Era ya la decima vez que el castaño ponía la canción en el reproductor y el ojimiel parecía como si estuviera a punto de perder la cabeza, había pasado a la casa de su amigo para visitarlo y sin querer, se encontró interrumpiendo la rutina que junto su prima Brittany estaba ensayando, terminando para su desgracia como "juez especial".
-No puedo más, me rindo- suspiró agotado agitando la mano mientras se desparramaba en la cama y hundía su cara entre las almohadas.
Ambos bailarines se miraron divertidos y rieron al verlo tan cansado, le habían insistido muchísimo y lo tenían atento al más mínimo detalle por lo que era entendible que ya se hubiera aburrido, más si era ese estilo de música, tan lejano al rock que tanto le gustaba.
-está bien, igual estamos cansados así que lo podemos dejar para más tarde- dijo el castaño sonriente levantándose de hombros y mirando a su prima que asentía en apoyo-¿deberíamos comer algo no creen?, me dió mucha hambre ser Beyonce – bromeó el ojiazul tocándose la barriga mientras se acercaba a detener la pista.
-¿cuántas hadas podrán vivir aquí unicornio?- preguntó Brittany de la nada mientras enredaba sus delicados dedos en los rizos del ojimiel quien seguía recostado, el castaño soltó una pequeña risa acostumbrado a las ocurrencias de su querida prima y se hundió de hombros como respuesta, mientras que el aludido negó con la cabeza sonriendo.
Brittany conocía al ojimiel desde que eran niños, ya que cada vez que iba a visitar a su primo, este estaba ahí junto a él, terminando como un integrante más dentro de su gran y querida familia.
-¿y para qué necesitan practicar tanto?- preguntó el ojimiel mientras les preparaba chocolate caliente.
-no te lo podemos decr, es una sorpresa, ¿cierto Britt?- respondió el castaño balanceándose divertido desde su asiento, lanzándole una mirada a su prima que le sonreía cómplice.
-mmm, ¿Qué se están tramando?- les reprochó el de los rizos mirándolos inquisitivamente mientras les daba a cada uno su taza, sentándose junto a ellos.
-Clasificado- dijo Brittany antes de llevar un gran trozo de pastel a su boca, hundiéndose de hombros.
-Ya lo sabrás rizos, no te preocupes-agregó sonriente el castaño a su amigo que los miraba desconfiado.
-¿Estás seguro? Le preguntó Maxxie al ojiazul quien le contaba alegremente todo lo que tenía planeado.
-¡Segurísimo!- le respondió animado mientras intentaba abrir su casillero- ya verás como todo saldrá perfecto, ¡lo lograré!.
- y … ¿no piensas decirle a Blaine antes?, es que algo me dice que no estará muy de acuerdo con…
-lo convenceré- interrumpió el castaño con una gran sonrisa- siempre termina cediendo conmigo así que no te preocupes, lo tengo todo fríamente calculado- dijo dándole una una suave palmada en la espalda para que se dejara de preocupar- aparte si le cuento, me perderé su cara de sorpresa- finalizó sonriendo divertido.
- si tú lo dices…- dijo el rubio tomándose la cabeza, Blaine podía ser muy bromista y esas cosas, pero se preocupaba de Kurt, y Maxxie lo sabía.
-No me mires asi, no es tan sobreprotector- le reprochó al ver como este seguía dudando.
- y ¿tu acosador pervertido? No has pensado que el también está en…
El castaño dejó caer su cuerpo en el casillero y suspiró resignado, era un sacrificio que tenía que hacer si quería pasar más tiempo con su rizos, aparte tenía la esperanza de que ese suricato se aburriera de perseguirlo y simplemente lo dejara en paz después de un tiempo, ahora solo se quería enfocar en hacer las cosas bien.
- déjalo ya, no hay nada que me haga cambiar de idea- lo apuntó con uno de sus lápices- y ni se te ocurra decirle algo, es una sorpresa y aparte…. ¡wow que tarde es!- dijo sorprendido al revisar su reloj de pulsera- me tengo que ir corriendo, nos vemos después- se despidió rápidamente dándole un pequeño beso en la mejilla, perdiéndose entre la multitud, mientras que el rubio fruncía el ceño no muy convencido.
Las clases ya habían finalizado y Blaine estaba preparando su equipo para la práctica de futbol, lucia bastante pensativo ya que no había logrado descubrir que era lo que Kurt estaba tramando, era demasiado evidente que se traía algo entre manos, como si no lo conociera lo suficiente para saberlo, tenía esa típica sonrisa que hacía que su nariz se elevara ligeramente, y un brillo suspicaz en los ojos, que lo dejaban en evidencia.
-Anderson- lo interrumpió de repente una voz conocida, al darse la vuelta reconoció al suricato, quien desde el fondo del camarín también estaba ordenando su equipo para la práctica.
-¿Smythe?- dijo frunciendo el ceño no muy convencido , la verdad nunca había sido bueno recordando nombres, ni menos apellidos.
-el mismo- respondió este seguro, acercándose más al casillero del ojimiel- tengo unas cuantas preguntas que hacerte- finalizó sentándose en una pequeña banca situada frente al lugar donde Blaine se encontraba.
El ojimiel le hizo un gesto para que prosiguiera indiferente mientras tomaba algunas de sus camisetas poniendo malas caras al percatarse de lo pésimo que olían, y haciendo notas mentales de no olvidarse de ellas para la próxima.
-¿qué tipo de relación tienen exactamente Kurt y tú?-soltó sin más el ojiverde y antes de permitirle al de rizos una respuesta volvió a inquirir- es decir, son ¿solo amigos? O hay algo más entre ustedes dos-finalizó interesado
-¿Perdón?- Blaine lo miró extrañado, el ojiverde había sido demasiado osado con sus preguntas, y lo había dejado un poco desconcertado, ni siquiera eran amigos como para permitirle tales atrevimientos.
- me gusta ser directo- admitió el castaño al ver su reacción- pero respóndeme, ¿te gusta?, ¿le gustas? ¿Pasa algo o no?- volvió a insistir
-tú eres demasiado extraño – le respondió Blaine aun sorprendido- no es algo que te interese- finalizó frunciendo el ceño y dándole la espalda para seguir ordenando su casillero.
-me interesa… por él- dijo ahora levantándose y poniéndose junto al de los rizos para que este no lo siguiera ignorando- llevo más de tres semanas intentando que por lo menos me dirija la palabra y lo único que hace es ¡ignorarme!, es demasiado frustrante… nunca antes alguien me había rechazado - suspiró recostándose en la pared de casilleros.
-y a mi ¿qué?, ¿por qué me cuentas todo eso, tengo cara de consejero sentimental?.
-¡no! Te lo cuento porque quiero saber si es por ti que él no quiere ceder- respondió serio
Blaine lo miró y no pudo reprimir la risa que le causó pensar en aquello, Kurt ignorando al suricato por él, realmente era una de las cosas más tontas que había escuchado en el día, como si tuviera al menos algún pelo del hombre ideal que su amigo estaba esperando, tendría que nacer definitivamente de nuevo para llegar a ese nivel de utopía, literalmente, el ojiverde lo observaba sin entender que era lo que le causaba tanta gracia, luciendo levemente herido.
-créeme que estas demasiado equivocado, aunque admito que soy un mejor partido que tú en todos los aspectos- admitió con orgullo cerrando su casillero- eso nunca pasará- finalizó palmeándole las espalda de manera amistosa- yo que tú me busco a otro.- y se dirigió a las llaves para llenar su botella.
-Pero…
-te lo digo enserio, el no es de los que van por aventuras, el… es una persona especial- dijo sonando más tierno de lo que quería en lo último, Sebastián alzó una ceja por su comentario y el de los rizos prosiguió apurado – y aparte no es para nada sexy, el es algo así como… un bebe pingüino.- terminó de decir, saliendo de los vestidores
Sebastián se quedó pensando en lo que el ojimiel había dicho y negó con la cabeza divertido, quizá Kurt parecia un chico inocente y muy poco osado para sus cosas, pero era eso especialmente lo que más le atraía, volvía todo aun más divertido, era demasiado excitante como para dejarlo ir.
Se habían reunido todos los del equipo en la cancha de futbol a la espera del inicio de la práctica, y tanto Blaine como Sebastián y los demás lucían bastante emocionados ya que hoy era el anhelado día de la prueba de los novatos, espectáculo digno de observar debido a los brutales métodos que utilizaba la entrenadora para elegir a los nuevos, era la única forma de que quedaran exclusivamente los mejores, de entre los tantos que querían pertenecer al equipo, Blaine aun recordaba como después de haber pasado esa prueba había tenido que faltar una semana completa solo para recuperarse de aquello, era un dolor que no se lo deseaba a nadie.
-Bien chicos, como ya saben hoy tenemos las pruebas físicas para los novatos por lo que necesito de su completa disposición, todos están al tanto de que métodos ocupamos, no agua, no descanso, no compasión, trabajo duro, necesitamos a los mejores si queremos ganar las nacionales este año por lo que deben estar atentos a cada uno de los nuevos – finalizó apuntándolos, todos los presentes asintieron con una clara sonrisa de malicia en los labios, a excepción de Maxxie quien lucía claramente preocupado
-Perfecto, bien veamos la nomina- dijo la mujer tomando la lista de inscritos- wow creo que este año tenemos más de los que me esperaba-sonrió emocionada- veamos…
Y fue nombrando uno a uno a los postulantes que salían desde detrás de la galería donde al parecer habían sido citados, la mayoría eran chicos esbeltos y grandes que llevaban su equipo puesto a la perfección, luciendo confiados de sus capacidades deportivas, dispuestos a dar lo mejor de si, eran unas maquinas y lo querían demostrar, y asi la nomina fue corriendo entre chicos grandes, confiados, algunos tímidos hasta llegar al último y particular convocado.
-Kurt Hummel…- dijo la entrenadora y tanto ella como los demás quedaron en silencio al ver al castaño salir, se veía pequeño, su traje era inmensamente más grande que el, y su casco quedaba por completo en el aire, sin embargo orgulloso siguió caminando y le sonrió a su amigo que en ese momento había sufrido literalmente un ataque.
-¿Blaine estas bien?- le preguntó preocupado Maxxie a su amigo, dándole codazos para que reaccionara.
-No…-
que tal Klainers mis disculpas por la horrible demora :(
El tiempo escasea
Espero que les haya gustado ;)
Un abrazo a todos! , no saben cuanto ansió que sea viernes jijijiji
