Gracias por su inmenso apoyo, he aqui la nueva y casi ultima parte de esta historia ^^
Disfrutenla
Chapter VII: Final de la Batalla.
- Me gustas Hibari-san - aquella frase repercutio en los oídos y cabeza de la alondra.
-...- la Nube guardo silencio un poco shoqueado por las palabras del futuro jefe - ¿es así? - una vez digerido y comprendido aquello sonrió de lado con sinceridad.
- ¡¿Co-como puedes ser así?! - exasperado se colgó del cuello del mayor - te acabó de decir mis sentimientos y tú te ríes de mi - la furia del Cielo no se amenguaba por las lágrimas que salían una tras otra - sólo debes rechazarme y-
- ¿Quién hablo de rechazarte? - tomó las manos que lo sujetaban entre las suyas - sí actué así fue porque tus palabras me hicieron feliz - las liberó y se inclinó tomando su rostro y recargando su frente contra la ajena.
- ¿Feliz? - cuestionó temeroso y entre sollozos.
- Creí que nunca sería capaz de oírte decir aquello, pero lo hice - admiraba los ojos color miel tan intensamente que el otro era incapaz de huir de la metalizada de él - incluso te pusiste celoso por algo que no es.
- Pero tú-
- Óyeme bien porque esto sólo lo diré una sola vez - sentenció firme y Sawada asintió - sí le sonreí así al herbívoro fue porque me recordaba a alguien - su mirada se suavizó a una llena de cariño - ya que yo sólo podría sonreír sinceramente frente a mi Cielo, el cual es muy valioso para mí y a quién protegería con mi vida y ese eres tú Tsunayoshi - acarició aquel rostro cubierto de lágrimas con sus pulgares, limpiando unas cuantas gotas en el proceso.
-"sniff"...Hibari-san..."sniff" - se sorbía los mocos elevando sus manos y posándolas sobre las del azabache.
- Te ves gracioso llorando de esa manera - le molestó un poco - sin embargo también eres adorable - besó su frente ligeramente, sólo siendo un suave roce.
No pudiendo soportar más los nervios y vergüenza por las dulces y gentiles palabras de la alondra, Tsuna lo abrazó ocultándose en el pecho de este, se negaba a enseñarle su extraña expresión. Hibari dejó escapar una suave risa, enternecido de la tímida reacción del menor.
Por otra parte, los portadores de la Keyblade observaban todo aquello más que atónitos, sí bien querían que las cosas terminarán de esta manera entre ambos, no creyeron que sucedería tan rápido. Sora con sus manos juntas como si estuviera realizando una plegaria, estaba encantado con la escena, Riku en cambio sólo sonreía de lado, aliviado de que todo terminase bien y no en un malentendido.
- Me alegro por ellos - sonrió con ternura girándose hacia el peliplata - ya no tienes razón para ponerte celoso - ahora era una mueca de burla la que surcaba sus labios.
- Eso es imposible - declaró de brazos cruzados.
- Cierto, a ti te da celos hasta del aire que respiro - suspiró desganado.
- Tú...- rodeó el cuello del muchacho con su brazo, fingiendo ahorcarlo y comenzó a revolverle el cabello - entonces que te parece sí te dejó sin aliento - le tomó de la barbilla y le plantó un beso.
- Mmnhg!?...- dio un ligero respingo, mas no tardó en corresponder el gesto y literalmente quedar sin aliento.
Las parejas estaban absortas en sus mundos rosas, rodeados de flores de cerezo y brillitos, que no se percataron de los nuevos Heartless que ahora habían aparecido.
~ Conversación sin sentido ni coherencia entre dos sombras ~
- Mira a esos tórtolos, no han notado nuestra presencia - declaró la primera sombra - cómo fueron capaces de derrotar a tantos de los nuestros sí son unos idiotas - refunfuñó.
- Me hace sentir algo solo el que nos ignoren de esa forma para…- espetó avergonzada la segunda viendo a Riku y Sora besarse y a Hibari con Tsuna abrazados con florecitas rosadas a su alrededor.
- Ahgg, tan molesto - miró a su avergonzado compañero - ¿qué me dices de arruinarles el ambiente? - preguntó con malicia.
- Te apoyo - expresó todavía apenado.
~ Fin de la conversación ilógica ~
Y con esto se fundieron y desaparecieron en el suelo. De pronto una gran mancha negra surgió bajo los cuerpos de los cuatro presentes, la cual prácticamente se tragó a los dos "indefensos" castaños.
Resurgieron unos cuántos metros alejados de los mayores y cada Novashadow tenía un castaño entre sus brazos, quiénes al pillarles con la guarda baja, fueron inmovilizados sin mayor complicación. Corrieron hasta ellos, dispuestos a eliminar a quienes osaron perturbar su momento. Las sombras satisfechas al obtener la atención deseada, se zambulleron en el pavimento, soltando una risa macabra que le erizo los pelos a todos los presentes.
- Tsk - gruñó furioso persiguiendo a la mancha negra del suelo.
- Maldición - imitó al azabache con una pequeña duda en mente - "¿desde cuándo los Heartless ríen tétricamente?" - dejó eso de lado, continuando con su labor de darle caza a las Novasombras.
Lanzaron múltiples ataques, mas ninguno acertó, sólo impactaban contra el duro pavimento, no había forma de hacer salir a las sombras de este.
Continuaron corriendo, llegando nuevamente hasta los dominios de la escuela. Estas surgieron una vez estuvieron en la azotea, dándose gloria por las pequeñas presas capturadas. Todos los guardianes y viajeros al ver tal situación, se reunieron con los otros dos, quienes estaban intentando recuperar el aliento tras la persecución.
- ¡¿Qué son esas criaturas?! ¡Y liberen a Juudaime! – exigió la alterada Tormenta.
- Son Novasombras, no creí que aparecieran Heartless de tan alto nivel – comentó serio y preocupado el ratón.
- No importa que tan fuerte sean, debemos ayudar a Tsuna y Sora – la lluvia se puso en guardia – además son solo dos, tenemos la ventaja en número.
Los Sincorazón se miraron entre ellos y luego soltaron otra carcajada extremadamente macabra. El edificio se tornó completamente negro y de este comenzaron a surgir una infinidad de Neoshadows, que a pesar de no ser tan fuertes como las otras dos, eran igual de astutos y veloces, siendo un enemigo bastante molesto.
- ¡Idiota! Nunca te han dicho que no se dice algo así en este tipo de situación – lo regañó Hayato.
- Ahahaha, lo siento – se rascó la nuca totalmente despreocupado – pero tampoco importa cuántos sean, los venceremos ¿cierto?
- Eso es obvio, debemos salvar al décimo – le sonrió con seguridad y astucia al azabache a su lado.
- Nosotros nos encargaremos de estos – Mickey detuvo a Riku y Hibari.
- Ustedes salven a los dames de allá arriba – secundó Reborn.
Ambos se miraron y luego miraron a los más bajos para asentirles y salir corriendo entre los Heartless. Entraron al edificio y sin perder tiempo, comenzaron a ascender, derrotando a cualquiera que tuviera el valor de interponerse en su camino (alguno que otro rapsodia, defensor, sombras, soldados, etc).
- ¿Hasta cuándo saldrán estas cosas? - le cuestionó al peliplata, fastidiado de no poder avanzar.
- ¿Acaso te quedaste sin energías? - se mofó Riku mientras esquivaba un rayo - eres más débil de lo que pensé - Hibari lo fulminó con la mirada.
- ¿Quieres probarlo? - en cuanto se deshicieron de los enemigos de la zona, le apuntó con sus armas - además aún me debes una, por atreverte a poner tus sucias manos en mi Cielo.
- No fueron precisamente mis manos las que lo tocaron, sino más bien mis labios - recordó el beso en la frente que le dio antes, sólo para ver sí podía provocar los celos del azabache.
- Mejor manten tú boca cerrada herbivoro - lanzó su tonfa directamente al rostro del aguamarina, sin embargo este sólo movió su cabeza para esquivarla, quedando incrustada en la pared - sino fuera porque estamos en esta situación, te habría mordido en ese momento - recogió su arma, encarando de cerca al portador de la llave.
- Lo mismo digo, después de todo, también tuviste el descaro de tocar a mi cielo* - ambos sonrieron desafiantes, conteniendo las ganas de pelear y decidieron continuar con su ascenso.
Finalmente atravesaron la última emboscada y de un golpe, abrieron la puerta que conducía a la azotea. Allí vieron a sus castaños, quienes aún eran prisioneros de las enormes sombras.
- ¡Riku/Hibari-san! – gritaron alegres de ver a los chicos, quienes en ese momento lucían aún más atemorizantes que los mismos enemigos.
Las sombras parecían atónitas y ligeramente asustadas de los recién llegados. Dieron un paso al frente, intimidándolas todavía más, sin embargo, estas apretaron sus agarres en los rehenes, quienes soltaron un grito de dolor, frenando su avance.
- ¡Sora! – le llamó al ver que apenas se movía - ¡déjalos ir!
- Si no los sueltan, los morderé hasta la muerte – amenazó frustrado de ser retenido de esa forma.
- Hi…bari-san, Riku-san, no se preocupen por nosotros, solo….ugh
- ¡Acaben con ellos! – gritó el ojiazul siendo apretado hasta casi asfixiarlo.
- No moverán ningún dedo – tomó el rostro del potador de la llave con una de sus manos – no si no quieren que sus….- alzó al chico y lo colocó frente a su rostro - ¿novios salgan lastimados?
- Ahora que lo pienso, ustedes estaban todo acaramelados antes que nosotros apareciéramos, ¿o me equivoco? - preguntó tímidamente la que tenía a Tsuna entre sus zarpas.
- ¿Y? - contesto cortante el azabache.
- No-no digo que sea malo, pero eso normalmente pasa entre un hombre y una mujer...o eso creía - los mayores los fulminaron ante aquellas palabras tan fuera de lugar.
- Yo también sabía que los actos de reproducción se realizaban entre sexos opuestos - espetó con casi inocencia la que sostenía a Sora.
-¡Hey! ¡No lo digas de esa forma! - refutó el ojiazul sonrojado hasta las orejas
- Esto es lo más embarazoso que me ha pasado - bajó la mirada incapaz de hacer contacto visual con cualquiera de los presentes.
- ¿Peor que correr como desquiciado por la ciudad sólo con tú ropa interior puesta? - cuestionó con algo de sarcasmo el prefecto.
- No sabía que Tsuna tenía pasatiempos tan osados - se mofó el otro castaño - Y lucias tan decente e inocente - comentó con fingida decepción.
- ¡Es un error! ¡Fue todo culpa de Reborn! - se defendió estando más rojo que tomate maduro - solo olvídenlo y ¡déjennos ir! - exigió cada vez más furioso.
- La verdad es que no me interesan los hobbies de los humanos - Sawada deseaba que solo fuera un mal sueño - solo me daba curiosidad del porque ustedes cuatro tienen una relación, cuando no logran nada.
- Que estemos juntos, no quiere decir que sea solo por "eso" - explicó cohibido el usuario de la Kingdom Chain.
- Pero que seamos hombres no significa que no podamos divertirnos - dijo Riku con picardía.
- Podemos tener sexo entre nosotros si es lo que te preguntas - acotó sin una pizca de vergüenza la Nube.
- Hibari-san, por favor no digas más - le suplicó el Cielo.
- ¡Riku pervertido! ¡Cierra tu boca! - le exigió el portador igual de avergonzado.
- Hmph - resoplaron ambos jóvenes más que divertidos por la tierna reacción de los castaños.
- Aunque se pueda, siguen siendo chicos - las dos Novashadows alzaron a los cautivos - pero debo admitir que estos tienen cara de niñas - dijeron tras examinar el rostro de ambos chicos.
- Pff - tanto Riku como Kyouya tuvieron que cubrir sus bocas para impedir que escapara la risa de sus labios.
- Cara de...
- Niñas... - completó Tsuna con la misma expresión incrédula que el ojiazul.
- ¡Maldición! ¡Dejen de reírse! - exigió Sora.
- Vamos Sora, hasta cuando seguirás gritando, compórtate como la princesa en peligro que eres ahora - al castaño se le marcó una vena en la frente.
- ¡No soy una princesa ni una chica! - comenzó a removerse.
- Entonces hasta cuando te comportaras como una - le reprochó el peliplata - o en verdad quieres que te salve como a una damisela.
- No gracias - logró liberarse y apenas tocó el suelo, invocó su keyblade y activo su Drive, entrando en Forma Final.
- Ya era hora - dijo mientras observaba al chico de ahora traje blanco y que flotaba ligeramente sobre la superficie, portando Oblivion y Oathkeeper.
Con un rápido y casi indetectable movimiento, se abalanzó contra la otra sombra, que al verse totalmente desprevenida, dejó ir al segundo castaño de entre sus zarpas. Sawada tampoco desaprovechó la ocasión, y en cuanto se logró estabilizar, ingirió las píldoras para entrar en "Hyper Mode".
- Se acabaron los juegos - sentenció la alondra con una sonrisa siniestra surcando sus finos labios.
- Terminemos con esto de una vez por todas - Riku tenía prácticamente la misma expresión del azabache.
- No es necesario que ustedes hagan algo – advirtieron los castaños más serios que nunca, con un ligero deje de malestar obtenido por la anterior humillación.
- Di lo que quieras, pero no te dejaré quedarte con toda la diversión – bufó el aguamarina.
- ¡No crean que estamos acabados! ¡No nos subestimen! – las furiosas sombras se abalanzaron contra los "distraídos" castaños.
Ni el más mínimo roce contra sus bronceadas pieles se produjo, Sora bloqueó el ataque sin siquiera voltearse con las levitantes llaves; Tsuna en cambio, frenó el golpe quemando a su agresor, quien intentó sorprenderlo desde abajo.
Al retroceder, Kyouya y Riku fueron los que los sorprendieron en esta ocasión, aparecieron de la nada tras las Novashadows. El impacto directo los aturdió más de lo esperado, sin embargo se recuperaron con igual rapidez. Volvieron a sumergirse en el pavimento, asechando a los cuatro chicos reunidos, quienes ya no mostraban ni la más remota preocupación.
- ¿Estás listo? – preguntó con una pizca de entusiasmo al peliplateado.
- Cuando tú quieras – respondió de igual forma.
- ¡Hibari y Tsuna! ¡Ustedes encárguense del otro!
- No grites herbívoro, estamos aquí mismo – replicó con fastidio la Nube.
- Tampoco es para que te molestes, ave con problemas de humor – contratacó con un mohín.
- No sabes cuánto disfrutaré morderte hasta la muerte después de hacerlo con estas cosas – espetó con una sonrisa sádica la alondra.
- Estaré esperando por ello – De pronto el maestro de la keyblade lo empujó, botándolo al suelo.
- ¡Presta más atención Sora! – le regaño mientras hacía retroceder al atacante.
- Lo siento Riku – siempre se sentía mal cuando lo preocupaba.
- Hmph, herbívoro tenías que ser – se mofó con evidente malicia.
- ¡Repite eso! – le desafió el ojiazul.
- ¡Sora! – le llamó su compañero ya exasperado.
- Tch…. – y con resignación y refunfuños se unió al otro portador de la llave-espada.
- Estoy sorprendido – soltó el Cielo de la nada.
- ¿De qué? – lo observó confuso.
- Hibari es más infantil de lo que aparenta – se explayó con inocencia el menor - de verdad te gusta molestar a Sora - desvió la mirada con un pequeño puchero.
- A mí me sorprende que seas del tipo celoso – dijo con burla.
- Yo no...
- Tu tranquilo que también serás mordido – se acercó al más bajo, tomándolo del mentón – aunque de una manera completamente distinta claro está – declaró con una sonrisa seductora.
Sawada quería rehuir de la mirada del azabache, pero por su intensidad le era imposible. Kyouya más que satisfecho por causa aquellas reacciones tan adorables e incluso sonrojarlo estando Tsuna en modo hyper, aproximó su rostro aún más, al punto de rozar narices. El castaño cerró los ojos instintivamente y Hibari se relamió, ansioso del tan esperado roce de sus bocas.
- Es una lástima, pero… - susurró sobre los labios del menor, haciendo que abriera sus ojos y se ruborizara por tener tan cerca su serio y pálido semblante – habrá que dejar toda la diversión para después – vio que con su otra mano bloqueaba el ataque de la sombra con una tonfa – así que espero que estés listo para lo que te espera – dejo ir al Cielo para encarar al enemigo.
Tsunayoshi dejó escapar un enorme suspiro de alivio pero también con algo de decepción. Encendió sus puños, listo para unirse a su guardián, quién parecía estar de muy buenos ánimos.
Pese a todos los problemas e interrupciones que causaron aquellos dos Heartless, la "gran batalla final" no fue tan difícil y más cuando nuestros cuatro héroes tenían esa enorme convicción y entusiasmo de terminar todo cuanto antes posible.
- ¡Ahora Sora! - indicó Riku tras lanzarle una llama negra y dejarlo aturdido. El castaño le dio el golpe de gracia con sus llaves.
- A un lado Tsunayoshi - ordenó la Nube adelantándole y por ende, acertado el ataque final.
Las Novasombras finalmente se desvanecieron en el aire, quedando todo en absoluto y total silencio.
Pequeñas aclaraciones:
- Las sombras no hablan, pero como en un fic todo puede pasar me dije ¿por que no intentarlo? XD
- Para los que no se acuerden o no sepan, Sora significa Cielo, como Riku Tierra, pero aqui el que importa es el del castaño asi que olviden el anterior XD
Gracias por todo y cualquier dudo, u opinion seran siempre agradecidos
bye bye ^^
