-Rin

Lo llama en susurro, mientras un rayo de luz se escapa por las cortinas de su ventana.

El chico tiburón aún yace dormido, tranquilo y pasivo, su cuerpo sube y baja, observa entonces su espalda tan sensual, la sabana a penas cubriendo sus caderas.

El cuerpo de Rin era sumamente atractivo, de eso no había duda.

-me la pones difícil… Rin

Insistió acercando sus labios para lamer su oreja provocativamente

-mgh…

Logra sacar de Rin, quien se voltea para pegarse más a su cuerpo, tomándolo por sorpresa.

-Sousuke… calla, quiero dormir

Su voz es seria y calmada, sin aires de furia o impresión que soltaba seguido que amanecían así.

Suelta un suspiro y se resigna, mira el techo de su habitación.

¿Hasta cuándo seguirían así?

No era como si odiase su situación, era más una bendición si tenía que ser sincero. Pero quizás quería algo más…

Tener el cuerpo de Rin, no era suficiente y no era que odiara sus gemidos y su cuerpo tan lascivo que respondía a sus caricias, era más bien…

Que no rechazaba la idea de que fueran algo más, después de todo el sexo sin amor, es solo un acto de animales…

Y el lo hacía con amor pero…

Rin no.

Y definitivamente no creía en las oportunidades porque si hubiera… otro cuento sería con ellos dos.

-ne Sousuke, mañana pasare a tu habitación… por lo de la tarea

Rin rasca su nuca mientras ve hacia otro lado, sabe a lo que se refiere, así que sirve un bocado de aquella pasta de se encontraba comiendo en la hora del almuerzo.

-tarea ¿eh?

Responde una vez pasado el alimento, poniéndolo nervioso, porque es divertido, sumamente divertido ver a Rin enrojecer de vergüenza y verlo enojar.

-cállate, para estudiar obviamente

Apoya su muñeca en su mentón, admirando el explosivo reaccionar de su amor, en verdad que está perdidamente enamorado…

¿Debería intentar?

-lo sé

Y la noche se acerca y como de costumbre Rin llega puntual, entonces piensa hacerlo…

Ambos sentados en su mesa, el entretenido con un libro que sacó de quien sabe dónde y el pelirrojo por su parte aparentando interés en la lectura de uno de sus libros de clase.

-Sousuke

Lo nombra por fin, a secas, queriendo ganar su atención.

A sabiendas de lo que quiere se limita en responder.

-Sousuke

Insiste Rin conteniendo su enfado que ahora estaba seguro crecería. Pero ese era su plan, y podía esperar numerosas respuestas por parte de aquel tiburón.

-Tsk

Ahora vería cual sería su reacción, si no le agradaba obviamente iría tras el y le daría lo que quería, porque así era, siempre cumpliría sus caprichos.

Porque solo él lo hacía.

Pero nada llega, cuando baja su libro y le echa un ojo, se entera de cómo el chico está fastidiado hojeando sus libretas, no le dice nada, se queda ahí todavía.

¿Podría ser?

No quiere hacerse falsas esperanzas.

-Sousuke

Es entonces como escucha claramente su nombre en suplicas, con algo de tristeza en su tono, entrando sin permiso a su cerebro.

Es el llamado que un emperador hace a su esclavo, el cual responde sin pensárselo dos veces.

-Yo…

Oye como intenta pedirle verbalmente a lo que se refería aquel encuentro.

-Hoy…

Baja su libro y clava profundamente su mirar en sus ojos, callado, quieto, cauteloso.

Rin parece que busca algo en el techo y a su vez intenta arrancarse sus cabellos de tanto pasar su mano por la cabeza.

¿Realmente era pedir demasiado?

Pero falla, el chico tiburón baja su mirada y aprieta con fuerza sus puños.

Resignado se acerca hasta él y levanta su mentón, buscando sus ojos y viendo como lagrimas escurrían de irritación e ira.

Sabe que está enojado consigo mismo.

Y antes de que éste quiera depositar un beso a sus labios, Rin lo detiene, queriendo no darse por vencido.

-Hoy quiero que durmamos solamente

Y queda enormemente estupefacto a tal petición, ¿No era sexo?

-¿Dormir?

Pregunta atónito y a su vez decepcionado, no pensó que eso pudiese ocurrir, se le fue de las manos…

Rin esquiva su mirada enrojeciendo sus mejillas hasta sus orejas, queriendo continuar

-quiero intentar… algo

No sabe como responder…

¿Intentar?

¿Acaso?...

Y como una orden, hace caso a la petición de su "Amo", acomoda su cama y lo invita a recostar, ambos se limitan a tomar sus lugares.

Rin siendo el primero y éste secundándolo para que una vez cumpliendo el cometido, el tiburón de ojos rubí lo tomara por sorpresa, acercándose a su torso y hundiendo su rostro en su pecho.

Refugiándose de su pena y vergüenza.

Y no sabe qué hacer ni qué demonios es todo eso.

-Se siente bien

Rin se levanta de improvisto y lo alcanza hasta su rostro, besándolo desprevenidamente para después agacharse rápidamente y volver a esconderse en su cuerpo.

-Buenas noches

Sus ojos tiemblan, no estaba equivocado, por esa ocasión no estaba siendo un objeto, Rin…

Estaba siendo blando…

Y su corazón no duda en bombear con velocidad, no se esperaba nada de eso.

-Buenas noches

Lo abraza acercándolo más a él, posando su barbilla en la cabeza de éste, inhalando su aroma.

Había una posibilidad… y por muy mínima que fuera…

Porque esa noche, sería la primera noche en escuchar su respiración tan pasiva y al siguiente día despertarían juntos sin remordimientos…

Vale la pena intentar.