Y aquí otro capitulo..como siempre mil gracias por los reviews! ! ! !
Alemania corría cada vez mas rápido y sin saber a donde ir..solo quería estar solo..solo quería olvidar lo que acabada de escuchar..solo quería seguir corriendo, escapando de todos estos horribles pensamientos…pero por mas rápido que fuere no podía escapar de las voces de su mente " te quiere porque te pareces a él" " solo eres un reemplazo" y ahora no solo pensaba eso de Italia, sino también de su propio hermano.
Finalmente fue un pequeño niño corriendo con su perro lo que detuvo su huida.
-scusi signore! –El niño se disculpo por tropezarse con el alemán. Ludwig lo ayudo a levantarse y el pequeño chilló "grazie!" antes de seguir su camino con mucha prisa.
Alemania veía al pequeño marcharse cuando se dio cuenta que los canales estaban rebalsándose , la marea comenzaba a inundar la vereda y el viento soplaba cada vez mas fuerte. Miro hacia si mismo y observo como el agua trepaba por su tobillo. Estaba perdido, no sabia donde estaba y para el colmo ni sabia como volver a la iglesia de San Francisco della Vigna donde había dejado a Feliciano.
A lo lejos diviso otra iglesia, no tan hermosa como la anterior ,pero le serviría de refugio hasta que el aqua alta bajara. Atravesó dos puentes y llego hasta allí. Abrió las puertas pero no veía a nadie. Estaba mojado y solo… y mirando a su alrededor pensó que tal vez no fue una buena idea haber huido pero.. es que no estaba preparado para un momento asi….si fuera una situación de peligro o de acción bien sabia cual era su deber. Sin embargo, esto era muy distinto…definitivamente no tenia idea de que hacer..nadie lo había preparado para situaciones como esta.
Ludwig se acerco a la fuente de agua bendita que había a unos pasos de la puerta. No pudo evitar mirar su reflejo y observar al niño de ojos azules de los dibujos de Italia en vez de a él.
Estaba inmerso observando su reflejo, que ya no le parecía tan suyo, cuando sintió una figura musculosa acercándose detrás de el. Ni bien se voltio a ver quien era, recibió un fuerte puñetazo en la cara, cayendo al piso. Instintivamente se llevo la mano a la cara y levanto la vista para ver al maldito.
-¿Qué rayos crees que haces, idiota?-decía el moreno con cuerpo de gladiador. Se podía notar la furia en la cara del antiguo Imperio Romano.
-tu eres Roma.. –el teutón reconoció rápidamente la antigua nación.
-y tu eres un imbécil..como te atreves a hacer sufrir a mi querido nieto?
Ludwig se reincorporó y miro confundido al moreno. –si hay alguien aquí que esta sufriendo soy yo….ya no se quien soy.
-pues eso lo tendrías que hablar con tu hermano no te parece?..al fin y al cabo fue el quien le prohibió a Italia decirte sobre tu pasado-le recriminaba el morocho con la vista clavada en los ojos del teutón.
-mi bruder? –Alemania por un momento pensó en lo mucho que su hermano lo quería y que quizás mas tarde tendría una seria charla con el pero todavía el enojo seguía rigiendo sus pensamientos.
-Ahora vuelve a disculparte con mi nieto antes de que ocurra una desgracia-le ordeno el moreno
-Aunque mi bruder le haya prohibido decirme..Veneciano también me mintió..no tubo el valor de decirme la verdad hasta hoy…no pienso ir a consolarlo.
Roma estaba a punto de golpearlo nuevamente cuando vio como el agua entraba por la puerta de la iglesia, devorando cada rincón del piso. Luego volvió a mirar al turión.
-te ordeno que vuelvas con mi nieto y te disculpes por lo que le has dicho-le grito el romano, agarrando con fuerza la camisa del rubio.
-ya te dije que aun sigo enojado con Feliciano y no pienso ir..quiero estar solo-Dicho esto el Alemán lo aparto de un manotazo y se adentro unos pasos en la iglesia, aun enojado, alejándose de la antigua nación.
Roma miro con desesperación al rubio, que se alejaba de el con dificultad, ya que agua le había llegado a las rodillas. En un ultimo intento por hacer recapacitar a alemán, volvió a acercarse y se arrodillo en frente de el.
-te lo suplico vuelve con mi nieto..por favor..
Ludwig no entendía la desesperación de la antigua nación…esta bien, se había enojado con Feliciano como nunca antes y lo había dejado solo y..si.. tal vez lo hizo sentir muy mal..después de todo el le había contado su pasado aunque se lo prohibieron..pero aun así..no era para tanto..es decir, no es que Feliciano se fuera a morir de angustia..o si?
-se que te preocupas mucho por tu nieto pero creo que estas exagerando..déjame un momento solo y cuando baje el agua prometo ir a buscar a Feliciano-el rubio intentaba calmar a Roma, que cada minuto se comportaba masa raro.
-tienes que ir ahora…tu no entiendes… el aqua alta seguirá creciendo….por favor…-seguía suplicando la antigua nación.
-no entiendo..que tiene que ver el aqua alta en todo esto?
-No puedo decírtelo..pero hazme caso vuelve con mi nieto..te lo ruego-El Imperio Romano, tan orgulloso y poderoso estaba ahí, arrodilladlo, suplicándole..Ludwig cada vez entendía menos la situación.
-estoy harto de que me oculten cosas…explícame que tiene que ver todo esto con Feliciano.
El morocho dudo en revelarle el secreto de su pequeño al alemán pero la inundación seguía creciendo cada vez mas... –Te lo diré, pero si llegas a decirle el secreto de Veneciano a alguien mas.. juro por los dioses que te arrastrare hasta el infierno con mis propias manos-.
El rubio asintió con la cabeza y el romano comenzó a hablar. –Veneciano es especial…cuando era pequeño Adria le obsequio un don.. pero ese poder puede transformarse en su propia perdición…no entiendes…por eso te suplico que vuelvas con el..tu eres muy especial para el y si siente otra vez que lo abandonan…- el morocho miro con suplica al teutón-..por favor..vuelve con el..
Alemania no entendió muy bien lo que acabada de ocurrir pero lo que si sabía era que tenía que volver con Italia y cuanto antes.
-No dejare que nada malo le pase a Italia por mi culpa..no otra vez..
Ludwig no lo pensó dos veces. Salió de aquel lugar lo más rápido que pudo, ya que el agua en poco tiempo treparía hasta su cintura. Afuera, no podía distinguir el limite entre la vereda y el canal. Miro a ambos lados y para su fortuna, localizo una lancha amarrada no muy lejos de donde estaba.
Con fe ciega y mucho cuidado intento subir a la lancha. No fue fácil ya que el viento era muy fuerte y la posibilidad de errar y caer al canal era muy alta. Con dificultad, arranco la lancha y navego casi por instinto, intentando localizar donde estaba. No sabía si por la desesperación o por ayuda divina.. pero pudo encontrar el camino de vuelta.
Al llegar a iglesia de San Francisco della Vigna intento acercar lo más posible el bote, para luego dar un salto de fe, que para su suerte, sus pies terminaron sobre la plataforma y con dificultad, avanzo hasta la puerta del templo. Comenzó a golpear la puerta de madera, que estaba cerrada y llamar a su amore
-Italia! Italia! Por favor dime que estas ahí
Italia, que lloraba desconsolado, abrazado a uno de los obispos, sintió los gritos que venían desde la calle. Cruzo el patio interior hasta llegar a la puerta principal donde con toda su fuerza abrió la puerta, encontrándose con el abrazo del alemán.
-pensé que me odiabas, que no querías verme mas- decía Feliciano con los ojos llorosos.
-ya te lo dije..nunca podría odiarte.. –le recordó el rubio
Alemania se quedo abrazando a Italia..y aunque el agua había llegado un poco mas allá de su cintura, el viento cada vez soplaba mas despacio.
Finalmente el morocho rompió el abrazo y agarro el brazo del rubio, indicándole dirigirse hacia el interior del templo, donde podrían resguardarse con los otros obispos hasta que el aqua alta empezara a bajar…
