maxxie y yo… – dijo el ojimiel haciendo un gesto con la mano para que este prosiguiera

- dijeron que eran amigos especiales- terminó por decir el castaño por lo bajo-¿qué significa eso?, ¿por qué con él es especial?-dijo en un tono herido

Blaine en ese momento no supo si reír o ponerse serio, pero aquello lo tomó por sorpresa, de seguro el castaño le había estado dando muchas vueltas al asunto a lo largo del día, con lo dramático que era para la mayoría de las cosas y lo habría intentado disimular para que nadie se diera cuenta y ahora que lo había dejado salir, toda esa tristeza que le había causado quedaba al descubierto y lo hizo sentir un poco culpable, el castaño era realmente sensible con el tema de su amistad.

- Kurt… cambia esa cara- le dijo tomando su mano sobre la mesa- no hay por qué preocuparse es una tontería- le respondió tranquilizador- amigos especiales quiere decir… veamos cómo te lo explico, digamos que Maxxie tiene ciertos beneficios que nuestra amistad no tiene- comentó ya con más humor.

-¿Como cuáles?- pregunto Kurt intrigado

-Beneficios, ya sabes… como dormir conmigo por ejemplo, ese es uno grande- le respondió con un aire de grandeza

-¿dormir contigo?, ¡pero si hemos dormido juntos desde que tengo memoria Blainey!, a ver ¿por qué él es un amigo especial y yo no?, exijo una explicación ahora -replicó el castaño un poco enfadado

-¡espera, no te enojes!, es que no me estás entendiendo Kurt, me refiero a otra manera… mmm como te lo explico, como ese domingo que nos interrumpiste cuando estábamos…-

Comenzó el de los rizos a hacer algunos gestos para explicar mejor lo que intentaba decir

-iiugh para ahí, ya entendí, ya entendí!- lo interrumpió el castaño rápidamente - aaaaaay Blainey cuando vas a cambiar, tu y tus ocurrencias, y yo que me preocupe tanto - suspiró más aliviado dejándose caer en el respaldo del asiento.

-eso te pasa por ser un exagerado- le dijo el ojimiel divertido- eres todo un celoso- comentó burlonamente mientras se llevaba un trozo de pastel a la boca y lo comía sonriente

-yo solo no quiero nunca dejar de ser tu mejor amigo- dijo por lo bajo concentrándose en sus manos

-eso jamás- le respondió seguro

Ambos se miraron y rieron nuevamente, volviendo a amenizar el ambiente que se había vuelto un poco tenso por parte del castaño -solo había sido una falsa alarma- pensó Kurt, Blaine seguía queriéndolo como siempre, y aquello que tenia con Maxxie había sido solo una falsa alarma, y así siguieron conversando por un largo rato hasta que tuvieron que prepararse para volver y retomar aquella última clase que les quedaba.

-Sabes, no le encuentro ningún beneficio a eso- le comentó burlonamente el ojiazul a su amigo mientras caminaba aferrado a su brazo

-No sabes lo que dices Bambi, yo soy todo un bombón, cualquiera mataría por estar conmigo- dijo orgulloso alzando su cabeza y guiñándole el ojo a alguien que pasaba cerca de ellos.

-¡eres todo un caso!- dijo atónito el castaño negando con la cabeza, y soltándose para abrir su casillero y sacar lo que necesitaba, al igual que el de los rizos que tenía una gran sonrisa dibujada en el rostro.

Encontraba divertido como su amigo ignoraba lo atractivo que se había puesto con el paso de los años, y lo seguía tratando como si nunca hubiera experimentado aquellos cambios, y no era porque él lo dijera, era cosa de ver como se ponían los demás, era un rompecorazones, al menos con todos, menos con el castaño por supuesto, el simplemente no se daba cuenta.

Mientras estaba pensando en eso, pudo divisar al fondo del pasillo al acosador de su amigo y las palabras de Maxxie volvieron a su cabeza.

- Kurt… dime ¿tú sigues odiando al suricato no es cierto?- preguntó de repente a su amigo que ya había terminado de sacar sus cosas.

-¡Muchisimo, nunca me deja en paz! ¡Uuuy como lo odio!,- dijo frustrado el castaño apoyando su frente en el casillero- pero ¿Por qué lo preguntas?

-mm por nada, solo comprobando,-dijo con una sonrisa satisfecha- ¡ven vamos que se nos hace tarde!-


ojalá les haya gustado muchas gracias por sus comentarios

un besote ;)